DIARIO DE UNA AUPAIR BOLLO EN USA
¿Qué mejor para entender un país que cuidar de sus futuros votantes? E hice las maletas
Acerca de

Los Neider

Betty: La mamá. Bajita a morir. Muy amable, pero parca en palabras. Después de mi primera madre de acogida (Anne), Betty me parece el colmo del saber estar. Dice que Bush está loco.

Jeremías: El papá. Ciclotímido. Lo veo de pasada. Lleva tatu en el brazo y tiene cds de Bob Marley, así que decido que no puede ser mal tipo.

Samuel: Ya once añitos, aspirante a hombrecito, chiquitín de estatura, lo sabe hacer todo solo. Al pincipio no me hablaba. Adicto a los videojuegos. Siempre digo que su auténtica nanny es la Nintendo.

Allison: Siete años. Una princesita que me reclama constantemente para jugar juntas. Odia a las Bratz y los cuentos de princesas. Decido que me cae bien.

NumberNine: Más conocida como chacha Onthedot. Metepatas ocasional, de complexión grande. Ultima adquisición de la familia, probablemente la número nueve.
Sindicación
 
Honeymoon, amada honeymoon
En realidad, Anne, mi madre de acogida en este extraño país, es más lista que el hambre. Resulta que adjuntó al dossier que yo vi en España una foto del año 98 en la que estaba hecha en vez de una vaca, dos vacas y media. Pues bien, a fecha de 2004, la piva se ha quedado sólo en media vaca y un ternero. Y digo yo: ¿qué pretendía decirme enviándome esa foto antigua? ¿Que tiene voluntad para adelgazar? ¿Que ha cambiado mucho desde entonces? ¿Que no se ha hecho ninguna foto más reciente? ¿Que le importa todo un pito y ni se lo ha preparado? ¿Que no quiere que las apariencias influyan en mí?
Nada más llegar, me ha regalado un móvil de los que tardarán unos meses en llegar a España (de esos con mil inventos que no voy a usar), me ha enseñado una habitación gigantesca con televisión, DVD, vídeo, antena parabólica y teléfono inalámbrico y me ha regalado un bolso con un paquete de maquillaje dentro. También me ha entregado en mano las llaves de un todoterreno y las de la casa. A continuación, hemos saltado todos en una cama elástica gigantesca, de esas que ponen en Puerto Marina, y hemos ido a un centro comercial enorme en el que hemos cenado. Este periodo se llama en psicología honeymoon, como bien me apunta en un email una de mis mejores amigas, la pequeña Amelie.
No