Recochineo puro y duro
Hay dos tipos de personas. Las que llevan el depósito del coche lleno y las que, como yo, ya me conoces, vamos siempre a la última pregunta. Están también las que no tienen coche porque no pueden, porque no quieren o por lo que sea. Esas, claro, no tienen ningún problema, al menos no con el depósito. Yo estoy en el grupo de las agarradas y cada vez que miro la aguja me recorre un escalofrío terrible. Increíble todo lo que puede llegar a torcerse. "Aguanta, pequeño, que ya estamos", le digo al coche.
Podría llenarlo más a menudo (el depósito, por supuesto) pero me duele gastar dólares en gasolina. Y en cualquier cosa en general, ahora que lo pienso. El caso es que hoy se me ha ido la santa al cielo y el coche ha empezado a dar trompicones.
"Anda, On, que estas roña, amos a echarle un par de lerus a la máquina antes de que muera". Y como al pobre todoterreno le quedaba menos de un telediario, he terminado en la primera gas-station que me he cruzado (nota: no me la he llegado a cruzar).
Mientras salía del coche me he dado cabezazos rogando al cielo, a las nubes y a los pájaros por que no estuviera el mismo gasolinero del otro día, un pive del que he pasado de hablar aquí y que me dio la tabarra en su momento. Pero sí, allí estaba waving su mano en señal de reconocimiento.
"Bueno, los dos lerus para el carro son lo primero, On, sin eso no vas a ningún lado", me he dicho mientras entraba en la gasolinera, "espero que hoy no le dé por insistir". Carajo, pero sí que le ha dado y ha apretado tanto las tuercas que me he visto forzada a decir que no puedo ir a cenar con él porque estoy muy ocupada. "Sí, miréndote la curcunsilla, porque otra cosa".
Nota: Hey, ¿por qué será que últimamente sólo me tiran los tejos los tios? Una aquí haciéndose ilusiones con un destacamento de mujeres y otia, ya es muy duro esta castidad forzosa para que encima tenga que sobrellevar estoicamente el acoso y derribo del otro sexo. Supongo que así se sentirá un straight cuando va a un bar de entendidos. A mí, que peco a veces de pensar que todo el mundo entiende, me suena no obstante a recochineo puro y duro.
Podría llenarlo más a menudo (el depósito, por supuesto) pero me duele gastar dólares en gasolina. Y en cualquier cosa en general, ahora que lo pienso. El caso es que hoy se me ha ido la santa al cielo y el coche ha empezado a dar trompicones.
"Anda, On, que estas roña, amos a echarle un par de lerus a la máquina antes de que muera". Y como al pobre todoterreno le quedaba menos de un telediario, he terminado en la primera gas-station que me he cruzado (nota: no me la he llegado a cruzar).
Mientras salía del coche me he dado cabezazos rogando al cielo, a las nubes y a los pájaros por que no estuviera el mismo gasolinero del otro día, un pive del que he pasado de hablar aquí y que me dio la tabarra en su momento. Pero sí, allí estaba waving su mano en señal de reconocimiento.
"Bueno, los dos lerus para el carro son lo primero, On, sin eso no vas a ningún lado", me he dicho mientras entraba en la gasolinera, "espero que hoy no le dé por insistir". Carajo, pero sí que le ha dado y ha apretado tanto las tuercas que me he visto forzada a decir que no puedo ir a cenar con él porque estoy muy ocupada. "Sí, miréndote la curcunsilla, porque otra cosa".
Comentario:
Pues el caso es que cuando los tios me tiran los tejos y las tias no, me vengo un poquitin abajo porque pienso que no atraigo a las mujeres tanto como a ellos. Vamos, que mi ego se queda igual o peor si de ellos depende. Al menos en mi caso... ya me direis en el vuestro. Un saludo
Comentario:
NO estoy tan seguro. Se lo digo a Ricci. A mi cuando me los tira un cinquentón casado, gordo y feo que lo único que busca es un revolcón rápido, el ego se me cae a los pies... Ya nos contaras el debate (aquí será muy tarde para verlo) porque seguro que no te lo pierdes ¿verdad?.... Besos
Comentario:
Sea quien sea quien te tire los tejos, eso sube un montón el ego, así que no te quejes.
Besines.
Besines.