Cuando menos lo esperabas... Baby...
Edgardo había dejado de lado, por un pequeño periodo de tiempo, su arduo trabajo en la empresa, no porque él - adicto por completo al trabajo - lo quisiera, sino porque sus médicos le recomendaron tomarse unas largas vacaciones para calmar su terrible estado de Stress que probocaba el tabajo rutinario y la ruidosa ciudad. Decidió ir a la finca de su mejor amigo, con el que se había criado, y éste lo recibió con los brazos abiertos en el aeropuerto, vestido elegantemente de negro.
Por un momento, Edgardo, amante de la lectura, vió a un pobre mendigo vestido en arapos, y al que, pese a no poder reconocer por la cara sucia y con largas barbas, escribir en una libreta verde esmeralda muy llamativa, y raramente se le acercó dispuesto a obtener ese cuaderno, primero ofresiendole pagarle, y ante la negativa del pobre hombre, y acostrumbrado siempre a obtener todo lo que quería, intentó hacerlo por las malas. El amigo de Edgardo no entendía lo que estaba ocurriendo ¿Por qué habría un hombre tan exitoso como Edgardo y con mucho dinero como para satisfacer todos sus caprichos, pelearse con un mendigo por un miserable cuaderno verde? Finalmente, ante la discución los oficiales de seguridad pusieron orden, y Edgardo se alejó refunfuñando.
El amigo de Edgardo tenía un bello auto descapotable rojo, con asientos de cuero, con el cual, luego de llegar a la finca y dispuestos a pasar una noche de juerga, recojieron dos señoritas de la noche con las cuales yacieron en un hotelucho de la ruta. Por la mañana recorrían por la carretera, su amigo alcoholizado en el asiento de atráz del brazo de una de las muchachas, riendo y cantando, Edgardo, conduciendo de mal humor por la irresposabilidad de su amigo y la otra muchacha a su lado jugando riendo y jugando con sus cabello, impidiendole manejar. Por un momento dejó de oir los balbuceos de sus acompañantes, y un olor nauseabundo que invadía todo el vehículo, vió atrás del auto a las dos rameras ensangrentadas, pero ¿Cómo había ocurrido eso? ¿Cómo llegado la otra mujer atrás si se encontraba a su lado mientras conducía? ¿Dónde estaba su amigo?. Miró a su lado, su amigo se encontraba riendo y su cara se derritió hasta convertirse en una calavera, luego volvió a su estado anterior con el rostro de su amigo.
- ¡¡¡Caray que nunca terminas de conocer a una persona!!! - Gritó burlonamente su amigo - Un día las personas son tus mejores amigos, otro día se convierten en la muerte misma...
Edgardo, del susto no pudo contener el volante y estrelló el auto contra una colina. Al abrir los ojos se encontraba en el aeropuerto, y pensó riendo que tal vez se había desmayado y que sólo fué un sueño, pero advirtió que se encontraba vestido con arapos y con una larga barba sucia, bajo la mirada de desprecio de la gente, con un libro verde en las manos. El amigo se le acercó con una gran esfera en la mano: y dentro de ella vió que los que siempre se dijeron sus amigos, y familiares velaban al que antes era el mendigo y al que llamaban con su nombre pero era un desconocido y lo lloraban. Intentó pelearse con ese extraño ser que antes era su amigo pero ahora no sabía de qué era ese extraño ser que todo lo dió vuelta. Los guardias lo tomaron de los brazos y se lo llevaron, estaba acusado de asaltar un convertible donde viajaban dos asesinadas mujersuelas y su extaño a quienes todos llamaban Edgardo. El cuaderno verde calló al suelo, comenzaba con un escrito que decía: "Edgardo había dejado de lado, por un largo período de tiempo su arduo trabajo de empresa..."¿y cómo continuaba?
Nazarena_Cruz
Por un momento, Edgardo, amante de la lectura, vió a un pobre mendigo vestido en arapos, y al que, pese a no poder reconocer por la cara sucia y con largas barbas, escribir en una libreta verde esmeralda muy llamativa, y raramente se le acercó dispuesto a obtener ese cuaderno, primero ofresiendole pagarle, y ante la negativa del pobre hombre, y acostrumbrado siempre a obtener todo lo que quería, intentó hacerlo por las malas. El amigo de Edgardo no entendía lo que estaba ocurriendo ¿Por qué habría un hombre tan exitoso como Edgardo y con mucho dinero como para satisfacer todos sus caprichos, pelearse con un mendigo por un miserable cuaderno verde? Finalmente, ante la discución los oficiales de seguridad pusieron orden, y Edgardo se alejó refunfuñando.
El amigo de Edgardo tenía un bello auto descapotable rojo, con asientos de cuero, con el cual, luego de llegar a la finca y dispuestos a pasar una noche de juerga, recojieron dos señoritas de la noche con las cuales yacieron en un hotelucho de la ruta. Por la mañana recorrían por la carretera, su amigo alcoholizado en el asiento de atráz del brazo de una de las muchachas, riendo y cantando, Edgardo, conduciendo de mal humor por la irresposabilidad de su amigo y la otra muchacha a su lado jugando riendo y jugando con sus cabello, impidiendole manejar. Por un momento dejó de oir los balbuceos de sus acompañantes, y un olor nauseabundo que invadía todo el vehículo, vió atrás del auto a las dos rameras ensangrentadas, pero ¿Cómo había ocurrido eso? ¿Cómo llegado la otra mujer atrás si se encontraba a su lado mientras conducía? ¿Dónde estaba su amigo?. Miró a su lado, su amigo se encontraba riendo y su cara se derritió hasta convertirse en una calavera, luego volvió a su estado anterior con el rostro de su amigo.
- ¡¡¡Caray que nunca terminas de conocer a una persona!!! - Gritó burlonamente su amigo - Un día las personas son tus mejores amigos, otro día se convierten en la muerte misma...
Edgardo, del susto no pudo contener el volante y estrelló el auto contra una colina. Al abrir los ojos se encontraba en el aeropuerto, y pensó riendo que tal vez se había desmayado y que sólo fué un sueño, pero advirtió que se encontraba vestido con arapos y con una larga barba sucia, bajo la mirada de desprecio de la gente, con un libro verde en las manos. El amigo se le acercó con una gran esfera en la mano: y dentro de ella vió que los que siempre se dijeron sus amigos, y familiares velaban al que antes era el mendigo y al que llamaban con su nombre pero era un desconocido y lo lloraban. Intentó pelearse con ese extraño ser que antes era su amigo pero ahora no sabía de qué era ese extraño ser que todo lo dió vuelta. Los guardias lo tomaron de los brazos y se lo llevaron, estaba acusado de asaltar un convertible donde viajaban dos asesinadas mujersuelas y su extaño a quienes todos llamaban Edgardo. El cuaderno verde calló al suelo, comenzaba con un escrito que decía: "Edgardo había dejado de lado, por un largo período de tiempo su arduo trabajo de empresa..."¿y cómo continuaba?
Nazarena_Cruz
Comentario:
Buen trabajo estamos intrigados Lobizona
Comentario:
que lindo cuento nazarena te leo todos los dias
Flo
Flo