DIARIO DE UNA AUPAIR BOLLO EN USA
¿Qué mejor para entender un país que cuidar de sus futuros votantes? E hice las maletas
Acerca de

Los Neider

Betty: La mamá. Bajita a morir. Muy amable, pero parca en palabras. Después de mi primera madre de acogida (Anne), Betty me parece el colmo del saber estar. Dice que Bush está loco.

Jeremías: El papá. Ciclotímido. Lo veo de pasada. Lleva tatu en el brazo y tiene cds de Bob Marley, así que decido que no puede ser mal tipo.

Samuel: Ya once añitos, aspirante a hombrecito, chiquitín de estatura, lo sabe hacer todo solo. Al pincipio no me hablaba. Adicto a los videojuegos. Siempre digo que su auténtica nanny es la Nintendo.

Allison: Siete años. Una princesita que me reclama constantemente para jugar juntas. Odia a las Bratz y los cuentos de princesas. Decido que me cae bien.

NumberNine: Más conocida como chacha Onthedot. Metepatas ocasional, de complexión grande. Ultima adquisición de la familia, probablemente la número nueve.
Sindicación
 
Lo que nunca se debe hacer
Está muy claro. Te ha dejado. Tú no has tomado la decisión, ha venido impuesta desde el otro lado. Ahora has de trabajar para aceptarlo y olvidarlo, es decir, te lo tienes que tragar del mejor modo posible. Pero es jodido porque inconscientemente has hecho lo que nunca se debe hacer, aprenderte su número de teléfono. Quizás de llamarla en varias ocasiones. O sencillamente porque te gusta demasiado.
El caso es que su jodido número, esos asquerosos dígitos, danzan en tu cabeza y son la peor tentación del mundo. Cada vez que levantas un auricular, pasas por una cabina o suena el móvil, toda tú te tensas porque ella podría estar al otro lado.
Así que cuando una chica me da su teléfono (con los chicos no tengo ese problema, los números se me olvidan enseguida), no lo miro demasiado, no sea que me lo aprenda. Doblo la hoja y al bolsillo, sin más. Así luego, puedo hacer como con la marine, borrarla, arrancar la hoja, olvidar pulsando 'delete', mandarlo todo al mismísimo carajo. Fácil, limpio, práctico, cómodo y, me pregunto, si frívolo también.
 
Comentario:
Cuántas veces corremos hacia el teléfono para ver si la llamada es suya o si el mensaje es suyo... cuántas veces descolgamos y pensamos en llamar o mandar ese sms tonto que o significa nada pero que es una manera desesperada de decir que nos acordamos de esa persona...

Suerte de la frivolidad y la dureza para salvarnos....
 
Comentario:
Quizás esa frivolidad calculada, que pocos entienden, pueda salvarnos en ocasiones el corazón... Besos.
No