O lar de Queco
Es el pequeño mundo de un muñeco, Queco, y sus compañeras de piso lesbianas.
Acerca de
Soy Queco, el muñeco más capullo, histriónico, estireco (esto es "fino" en mi jerga) y mal hablado del mundo mundial. No soy gay así que no me dejéis mensajes de ligue que paso. Vivo con dos lesbianas, Andrea y Cat, que son la repera y si no fuera por ellas que me acogieron cuando mi antiguo dueño, un niño con una mala ostia increíble, me tiró a la calle hoy estaría en la puta basura. Si queréis escribirnos, hacedlo a : monecoqueco@mixmail.com.Gracias. Contador gratis contadorplus.com
Sindicación
 
Inesperado cruce de caminos... Parte 3ª
Son ya las diez y media de la noche, pero, ¿cuándo dejarán estas pesadas de susurrar?... Te amo, te amo, todas caen el bote, todas tontas, les calientas un poco las bragas y ya te quieren conocer... Pues es hora de "caerse", dejarlas con la palabra en la boca...y a otra cosa, mariposa, que otros asuntos me esperan...Ups! Quién acaba de entrar en el messenger! ... Cat... Mmmmmm...Me quedo un poco más...que esperen los gatos...

La que así hablaba era Ariadna... Cat y ella llevaban un mes de idilio internaútico...

Para Ari, internet era un juego... un videojuego, ella era la reina y las demás, simples peones, que bailaban a su antojo... pero como todos, suele ocurrir casi siempre, jugando tb se había quemado... Ella, la que se suponía era experimentada en el arte del amor, había caído en una relación a distancia con una chica que había conocido en la Red, que le había hecho muchísimo daño, y ahora, escarmentada, no quería que los sentimientos traspasasen la pequeña pantalla... Era una loba herida, temerosa, dispuesta a atacar antes de ser atacada, pero con Cat era diferente, la chica le gustaba de verdad, la encandilaba... pero no quería que el coqueteo se convirtiese en algo más serio, aunque tampoco quería hacerle daño porque se veía a la legua lo ingenua que era y que ya había sufrido bastante... Pero tampoco podía prescindir de ella, se estaba "enganchando" y eso no le gustaba nada, pero nada...
No