Spiderman es humano
En los tiempos que corren es muy difícil que nadie se crea ya la leyenda de los héroes de cómic antiguos. Ya no cuela que un tio pueda recorrerse media ciudad agarrándose, como cual Tarzán de la modernidad, de unas débiles telas de arañas. Ya no cuelan las piruetas ni los vertiginosos efectos especiales. Por ello, en la secuela de la primera parte del mito de Spiderman, se ha revestido al protagonista de la cinta, Tobie Maguire del sentimiento de la humanidad. Lo que más predomina de esta nueva edición del héroe de las arañas es descubrir que los mitos también son seres humanos con dudas, inquietudes y un corazón que sufre por elegir entre el amor y su especial profesión.
Durante cerca de dos horas de film se conjugan a la perfección la aventura con el sentimentalismo, decorando la cinta con esa estética cómic que es inevitable que tenga una película sobre spiderman.
Al salir de la sala del cine sólo un único sentimiento: la ternura que te inspira comprobar que 'el hombre araña' es como tú y como el señor que comía palomita a tu lado. Todo un ser muy humano. Enhorabuena Spiderman.

Durante cerca de dos horas de film se conjugan a la perfección la aventura con el sentimentalismo, decorando la cinta con esa estética cómic que es inevitable que tenga una película sobre spiderman.
Al salir de la sala del cine sólo un único sentimiento: la ternura que te inspira comprobar que 'el hombre araña' es como tú y como el señor que comía palomita a tu lado. Todo un ser muy humano. Enhorabuena Spiderman.
