Aunque mires para otro lado existen, y un día puedes ser tú...
Por circunstancias familiares últimamente visito con asiduidad una residencia de ancianos...
Hoy unos jóvenes representaban una obra de teatro y bajamos con una señora, temporalmente dependiente, que se desplaza en una silla de ruedas, a ver el evento... Un grupo de ancianas "válidas" , odio el palabro, se quedaron sorprendidas de nuestra presencia allí, pues, por lo visto, no entendían cómo una señora imposibilitada podía disfrutar del espectáculo... El tener una protésis de cadera, un hombro a medio construir y problemas lingüísticos momentáneos, supongo, y, espero, porque sino me pego un tiro, no es equivalente a ser un deshecho humano, pero, lamentablemente, estas escenas suceden a diario en este mundo...
Encendemos la tele y vemos como a un hombre su ex mujer no le deja ver a su propia hija, amparándose en el supuesto trauma que se le podía causar a la niña por ser espectadora de primera fila de la enfermedad degenerativa de su padre. ¿Y pensó esta magnánima madre en el dolor que le podía causar a la niña la ausencia de su padre?, ¿o al padre la ausencia de su hija?. Los niños, ahora menos porque están más contaminados por esta absurda sociedad, son más tolerantes, benévolos y tiernos ante el drama humano que nosotros, los adultos, porque ven a los demás como personas, tengan el problema que tengan. Y si esta niña tiene un padre cariñoso jamás verá como un problema su enfermedad porque para ella su papá seguirá siendo su papá, sólo que ahora está "malito"...
Y ella lo querrá ver, hablar y jugar con él, no como antes, porque no puede, pero si de otra manera, porque siempre, siempre, SI SE QUIERE, habrá otra manera de hablar, escuchar, y jugar con quienes están "malitos"... sólo que, parece, que los adultos no queremos, porque es más fácil mirar hacia otro lado, que mirar de frente... Pues, aunque miremos hacia otro lado, ellos están ahí... y un día puedes ser tú, el que esté de ese lado, no lo olvides, y te seguirás sintiendo "persona", porque lo eres, así que antes de estar de ese otro lado para aprender esa dura lección, aprendamos a tratarlos como nuestros iguales, porque no son diferentes... Son iguales a tí y a mí, con los mismos deberes y derechos que tenemos tú y yo, y, por su situación, hay que facilitarles, en la medida de lo posible, más su vida diaria, porque es su derecho y, por tanto, nuestro deber. Vivimos en sociedad, nos califican como sociedad, aunque, a veces, no seamos más que su pálido reflejo, y sociedad significa, APRENDÁMOSLO DE UNA MALDITA VEZ...
Sociedad
De Wikipedia, la enciclopedia libre.
La sociedad es el conjunto de individuos que comparten fines, conductas y cultura, y que se relacionan interactuando entre sí, cooperativamente, para formar un grupo o una comunidad.
SOCIEDAD=COOPERACIÓN. ENTONCES, PONGAMOS MANOS A LA OBRA...
ES SU DERECHO, ES TU DEBER...
Hoy unos jóvenes representaban una obra de teatro y bajamos con una señora, temporalmente dependiente, que se desplaza en una silla de ruedas, a ver el evento... Un grupo de ancianas "válidas" , odio el palabro, se quedaron sorprendidas de nuestra presencia allí, pues, por lo visto, no entendían cómo una señora imposibilitada podía disfrutar del espectáculo... El tener una protésis de cadera, un hombro a medio construir y problemas lingüísticos momentáneos, supongo, y, espero, porque sino me pego un tiro, no es equivalente a ser un deshecho humano, pero, lamentablemente, estas escenas suceden a diario en este mundo...
Encendemos la tele y vemos como a un hombre su ex mujer no le deja ver a su propia hija, amparándose en el supuesto trauma que se le podía causar a la niña por ser espectadora de primera fila de la enfermedad degenerativa de su padre. ¿Y pensó esta magnánima madre en el dolor que le podía causar a la niña la ausencia de su padre?, ¿o al padre la ausencia de su hija?. Los niños, ahora menos porque están más contaminados por esta absurda sociedad, son más tolerantes, benévolos y tiernos ante el drama humano que nosotros, los adultos, porque ven a los demás como personas, tengan el problema que tengan. Y si esta niña tiene un padre cariñoso jamás verá como un problema su enfermedad porque para ella su papá seguirá siendo su papá, sólo que ahora está "malito"...
Y ella lo querrá ver, hablar y jugar con él, no como antes, porque no puede, pero si de otra manera, porque siempre, siempre, SI SE QUIERE, habrá otra manera de hablar, escuchar, y jugar con quienes están "malitos"... sólo que, parece, que los adultos no queremos, porque es más fácil mirar hacia otro lado, que mirar de frente... Pues, aunque miremos hacia otro lado, ellos están ahí... y un día puedes ser tú, el que esté de ese lado, no lo olvides, y te seguirás sintiendo "persona", porque lo eres, así que antes de estar de ese otro lado para aprender esa dura lección, aprendamos a tratarlos como nuestros iguales, porque no son diferentes... Son iguales a tí y a mí, con los mismos deberes y derechos que tenemos tú y yo, y, por su situación, hay que facilitarles, en la medida de lo posible, más su vida diaria, porque es su derecho y, por tanto, nuestro deber. Vivimos en sociedad, nos califican como sociedad, aunque, a veces, no seamos más que su pálido reflejo, y sociedad significa, APRENDÁMOSLO DE UNA MALDITA VEZ...
Sociedad
De Wikipedia, la enciclopedia libre.
La sociedad es el conjunto de individuos que comparten fines, conductas y cultura, y que se relacionan interactuando entre sí, cooperativamente, para formar un grupo o una comunidad.
SOCIEDAD=COOPERACIÓN. ENTONCES, PONGAMOS MANOS A LA OBRA...
ES SU DERECHO, ES TU DEBER...