A lo Michelle
Creo que te lo dije hace un par de días, las viejitas rusas están cuidando una piara de niños este spring break. Lo que no te dije es que estos niños no son del vecindario, sino más bien del Bronx y las rusas lo están pasando muy mal. De entrada, la reunión no las llama por su nombre, sino "viejas" (y más cosas), y de salida se pasan todo lo que les dicen por la Puerta de Alcalá.
Yo miro sus caras (las de las rusas) y me río malvadamente porque veo que están acostumbradas a los críos decoloros del vecindario, que respetan sus canas y sus "I think that is not safe, by the way, do you want another cookie?". Como comprenderás, a Tiyei (TJ), que de aquí a unos añitos será un ex convicto, las cookies se las sudan por muy de chocolate que sean y las canas para él no son más que un símbolo de decadencia y no de elegancia, respeto ni sabiduría. Vamos, toda una invitación al asalto.
Y he aquí que descubro una faceta oculta en mí (aparte de mi vena manolo, que no esta nada oculta): mi lado Michelle Pfeiffer con adolescentes problemáticos, pero sin chupa de cuero, que hace mucho calor. De repente, me veo negociando con ellos, haciendo pactos, diciendo "yo', list'n what'm say'n?" con acento de lumpen o protegiendo a la más pequeña del viento. De repente, pienso que a mí lo que se me dan bien son los niños duros, con sangre en las venas, estos que se sacan los mocos con un tenedor y lo más que sienten es un ligero cosquilleo. Y las rusas me miran de otro modo mientras recorro la driveway en monopatín y veo que se sienten agradecidas.
Nota: Como es spring break toda la semana y los niños no tienen cole, trabajo todo el día. Por las noches me voy a clase o de petardeo con la salvadoreña. No puedo acceder a mi cuaderno-experimento en la red, pero escribo todo lo anterior en papel para transcribirlo luego todo junto.
Yo miro sus caras (las de las rusas) y me río malvadamente porque veo que están acostumbradas a los críos decoloros del vecindario, que respetan sus canas y sus "I think that is not safe, by the way, do you want another cookie?". Como comprenderás, a Tiyei (TJ), que de aquí a unos añitos será un ex convicto, las cookies se las sudan por muy de chocolate que sean y las canas para él no son más que un símbolo de decadencia y no de elegancia, respeto ni sabiduría. Vamos, toda una invitación al asalto.
Y he aquí que descubro una faceta oculta en mí (aparte de mi vena manolo, que no esta nada oculta): mi lado Michelle Pfeiffer con adolescentes problemáticos, pero sin chupa de cuero, que hace mucho calor. De repente, me veo negociando con ellos, haciendo pactos, diciendo "yo', list'n what'm say'n?" con acento de lumpen o protegiendo a la más pequeña del viento. De repente, pienso que a mí lo que se me dan bien son los niños duros, con sangre en las venas, estos que se sacan los mocos con un tenedor y lo más que sienten es un ligero cosquilleo. Y las rusas me miran de otro modo mientras recorro la driveway en monopatín y veo que se sienten agradecidas.
Comentario:
Una semanita haciendo TKD y TJ salía más derecho que una vela :-) A veces sólo hace falta un poquito de disciplina mezclada con algo de diversión y educación en el respeto a l@s demás...
Comentario:
Michelle Pfeifer hacía de marine que enseñaba Karate, ¿no?(bueno, ya sé que era profe de literatura y tal, pero lo cool era que se enrollaba y los chicos terminaban cogiéndole aprecio, y la peli era la leche de edeficante ¿no?)Pues sí, igual esa es tu vocación.