Morbo a la carta

El morbo está servido. Ha nacido una nueva especie de macho ibérico que recuerda a la tan manida estampa ya de los toreros. Los matadores de toro han dejado los rabos y la vuelta al ruedo para dejarle la plaza a un tropel de futbolistas que se están convirtiendo en los protagonistas del prototipo de "machos deseados por toda la humanidad".
Desde hace unas temporadas los astros del balón han copado las portadas y el interés de media humanidad que no pega ojo por conocer de las peripecias y de cada uno de sus movimientos de pelvis al día. Beckham ha supuesto el punto y aparte en el mercado del fútbol y vivimos en un momento en el que estamos desbordados de informaciónes sobre estos profesionales.

Ahora se habla de prostitución y de una fiesta de cumpleaños en la que no hubo precisamente payasos y globos de colores(o esto último sí). Lo que menas importa es que son tíos con unas necesidades hormonales y sexuales, que son libres de pagar taitantos millones de euros o pesetas por estar con una chica. Lo que importa es que son los hombres más deseados del planeta y que contratan a unas profesionales para satisfacer sus deseos más ocultos.
Se habla de tríos, cuartetos, mirones, juegos muy ocultos y hasta aventuras homosexuales entre ellos.
Era la guinda que necesitaba la humanidad femenina y la comunidad gay para seguir manteniendo sus continuas fantasias humédas con Beckham y compañía. Me gustaría meterme en la mente de los chicos del armario y escudriñar sus deseos más ocultos para saber con quien lían en sus sueños a Figo o Roberto Carlos, o quiénes son para ellos los más firmes candidatos a las manualidades homoeoróticas en los vestuarios del campo de fútbol.
El morbo está servido y la imaginación comienza a volar.
