Un Planeta muy actual
La pasada madrugada se fallaron los ganadores de una nueva edición, la LII, de los prestigiosos premios Planetas. Unos premio, que como ya es costumbre, se suelen saber horas antes de que se hagan público, a pesar de que se supone que se mantienen en un extremo secreto que nadie sabe hasta la cena de gala, donde el jurado da a conocer el fallo. ¿¿Filtración informativa??
Pero lo importante de este premio, dejando a un lado el tongo que siempre sobrevuela sobre El Planeta, son los ganadores. Unos honores que en este 2004 han recaído en la polémica escritora, como el premio, Lucía Etxeberría por la obra 'Un milagro en equilibrio' que le ha reportado la friolera cantidad de 601 mil euros. El segundo premio de este concurso que siempre suele tocarle a un escritor de menos renombre, ha recaído en el ensayista Ferran Torrent por la obra 'Fuga sin fin'.
En total han sido 481 novelas las presentadas en esta 52 edición, predominando este año un mayor número de obras procedentes de Latinoamérica. De todo este basto material, un jurado encabezado por figuras de la talla de Carmen Posada o Rosa Regás, anteriores ganadoras de este galardón, han considerado que la novela de este año ha sido la de la escritora Lucía Etxeberría. Una mujer muy comprometida con la causa de la mujer, defendiendo como bandera un prototipo de mujer independiente, con algún que otro problema con el prozac y algo bolleras o de mente muy liberal. Una mujer que con títulos como 'Beatriz y los cuerpos celestes' o 'Amor, curiosidad, prozac y dudas' se ha ganado un hueco entre las escritoras más leídas de nuestro país. Lucía se caracteriza por un estilo directo y sin rodeos en el que la escritora vasca denuncia todo lo denunciable y lo que esta por denunciar. Por este motivo, durante la entrega del galardón se sintió muy satisfecha de que se haya reconocido una novela que aboga por la paz y por decir las cosas por su nombre y sin rodeos; en un mundo en el que todo lo pintan de otro color, menos del verdadero.
Además, en un momento en el que la causa gay está de rabiosa actualidad, choca que se lleve un galardón de este tipo, una de las principales figuars del movimiento gay y lésbico. Como todo en esta vida, el Premio Planate evoluciona con los tiempos tan rosas que vivimos.
Pero lo importante de este premio, dejando a un lado el tongo que siempre sobrevuela sobre El Planeta, son los ganadores. Unos honores que en este 2004 han recaído en la polémica escritora, como el premio, Lucía Etxeberría por la obra 'Un milagro en equilibrio' que le ha reportado la friolera cantidad de 601 mil euros. El segundo premio de este concurso que siempre suele tocarle a un escritor de menos renombre, ha recaído en el ensayista Ferran Torrent por la obra 'Fuga sin fin'.
En total han sido 481 novelas las presentadas en esta 52 edición, predominando este año un mayor número de obras procedentes de Latinoamérica. De todo este basto material, un jurado encabezado por figuras de la talla de Carmen Posada o Rosa Regás, anteriores ganadoras de este galardón, han considerado que la novela de este año ha sido la de la escritora Lucía Etxeberría. Una mujer muy comprometida con la causa de la mujer, defendiendo como bandera un prototipo de mujer independiente, con algún que otro problema con el prozac y algo bolleras o de mente muy liberal. Una mujer que con títulos como 'Beatriz y los cuerpos celestes' o 'Amor, curiosidad, prozac y dudas' se ha ganado un hueco entre las escritoras más leídas de nuestro país. Lucía se caracteriza por un estilo directo y sin rodeos en el que la escritora vasca denuncia todo lo denunciable y lo que esta por denunciar. Por este motivo, durante la entrega del galardón se sintió muy satisfecha de que se haya reconocido una novela que aboga por la paz y por decir las cosas por su nombre y sin rodeos; en un mundo en el que todo lo pintan de otro color, menos del verdadero.
Además, en un momento en el que la causa gay está de rabiosa actualidad, choca que se lleve un galardón de este tipo, una de las principales figuars del movimiento gay y lésbico. Como todo en esta vida, el Premio Planate evoluciona con los tiempos tan rosas que vivimos.