Anulados 4000 matrimonios gays
En Estados Unidos, en vez de ir hacia delante, van como los cangrejos, patrás y a toda leche. Ahora el Tribunal Supramo ha anulado los 4000 matrimonios gays que se habían celebrado en San Francisco, la mayor concentración homo del mundo, por considerar que el alcalde de San Francisco concedió las licencias sin autoridad. La corte suprema considera que Gavin Newson y su séquito han abusado de su poder y han realizado unas celebraciones que van en contra de las leyes del Estado.
El primer paso que ha dado este organismo es comunicar a las 4 mil personas del mismo sexo que habían contraido matrimonio desde febrero que su unión no es legal y por tanto queda disuelta. Una gracia que no habrá sentado nada bien a las parejas recien casadas que consideran que al anular estas uniones las están dejando "sin la protección fundamental legal ni la posibilidad de defenderse en la Corte".
Una noticia negativa para la comunidad gay y que pone en evidencia el desbarajuste que aún existe sobre este tema y todo lo relacionado con el mundo homosexual. Por un lado, existe una tendencia a mostrarse liberales por parte de algunos grupos de gobiernos o algunos mandatarios, que manifiestan su apoyo a la causa y sus buenas intenciones para aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Y por otro lado hay una falsa moral que aún no está acostumbrada a ver a dos hombres o mujeres dándose el sí quiero o besándose entre los aplausos de los invitados. La tradición pesa mucho y habrá algunos que se sientan defraudados cuando descubran que ninguno de los dos miembros lleva velo o un ramo de azahar en sus manos. Una tradición añeja que aún se apodera de nosotros y que va a frenar tantos deseos de liberalismo que algunos blanden como la bandera de su ideología. La casa debe comenzarse por los simientos y en esta casa se está empezando por las ventanas y los muebles. Paso a paso, por favor.
El primer paso que ha dado este organismo es comunicar a las 4 mil personas del mismo sexo que habían contraido matrimonio desde febrero que su unión no es legal y por tanto queda disuelta. Una gracia que no habrá sentado nada bien a las parejas recien casadas que consideran que al anular estas uniones las están dejando "sin la protección fundamental legal ni la posibilidad de defenderse en la Corte".
Una noticia negativa para la comunidad gay y que pone en evidencia el desbarajuste que aún existe sobre este tema y todo lo relacionado con el mundo homosexual. Por un lado, existe una tendencia a mostrarse liberales por parte de algunos grupos de gobiernos o algunos mandatarios, que manifiestan su apoyo a la causa y sus buenas intenciones para aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Y por otro lado hay una falsa moral que aún no está acostumbrada a ver a dos hombres o mujeres dándose el sí quiero o besándose entre los aplausos de los invitados. La tradición pesa mucho y habrá algunos que se sientan defraudados cuando descubran que ninguno de los dos miembros lleva velo o un ramo de azahar en sus manos. Una tradición añeja que aún se apodera de nosotros y que va a frenar tantos deseos de liberalismo que algunos blanden como la bandera de su ideología. La casa debe comenzarse por los simientos y en esta casa se está empezando por las ventanas y los muebles. Paso a paso, por favor.