Qué grandes son los niños
-I do hate pink -enfatiza Tommy.
-So do I -exclama Lorena.
¿Cómo? ¿He oído bien? Lorena adora el rosa. ¿Por qué dice ahora que lo odia? El motivo está claro. Más que claro, trasparente. Vamos que tiene nombre y apellido: Sian McGregor, el niño afroamericano (así lo dicen por aquí) que voy a cuidar tres horillas cada lunes. Ya se sabe. Ingresos extras.
Pues bien, Sian McGregor, según dice Lorena, es mean con ella, lo que viene a significar que no la soporta de una manera manifiesta, explícita, cosa que yo entiendo por otra parte perfectamente porque, si fuera cría tampoco la aguantaría y, probablemente, hasta se lo diría: "no te soporto".
Hasta ahí, bien, pero es que no se queda ahí. Acto seguido la cría ha despreciado todo lo que normalmente defiende (incluso a las Bratz). ¡Vaya! Así que es eso. Por lo visto Lorena necesita ser aceptada por ese niño que la desprecia. ¡Qué curioso! Observo cómo Sian, que es mucho más picarón que Tommy, caza al vuelo la situación y la hace sufrir a lo grande con su indiferencia. ¡Qué grandes que son los niños! Y yo, por supuesto, dejo que la masacre afectiva se produzca.
Nota: No contenta con tener dos perros, dos niños salvajes, tres conejillos de indias, una serpiente negra y una aupair incalificable, Anne, mi madre de acogida en este extraño país, me ha dicho que mañana martes vaya a recoger un gatito para completar el cuadro. Yo, encantada con el gatuperi, of course, pero esto empieza a parecer un zoológico. Espero que se haya olvidado de la idea de los murciélagos al menos.
-So do I -exclama Lorena.
¿Cómo? ¿He oído bien? Lorena adora el rosa. ¿Por qué dice ahora que lo odia? El motivo está claro. Más que claro, trasparente. Vamos que tiene nombre y apellido: Sian McGregor, el niño afroamericano (así lo dicen por aquí) que voy a cuidar tres horillas cada lunes. Ya se sabe. Ingresos extras.
Pues bien, Sian McGregor, según dice Lorena, es mean con ella, lo que viene a significar que no la soporta de una manera manifiesta, explícita, cosa que yo entiendo por otra parte perfectamente porque, si fuera cría tampoco la aguantaría y, probablemente, hasta se lo diría: "no te soporto".
Hasta ahí, bien, pero es que no se queda ahí. Acto seguido la cría ha despreciado todo lo que normalmente defiende (incluso a las Bratz). ¡Vaya! Así que es eso. Por lo visto Lorena necesita ser aceptada por ese niño que la desprecia. ¡Qué curioso! Observo cómo Sian, que es mucho más picarón que Tommy, caza al vuelo la situación y la hace sufrir a lo grande con su indiferencia. ¡Qué grandes que son los niños! Y yo, por supuesto, dejo que la masacre afectiva se produzca.
Comentario:
Tiene una serpiente negra???????? Qué barbaridad, Anne no deja de sorprenderme!!!!!!!
No tiene pájaros???? Lo digo por darle nuevas ideas...
Besos
No tiene pájaros???? Lo digo por darle nuevas ideas...
Besos