Atracción fatal
¿Qué es eso del caballito de cartón? Ni espada de madera ni superproducción de Disney. Lo único capaz se sacar de su letargo a un niño yanqui es una habitación recién ordenada. No entiendo del todo la atracción fatal que ejerce sobre el crío en cuestión, pero sus ojos brillan, sus manos tiemblan y sus piernas se dirigen irresistiblemente hacia esa caja de juguetes que tanto has tardado en recoger. ¿Lo visualizas? Es mecánico, inevitable y superior para él, tanto como un dulce de chocolate o el escaparate, si lo tuviera, de un Toys'r'us.
-No, Tommy, no -aúllo. El aullido de una loba esteparia.
Pero es inútil. Las piezas de construcción caen mezclándose sinfónicamente con las del puzzle y las de una variante de escalextrix. Cuando Tommy y Lorena se despiertan, averiguo cómo será el resto del día por la velocidad con la que ponen todo patas arriba (más aún de lo que ya está). Hoy, por ejemplo, sé que es un día imposible.
Si el lunes pasado tuve a cuatro niños saltando literalmente sobre mí (literal y bárbaramente, sí, que esto de las camas elásticas tienen trampa), hoy tengo tres y, al final de la tarde, cuatro criaturas inhumanas, gritando en mis oídos:
-Get out here.
-Pick it out.
-Hold this.
-I don't want this, I want the green one.
Hoy me he dicho que es materialmente imposible que desordenen a un ritmo superior al que yo ordeno y he pensado en madre... y en que esto es una especie de castigo divino por lo malvada que fui cuando era un moco.
-No, Tommy, no -aúllo. El aullido de una loba esteparia.
Pero es inútil. Las piezas de construcción caen mezclándose sinfónicamente con las del puzzle y las de una variante de escalextrix. Cuando Tommy y Lorena se despiertan, averiguo cómo será el resto del día por la velocidad con la que ponen todo patas arriba (más aún de lo que ya está). Hoy, por ejemplo, sé que es un día imposible.
Si el lunes pasado tuve a cuatro niños saltando literalmente sobre mí (literal y bárbaramente, sí, que esto de las camas elásticas tienen trampa), hoy tengo tres y, al final de la tarde, cuatro criaturas inhumanas, gritando en mis oídos:
-Get out here.
-Pick it out.
-Hold this.
-I don't want this, I want the green one.
Hoy me he dicho que es materialmente imposible que desordenen a un ritmo superior al que yo ordeno y he pensado en madre... y en que esto es una especie de castigo divino por lo malvada que fui cuando era un moco.
Comentario:
Criaturitas!... yo por eso siempre he puesto velas a San Herodes de Judea... Besos.