Pequeño gran dictador
Tommy tiene la cara colorada como un tomate.
-He dicho que vengas -grita-. Ahora.
Yo lo tengo a menos de cinco inchs (pulgadas) de mi trompa de Eustaquio y siento ese silbido tan particular que sigue a una explosión o cualquier ruido con demasiados decibelios. Anne, sin embargo, se lo pasa por el arco del triunfo, ni se inmuta y sigue hablando con Lorena.
-Quiero que me busques este coche ahora.
La temperatura de color de la cara de Tommy bascula entre el rojo y el morado. Lo miro con más atención. Dios, parece un pequeño gran /dikteitor/. Guardo silencio y la tensión va in crescendo. Tommy grita cada vez más y a Anne como si le soplara el viento en la oreja.
-Mooooooom -esta vez su grito es realmente insoportable y Anne se gira sonriendo.
-Yes, sweetie? -responde dulcemente-. That would be so cool.
Y Anne se acerca y Tommy recupera el pálido natural de su piel y sonríe también tiernamente, como en un cuento de hadas.
-¿Has visto como es la competición entre hermanos? -me dice Anne.
Claro que me he dado cuenta de que los dos trataban de obtener a toda costa su atención. Joder, como todos los hermanos. Pero también me ha quedado del todo claro que Anne no le concede importancia al modo en que la prole se dirige a ella. Vamos, que de momento no se da cuenta de que está criando dos pequeños dictadores. Pero me callo como una zorra cuando me dice:
-¿Tú qué opinas?
-He dicho que vengas -grita-. Ahora.
Yo lo tengo a menos de cinco inchs (pulgadas) de mi trompa de Eustaquio y siento ese silbido tan particular que sigue a una explosión o cualquier ruido con demasiados decibelios. Anne, sin embargo, se lo pasa por el arco del triunfo, ni se inmuta y sigue hablando con Lorena.
-Quiero que me busques este coche ahora.
La temperatura de color de la cara de Tommy bascula entre el rojo y el morado. Lo miro con más atención. Dios, parece un pequeño gran /dikteitor/. Guardo silencio y la tensión va in crescendo. Tommy grita cada vez más y a Anne como si le soplara el viento en la oreja.
-Mooooooom -esta vez su grito es realmente insoportable y Anne se gira sonriendo.
-Yes, sweetie? -responde dulcemente-. That would be so cool.
Y Anne se acerca y Tommy recupera el pálido natural de su piel y sonríe también tiernamente, como en un cuento de hadas.
-¿Has visto como es la competición entre hermanos? -me dice Anne.
Claro que me he dado cuenta de que los dos trataban de obtener a toda costa su atención. Joder, como todos los hermanos. Pero también me ha quedado del todo claro que Anne no le concede importancia al modo en que la prole se dirige a ella. Vamos, que de momento no se da cuenta de que está criando dos pequeños dictadores. Pero me callo como una zorra cuando me dice:
-¿Tú qué opinas?