Mi carro
Hoy lleve el todoterreno al taller. "On, tranquila, sólo es cambiarle el aceite", me iba diciendo. "change the oil, change the oil, change the oil", "na", moco de pavo, "oiga usted, señor mecánico que me change the oil antes de que el pobre muera". Y es que otra cosa no, pero el carro se porta bien y es capaz hasta de andar sin gasolina.
Una vez en lo alto del coso ese que diría la Valen (quiere ver una peli conmigo, quiere ver una peli conmigo, quiere ver una peli conmigo), el señor mecánico no sólo le cambió el aceite sino que empezó a mirar por aquí y por allá con aire inquieto y sospechoso. "Hala, On, que te han visto ganas de querer arreglar la cafetera. Pos va listo, hasta que no eche humo éste no le toca ni la risa...".
Y el señor mecánico se me ha acercado y se ha puesto a hablar con cara grave de leaks y transmission systems y luego water pups (o así de mal sonaba, que vaya usted a saber cómo se escribe), y yo, nada, ahí, aguantando el chaparrón con cara de póker, como cuando me abrí la cuenta en el banco y me explicaron los distintos tipos de cuentas, los depósitos e intereses a largo y corto plazo y mil pamplinas más a propósito. Pero vamos a ver, seriously, si no me entero ni en castellano, ¡imagínate en gringo!
Pero luego el señor mecánico ha meneado (porque no hay verbo que se ajuste a la realidad más que éste) la rueda de delante y el coche parecía irse por bulerías. Y ahí me ha quedado todo gráficamente claro.
-You need to fix it. It's dangerous -me ha alertado del peligro- this wheel could tear away.
Jo, es como ir al medico. Vas porque tienes un resfriado y te sacan hasta el apéndice y veinte recetas para cada extremidad. (Y en este punto, sé que vas a saltar, pero soy asi de joía).
Nota: Hoy he evitado en lo educadamente posible dirigirle la palabra a la cría, pero sobre todo a la madre. Sigo dándole vueltas a la posibilidad de tirar la toalla. También he sabido que la convicción de Anne de que Bush va a ganar las elecciones tiene mucho que ver con que se juega el empleo si las pierde.
Una vez en lo alto del coso ese que diría la Valen (quiere ver una peli conmigo, quiere ver una peli conmigo, quiere ver una peli conmigo), el señor mecánico no sólo le cambió el aceite sino que empezó a mirar por aquí y por allá con aire inquieto y sospechoso. "Hala, On, que te han visto ganas de querer arreglar la cafetera. Pos va listo, hasta que no eche humo éste no le toca ni la risa...".
Y el señor mecánico se me ha acercado y se ha puesto a hablar con cara grave de leaks y transmission systems y luego water pups (o así de mal sonaba, que vaya usted a saber cómo se escribe), y yo, nada, ahí, aguantando el chaparrón con cara de póker, como cuando me abrí la cuenta en el banco y me explicaron los distintos tipos de cuentas, los depósitos e intereses a largo y corto plazo y mil pamplinas más a propósito. Pero vamos a ver, seriously, si no me entero ni en castellano, ¡imagínate en gringo!
Pero luego el señor mecánico ha meneado (porque no hay verbo que se ajuste a la realidad más que éste) la rueda de delante y el coche parecía irse por bulerías. Y ahí me ha quedado todo gráficamente claro.
-You need to fix it. It's dangerous -me ha alertado del peligro- this wheel could tear away.
Jo, es como ir al medico. Vas porque tienes un resfriado y te sacan hasta el apéndice y veinte recetas para cada extremidad. (Y en este punto, sé que vas a saltar, pero soy asi de joía).
Comentario:
...Uyuyuy, esta Valen tiene un peligro de esos en los que da gusto caer. Como se dice en mi tiera, Canarias, este huevo quiere sal!
Saludos, V.
Saludos, V.