El vestidor y la revista Zero

De nuevo la polémica llega al mundo de las cofradías sevillanas, en esta ocasión, de la mano del vestidor de la Virgen de la Esperanza de la Hermandad de la Santísima Trinidad. Joaquín Gómez aparece en el número de dicho magazine de temática gay y lésbica en condición de modelo y sin ningún tipo de relación con el mundo de las cofradías. Al parecer, el vestidor en ningún momento hace alusión en el reportaje a su condición dentro de la hermanadad, un hecho que ha sorprendido a los responsables de la publicación que han considerado que le parece «surrealista» que se haya suscitado la posibilidad de cesar al citado vestidor por posar en dicha revista.
Hasta estos momentos el vestidor de la polémica no se ha pronunciado al respecto y sólo se ha puesto en comunicación con la revista para afirmar que« ha hablado con el hermano mayor y que no quiere hacer ninguna declaración. Tan sólo remite a la Hermandad y a la decisión, si que se va a tomar alguna, que tengan».Además, Joaquín declaró «sus profundas creencias religiosas, por lo que para nada haría algo que dañase a su hermandad. Una cosa es que sea imagen de la revista y otra que esté de acuerdo con los contenido de ésta». Según Carlos Díaz, representante de Zero, Joaquín ha cobrado por aparecer en la revista la cantidad de 80 euros que se verá incrementado en 140 euros por aparecer en la portada en "condición de modelo y no como vestidor".
Desde la Hermandad no se ha querido decir nada al respecto y se remiten a la decisión que se adopte en breve. Una decisión que puede pasar por mandar un escrito a la junta de gobierno de la hermanadad o las autoridades eclesiásticas pertinentes pidiendo el cese del vestidor.
Una decisión que hablando claro y pronto sería una "chorrada", ya que Joaquín puede hacer con su vida fuera de la hermandad lo que le plazca saliendo en los medios que considere o no oportuno en su profesíón de modelo. Aunque supongo que lo que duele es que sea un medio gay y él una persona vinculada al mundo cofrade, dos mundos que a la luz pública parecen incompatible, pero que yo animaría a muchas juntas de gobierno de esas a que mirasen a su alrededor y se percatasen si en su entorno no hay más de uno como los que salen con mucha frecuencia en la revista Zero o cualquier otro medio de difusión homosexual. La homosexualidad está más vinculada al mundo de las cofradías de los que nos quieren hacer creer con este tipo de decisiones. Además, no creo que la imagen de la hermandad se vea dañada y si se daña, aunque no hay motivos, será porque ellos le den ma´s importancia a un tema que en principio no lo debe tener. Creo que van con cierto retraso y no se han dado cuenta en el siglo que estamos viviendo.