PALABRAS INTIMAS
Blog de poesia, relatos y artículos de opinion de temática gay
Acerca de
Soy lo que soy. Nací aquí por una conjunción casual de fuerzas y energías, como podría haber nacido en cualquier otro lado. Tengo mi propia ética y mi propia fe. Soy el que amas y del que huyes, soy la voz de tu conciencia y el que te invita a pecar ¿Te atreves a entrar en mi mundo? (actualización semanal. No olvides dejar tu comentario)
Sindicación
 
II (poesía)
Sueño pollas humeantes esperando dónde depositar su dulce licor cremoso ardiendo en la pasión del olvido como tantos otros sueños que alguna vez soñé, saltando, gimiendo; pollas orgullosas del tesoro que guardan dentro preparado para bombear, preciado alimento de los dioses, veneno para infieles, vergüenza del creyente; pollas que no piensan más que en el placer inmediato, en el momento sublime del orgasmo, en repetirlo y retenerlo y al fin llenarse en ese breve instante para más tarde, jadeando, poder recordar, satisfechas, momentos pasados, mientras cuentan los minutos para un nuevo encuentro.

Despertar al lado de mi amante y comprender que no ha sido sólo un sueño, mas huir al momento por no romper el hechizo con vacías palabras que no conducirían a nada más que al arrepentimiento y al pensar sin cesar, dándole vueltas una y otra vez y recriminándole al cielo con ojos llorosos el no haberme salvado de mis propios pensamientos. Caminar por la calle y cruzarme con un nuevo dios
al que venerar y volver a repetir la historia que nunca acaba y cada vez es diferente, aunque semejante a la que se contó ayer. Sentir dedos recorriendo mi piel explorando cualquier rincón con voracidad, la lengua, la boca, sintiendo esa excitación llamada deseo recorriendo mis venas, ardiendo, desbocado el caballo trotando por mi mente, el jinete tomando las riendas y volviendo a montar sintiendo entre las piernas la fuerza de un ser salvaje imposible de domar y disfrutar intentándolo, quizá creyendo conseguirlo para al rato comprobar que
sigue libre corriendo por los montes, mirándole por última vez antes de marchar.

Pensar que me puede hacer sentir único con el simple contacto de su tibia piel, sentir como el pulso se acelera, la respiración agitada, gotas de sudor recorriendo mi cuerpo, mientras acerca su boca a la mía y sentir como el sexo anhelante aprieta el pantalón deseando salir y dejar que sus manos y su boca veneren cada pedazo de mi ser; ponerle un altar donde poder ofrecerme como sacrificio a su amor, sabiendo que es a mí a quién entrego sin reservas y confiando en sus sabios brazos para protegerme y cuidarme para poder, una vez más, alcanzar el cielo enredado entre sus piernas.

Buscar en cada nuevo encuentro ese momento íntimo de comunicación, los gestos, los sonidos, gemidos, deseos y mezclarlos con celos, pasión, palabras, envidia,
posesión. Convertir un simple acto en EL ACTO, huir del simple deseo carnal y hacerlo trascender, alcanzar nuevas cimas, sin promesas de amor eterno, sabiendo que puede ser la última vez y aun así sentirle como si fuera a estar siempre, como si hubiera realmente algo en común, como si lo que nos diéramos no fuera todo una simple mentira.

Y volver a ver culos y pollas y pollas y culos que pasan, bailan, se bambolean dulcemente entre sueños secretos que nadie entiende y que responden, se estremecen a cada nuevo contacto con una sedosa piel; ríen, juegan y se esconden para salir después más orgullosas y desafiantes buscando quien acaricie sus calvas y les
bendiga los huevos, pollas incapaces de saciar el deseo que brilla en su piel.

Etiquetas:   
No