Hedores
Vengo de casa de Romu y Anastasia, las amigas bollos de Piotra que viven en Maryland. Hace frío y lo primero que recibo al entrar en la casa de Anne, mi madre de acogida en este curioso país, es una bofetada de malos olores, mezcla de excremento de conejillo de indias, gato, perro y prefiero-no-pensar-qué-más-,-punto pelota. Miro hacia la habitación de Anne, todos duermen (comparten cama) felizmente. Hoy más que nunca me pregunto cómo puedo vivir aquí con este olor. Haré lo que sea por resfriarme de nuevo para que se me embote la nariz. Esto es insano. Ni siquiera los ambientadores que Anne ha comprado lo mitigan. Siento náusea.
Comentario:
Mate a los animalitos (no coño, a los niños no, a los de verdad) y verá usted, amable aupair, como el deleznable olor desaparece.
Y luego dicen que los europeos son guarros :P Que valor!!!
Y luego dicen que los europeos son guarros :P Que valor!!!