Sus Ojos
Durante los más brillantes días de su incomparable hermosura, es cosa cierta que no lo amé nunca, bueno, no al principio. En la extraña anormalidad de mi existencia, los sentimientos hacia él no me habian venido jamás del corazón, y mis pasiones procedían del espíritu. En las luz pálida del amanecer, entre las enlazadas sombras del jardín a mediodia, y en el silencio de la biblioteca en estos días de agosto, él había pasado ante mis ojos, y yo lo había mirado, no como un chico vivo y respirante, sino como como el chico de un sueño. No como un ser de la tierra, material, simo como a la abstracción de aquel ser vivo, no como cosa para ser admirada sino para ser analizado, no como objeto de amor, sino como tema para la más abstrusa aunque incongruente especulación. Y ahora, ahora yo me estremecía en su presencia, y palidecía cuando se me acercaba; y sin embargo, mientras lamentaba su decaída y desolada condición, me acordaba de que él me había amado mucho tiempo y, en un mal momento le hablé mal.
El otro día lo volví a ver... Fué mi imaginación exitada, o la brumosa influencia de la atmósfera, o el incierto crepúsculo de la bilioteca, o su ropa oscura que hacía sombra a su rostro lo que daba un contorno vacilante e indistinto?. No puedo decirlo. No dijo palabra, y yo, por nada del mundo hubiera podido pronunciar ni una sílaba. Un glacial escalofrío sacudió todo mi cuerpo, una sensación de insufrible congoja me oprimía; una devoradora curiosidad invadía mi alma y , hundiéndome en mi silla, me quedé durante algún espacio sin respiración ni movimiento, con los ojos clavados en su persona.
Su extenuación era extremada, y ni el vestigio más leve de su ser primero se vislumbraba en ninguna línea de su contorno. Mis ardientes miradas se posaron, finalmente en su rostro.
Los ojos aparecían sin vida, sin brillo, y al parecer, sin pupilas, y yo aparté involuntariamente la mirada de aquella vidriosa fijeza, para contemplar sus labios gruesos y contraídos. Se abrieron, y con una sonrisa extrañamente significativa, los dientes del transformado bibliotecario se descubrieron lentamente ante mi vista. ¡ Quisiera Dios que jamás los hubiese contemplado, o que luego de hacerlo, me hubiese muerto!.... son las nueve.... tengo que irme a casa.
El otro día lo volví a ver... Fué mi imaginación exitada, o la brumosa influencia de la atmósfera, o el incierto crepúsculo de la bilioteca, o su ropa oscura que hacía sombra a su rostro lo que daba un contorno vacilante e indistinto?. No puedo decirlo. No dijo palabra, y yo, por nada del mundo hubiera podido pronunciar ni una sílaba. Un glacial escalofrío sacudió todo mi cuerpo, una sensación de insufrible congoja me oprimía; una devoradora curiosidad invadía mi alma y , hundiéndome en mi silla, me quedé durante algún espacio sin respiración ni movimiento, con los ojos clavados en su persona.
Su extenuación era extremada, y ni el vestigio más leve de su ser primero se vislumbraba en ninguna línea de su contorno. Mis ardientes miradas se posaron, finalmente en su rostro.
Los ojos aparecían sin vida, sin brillo, y al parecer, sin pupilas, y yo aparté involuntariamente la mirada de aquella vidriosa fijeza, para contemplar sus labios gruesos y contraídos. Se abrieron, y con una sonrisa extrañamente significativa, los dientes del transformado bibliotecario se descubrieron lentamente ante mi vista. ¡ Quisiera Dios que jamás los hubiese contemplado, o que luego de hacerlo, me hubiese muerto!.... son las nueve.... tengo que irme a casa.
Comentario:
Erótico,creativo, serio y seguro. diferente con el que podáis disfrutar los dos. descubre un mundo nuevo de sensaciones y formas diferentes de divertirse, anÃmate;)
Comentario:
y qué más da, si son cosas de la edad. El día te sorprende. Y los escalofríos se reproducen. Miles de ojos te observan, pero pocos son conscientes de que se observan a sí mismos. Buena suerte, buenas palabras...
Comentario:
EN OCASIONES LA VIDA NOS REGALA IMÁGENES QUE LUEGO NOS ACOMPAÑAN SIEMPRE A LO LARGO DE NUESTRAS VIDAS...
NADA TAN SIMPLE Y CERCANO COMO UNA MIRADA, NADA TAN BELLO COMO UNA SONRISA.
ESPERO TE REENCUENTRES DE NUEVO CON SUS OJOS, QUIZÁS CON LA MISMA MIRADA, QUIZÁS TE SONRÍA...
UN ABRAZO
NADA TAN SIMPLE Y CERCANO COMO UNA MIRADA, NADA TAN BELLO COMO UNA SONRISA.
ESPERO TE REENCUENTRES DE NUEVO CON SUS OJOS, QUIZÁS CON LA MISMA MIRADA, QUIZÁS TE SONRÍA...
UN ABRAZO