Por la intimidad de los niños
Jose Luis Rodríguez Zapatero, actual presidente del gobierno, ha vuelto a poner el dedo en la yaga al exigir a la revista 'Diez Minutos' que no vuelva a sacar más fotos de sus hijas en la revista para preservar el derecho a la intimidad de las menores. De nuevo, el tema de los niños en la prensa del corazón vuelve a salir a la palestra con la publicación la semana pasada de un reportaje en dicha revista en la que se veía a la familia de Zapatero al completo disfrutando de sus vacaciones a bordo de un yate. En dichas fotos, Laura y Alba, de 8 y 10 años aparecían sin la cara distorsionada como obliga la ley del menor. Tanto Jose Luis como Sonsoles han declarado estar muy molestos por este trato dado por Diez Minutos y han anunciado que se acogerán a lo que la ley dicta sobre el hecho de vulnerar la intimidad de menores de edad.
Ante esta queja y malestar de la familia Zapatero, la revista ha pedido perdón a la familia del presidente alegando que no se cubrieron los rostros por error, ya que es lo que suelen hacer cuando no hay consentimiento de los padres para sacar a los niños.
Con este tema se abrirá de nuevo el debate de si los hijos deben sufrir las consecuencias de que sus padres sean famosos o populares y aparecer a diestro y siniestro inmortalizados en las revistas de sociedad. Ante la indefensión de unos seres que viven ajenos a los rollos "extraños" de sus padres, se debería trabajar de forma más delicada y mirar este tipo de detalles que pueden hacer daño, sean hijas de Zapatero o de Belén Esteban, ya que estos niños deberán sufrir luego la maldad y las bromas pesadas de unos compañeros de clase que no entenderán que son dos niñas como las demás, cuya única diferencia es que su padre no es médico o abogado, sino Presidente del Gobierno.
Ante esta queja y malestar de la familia Zapatero, la revista ha pedido perdón a la familia del presidente alegando que no se cubrieron los rostros por error, ya que es lo que suelen hacer cuando no hay consentimiento de los padres para sacar a los niños.
Con este tema se abrirá de nuevo el debate de si los hijos deben sufrir las consecuencias de que sus padres sean famosos o populares y aparecer a diestro y siniestro inmortalizados en las revistas de sociedad. Ante la indefensión de unos seres que viven ajenos a los rollos "extraños" de sus padres, se debería trabajar de forma más delicada y mirar este tipo de detalles que pueden hacer daño, sean hijas de Zapatero o de Belén Esteban, ya que estos niños deberán sufrir luego la maldad y las bromas pesadas de unos compañeros de clase que no entenderán que son dos niñas como las demás, cuya única diferencia es que su padre no es médico o abogado, sino Presidente del Gobierno.