Hey, que para mí esto es una gran prueba
Voy en tren desde New York hasta Washington. He conectado con algunas aupairs (incluyo en este femenino al chico español) y me ha resultado difícil separarme. Con la alemana me llevo muy bien porque somos igual de independientes. Sabemos cuándo pasar la una de la otra y nos fascina el american way of life, es decir sus eternas sonrisas, su obsesión con ser positivos y todas esas expresiones tales como excellent, absolutely o for sure, destinadas a reforzar el delicado ego del interlocutor de turno. De la peruana echaré de menos su sonrisa y esa curiosa y obstinada tendencia al maternalismo. Y bueno, del resto, un largo etcétera, prefiero no pensar en ello. Ahora mismo, ya digo, estoy en el tren. Anne, Tommy y Lorena estarán esperando en la estación cuando yo llegue. Estoy un poco asustada. No sé si tengo el ajuste interior que se require para hacer lo que voy a hacer. Soy un tanto grande, tetona, destartalada, impaciente, intolerante, soberbia e insegura. Hey, entiéndeme, que para mí esto es una gran prueba.