DIARIO DE UNA AUPAIR BOLLO EN USA
¿Qué mejor para entender un país que cuidar de sus futuros votantes? E hice las maletas
Acerca de

Los Neider

Betty: La mamá. Bajita a morir. Muy amable, pero parca en palabras. Después de mi primera madre de acogida (Anne), Betty me parece el colmo del saber estar. Dice que Bush está loco.

Jeremías: El papá. Ciclotímido. Lo veo de pasada. Lleva tatu en el brazo y tiene cds de Bob Marley, así que decido que no puede ser mal tipo.

Samuel: Ya once añitos, aspirante a hombrecito, chiquitín de estatura, lo sabe hacer todo solo. Al pincipio no me hablaba. Adicto a los videojuegos. Siempre digo que su auténtica nanny es la Nintendo.

Allison: Siete años. Una princesita que me reclama constantemente para jugar juntas. Odia a las Bratz y los cuentos de princesas. Decido que me cae bien.

NumberNine: Más conocida como chacha Onthedot. Metepatas ocasional, de complexión grande. Ultima adquisición de la familia, probablemente la número nueve.
Sindicación
 
La corbata
Eso de ser madre tiene que ser algo muy poderoso que impide ver con claridad. Igualito que la historia del arácnido y el científico que le arranca todas las patas y concluye que el bicho se ha quedado sordo porque cuando lo llama, no viene. Esta mañana Betty, mi segunda madre de acogida en este incalificable país, me ha dicho que ya han encontrado mi reemplazo, cosa que significa mi vuelta a Madrid y que a mí me ha alegrado mucho.
-She is spanish speaker -me explica, como si eso significara algo.
-So what? Your kids don't give a shit about spanish language -claro que no le he contestado así, aunque creo que esta mujer, a la que admiro el talante, aún no se ha dado cuenta de que sus vástagos, por mucho que ella se empeñe, no quieren aprender castellano (entre otras cosas) y que, aunque toda la nube de aupairs hemos sido latinas o españolas, ellos no tienen ni idea del idioma porque sencillamente no les da la olímpica gana de aprender, les importa un bledo.
Frankly, my dear, they don't give a damn. Así que, en el fondo, da igual si la piva que me sustituya es spanish speaker, mandarín speaker o controla el quechua y el sánscrito, porque Samuel seguirá con lo del jerk, idiot y stupid, y cogerá objetos punzantes y demás linduras. Y Allison... en fin, y Allison seguirá también con sus cosas.
-Cool! -le he respondido en lugar de lo anterior, porque le tengo mucho respeto a su amor ciego de madre y ella siempre está intentando hacer her best. Y en eso ha consistido una de las conversaciones más largas que hemos mantenido hasta ahora, porque el resto nos lo decimos con notas.
  • Nota: Me compro una corbata en unos almacenes de la ruta 22. Me miro en los espejos del probador y me muero de autocomplacencia. Cielos, Onthe, matadora total. Me acerco. Me alejo. Me giro hacia un lado. Luego hacia el otro. Pasa un tiempo indefinido y finalmente, cuando voy a pagar, la dependienta me mira interrogadoramente "That's all?", me dice. Y yo me sonrojo porque intuyo que la chica pensó que para el tiempo que empleé dentro compraría medio almacén.
  • Ultimísima hora: Me sorprende leer que "Los españoles son melómanos, cada vez más cinéfilos y no ven 'telebasura', según Cultura" . Para completar la carambola yo añadiría que la cadena que más ven los españoles es La dos, juas. Sería interesante que la periodista no se hubiera limitado a hacer un resumen del informe del ministerio y hubiera buscado otras fuentes con otras versiones, porque ésta huele rarete. O igual vuelvo a España y no la reconozco. Cielos, eso de 125 libros mínimo por hogar tiene que ser una delicia.
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    La pequeña Yulia
    Lo bueno de cuidar niños extras es que no te conocen y cuando no hay confianza no cuestionan tu autoridad más de lo usual, saludable y, por otra parte, comprensible.
    -Don't forget to brush your teeth! -le digo a la pequeña Julia (léase Yulia), siete añitos, pelirroja, cabellos rizados, pestañas rizadas y yo diría también que orejas rizadas, pero me arriesgo a que sospeches que tengo tendencia a exagerar ciertas cosas.
    Julia (léase Yulia) tiene medio cuerpo en la cama y parece decidida a no darle un second thought a eso de lavarse los dientes. Normalmente no soy nada estricta y dejo pasar alguna cosilla de vez en cuando, pero Julia (léase Yulia) lleva toda la tarde dando botes en el salón, diciendo disparates siderales y chinchando al personal, por lo que decido que al alpinista ni agua ¡y al paredón con el señor Colgate!
    -Julia, you didn't brush your teeth -me enfrento. Y nada más termino de decirlo me maldigo porque sé que me espera la batalla de los cien años. ¡Craso error, craso error!
    -Oh, you are right. I was talking about this morning. I brushed my teeth then [llevas razon, estaba hablando sobre esta mañana. Me lavé los dientes entonces] -y más ancha que Castilla se da algún que otro paseo antes de ir al lavabo, cual pavito real. ¡Demonios!
  • Nota: Como la salvadoreña está esta semana en Wisconsin y a la alemana de tres metros no la pone a correr ni una estampida de elefantes, no tengo compañera deportiva ni bailo cumbias ni merengues anymore. Al menos hasta el jueves, miércoles mediante.
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    Mientras nosotras...
    Me escapo el domingo a Newark, una ciudad en los aledaños de Nueva York gris, sucia y deprimente, mucho peor que Richmond que, después de todo, tenía cierto encanto sureño y camareras con el culete tatuado y al aire, que éso, quieras que no, cuenta. Aquí en Newark hay cierto ambiente apocalíptico, de armagedón en ciernes, incluso en su calle principal, donde negros y latinos pululan sin destino aparente.
    Ya sabes, a mí, plin, salvo que me miran preguntándose de dónde habrá salido esta chick y alguno que otro me dice cosas que no es que no entienda, sino que prefiero no entender. Y luego, al llegar a un semáforo, una mujer me grita enfurecida, me apunta con una biblia de las del padre Paco Aureliano y me canta a pelo que Yisus es mi amigo. Y yo cruzo la calle, no sea que me lance ese coso o, peor, un escupitajo, y me voy de Newark a toda leche pensando en que tengo que hacer algo a mi vuelta a Madrid.
    No sé qué exactamente, pero "algo" porque me inquieta mucho el hecho de que en Ohío (y en este país en general) los fundamentalistas religiosos y de la moral anden abofeteándonos dialécticamente a la primera de cambio y las asociaciones de bollos anden por ahí explicándose (¡encima!) e incluso pidiendo perdon.
    Y digo yo, ¿qué hago a mi vuelta peninsular? ¿Milito en alguna organización bollo ya constituida? Huis, y con perdon, no en las del sur (y paso de sacar aquí ningún trapo sucio), ni en las del este, oeste, norte ni centro de la península, todas con gente muy maja, que esa no es la pega (a veces sí). Y el caso es que podría citar proyectos en Madrid que me atraen, como La escalera de Karakola, RQTR y otros, pero no lo haré por no aburrirte ni excluir a otra gente con buenas ideas. ¿Y si milito en las bases de algún partido? Huis, quita, qué decirte que no hayamos hablado ya.
    Pero lo que tengo muy claro es que las bollos a ambos lados del charco hemos de hacer algo, de pronunciarnos más [graves, llanas y esdrújulas], visibilizarnos más [incluso las más fantasmonas], unirnos más [y no sólo de ese modo], quemar los armarios [los empotrados y los de varias piezas], romper los silencios [especialmente si están dispuestos en espirales], llenar el imaginario colectivo de personajes [buenas, malas y malísimas], tejer redes y telarañas [desde Villa Arriba hasta Villa Abajo], dejar de explicarnos y pedir de una vez explicaciones [¿cómo se dio usted cuenta de que era heterosexual, qué tipo de juguetes le gustaban, cree usted que nació de esa forma -heterosexual- o se hizo -heterosexual-, qué factores influyeron, y dice usted que sus padres se llevaban bien...?], ...
    Hey, no quiero hacer de este post un manifiesto, pero me preocupa la capacidad de movilización de los fundamentalismos en este país y la posibilidad de que se exporten. Ellos avanzan a zancadas, mientras nosotras... en fin, mientras nosotras no.
  • Nota: Hoy lunes que los niños no tenían cole, he jugado al hide and seek, al tú la llevas y al tag freeze. También he contado mil veces "ten mississippis" para no perder la calma cuando Allison y unos amiguitos que han venido trepaban y saltaban sobre mí. No he necesitado beber apenas café.
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    Mala mala
    Ayer que fue Good Friday (una suerte de Viernes Santo, pero sin penitontos), caí fulminada bajo las maldiciones de las Tierras Medias. Me dio fiebre y no paraba de decir más tonterías de las habituales. Alquilamos una peli y la salvadoreña se vino a mi habitación. La chica se partía la caja de risa por cualquier cosa y, claro, a mí no hace falta estimularme demasiado para decir burradas y con la fiebre ya se sabe.
    -No sé por qué pero el mismo día que te conocí me reí un montón -me dice. ¡Eso, recapitulación de las mejores jugadas! Voy a llorar y todo.
    Yo le digo que a mí no me hace ninguna gracia, que seguro que estoy muy malita y que en vez de tanta tontada se podría levantar para darle al play, que a mí no me mueve del sofá ni una grúa. No. No le digo eso. Solo doy grititos de debilidad y la chica se ríe todavía más. Ya le vale tanta risa. Y yo aquí, muriéndome. Resumen: si ayer hubo tensión alguna, Onthedot, la menda, declara que no se percató de nada, ocupada como estaba consigo misma. La salvadoreña por su parte comunicó tener un dolor de barriga acuciante de tanta carcajada.
  • Nota: Llevo sin leer el periódico, escuchar las noticias o saber nada del mundo exterior una semana y pico. A veces el mundo me pesa y necesito curarme y mirarme el ombligo, sobre todo, en este país. ¿Será un fenómeno más extendido y por eso este gobierno toma decisiones tan terribles sin que nadie se escandalice? Me siento un pelín culpable y decido dedicar el fin de semana a ponerme al día.
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    Tormenta sobre el condado de la Unión
    No suelo insistirte mucho en los continuos desencuentros con Samuel, entre otras cosas porque son diarios y prefiero no pensar mucho sobre ello, pero hoy tengo que decirte que ayer se produjo esa escena redentora que todas las aupairs que me precedieron en esta casa han soñado.
    No, Samuel no dejó de hablar por debajo de ese bigote que aún no tiene, ni me dijo que me apreciaba, ni me habló de sus inquietudes, ni me pidió ayuda para hacer sus deberes ni para derrotar algún esbirro de las Tierras de Godor. Solamente me gritó como hace normalmente en una de esas veces que tengo que interceder por su hermana.
    -You're always bothering me!!! -es lo más fino que dijo. Y a ti te diré que, después de casi tres meses, considero que todo lo que vociferaba Samuel era un gran avance. Pero Jeremías, el padre, no lo tuvo que ver del mismo modo que yo, porque irrumpió en la habitación (llego a casa antes de lo habitual) y a Samuel se le puso the private area de corbata.
    -Shut your mouth down!!! -fue su saludo- Now!!!
    Y hasta yo me asusté de ver a Jeremías entre el rojo y el violeta gritando con todo su cuerpo y todas las gamas de color a su vástago. Y, mientras en la habitación tronaba una tormenta mucho mayor que la que caía sobre el condado de la Unión, yo no me podía quitar de la cabeza qué demonios pasaría si Jeremías hubiera sorprendido alguna situación verdaderamente crítica, porque en este caso estaba bajo un control razonable.
    Me pregunto hasta qué punto los padres saben de su hijo. Pero en esta casa, como en la que estuve anteriormente, no se habla de nada y esta mañana Betty me ha dicho "good morning" y luego ha habido solo silencio. También ha obligado a Samuel a decir "I'm sorry", pero es evidente que por lo único que está "sorry" es por haber sido pillado.
  • Nota: La savadoreña no ha vuelto a dar señales de vida. Le doy su tiempo. Escucho a Donna Summer y llego a la conclusión de que no puede haber nadie en el mundo que no baile locamente "Last dance".
  • Ultimísima hora: Aparece la salvadoreña en casa para contarme que ha tenido una pesadilla en la que yo aparecía muy enfadada con ella y le gritaba. Yo le digo que obviamente no estoy enfadada. También le cuento la última de Samuel, pero no nos miramos directamente a los ojos en ningún momento. Luego se va a la biblioteca y yo al súper. Resumen: sigue habiendo una estúpida y triste tensión.
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    Peligro de mujer
    Voy a recoger a la salvadoreña a su casa.
    -Leshe, que no vamos a ningún club, sino a mi casa a ver una peli -le espeto con el nulo tacto que me caracteriza nada más verla aparecer, porque se nota que la chica se ha arreglado mucho más de lo habitual.
    Lleva esos pantalones rojos que el otro día le dije que me encantaban (son chulísimos) y una camisa blanca de hilo que enseña todo. Y ya me dirás para qué con la fresca que hace hoy si vamos sólo a mi zulo. ¿Es nueva? Ella se sonroja como nunca la he visto sonrojarse, con un arrebol que reúne anocheceres atlánticos de innumerables siglos. Yo prefiero no pensar nada, pero noto sin embargo que se me activa la luz roja de peligro.
    Ay, Onthe, ahora que sabe que soy bollo, ¿empezará a coquetear conmigo? Y la situación me inquieta, incomoda y violenta bastante, por lo que me da la risa nerviosa. Y es que no sé cómo quitarle hierro al asunto.
    Luego en mi habitación, con la alemana de tres metros hurgando entre mis cosas, sale a la luz el alijo de pelis bollos que Nancy Astley, mi profe favorita en apuros, me envió ('Go fish' entre ellas) y la alemana me las pide prestadas y me dice de ir al Henrietta, un club bollo de New York. Yo le digo que sí, que vayamos, y a la vez pienso que es muy indiscreta e inoportuna buscando entre mis cosas. Y la salvadoreña, que al igual que yo no para de reírse por cualquier cosa -en mi caso, una risa nerviosa; en el suyo, ni idea- nos observa estúpidamente parapetada tras la mesa. Hey, que no mordemos.
    Al final de la noche me pongo melancólica y tremendista y me quedo pensando en si está pasando algo con la salvadoreña o si es que yo ando especialmente susceptible a cualquier señal de cambio. Hey, sería una gran pena que se perdiera la confianza que tenemos. Jo, no quiero que empiece a poner atención a su aspecto cuando quedemos, ni que se ría más de lo normal. Yo quiero seguir bailando cumbias y merengues. No quiero que caigamos en el decoro y dejemos de hacer chistes chucos. Me niego a seguir ningún absurdo juego o ritual de cortejo. Me doy cuenta, en definitiva, de que hoy me he sentido extrañamente incómoda.
  • Nota: Conforme se aproxima el día de mi vuelta, me voy poniendo más lírica. No sólo vuelvo a escribir prosa, sino también renglones cortos y juguetones. Pienso en mi chica y en mi gente. Me siento inquieta deseando el reencuentro y me cuesta dormir. En esos días, corro el doble de tiempo.
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    Amb tú
    Hey, mi xiqueta, cosa a rayas, mi gran idiota:
    Aprieta fuerte tu mano. Haz el vacío en ella. Mírala tranquilamente. ¿Lo sientes ya? Ese calor que crece por dentro soy yo, así, a miles de kilómetros, tan cerca. Ya lo sabes, estoy contigo.
     
    Deal with that!
    La aupair alemana de tres metros suelta la "bomba", que se lo está pensando hacer con una tía por eso de experimentar, y la salvadoreña no se pone las manos en la cabeza pero le falta poco porque da suspiritos entrecortados, pone cara de "qué asquito" y suelta risitas nerviosas. Es domingo por la tarde, estamos en mi habitación-zulo viendo pelis y bailando merengue y eso, sin duda, debe haber inspirado a la alemana.
    A mí, la verdad, lo de la alemana me hace gracia, eso de que le apasione ir al Henrietta Hudson y lo cuente como si hubiera descubierto oro (¡a estas alturas del largometraje!). Me resulta incluso conmovedor y le sigo la bola encouraging her, pero la reacción de mi buena compañera deportiva, la salvadoreña, me toca sencillamente las narices, así que cuando la alemana decide irse (creo que porque la hemos matado de hambre y necesita a toda costa un big mac), ataco.
    -Vamos a ver, y si yo fuera lesbi, qué pasa, ¿ya no vendrías a correr conmigo o qué? ¿No me llamarías? ¿Te daría miedo o qué?
    Se descojona, porque sabe que soy muy bromista y piensa que esta es una de las mías, pero no, yo insisto y entonces me dice que no sabe lo que pasaría.
    -Pues más miedo me da a mí -me decido a sacarle partido a la situación-, porque cada vez que sale el tema y lo dejo caer la gente hace cosas muy raras, ya ves.
    Me siento inspirada, la verdad, y le suelto (exagerando) que muchas chicas se dan por aludidas y se sienten muy amenazadas o, peor, les da el espiritu emprendedor y se te echan encima, y tú me dirás qué culpa tiene el tomate si estaba tranquilo en su mata (aquí pongo cara de circunstancias).
    -Una gran faena para mí.
    Y la salvadoreña se ríe a lo grande con todo esto, me aclara que "mientras no tenga nada que ver con ella no le importa" y luego me dice que mañana lunes quedamos a las once para correr. En fin, qué decirte a ti, que su aclaración, desde luego y como siempre, sobraba. ¡Qué cosas! ¿Pues sabes qué? ¡Deal with that que ya es hora!
     
    Misses V.
    Alguien me decía que cuando bailas se ve lo que llevas dentro, y aquí estoy, disfrutando a lo grande, aunque no bailando, sino viendo cómo bailan. No es el Medea ni las rebajas del Scape, sólo un show en el colegio de Allison, la cría que más que cuidar, vigilo.
    Y aunque todos tenemos la baba caída (las mamás, algún abuelo y yo) me temo que es por muy distintas razones porque mientras ellos contemplan a sus vástagos (sí, así, "contemplan"), mis ojos están clavados en el lado opuesto del escenario, donde Misses V., la increíble profesora de Allison, baila desinhibidamente y les chiva los pasos a los chavales.
    En estos momentos voyeur tan poco frecuentes, pienso que dios existe y es mujer y, en mitad de estos pensamientos místicos, juro con los ojos cerrados que dios se llama misses V. y que es morena y tiene los ojos azules e inevitables. Hey, que la belleza es la belleza. Sin duda, si tuviera siete años haría lo que fuera para que Misses V. fuera mi profesora, esa mítica profe que muchas chicas han tenido y yo siempre quise tener. Y al acabar el show aplaudo como una loca. (Por cierto, que Allison lo hizo muy bien).
  • Nota: Ayer fue the shamrock day y todo el mundo se decía "Happy Saint Patrick's day" en el cole de la niña y luego más tarde en el college donde doy el curso de francés, especialmente si ibas de verde. También hubo una espectacular irish parade en Nueva York, que yo me perdí pero que vi por la tele. Estaba muy linda la irish people con sus gaitas y faldas de tablas desfilando por la Quinta Avenida y, de repente, yo me sentí muy irlandesa y quise estar allí.
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    Escenas de la vida cotidiana
  • Hora del desayuno.
    -My favourite picture is the dragon one! -me dice Allison -. He can fly.
    Miro el dibujo del dragón y yo lo que veo es una hermosa dragona echando un espléndido fuego. Me gustan sus escamas y el contorno y pienso en que nunca entenderé por qué aquí la pantera rosa, las serpientes, ovejitas y otros animales son siempre un "he" [él], cuando para mí son obviamente "she".
    -Aaah, and when this dragon is flying, can he turn into a dragon-fly?
    Allison ríe, pero ni me mira.
  • Antes de ir al cole, doy un zapateo en el suelo y los gatos salen huyendo de la cocina.
    -Do you like flamenco, Allison? -le digo que si le gusta el flamenco.
    -Flamingo? -me dice- the animal?
    Y yo le digo que algunos son auténticos animales, porque es mi chiste favorito, pero que es un baile, una música, otra forma de ver muchas cosas.
    -Do you like it? -le pregunto de nuevo.
    -Hmmm. Does it have any wings? -me pregunta que si tiene alas.
    -Well, sometimes -y yo abandono.
    -Yeah, I know what you mean -me dice Allison que ya sabe a qué me refiero.
  • Mientras tanto. Llegan ruidos de lásers y explosiones desde la planta de arriba. También gritos. Es Samuel jugando al videojuego de la guerra de las galaxias.
  • Nota de última hora: El matrimonio homosexual supera el primer trámite parlamentario (SER/COPE).
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    Gérmenes
    Hay una amenaza que los niños que más que cuidar, vigilo entienden perfectamente: los gérmenes. De verdad que no sé qué habrán visto en la tele o qué les habrán dicho de pequeños, pero su sola mención funciona mejor que cualquier sesudo razonamiento kantiano y para mí se ha convertido en un recurso muy útil.
    -Cámbiate de camiseta, que ésa está llena de gérmenes -le digo a Allison cuando se le cae syrup encima.
    Pero no te creas que soy la única por aquí que los menta.
    -Don't touch me, you're gonna give your germs [no me toques, me vas a pegar tus gérmenes] -le grita Samuel a su hermana cuando la chiquilla tose.
    ¡¡¡Cielos!!!, me digo, y eso que es una tos de nada. ¿Qué haría si la niña pillara un jamacuco de los de verdad? ¿Le negaría el saludo? ¿Se cambiaría de apellido? Y el fenómeno está bien extendido porque al volver de España en un fast food del aeropuerto de Miami, una señora de proporciones elefantiásicas (es diagnóstico, no apreciación) me dijo con horror en la cola.
    -La dependienta ha tocado la comida después de tocar el dinero sin lavarse las manos, haven't she?
    -No lo sé, señora, pero le aseguro que es igual de saludable comerse un fajo de billetes de dólar sudados en sobaco de vieja pelleja de Kentucky y meados por una tribu de gatos tísicos de Wyoming que tragarse esa porquería que usted ha pedido -obviamente no llegué a responderle esto, sino-: Really? I didn't notice it.
    Y a ti te puedo decir que la tipa graznaría todo lo que quisiera, pero que se comió aquella mole de derivados enterita y sin rechistar. Eso sí, con diet coke.
  • Nota: En previsión de herir ciertas sensibilidades y ante la posibilidad de que alguien se dé por aludido, Onthedot, servidora, niega tener prejuicio alguno contra las viejas pellejas de Kentucky y las tribus de gatos tísicos de Wyoming. Es más, la autora, muy tolerante, declara que su relación con ellos es muy positiva y enriquecedora y que tiene un amigo con gato tísico y otro con abuela en Kentucky.
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    Spelling
    -How do you spell "your-nose"? -Allison pregunta cómo deletrear "tunariz", así, todo junto. Allison sabe deletrear a una velocidad pasmosa "fart" y "burp", pero no "nariz".
    Betty le da las cuatro primeras letras del conjunto, pero luego se queda pensativa.
    -¿Es posesivo o no?
    Y es que tiene la duda de si deletrearle "your" o "yours" ("tu" o "tuyo"). En este caso, sólo en este caso y hasta que se demuestre lo contrario, la chacha Onthedot lo sabe y les saca de la duda.
    -I should come back to school -se ríe Betty.
    Y la verdad, viendo los emails que de vez en cuando envía la coordinadora local, que parecen acertijos con tanta sigla y palabras mal deletreadas (yo he optado por no leerlos), no le voy a decir que no, que media Usa debería volver a la escuela, pero viendo también cómo escribimos por Castilla la Grande no me escandalizo ni hago muchos aspavientos. Yo misma con este cuaderno mataría a cualquier fan de Lázaro Carreter de un infarto con los acentos y demás signos ortográficos que no puedo poner, amén de otras faltillas.
     
    La maestra de la tortilla de patatas
    Mi padre una vez me dijo que el era el "Maestro Sopero" porque hacía las mejores sopas a este lado del Mississippi. Por no resultarle chocante, yo no suelo hacer hincapié en mis habilidades culinarias, aunque, claro, huelga decir que con mi padre es difícil resultar chocante.
    El caso es que nuestra incompetente coordinadora local, que además de incompetente, es bastante manipuladora, arpía y metebazas, me hizo una encerrona y aquí me veo, enfrente de más de treinta aupairs de diversísimas procedencias explicando cómo hacer una tortilla de patatas porque, sí, no te lo dije antes, pero en esto soy toda una maestra.
    Y, a pesar de la poca ciencia que tiene hacer una mísera tortilla de patatas, me decido a sacarle partido a la jugada haciéndome la pedante insoportable, cosa que también puede dárseme bien, si me pongo.
    -Metéis los huevos en agua y les dais un bañito. Un minuto está bien -miro alrededor y nadie toma nota, pero más de una salta con que nunca había visto hacer eso. Mejor, porque todavía no sabéis la que os espera.
    -Después de bañarlos y secarlos los rompéis con mucho cuidado de que no caiga ninguna cáscara dentro.
    Obvio más que obvio, pero observan el proceso.
    -Los batís -y en este punto pongo especial esmero, haciendo notar las burbujitas y diciéndoles que de esta manera lograrán una tortilla fluffy fluffy. Nuestra incompetente coordinadora local en este punto está entusiasmada y un poco impaciente, así que la invito a batir huevos. "Cómo los batas es muy importante", le insisto muy seriamente, "hay que darle volumen". Y constato que con cada tontería que digo la mujer se crece en entusiasmo.
    "Cielos, Onthe, si es como una niña". También les explico que freí antes las papas, las cebollitas y los pimientos para no aburrirlas con la espera y que ahora sólo tienen que mezclar el resultante y hacer la tortillita de marras.
    -And the flip thing? and the flip thing? [¿Cómo le das la vuelta a la tortilla? ¿Cómo?] -da saltitos la coordinadora.
    -Normalmente la lanzas para arriba y le das la vuelta en el aire -y aquí hago un gesto torero y matador, muy efectista-, pero today I don't feel like.
    Y todas dicen wooooooooooooooooow [¡guau!], pero, sobre todo, la coordinadora porque el resto de las aupairs, creo, empiezan a calarme después de dos meses.
     
    Balidos
    -Bee -balo.
    La salvadoreña me mira raro. Supongo que no es muy normal que alguien te bale, pero es que cuando termino de hablar por teléfono con mi chica soy la persona más tonta del mundo. Se lo explico, que de vez en cuando se me escapan balidos, que no se lo tome a mal, que no tiene nada que ver con ella, que son rarezas mías. Y parece dar por válida la explicación, porque seguimos charlando de la última jugada de nuestra incompetente coordinadora local y la ciudad de aupairs arpías en la que vivimos. También compramos una pelota de baloncesto y pasamos el día libre tiradas en la cancha. Beeee.
  • Nota: "Mi chica es una cosa grande, tonta, a rayas, que habla y ríe mucho". Cita de L., mi chica, que no es tan grande, pero sí igual o más tonta, a rayas y no charla tanto, pero sí que se ríe, y cuando empieza a hablar, nadie la para, pero tiene que arrancarse y, muchas veces, lo hace.
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    Balance
    Dentro de dos meses y algo más terminará mi año de aupair en este curioso e incalificable país. También echaré el candado a este cuaderno, experimento o lo que sea. Habrá sido una fantástica experiencia; en todos los sentidos que tiene el término 'fantástico'. Aunque sé que dos meses pueden dar aún para mucho y la faz del mundo puede cambiar radicalmente, empiezo a hacer las maletas mentales, a decir adiós, a pasar por una calle y pensar que quizás es la última vez que la veo nevada o con una luz de determinada consistencia.
    También el día a día me parece mucho más hermoso, menos esclavo, lleno de posibilidades. Quizás relativizo demasiado ciertos aspectos. No me importa. Comienzo a hacer balance, me siento bien y le perdono mucho más al mundo y a mí misma.
  • Nota: Me encanta echar de menos a mi gente de la forma en que lo hago, sincera, profunda, tranquilamente. Hey, hoy he soñado contigo.
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    She works hard for the money!
    Tengo que decirte que he entrado en acción y parece haberse desencadenado una guerra en la que tiene lugar todo tipo de jugadas, pero a escala infantil. Una vez menos, no ha pasado nada, sólo que prohibí a los niños jugar a los videojuegos por la mañana antes de ir al cole porque se ponían bastante agresivos (y un poco tocanapias, la verdad) cuando llegaba la hora de cortar "El señor de los anillos" e irse.
    El caso es que el primer día de la prohibición, les pillé fuera de juego y la acataron, pero esta mañana los muy bandidos (y granujas y pillos) han madrugado y cuando me he levantado ya estaban más que atontados con la playstation de los /piiiii/ y los elfos, hobbies y enanos.
    -Will you turn it off when I tell you to?
    Y me dicen que sí, ¿qué me van a decir?, que apagarán el bicho cuando llegue la hora. Y como quieren demostrar su buena disposición, añaden que no hace falta que les haga de desayunar porque ya lo han hecho. Yo mando a Samuel a la cocina a por sus medicinas y cuando me quedo a solas con Allison, se descubre todo el pastel.
    Le pregunto por las carcomanías que le puse ayer en el brazo, que cómo ha dormido, que si le gusta el día que hace hoy y, muy poco a poco, consigo que Allison se olvide de las traumáticas Tierras Medias, sonría y balbucee las primeras palabras del día.
    -You know what? Samuel promissed to give me money if I play videogames with him the whole time [¿sabes? Samuel ha prometido darme dinero si juego videojuegos con él?] -me dice.
    -¿Mande?
    Me quedo en estado de shock. Samuel sobornando a la criatura, ¡para retar mi estúpida autoridad! O peor todavía, ¡¡¡para que la hermana juegue con él!!! Con el mero propósito de quitarle hierro al asunto le digo a Allison que está bien que Samuel le dé dinero si quiere, pero que supongo que ella jugara con él a los videojuegos porque le gusta, for fun, guapa, ¿no?
    -No, it's just for money!!! -me dice toda excitación ella. Qué grandes palabras. Jo, tan pequeña y con las cosas tan claras. Y yo, carroza con carnet, me pongo a tararear a Donna Summer.
  • Nota: Samuel escucha parcialmente algo de la conversación, porque cuando me ve intenta explicarse. Le digo que no le he preguntado nada, que éso es entre él y su hermana, pero me quedo con el gusanillo de estarme equivocando. ¡Me han podido el shock y otras cosas!
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    ¡Macedonia!
    Hablando con S., mi muy mejor amiga, nos acordamos de un "viejo" trabalenguas muy divertido, tipo "elperroderramónnotienerrabo". Recordatorio, el original iba sin corchetes:

    "Si se suman dos manzanas, [y un par de uvas]

    pues dan dos manzanas [y el par de uvas]

    y si se suman una manzana y una pera [y dos uvas, un regaliz, y una ciruela]

    nunca pueden dar dos manzanas [ni una banana, tres sandías y cuatro clementinas, sino la manzana, la pera, el regaliz, la ciruela y las dos uvas]

    porque es que son... componentes distintos". [lista que es una... Y porque el tendero te manda al garete o el ayuntamiento se te duerme y la ciudad se te ríe, tanto monta monta tanto].

  • Nota: Hablo con mi chica por teléfono. Sé que después de casi diez meses, dos más no son nada, pero será la impaciencia u otra cosa, se me hacen un pelín cuesta arriba. Se lo digo. Y también que me preocupa qué haré cuando llegue ''dans la vie", aparte de solicitar cuanta beca se me cruce, cual becada cruzada.

  • Nota de ultimísima hora: No robemos mérito a la autora del trabalenguas, Onthe. Ana Botella, (declaración sobre los matrimonios bollos).
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    En la Army
    Día casi primaveral. La salvadoreña y yo estamos en el parque con el outfit de costumbre (deportivas, pantalones, sudadera, bufanda, gorro y guantes) dispuestas a darle las tres vueltas de rigor. Hablamos a intervalos cortos. Me cuenta que estuvo a punto de estudiar en la zona.
    -En la Army -me dice.
    Me quedo muda.
    -¿Estuviste a punto de meterte a militar? ¿¿¿En este país encima???
    La miro con una nueva luz. El físico, claro, le da para militar y más (de cuerpo está muy bien, y de cara,ejem, también), ¿pero... en la Army?
    -También estuve interesada en la Navy -me dice.
    ¿En la Navy? Ay, no, porfaplís, que no siga. Así que como soy perversa y sé que es muy religiosa le pregunto:
    -¿Y serías capaz de matar? ¿Ein? ¿Matarías?
    -Pues eso fue lo que me dijo mi familia. Por eso no lo hice.
    Se lo planteó, me cuenta, porque no tiene dinero y de esta forma podía estudiar una carrera durante cuatro años. Hmmm. Curioso cómo reclutan y a quién reclutan en este incalificable país.
  • Nota: Alguien me dijo una vez que todos éramos capaces de matar en según qué circunstancias.
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    La violencia del silencio
    -Hey -le digo a madre-, no sé qué me pasa que estoy triste.
    -¿Te ha venido ya el mes? -me pregunta. Hey, madre, tú sí que sabes.
    Porque, no sé en tu caso, pero en el mío, desde hace tiempo, "el mes" es el gran culpable de todas mis manías y debilidades. También de mis cavilaciones, mis dudas y de cualquier signo de tristeza. Es reconfortante tener un gran culpable al que colgar todo lo que no gusta de mí, pero no me engaño, todo eso es mentira. Yo soy también lo que no gusta, aunque responda:
    -No, pues va a ser eso -pero lo digo por costumbre.
    Hey, no, no te alarmes, no ha pasado nada. Sólo que sobre mi mesita de noche yace 'A room of one's own' y acabo de leer al Ave Turuta, es decir, que estoy en un humor propicio para recapitular vivencias y mandar al carajo a la primera aupair que se me plante en casa sin llamar.
    Después de pasar en España estas navidades, volví consternada a este curioso e incalificable país porque pensé en los momentos que había compartido con mi familia y me pregunté si habia sido yo misma por completo con ellos. ¡Zas! Y aquí viene la chunga y puñetera realidad: que no, que ni por asomo. Que hay amor y demás, pero también un terrible silencio, muy violento, y desde un punto de vista omnisciente (que yo no alcanzo), trágico y cómico.
    Y claro, también me di cuenta de que el silencio venía por parte de ellos, porque a estas alturas, yo no sé en tu caso, pero en el mío me he vuelto brutalmente natural y sana (id est, desde su punto de vista una bocazas) y el decoro me parece una gran mentira.
    Así que, cuando a los reunidos se les preguntó por 'las parientas' o por 'el posible pariente', a mí me dio por pensar, "¿por qué omiten a mi parienta, si es más 'salá' que una rebanada de pan?". Y ahí está lo trágico y también lo cómico, porque si me hubieran preguntado, yo no habría callado ni debajo del agua, porque hey, mi chica da para rato.

    -Pues mira tú por dónde que me alegra que me hagas esa pregunta -diría para empezar-, porque hacía tiempo que tenía ganas de respondértela. En fin, ¿qué decirte de mi chica? Pues mi chica, ahí ahí, que no quiere que me vaya de nuevo a los USA pero para cinco meses de nada que me quedan pues nada, pelillos a la mar, nos esperamos las dos. Ahora anda con su familia por las Valencias. Ya veremos el año que viene, porque blablabla blablabla...

    Pero no preguntaron, y luego hubo más cosas, y cuando llegué a Maryland, le puse a la pobre Romu la cabeza como un balón de nivea, y le dije que las bollos deberíamos anotar en una libreta todas las formas de violencia heterocentrista que tenemos que soportar, desde las pelis que nos tragamos hasta la parejita que se lo hace en el portal.
    Porque, here is my point: Resulta que cuando de enanas nos plantan una peli romántica, de esas con beso cortado al final chico-chica, nosotras nos quedamos con que es una manifestación de una forma de amor, pero cuando nosotras les plantamos a ellos una peli romántica chica-chica, ellos suelen ser incapaces de ver lo que de amor pueda haber (los muy ciegos) y se producen todo tipo de reacciones (a cual más cromañona y divertida). No quiero ni pensar cómo se sentirían si hubieran crecido en un régimen de bollocentrismo. Hmmmm, ahora que lo pienso, eso da para una buena historia.
     
    Lo que la CNN no pone
    Bush visita el condado de la Unión y Onthe, la menda, yo (para más señas) que huelo los líos a distancia tardo minutos en tomar la vieja yashica y desplazarme al lugar de los hechos dispuesta a recoger no el careto de Bush, que para eso ya tenemos la CNN y la Fox, sino cualquier signo de resistencia y de disconformidad con el batracio de presidente que ha elegido este incalificable país.
    Comprobando los medios nacionales más tarde, no he encontrado ni una alusión. Y mirando mis fotos, me pregunto: "Ay, Onthe, ¿tendrás por una vez una exclusiva?". Fuera de tonterías, a ti te puedo decir que aunque la manifestación no era muy numerosa (trescientas personas aproximadamente), muy internamente me ha producido alivio constatar que no todos los americano-parlanchines están callados en casa viendo la tele.
     
    Hasta el final
    Hora del desayuno. Allison lleva una hora cojeando. Es su manera de llamar la atención. Cuando cojea, además, te mira de reojo, para constatar que te das cuenta de su gran sufrimiento. También le gusta llevar una conversación hasta sus últimas consecuencias, sobre todo si tenemos prisa porque llegamos tarde al cole. Al principio intento ser ingeniosa y esquivar la marea, pero, la verdad, al final es siempre ella y su constancia las que quedan.
    -What happen if I eat a seed? [¿qué sucede si me trago una semilla o hueso?] -me pregunta.
    -Nothing [Nada] -le digo.
    -So, why is it that I'm not allowed to eat the seeds? [entonces, ¿por qué no se me permite tragármelas?] -continúa Allison. Si yo estuviera en su pellejo, tampoco le vería la lógica, pero estoy en el mío y no hago más que mirar el reloj.
    -Ok. You know what happen if you eat a seed? [ok, ¿sabes qué sucede si te tragas una semilla?] -casi que me arremango en plan "prepárate"-, a tree may grow inside your belly and you will have your guts like monkeys going from one branch to another [un árbol puede crecer dentro de tu barriga y todos tus intestinos serán como monos yendo de una rama a otra] -si querías marcha, tómala. Y ahora, ya es hora de irse al cole, ¿ein?
    -Oh, really? -Allison tiene una sonrisa de oreja a oreja. No se mueve de su sitio. La burrada que acabo de soltar no le horroriza. Más bien le fascina.
    -Nooooo -me decido a ser buena, no quiero que luego me vengan los papás con ninguna tontería y es hora de salir por la puerta-, but you may chock [pero te puedes atragantar].
    Allison sopesa la posibilidad todavía con la sonrisa colgando.
    -I can be careful! What if I'm careful? [¿y qué, si tengo cuidado?].
    ¡Ay, Onthe, que estás perdida! Ponle un puñado de clementinas en su lunch pack y que se ponga la chaqueta de una vez.
    -What do you mean?
    ¡Cielos, lo que tú quieras, lo que tú quieras!
     
    Memoria de pez
    -El lunes y martes hay tormenta -me dice Betty, mi madre de acogida en este peculiar país desde hace dos meses-. Va a ser el doble de intensa que la anterior gran tormenta así que Samuel y Allison no irán a la escuela.
    -¿El doble de nive? -le pregunto alarmada.
    -Sí, el doble, 12 inches.
    Con la clara y malvada conciencia de estar generalizando, está claro que muchos americanos tienen memoria de pez, porque ¿desde cuándo 12 inches es el doble de 18 inches (que fue lo que hubo la otra vez)? ¿Tan poco tiempo duró semejante dato en sus cabezas? No me extraña que así siempre todo sea lo más espectacular, lo más peligroso y lo más decisivo, desde las elecciones a la última chorrada de American Idol.
  • Nota: Como ir a la piscina en esta zona es un lujo, la salvadoreña y yo salimos a correr todos los días, que es gratis y cansa lo mismo. La chica, que tiene un espiritu espartano de envidia, pretendía que nos levantáramos a las seis de la mañana todos los días. De momento, consigo retrasar el momento hasta las ocho y, a veces, las doce. Quiere enseñarme a bailar cumbia. Yo no distingo la salsa, del merengue, de la bachata, de ... socorro.
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    Miedos
    Tengo miedo de despertarme un día y no saber ver tu belleza anymore:.