Hora punta en la 17
Atrás he dejado la embajada de la "Republica de Irak" con su coche mafioso de costumbre en la verja principal. Bajo por la calle P desde Dupont Circle, epicentro de mis correrías, y llego a la calle 17 (entre P y Q), mi favorita junto a la 14. Es la calle de las terracitas rosas con reminiscencia chuequenses.
Allá que paseo el cuerpo serrano de una punta a la otra. Siento el escáner, el intenso y cálido peso de las miradas entendidas. También un escalofrío, la impresión de estar en una feria de ganado comparando pedigrís. Me sorprende reconocer varios rostros presentes en mi puñado de salidas al Apex (esas ladies' nights) y en el baile country del Remington. ¡Washington es un pueblo! ¿O será, como en Málaga o en Madrid, que el ambiente es siempre el mismo?
Allá que paseo el cuerpo serrano de una punta a la otra. Siento el escáner, el intenso y cálido peso de las miradas entendidas. También un escalofrío, la impresión de estar en una feria de ganado comparando pedigrís. Me sorprende reconocer varios rostros presentes en mi puñado de salidas al Apex (esas ladies' nights) y en el baile country del Remington. ¡Washington es un pueblo! ¿O será, como en Málaga o en Madrid, que el ambiente es siempre el mismo?
Comentario:
la gente que no entiende el mérito de Bukowski, es gente q nunca se ha sentado a escribir. narrar como el lo hace, es condenadamente difícil.
admiro como las cosas se suceden en sus libros como sin querer decir nada..."como" he dicho...
no osaría a compararte con él, pero tu blog me entra con una delicadeza parecida.
admiro como las cosas se suceden en sus libros como sin querer decir nada..."como" he dicho...
no osaría a compararte con él, pero tu blog me entra con una delicadeza parecida.