¡Que los Bush te acompañen!
Pues sí, tras una semana de vacaciones y pendoneo, la incorporación a la familia monster me ha resultado menos traumática de lo que esperaba. Además, poco a poco voy depurando mis técnicas en la doma de niños y ya casi consigo que me miren cuando les hablo.
El secreto para tener un día aceptable con Tommy (4 años) está en dormirlo de algún modo (queda descartado el lexatin o similares). Con Lorena el día depende de por dónde sople el viento, por lo que lo dejo al designio de los dioses y de Bush. Si Tommy duerme una hora de siesta, no tengo que preocuparme por el resto, así que cuando los recojo de su summer camp en Washington a media mañana (se han tirado toda la semana estudiando insectos, juas) preparo bien el ambiente. He comprobado que durmiéndolos en el trayecto de vuelta, luego resulta más fácil hacer cosas con ellos. El secreto está en el poder hipnótico de la radio.
Si vienen revoltosos o sencillamente imposibles, les largo la emisora MPR (o algo asi). Cielos! Deberia estar prohibida. No se como lo hacen pero tienen todo el dia conexiones con politicos dando discursos. Es lo mejor para apaciguar sus animos. Dependiendo del orador, obtengo distintos resultados. Cuando habla Bush, Tommy mira al infinito en una mota de polvo y Lorena da patadas al cristal de la ventana. Si habla Cheney, no se por que, se duermen enseguida, pero Cheney no habla muy a menudo ultimamente. Para eso es mejor Kerry, siempre con ese tono de arenga, casi una nana.
Y no se cual sera el eje de los discursos de Rumsfeld, pero Tommy enreda los dedos en su pelo rubio y se mete el dedo gordo de su otra mano en la boca. De lo que si estoy segura, y es preocupante, no creas (se supone que su area es la seguridad), es que las charlitas de Condoleeza Rice les produce un grado de inquietud y resquemor asombroso y no creo que sea por lo que dice (si fuera por eso mas bien se reirian), si no por los altibajos y el timbre de su voz. Que mujer! Incluso a mi me desagrada, asi que en esos casos cambio de emisora y enchufo aunque sea un dial en el que hablen de la reproduccion del escarabajo pelotero.
A veces, y solo a veces, no hay politico ni locutor que valga, como hoy, y los nignos no paran de gritar, y Lorena le da patadas a Tommy, y este grita y la otra llora y yo reparto mi tiempo entre el espejo retrovisor y la luneta, y "rezo" a San Pancracio y me convierto a treinta religiones para que no tengamos ningun accidente. Que los Bush y la suerte me acompagnen!
El secreto para tener un día aceptable con Tommy (4 años) está en dormirlo de algún modo (queda descartado el lexatin o similares). Con Lorena el día depende de por dónde sople el viento, por lo que lo dejo al designio de los dioses y de Bush. Si Tommy duerme una hora de siesta, no tengo que preocuparme por el resto, así que cuando los recojo de su summer camp en Washington a media mañana (se han tirado toda la semana estudiando insectos, juas) preparo bien el ambiente. He comprobado que durmiéndolos en el trayecto de vuelta, luego resulta más fácil hacer cosas con ellos. El secreto está en el poder hipnótico de la radio.
Si vienen revoltosos o sencillamente imposibles, les largo la emisora MPR (o algo asi). Cielos! Deberia estar prohibida. No se como lo hacen pero tienen todo el dia conexiones con politicos dando discursos. Es lo mejor para apaciguar sus animos. Dependiendo del orador, obtengo distintos resultados. Cuando habla Bush, Tommy mira al infinito en una mota de polvo y Lorena da patadas al cristal de la ventana. Si habla Cheney, no se por que, se duermen enseguida, pero Cheney no habla muy a menudo ultimamente. Para eso es mejor Kerry, siempre con ese tono de arenga, casi una nana.
Y no se cual sera el eje de los discursos de Rumsfeld, pero Tommy enreda los dedos en su pelo rubio y se mete el dedo gordo de su otra mano en la boca. De lo que si estoy segura, y es preocupante, no creas (se supone que su area es la seguridad), es que las charlitas de Condoleeza Rice les produce un grado de inquietud y resquemor asombroso y no creo que sea por lo que dice (si fuera por eso mas bien se reirian), si no por los altibajos y el timbre de su voz. Que mujer! Incluso a mi me desagrada, asi que en esos casos cambio de emisora y enchufo aunque sea un dial en el que hablen de la reproduccion del escarabajo pelotero.
A veces, y solo a veces, no hay politico ni locutor que valga, como hoy, y los nignos no paran de gritar, y Lorena le da patadas a Tommy, y este grita y la otra llora y yo reparto mi tiempo entre el espejo retrovisor y la luneta, y "rezo" a San Pancracio y me convierto a treinta religiones para que no tengamos ningun accidente. Que los Bush y la suerte me acompagnen!