AUTOENGAÑOS (artículo)
Nos pasamos la vida autoengañándonos. Se que suena a frae lapidaria, pero siento que es así. Nos engañamos para creer que podremos superar un bache, para soportar mejor el dolor, para sobrevivir. Intentamos creer en falsas palabras para no perder la esperanza de seguir, y creemos que seguir es lo mejor para nosotros.
Y los autoengaños se contagian. Se los decimos a los otros, y se engañan al creer en ellos. Saben que son promesas vacías, pero las creen para evitar que se derribe su mundo. El problema es que, tarde o temprano, la verdad resulta demasiado evidente paraseguir fingiendo.
He conocido a personas que eran infieles a sus parejas. Me hablaban del amor que sentían hacia su pareja, y que las otras aventuras eran solo simple necesidad. Y el hecho de no decirlo con su pareja era "no hacerle daño". Mentira. Le hacen daño simplemente haciéndolo, y más daño ocultándolo. Muchas veces lo que hay detrás es: " si se entera, me deja". Y eso da miedo. Miedo, porque por fin encontró a una persona con la que realmente podía compartir, que se entienden, y decir la verdad es poner todo eso en peligro. No quieren creer que, simplemente, ellos son así, necesitan esas aventuras, y necesitan a alguien que se las tolere.
También nos engañamos creyendo que podemos superar baches. Queriendo creer que el problema actual se pasará solo, que es sólo cuestión de tiempo. Creyendo que podemos renunciar a nuestros deseos, aunque eso nos haga daño, porque lo que podríamos perder si los realizamos nos asusta.
Y nos engañamos también al creer que un sacrificio nuestro salvará la situación. Que seremos capaces de hacer lo que sea para que nuestra pareja sea feliz. La verdad es cruelmente simple: a veces, no podemos. A veces el sacrificio es demasiado grande, o las inseguridades ns paralizan, e intentamos creer que es algo que con el tiempo se superará. Pero pasan los días, y el abismo entre los dos va aumentando, hasta que ni con todo el amor se pueden volver a unir esas dos personas.
Sólo podemos hacer sacrificios si lo que vamos a obtener nos compensa, y si estamos seguros que vamos a obtener lo que deseamos. La fustración de hacer algo que no quieres para evitar una ruptura, y ver que, al final, la ruptura esinevitable, es un riesgo demasiado grande.
Sólo podemos superar baches si creemos que lo que vendrá después nos complacerá, y a veces no podemos estar seguro de ello.
Y con autoengaños alargamos una situación que cada vez se vuelve más dolorosa, porque a lo que tenemos que renunciar, o el sacrificio que hemos de hacer, pesan tanto como lo que podemos obtener a cambio.
Si nos es imposible ser sinceros con nosotros mismos, mucho más con la persona que está a nuestro lado. Esa persona a la que no queremos perder, pero que en realidad no nos permite ser felices.
Quizás habría que probar más a menudo la sinceridad, expresar o que deseamos y no podemos renunciar, e intentar negociar un acuerdo. O renunciar a lo que no nos deja ser felices, aunque creamos que es lo mejor que nos ha pasado en mucho tiempo.
Cuesta ser sinceros, enfrentar los miedos, desnudarnos ante el otro. Y todo lo suplimos con autoengaños.
Y los autoengaños se contagian. Se los decimos a los otros, y se engañan al creer en ellos. Saben que son promesas vacías, pero las creen para evitar que se derribe su mundo. El problema es que, tarde o temprano, la verdad resulta demasiado evidente paraseguir fingiendo.
He conocido a personas que eran infieles a sus parejas. Me hablaban del amor que sentían hacia su pareja, y que las otras aventuras eran solo simple necesidad. Y el hecho de no decirlo con su pareja era "no hacerle daño". Mentira. Le hacen daño simplemente haciéndolo, y más daño ocultándolo. Muchas veces lo que hay detrás es: " si se entera, me deja". Y eso da miedo. Miedo, porque por fin encontró a una persona con la que realmente podía compartir, que se entienden, y decir la verdad es poner todo eso en peligro. No quieren creer que, simplemente, ellos son así, necesitan esas aventuras, y necesitan a alguien que se las tolere.
También nos engañamos creyendo que podemos superar baches. Queriendo creer que el problema actual se pasará solo, que es sólo cuestión de tiempo. Creyendo que podemos renunciar a nuestros deseos, aunque eso nos haga daño, porque lo que podríamos perder si los realizamos nos asusta.
Y nos engañamos también al creer que un sacrificio nuestro salvará la situación. Que seremos capaces de hacer lo que sea para que nuestra pareja sea feliz. La verdad es cruelmente simple: a veces, no podemos. A veces el sacrificio es demasiado grande, o las inseguridades ns paralizan, e intentamos creer que es algo que con el tiempo se superará. Pero pasan los días, y el abismo entre los dos va aumentando, hasta que ni con todo el amor se pueden volver a unir esas dos personas.
Sólo podemos hacer sacrificios si lo que vamos a obtener nos compensa, y si estamos seguros que vamos a obtener lo que deseamos. La fustración de hacer algo que no quieres para evitar una ruptura, y ver que, al final, la ruptura esinevitable, es un riesgo demasiado grande.
Sólo podemos superar baches si creemos que lo que vendrá después nos complacerá, y a veces no podemos estar seguro de ello.
Y con autoengaños alargamos una situación que cada vez se vuelve más dolorosa, porque a lo que tenemos que renunciar, o el sacrificio que hemos de hacer, pesan tanto como lo que podemos obtener a cambio.
Si nos es imposible ser sinceros con nosotros mismos, mucho más con la persona que está a nuestro lado. Esa persona a la que no queremos perder, pero que en realidad no nos permite ser felices.
Quizás habría que probar más a menudo la sinceridad, expresar o que deseamos y no podemos renunciar, e intentar negociar un acuerdo. O renunciar a lo que no nos deja ser felices, aunque creamos que es lo mejor que nos ha pasado en mucho tiempo.
Cuesta ser sinceros, enfrentar los miedos, desnudarnos ante el otro. Y todo lo suplimos con autoengaños.