Adorables frikis

Su presencia es lo más auténtico del Orgullo, lo más divertido y entrañable. Personajes que aprovechan el desfile para pintarse como puertas, sacar sus plumas del (fondo de) armario y lucirlas en todo su esplendor. Ni son guapos ni van respaldados por ningún colectivo. Suelen ir solos, a su bola, disfrutando del colorido, de la fiesta, del baño de masas.

Reparten sonrisas, posan hasta para una cámara de usar y tirar y desfilan con la misma dignidad que la reina de Inglaterra mientras suenan ad hoc los acordes del “A quién le importa”.