Como en una peli de Marisol
-May I have one minute? -le digo a Anne, mi madre de acogida en este país.
Son las siete y cuarto de la mañana y acaba de llamar a la puerta de mi habitación. Quiere hablar conmigo y estoy desnuda. Me visto y salgo con las legañas pegadas y los pelos a lo gallo Claudio. Ella lleva la misma bata rosa de siempre, ejem. Después de más de una semana de tensiones y de darle la tabarra a Romu y a todo quisqui que me llame por teléfono con el culebrón de la chacha Onthe, estoy más floja que un flan y me da igual Pinto que Valdemoro, pero no me esperaba ninguna escena sentimental como la que se ha producido, muy digna de una peli de Marisol.
-Llevo dos noches sin dormir -me dice Anne.
-Bueno, yo estuve la semana pasada entera y sigo viva -no, no le he dicho esto, sólo he asentido con la cabeza.
-...porque no dejo de pensar que no quiero que te vayas, que eres querida aquí y que creo que todo esto ha sido un terrible error de comunicación.
-Oído cocina -esto tampoco se lo he dicho, sólo me he mordido los labios y me he dado pellizquitos en el brazo. ¿Qué hago? ¿La creo?
En fin, que la cosa ha seguido la línea hasta que dos orondas lágrimas han asomado al balcón de sus ojos. Todo menos eso, Anne, no soporto ver llorar a una mujer hecha y derecha. Me deshago. Pero no, las dos hermosas lágrimas han rodado como dos sentencias y en un segundo, ¡zas!, he cerrado los ojos muy fuerte y nos hemos abrazado... ¡Aaaaaaaaaaaaagr!
Nota: Todo muy bonito, pero ya me comprometí ayer con la nueva familia en una charla telefónica de más de media hora, por lo que el dos de enero volveré, pero "desde Nueva York con mucho amor". Siento muchas dudas, pero Anne ha reaccionado tarde y la decisión está tomada. Dedico las tardes a pasear por Washington y por el condado de Fairfax.
Son las siete y cuarto de la mañana y acaba de llamar a la puerta de mi habitación. Quiere hablar conmigo y estoy desnuda. Me visto y salgo con las legañas pegadas y los pelos a lo gallo Claudio. Ella lleva la misma bata rosa de siempre, ejem. Después de más de una semana de tensiones y de darle la tabarra a Romu y a todo quisqui que me llame por teléfono con el culebrón de la chacha Onthe, estoy más floja que un flan y me da igual Pinto que Valdemoro, pero no me esperaba ninguna escena sentimental como la que se ha producido, muy digna de una peli de Marisol.
-Llevo dos noches sin dormir -me dice Anne.
-Bueno, yo estuve la semana pasada entera y sigo viva -no, no le he dicho esto, sólo he asentido con la cabeza.
-...porque no dejo de pensar que no quiero que te vayas, que eres querida aquí y que creo que todo esto ha sido un terrible error de comunicación.
-Oído cocina -esto tampoco se lo he dicho, sólo me he mordido los labios y me he dado pellizquitos en el brazo. ¿Qué hago? ¿La creo?
En fin, que la cosa ha seguido la línea hasta que dos orondas lágrimas han asomado al balcón de sus ojos. Todo menos eso, Anne, no soporto ver llorar a una mujer hecha y derecha. Me deshago. Pero no, las dos hermosas lágrimas han rodado como dos sentencias y en un segundo, ¡zas!, he cerrado los ojos muy fuerte y nos hemos abrazado... ¡Aaaaaaaaaaaaagr!
Comentario:
He vuelto, no puedo vivir sin escribir y al final he reabierto mi blog. Hacia mucho que no te leía y veo que hay cambios importantes a la vista (no se como aguantas, mi Aupair preferida, en ese infierno),la verdad es que no sé si felicitarte o copadecerte, entre malaga y malagón... difícil elección. Un beso.
Comentario:
Lágrimas de cocodrilo, Onthe... no te fíes que esa bruja es mala de morirse!!!
Comentario:
Vaya, a mí también me da pena que te vayas de ahí, qué tontería, verdad? Hasta yo voy a echar de menos a Anne y sus pequeños monstruos.
Bueno, tu nueva familia será del mismo palo, todos los yanquis están como las putas cabras. Ahora piensa en España y en las Navidades. (Vivan los Reyes Magos, abajo Santa Claus)
Besos.
Bueno, tu nueva familia será del mismo palo, todos los yanquis están como las putas cabras. Ahora piensa en España y en las Navidades. (Vivan los Reyes Magos, abajo Santa Claus)
Besos.