El declive de La más grande
Hace ya algunos años que la chipionera más internacional, Rocío Jurado, no luce a gala su distintivo de 'La más grande'. Como ocurre con mucha frecuencia en nuestro páis, la envidia es el deporte nacional y algunos se afanan hasta no parar por hundir a las grandes figuras de la cultura nacional. Parece que molesta que mujeres de la talla de Rocío Jurado o Isabel Pantoja sigan en el candelabro después de tantos años de esfuerzo y dedicación. Por ello, un sector de la prensa del corazón no descansa hasta hacer mella en estas figuras con la circulación de una serie de bulos y noticias sensasionalistas que en ocasiones afectan a la carrera de las grandes.
Esto es precisamente lo que le ha ocurrido a Rocío, que de un tiempo para acá ha tenido que dejar de lado su vida profesional por el daño que en la cantante estaban haciendo los rumores y noticias sobre su vida personal y familia. Unas informaciones muy malintencionadas y que forman parte de la caza de bruja de las folclóricas que aún hoy perdura en algunos medios de comunicación.
Hace casi un mes, la más grande se vino abajo y fue ingresada en el hotel Montepríncipe donde estuvo más de 10 horas en un quirófano para extirparle la vesícula. Como era de esperar los rumores se desataron y no era tal el mal de la chipionera. Se empezó a hablar de que se le habían extirpado varios tumores malignos que habían sumido a la diva en un estado de suma gravedad. Desde la familia se calamban las aguas y se restaba importancia a todo loq ue se estaba diciendo; una postura que también adoptaron los numerosos amigos que se acercaron al hospital, entre los que destacó la presencia de su rival y "amiga", Isabel Pantoja.
Desde los medios de comunicación se sigue apostando por un cáncer en la artista, algo que no ha sido confirmado ni por la familia ni por las fuentes médicas del centro hospitalario. El viernes la canatante abandonó el hospital por la puerta grande y ante gritos y ovaciones que la aclamaban como "guapa, guapa". La Jurado, de rosa palo, más delgada y muy emocionada, sólo atinó a decir "os quiero a todos" y besó la medalla de la virgen del Rocío.
Esperemos que la artista se recupere y que la podamos ver el próximo 8 de septiembre en su balcón para acompañar en su fe a la Virgen de Regla.
Se decía que había unas imágenes de la artista al salir de la UCI realizada por un limpiador de la planta que ya estaba circulando por las diferentes televisiones y revistas de nuestr país. Ua información que se ha desmentido y de la que la familia no sabe nada. Esperemos por la integridad de la intimidad de Rocío Jurado que esas fotos nunca salgan a la luz y se deje de una vez por todas en paz
a figuras de su talla que son lo que son por los años de trabajo que llevan a sus espaldas y no por acostarse con fulanito o zetanito.
Ya es hora de que pongamos a cada uno en su lugar y dejemos de destronar a reinas que ya tienen su lugar.
Esto es precisamente lo que le ha ocurrido a Rocío, que de un tiempo para acá ha tenido que dejar de lado su vida profesional por el daño que en la cantante estaban haciendo los rumores y noticias sobre su vida personal y familia. Unas informaciones muy malintencionadas y que forman parte de la caza de bruja de las folclóricas que aún hoy perdura en algunos medios de comunicación.
Hace casi un mes, la más grande se vino abajo y fue ingresada en el hotel Montepríncipe donde estuvo más de 10 horas en un quirófano para extirparle la vesícula. Como era de esperar los rumores se desataron y no era tal el mal de la chipionera. Se empezó a hablar de que se le habían extirpado varios tumores malignos que habían sumido a la diva en un estado de suma gravedad. Desde la familia se calamban las aguas y se restaba importancia a todo loq ue se estaba diciendo; una postura que también adoptaron los numerosos amigos que se acercaron al hospital, entre los que destacó la presencia de su rival y "amiga", Isabel Pantoja.
Desde los medios de comunicación se sigue apostando por un cáncer en la artista, algo que no ha sido confirmado ni por la familia ni por las fuentes médicas del centro hospitalario. El viernes la canatante abandonó el hospital por la puerta grande y ante gritos y ovaciones que la aclamaban como "guapa, guapa". La Jurado, de rosa palo, más delgada y muy emocionada, sólo atinó a decir "os quiero a todos" y besó la medalla de la virgen del Rocío.
Esperemos que la artista se recupere y que la podamos ver el próximo 8 de septiembre en su balcón para acompañar en su fe a la Virgen de Regla.
Se decía que había unas imágenes de la artista al salir de la UCI realizada por un limpiador de la planta que ya estaba circulando por las diferentes televisiones y revistas de nuestr país. Ua información que se ha desmentido y de la que la familia no sabe nada. Esperemos por la integridad de la intimidad de Rocío Jurado que esas fotos nunca salgan a la luz y se deje de una vez por todas en paz
a figuras de su talla que son lo que son por los años de trabajo que llevan a sus espaldas y no por acostarse con fulanito o zetanito.
Ya es hora de que pongamos a cada uno en su lugar y dejemos de destronar a reinas que ya tienen su lugar.