La boda de mi mejor amigo
Últimamente, estoy viendo a mucha gente (en vías de) casarse a mi alrededor. Todos, muy ilusionados, preparan los festejos hasta el último detalle. Los vestidos, las flores, los banquetes, las fotos, las listas de boda, las invitaciones... ¡Alegría por doquier!
Pero en medio estoy yo. A dos velas. Sin pareja. Con necesidad de un cariño diferente al amistoso-familiar.
La verdad es que me dan envidia. Y encima, cuando veo la tele y aparecen esperpentos que dicen que los gays tenemos la glándula amígdala mal y nos penetramos por donde sale caca, o que el matrimonio homosexual es anticonstitucional, un experimento, un ataque a la familia o un atentado contra los niños (que a su vez tendrán más posibilidades de ser homosexuales, según estos lumbreras), pues más me corroe la hiel de dicho pecado capital.
En el fondo, yo sé que el único experimento aquí es el no haber dejado a los homosexuales ejercer sus derechos como cualquier persona; que la única "glándula" (para información de la señora que dijo semejante barbaridad, las amígdalas no son glándulas) que tenemos mal los homosexuales es la de la intolerancia, porque no nos funciona; que lo anticonstitucional es que los homosexuales seamos gente de segunda clase; que hay gente a la que le sale más mierda por la boca que a los gays por el ano; que las familias son pleomórficas (una madre soltera cuida igual de bien a su hijo que una familia heterosexual, lo mismo que hay "padres" que maltratan a sus hijos a pesar de ser una familia "normal"); que el atentado mayor es dejar a los niños con un desarrollo afectivo pobre al preferir que vivan en orfanatos o centros de acogida que con parejas homosexuales...
Sin embargo, la sociedad no va a mirar mi boda tan bien como la que celebrarán en breve algunas personas de mi entorno, simplemente porque ellas son heterosexuales y yo no... ¡con la ilusión que me hace que me tiren arroz! Ains.
Pero en medio estoy yo. A dos velas. Sin pareja. Con necesidad de un cariño diferente al amistoso-familiar.
La verdad es que me dan envidia. Y encima, cuando veo la tele y aparecen esperpentos que dicen que los gays tenemos la glándula amígdala mal y nos penetramos por donde sale caca, o que el matrimonio homosexual es anticonstitucional, un experimento, un ataque a la familia o un atentado contra los niños (que a su vez tendrán más posibilidades de ser homosexuales, según estos lumbreras), pues más me corroe la hiel de dicho pecado capital.
En el fondo, yo sé que el único experimento aquí es el no haber dejado a los homosexuales ejercer sus derechos como cualquier persona; que la única "glándula" (para información de la señora que dijo semejante barbaridad, las amígdalas no son glándulas) que tenemos mal los homosexuales es la de la intolerancia, porque no nos funciona; que lo anticonstitucional es que los homosexuales seamos gente de segunda clase; que hay gente a la que le sale más mierda por la boca que a los gays por el ano; que las familias son pleomórficas (una madre soltera cuida igual de bien a su hijo que una familia heterosexual, lo mismo que hay "padres" que maltratan a sus hijos a pesar de ser una familia "normal"); que el atentado mayor es dejar a los niños con un desarrollo afectivo pobre al preferir que vivan en orfanatos o centros de acogida que con parejas homosexuales...
Sin embargo, la sociedad no va a mirar mi boda tan bien como la que celebrarán en breve algunas personas de mi entorno, simplemente porque ellas son heterosexuales y yo no... ¡con la ilusión que me hace que me tiren arroz! Ains.
Comentario:
Creo que todos estamos igual...a mi tambien me jode toda la basura que dicen, y que tenemos que aguantar...pero en fin! todo cambia, todo cambia...y algun dia te tiraremos el arroz!
Comentario:
Pues efectivamente, yo siento algo parecido. No creo que nos miren con tan mala cara. Hay que mirarlo por el lado positivo: allá voy.
- la libertad que no hemos conquistado es mucho más valiosa que la libertad regalada.
- Cantidad de heteros que nos envidian porque a los gays se les consideran (habría que verlo) más sensibles, interesantes y guapos.
- La confianza que depositan en nosotros los amigos por el hecho de ser gays (es así).
Y porque estamos de moda. Mejor dicho, volvemos a estarlo. Estamos en la época perfecta, en el lugar perfecto a la edad perfecta. Somos bastante afortunados.
La envidia que nos corroe cuando vemos a esos novios sea posiblemente inferior a la que les corroe a ellos al observarnos.
Nadie quiere acabar sólo. Yo también me he cansado, como muchos, de rollos tontos, de sexo de hola/adiós y del apoyo incondicional de los amigos. Todos queremos algo de dependencia de esa persona especial que nos espera. Supongo que sólo queda la paciencia. Pero que no tarde!
- la libertad que no hemos conquistado es mucho más valiosa que la libertad regalada.
- Cantidad de heteros que nos envidian porque a los gays se les consideran (habría que verlo) más sensibles, interesantes y guapos.
- La confianza que depositan en nosotros los amigos por el hecho de ser gays (es así).
Y porque estamos de moda. Mejor dicho, volvemos a estarlo. Estamos en la época perfecta, en el lugar perfecto a la edad perfecta. Somos bastante afortunados.
La envidia que nos corroe cuando vemos a esos novios sea posiblemente inferior a la que les corroe a ellos al observarnos.
Nadie quiere acabar sólo. Yo también me he cansado, como muchos, de rollos tontos, de sexo de hola/adiós y del apoyo incondicional de los amigos. Todos queremos algo de dependencia de esa persona especial que nos espera. Supongo que sólo queda la paciencia. Pero que no tarde!