DIARIO DE UNA AUPAIR BOLLO EN USA
¿Qué mejor para entender un país que cuidar de sus futuros votantes? E hice las maletas
Acerca de

Los Neider

Betty: La mamá. Bajita a morir. Muy amable, pero parca en palabras. Después de mi primera madre de acogida (Anne), Betty me parece el colmo del saber estar. Dice que Bush está loco.

Jeremías: El papá. Ciclotímido. Lo veo de pasada. Lleva tatu en el brazo y tiene cds de Bob Marley, así que decido que no puede ser mal tipo.

Samuel: Ya once añitos, aspirante a hombrecito, chiquitín de estatura, lo sabe hacer todo solo. Al pincipio no me hablaba. Adicto a los videojuegos. Siempre digo que su auténtica nanny es la Nintendo.

Allison: Siete años. Una princesita que me reclama constantemente para jugar juntas. Odia a las Bratz y los cuentos de princesas. Decido que me cae bien.

NumberNine: Más conocida como chacha Onthedot. Metepatas ocasional, de complexión grande. Ultima adquisición de la familia, probablemente la número nueve.
Sindicación
 
"Pa jartarme de reír"
Anne, mi madre de acogida en este extraño país, me llevó a un restaurante español a cenar. Vino una mamá del vecindario también. Había un espectáculo flamenco. Supongo que a nadie le apetecía ir. A mí al menos, no, pero allí estábamos sentadas a una mesa, ellas hablando de hombres e hijos y yo mirando al infinito.
Lo que no me esperaba es que el espectáculo flamenco empezara con las sevillanas esas que dicen:

"Me casé con un enano pa jartarme de reír, titia, titi titia, titia.
Pa jartarme de reír
me casé con un enano,
pa jartarme de reír,
me casé con un enano pa jartarme de reír "

Teniendo en cuenta esto, el resto no estuvo mal, pero no abandoné la sospecha de que en cualquier momento saltaran con esa que dice:

"Un carro, dos carros, tres carros
¡Toma!
Un carrefur"

Hubo clemencia y durante veinte minutos (más hubiera sido un castigo para los yanquisitos) nos mostraron unas bulerías y unos tangos de academia muy correctos, pero sin duende.
 
Comentario:
jajajaja pa jartarme de reir como me estoy jartando yo ahora! desde luego es que en el extranjero se viven situaciones de lo más surrealista. Yo debí haber tenido un blog cuando estuve en Dublín... pero entonces no conocía los encantos de la informática. En fin...
 
Comentario:
Lo que hay que aguantar, ¿eh?

Besos!

No