Lágrimas divinas
-Hiiiii -dicen al teléfono- Is that Onthedot?
-La misma, "pa" servirle - a pique de un repique contesto.
¿Timbre de voz estridente? ¿Tonete musical con falsetes? Mmm. Entonces, sin duda, es mi incompetente coordinadora local, pronta a decirme cualquiera de sus ya clásicos. Casi que la oigo.
"¿Te ha llegado mi carta?", refiriéndose a esa que nunca te envió. "No me funciona el correo de mi casa, ¿te importaría mandarme de nuevo tu email?". En los casi seis meses que llevo aquí no me ha llegado ni un mísero email suyo así que para qué le da tantas vueltas al asunto, que tire el ordenador a la basura. "Por cierto, ha llegado una aupair nueva, ¿te importaría llamarla?". Pues sí, claro que me importaría, es más, me resulta un fastidio, ¿por qué no te pasas tú y así haces tu trabajo para variar?
En menos de un minuto me suelta los topicazos de rigor y la niña Onthe, le promete enviarle ipso facto un email (ni "jartica" de vino le envío un email a la gandula esta), ir a la próxima reunión de aupairs ninfómanas (habiéndome saltado tres o cuatro reuniones qué importa una más, además no le pienso facilitar mi email no sea que después de estos meses le dé por informarnos de las actividades) y llamar a la aupair novatilla de rigor (a la que, finalmente, sí que llamo).
Pues eso, que llamo a la aupair novatilla (siete dias en yanquilandia, angelito) que resulta que es una chavalita brasileña con un nombre más impronunciable aún que el mío y un inglés de Polopos, con todos los respetos para Polopos. Vamos, que de yanqui entiende lo que yo de sueco, es decir, nasti de plasti.
Y ahí que me veo sentada en un Fridays con la pivita, hablando mitad en portuespanglish mitad por señas, mirando de reojo al infinito y admirando su valor. ¿Cómo sobrevivirá la chiquilla esta en una casa con tres monstruitos yanquis de 12, 9 y 4 años? Y yo le pongo a los Tribalistas para que se sienta como en casa y ella se despide diciendo muito obrigado. Hala, hía, que un bunch of dioses te protejan.
Nota: Lorena se queda mirándome muy fijamente mientras yo pinto de rosa (sí, de rosa, ¿qué pasa? yo no elegí el color) unos muebles que van a donar la caridad de no sé qué iglesia. Llueve y el frío se deja sentir determinados días. "La lluvia son las lágrimas de dios que está llorando", me suelta la cría. Joe, me tienen hasta el gorro ya con tanto dios. "Ah, yo pensé que estaba haciéndose pis", le respondo. Lorena arruga la cara y masculla "Eeeuuuuu".
-La misma, "pa" servirle - a pique de un repique contesto.
¿Timbre de voz estridente? ¿Tonete musical con falsetes? Mmm. Entonces, sin duda, es mi incompetente coordinadora local, pronta a decirme cualquiera de sus ya clásicos. Casi que la oigo.
"¿Te ha llegado mi carta?", refiriéndose a esa que nunca te envió. "No me funciona el correo de mi casa, ¿te importaría mandarme de nuevo tu email?". En los casi seis meses que llevo aquí no me ha llegado ni un mísero email suyo así que para qué le da tantas vueltas al asunto, que tire el ordenador a la basura. "Por cierto, ha llegado una aupair nueva, ¿te importaría llamarla?". Pues sí, claro que me importaría, es más, me resulta un fastidio, ¿por qué no te pasas tú y así haces tu trabajo para variar?
En menos de un minuto me suelta los topicazos de rigor y la niña Onthe, le promete enviarle ipso facto un email (ni "jartica" de vino le envío un email a la gandula esta), ir a la próxima reunión de aupairs ninfómanas (habiéndome saltado tres o cuatro reuniones qué importa una más, además no le pienso facilitar mi email no sea que después de estos meses le dé por informarnos de las actividades) y llamar a la aupair novatilla de rigor (a la que, finalmente, sí que llamo).
Pues eso, que llamo a la aupair novatilla (siete dias en yanquilandia, angelito) que resulta que es una chavalita brasileña con un nombre más impronunciable aún que el mío y un inglés de Polopos, con todos los respetos para Polopos. Vamos, que de yanqui entiende lo que yo de sueco, es decir, nasti de plasti.
Y ahí que me veo sentada en un Fridays con la pivita, hablando mitad en portuespanglish mitad por señas, mirando de reojo al infinito y admirando su valor. ¿Cómo sobrevivirá la chiquilla esta en una casa con tres monstruitos yanquis de 12, 9 y 4 años? Y yo le pongo a los Tribalistas para que se sienta como en casa y ella se despide diciendo muito obrigado. Hala, hía, que un bunch of dioses te protejan.
Comentario:
juasssssssssssss!!
jejeejje te aplaudo, ¡toma subversión! decirle a la niña que dios se hace pis encima de los mortales.... jejejejejje
me ha encantado el punto, creo que estás haciendo un buen trabajo en los states! ;)
La Luz
jejeejje te aplaudo, ¡toma subversión! decirle a la niña que dios se hace pis encima de los mortales.... jejejejejje
me ha encantado el punto, creo que estás haciendo un buen trabajo en los states! ;)
La Luz