De pequeña me creía Tarzana...
Mi vida iba viento en popa, carrera recién acabada, futuro profesional a la vista, vida familiar y social más que aceptable... solo me faltaba encontrar a mi principe azul. Lo encontraba cada noche en mis sueños, pero cada día me daba portazos con la realidad, hasta que un día descubrí que lo mío eran las princesas. UFFFFF, todo un mundo por descubrir...