El calor olímpico de Atenas
Esta noche se dará el pistoletazo o el antorchazo que de comienzo a una nueva edición de los Juegos Olímpicos en la ciudad de Atenas. Una edición marcada sobre todo por el hecho de regresar al origen histórico de esta competición y por los controles exhaustivos de seguridad y dopaje que están poniendo en jaque a mas de una federación. Pero si hay algo que caracteriza a Atenas en estos tiempos son las altas temperaturas, de más de 40 grados que se sufren en la zona. Unas temperaturas que están haciendo que los deportistas pasen directamente de la visera y las cremas faciales para colocarse los conocidos chalecos de hielo. Desde hace algunos años los atletas se están preparándo para soportar ese calor durante las competiciones, llegando a la conclusión de que si se usa un chaleco de hielo 30 minutos antes de las pruebas el incremento de la temperatura corporal se detiene casi un 20 por ciento.
Las federaciones han puesto todas las cartas sobre la mesa para luchar contra este inconveniente y en esta línea los campeones olímpicos de atletismo, el estadounidense Maurice Greene y el etíope Haile Gebrselassie usarán trajes especiales que mantienen la temperatura corporal de los atletas en un nivel óptimo todo el tiempo, sin importar el calor. Por su parte, Gebrselassie, medalla de oro en los 10.000 metros en Sydney, también usará zapatillas especiales para tener una mejor ventilación.
Los remeros holandeses utilizarán, a su vez, un traje que expulse el calor del cuerpo, permitiendo que la transpiración se evapore de forma más rápida, mientras que el equipo británico de arco ha estado entrenándose bajo el sol cegador de Chipre.
En fin, unas precauciones que también han hecho mella en la organización que por primera vez en la historia ha programado competiciones para la noche cuando los efectos del sol sean menos intensos.
Todo está ya listo y esta noche, Naomi Campbell, entre otros portarán la llama olímpica hasta el pebetero de Atenas donde residirá hasta que finalice esta celebración deportiva que viajará al pasado para recordar las primeras competiciones de este tipo que hacían los griegos de su tiempo. Una historia marcada por el fervor y la calor corporal. Esperemos que cuando se celebren en Madrid en el 2012, si es que se celebran, esperemos que si, los calores sean menos persistentes.
Las federaciones han puesto todas las cartas sobre la mesa para luchar contra este inconveniente y en esta línea los campeones olímpicos de atletismo, el estadounidense Maurice Greene y el etíope Haile Gebrselassie usarán trajes especiales que mantienen la temperatura corporal de los atletas en un nivel óptimo todo el tiempo, sin importar el calor. Por su parte, Gebrselassie, medalla de oro en los 10.000 metros en Sydney, también usará zapatillas especiales para tener una mejor ventilación.
Los remeros holandeses utilizarán, a su vez, un traje que expulse el calor del cuerpo, permitiendo que la transpiración se evapore de forma más rápida, mientras que el equipo británico de arco ha estado entrenándose bajo el sol cegador de Chipre.
En fin, unas precauciones que también han hecho mella en la organización que por primera vez en la historia ha programado competiciones para la noche cuando los efectos del sol sean menos intensos.
Todo está ya listo y esta noche, Naomi Campbell, entre otros portarán la llama olímpica hasta el pebetero de Atenas donde residirá hasta que finalice esta celebración deportiva que viajará al pasado para recordar las primeras competiciones de este tipo que hacían los griegos de su tiempo. Una historia marcada por el fervor y la calor corporal. Esperemos que cuando se celebren en Madrid en el 2012, si es que se celebran, esperemos que si, los calores sean menos persistentes.