javi patera
pensando en volver
Sindicación
 
That's the end.
Martes 19 de julio de 2005. Flesh & blood, I’m made of...

Pues sí. He visto a Guillermo. No podía retrasarlo más. Y ha pasado lo que iba convencido de que no iba a pasar. Es que le veo y me deshago.

Me ha llamado mi tía por la mañana para ver como me había ido, que se pensaba que ya nos habríamos visto. Y ahí he decidido que le llamaba y quedaba. Y ha sido a las 5 y media en canaletas. Está muy guapo. Es lo primero que he pensado. Nos hemos ido a hacer una birra al Kasparo. Y ahí le he dicho que le escuchaba. Y le he escuchado, y coño, lo bien que le ha ido. Me ha hecho la parafernalia de presentarse como si no nos conociéramos, y luego he visto que si, que hay un Guillermo que no conocía, y me ha sorprendido muy gratamente. Ha hablado y hablado y cada vez iba quedándome más impresionado. Creo que por fin se ha hecho una transfusión y se ha cambiado la horchata por sangre 100% (ojalá, ojalá, ojalá). Me ha encantado el símil que ha hecho con Guillermo y una esqueje que acaba de salir, y su defensa de ese frágil pero ya indispensable e imparable nacimiento. La verdad es que no he hablado mucho, me he limitado a hacerle saber que dudaba, que no estaba seguro, hemos estado de acuerdo en tomarlo con un poco de calma y no volver a caer en dinámicas que no nos gustaban.

Al despedirnos nos hemos abrazado y nos hemos dado un beso. La sonrisa aún me dura. No hemos quedado, pero ya tengo ganas de verle.

Pedazo de día.




Jueves 28 de julio de 2005. A actualizar. Que ya toca.


De acuerdo, llevo una semana sin actualizar. He tenido un poco abandonado el diario. Pero es que creo que no voy a publicar más, Guillermo tiene acceso al blog y no creo que tenga el mismo sentido seguir publicando. Lo hacía para obligarme a escribir, que soy muy perro. Pero creo que no debo abandonar el diario. Me ha servido de mucho, y teniendo en cuenta la situación actual creo que seguirá siendo positivo seguir escribiendo. He tenido una semana movida, de arriba para abajo (que raro). Bueno, vi a Guillermo el martes, supongo que miércoles y jueves me los pasaría viendo gente, no me acuerdo, la verdad. El jueves me llamó para vernos el día siguiente en el centro y hacer un café. Mientras hablamos me dijo que me invitaba a su casa a cenar, que no estaban sus padres, en el momento le dije que ya veríamos. Evidentemente haciendo una birra en el Mirinda me lo volvió a decir y accedí como una perra. En definitiva, me pasé el fin de semana en su casa con él. Fue muy bonito. Hablamos, follamos, nos dimos amor, fuimos a cenar con mi prima y la Sonia y acabamos encontrándonos a Atika a las cinco y pico de la mañana en el estudiantil. Todo muy bonito. Pero llegó el lunes y con él la lucidez. Me había guiado todo el fin de semana con el corazón, pero mi cabeza iba lanzando señales de aviso. Y el lunes la escuché. Y la cabeza tiene miedo, no está segura, no tiene confianza en esto, porque no se como llamarlo, y así llevo toda la semana.

Tampoco he parado esta semana, he ido a la Pedrera (que vértigo en el terrado), he comido con Atika (que gustazo, por fin una comidita contigo!), he visto el estudio del Dive, he visto a Agata Ruiz de la Facha en el paseo de Gràcia, he cenado con la Pepa, Maricarmen y Mariano (perdiendo el último metro y tardando hora y media en llegar a mi casa con los putos Nitbuses), he visto al Uri (heterazo, me encantas) he acompañado a mi prima al Decathlon, me he tragado todas las Embrujadas que he podido... vamos que el paro me sienta divinamente.

Ahora vengo de comer con la Pepe. Me ha dicho lo mismo que mi madre. Es curioso, de toda la gente que me rodea, son las dos únicas personas que se mojan cuando les explico que no estoy nada seguro de seguir para adelante. Supongo que porque digan lo que digan, al no tener relación con Guillermo, de amistad, pueden decir abiertamente lo que piensan. Y las dos, muy divinas, respetan, pero la cantidad de peros que me ponen es bestial. Y la verdad es que también los veo. Quiero a Guillermo, pero no tengo muchas esperanzas de que esto salga bien, hoy he visto a la Pepa para desayunar y se lo he explicado, aunque también tiene relación con Guillermo, me he decidido a explicarle lo completamente indeciso y inseguro que estoy. Y el pozo de sabiduría que es esta mujer me ha hablado clarito clarito. No he llegado a ninguna conclusión. Supongo que Guillermo me llamará esta noche para quedar mañana. Fantástico, pero en mi casa, después de mover muebles, no hay sitio para él (para el colchón). Y no sé porqué, pero incluso preveyendo (se dice así?) que el fin de semana pasaríamos por aquí, no le he hecho sitio.

Mi corazón me dice que le quiere, pero que no está enamorado. Y es algo que me parece básico. Sí que siento cosquillitas cuando le veo, ¿pero son porque hace dos meses que no le veo? Tampoco la cabeza acompaña. Es muy muy triste, y no quiero hacerle daño, pero creo que esto no va a salir bien. He decidido que lo voy a intentar, y me he puesto de plazo un par de meses para ver como evoluciona el tema, pero creo que la magia se me ha acabado.

Mañana (juro que) mas.


Miércoles 3 de agosto de 2005. Como dijo María Jiménez, Se Acabó!

Definitivamente esto se ha acabado.

Escribir este diario ha sido genial, me ha servido de mucho. Hoy me doy cuenta de que su función ha sido suplir la carencia que existía en mi vida, la de tener a alguien como Carlos (no se llama Guillermo, tuve que ponerle pseudónimo por el trabajo) a quien contarle sin ningún reparo lo que me pasaba en el día a día. Alguien a quien tengo tan cerca, a pesar de todo lo que ha pasado, y que me tiene tan cerca (no tanto como me gustaría, cada día sigue siendo un descubrimiento para mí) que le puedo contar todo y se que me entiende con una palabra, con una mirada, con un gesto, con un gruñido (a veces), esto no significa que deje de escribir, pero no siento la necesidad de hacerlo a diario. Voy a seguir escribiendo, mi terapeuta me pidió una biografía emocional y estoy en ello, me encanta.

Estos días han sido intensos. Estoy sin pasta, no he cobrado todavía el paro pero no he parado hasta hoy, momento en que he visto que me quedaban tres euros en la cuenta. Creo que tengo muchas cosas que contar y no me estoy ordenando. Empecemos.

He descubierto con mi última visita al terapeuta que estoy muy bien y que he hecho un trabajo personal intenso y sobre todo, del que he aprendido. Y la gente no sabe cómo. También he aprendido gracias a él que, habiendo consultado con mi corazón, que quiero a Carlos, que también tengo miedo (que es bueno!, tener miedo, pero sobre todo sentir y no negármelo, el sentir) pero que también siento resentimiento, no me importa, creo que es normal y natural después de la situación vivida, pero las mariposas en mi estómago (creo, espero) son demasiado potentes para dar opción a otra salida. No tengo rencor, tengo ilusión por lo que se me abre, aunque sea difícil. Quiero luchar. Y cuando descubro que es así, se me abre un camino que me llena de ilusión. De acuerdo, el último post era todo lo contrario, pero me puede el corazón, me pueden las sensaciones que descubro cuando le veo y me cuenta de su vida, de su evolución. Mi terapeuta (que me dio la opción de acabar la terapia antes de ayer, coño, no quiero acabar, quiero seguir en terapia que parece que esta de moda!) me hizo ver que no solo tenía una duda en el corazón amor-miedo, sino que quizá podría estar haciéndole pagar como venganza por haberme dejado. Coño y es verdad, y no quiero que sea así, porque apuesto por nosotros, y hoy por hoy, ya sí, al 100%. Gracias Raúl (terapeuta. No voy a acabar con la terapia, en septiembre nos vemos). Con Carlos lo apuesto todo. Me dijeron muchas veces, mucha gente, que me hiciera valer y que se lo hiciera sufrir, no es nuestra forma, yo le intento entender y se que él me entiende. Niño, vamos a por ello.

Este es mi estado a día de hoy. Me da penita acabar este blog, pero si alguien me lee, a parte de ti, Ángel, os dejo la herencia, el que parece que va a ser el blog de Carlos en los próximos tiempos, voy a estar aquí, viviendo y disfrutando la vida, que solo hay una y no hay más. Y este regalo, que es la vida, lo quiero compartir, aunque sea a horas contadas, con esa persona que de manera totalmente mágica, porque no encuentro otra explicación, encontré hace casi casi nueve años.

Carlos, te quiero, no sabes cómo y no sabes cuánto. Para ti, estoy aquí, pase lo que pase. Quizá deberíamos hacer caso a tu padre y dejar de hacernos daño periódicamente. O quizá sea la forma en que funcionamos. Me da igual. Hoy te quiero, se que me quieres y con eso me basta.

http://www.comecerebros.blogspot.com