Adiós al miedo
A veces me siento pequeña y otras pienso que van pasando los años y no me han ocurrido muchas cosas que esperaba que pasasen (quizás debería de haberlas buscado yo) así que no quiero que siga pasando el tiempo si voy a crecer y mi vida va a estar vacía.
Me he enamorado muchas veces. Pero siempre de gente que no estaba interesada en mí: amigas con novio, chicas que no son lesbianas, profesoras.. y sólo una vez he estado casi segura de que una persona sentía algo por mí (una chica, porque con los chicos me pasa lo contrario) y por miedo a que me rechazase la dejé escapar. Ahora ella está con una de las personas que más odio en este mundo, una ex amiga, la persona más falsa que he conocido hasta ahora.
Ningun@ de mis amig@s sabe que soy lesbiana, aunque he hecho muchos intentos de decírselo, pero cuando llega el momento mis palabras no se atreven a salir.
Y bueno.. siento que ya es el momento de abrir la puerta, salir y cerrar de un portazo el armario.

1.Porque no quiero estar rodeada de gente y sentir que estoy sola.
2.Porque al igual que mis mejores amig@s me cuentan todo sobre ell@s, creo que se merecen que no les esconda nada.
3.Porque en el fondo no tengo nada de lo que avergonzarme.
4.Porque me gustaría que alguien me acompañase de marcha por locales de Madrid donde la gente entienda y así poder encontrar a alguna niña que me vuelva loca, que me haga sentir especial y yo a Ella, aunque me rompan el corazón mil veces, pero por lo menos habré experimentado, habré vivido buenos y malos momentos, mientras que ahora no tengo nada.
Me he enamorado muchas veces. Pero siempre de gente que no estaba interesada en mí: amigas con novio, chicas que no son lesbianas, profesoras.. y sólo una vez he estado casi segura de que una persona sentía algo por mí (una chica, porque con los chicos me pasa lo contrario) y por miedo a que me rechazase la dejé escapar. Ahora ella está con una de las personas que más odio en este mundo, una ex amiga, la persona más falsa que he conocido hasta ahora.
Ningun@ de mis amig@s sabe que soy lesbiana, aunque he hecho muchos intentos de decírselo, pero cuando llega el momento mis palabras no se atreven a salir.
Y bueno.. siento que ya es el momento de abrir la puerta, salir y cerrar de un portazo el armario.

1.Porque no quiero estar rodeada de gente y sentir que estoy sola.
2.Porque al igual que mis mejores amig@s me cuentan todo sobre ell@s, creo que se merecen que no les esconda nada.
3.Porque en el fondo no tengo nada de lo que avergonzarme.
4.Porque me gustaría que alguien me acompañase de marcha por locales de Madrid donde la gente entienda y así poder encontrar a alguna niña que me vuelva loca, que me haga sentir especial y yo a Ella, aunque me rompan el corazón mil veces, pero por lo menos habré experimentado, habré vivido buenos y malos momentos, mientras que ahora no tengo nada.
¡Ya he vuelto!
Últimamente no he escrito mucho, pero lo que podía haber contado durante estos días tampoco es muy interesante: fuimos a Santiago de Compostela, recorriendo sus angostas calles custodiadas por decenas de “vendedoras de tartas de almendras”, típicas de la ciudad –las tartas y las vendedoras, por lo que pude comprobar- Si veían que no habías comprado nada, ahí estaban ellas con su bandeja repleta de minúsculos trocitos que te daban para probar. Como nosotros no compramos la tarta hasta el final de la visita, se deduce que nos pusimos morados y nuestros dedos blancos por el azúcar glas que la cubría. Incluso después de comprarla mi hermano escondió la tarta debajo de su camiseta (ahora sí que estaba “cuadrao”,je je) y siguió gorroneando en la última tienda que quedaba antes del parking donde habíamos abandonado al coche.
Durante estos días también estuvimos paseando por la playa y tomando el sol, que para un día que se mostraba en todo su esplendor había que aprovecharlo, y lo aproveché tanto que al final del día parecía un tomatito Cherry.

(yo misma)
En uno de esos paseos con mi madre por la orilla del mar, encontramos un montón de conchas acumuladas en la arena y de entre todas ellas nos llevamos dos conchas de ostras para meterlas en la caja donde guardo todos los recuerdos de las vacaciones.
Yo le dije a mi madre:
-¿Las cojo? Son un poco feas, ¿no?
Y ella me dijo:
-Cógelas, no es que sean muy bonitas, pero son diferentes a las que ya tenemos.
Me quedé pensando y me vino a la cabeza la absurda idea de que a lo mejor me gustaban las chicas porque “son diferentes a lo que ya tengo”, es decir, a los chicos.
Pero justo en ese momento pasó una morena guapísima y salí de dudas.
Mi madre, en su intento de ser madre enrollada afirma:
-No estaba mal el chico que acaba de pasar, ¿eh?
-¿Qué chico? – digo yo (giro la cabeza y veo que la morena va acompañada de un chico alto y cachitas) ¡Ah!
Disimulo un poco y con una sonrisa vuelvo a mirar a la morenita:
-No, no estaba nada mal.
Un besito para tod@s los que me leen (si es que lo hace alguien, XD)
Durante estos días también estuvimos paseando por la playa y tomando el sol, que para un día que se mostraba en todo su esplendor había que aprovecharlo, y lo aproveché tanto que al final del día parecía un tomatito Cherry.

(yo misma)
En uno de esos paseos con mi madre por la orilla del mar, encontramos un montón de conchas acumuladas en la arena y de entre todas ellas nos llevamos dos conchas de ostras para meterlas en la caja donde guardo todos los recuerdos de las vacaciones.
Yo le dije a mi madre:
-¿Las cojo? Son un poco feas, ¿no?
Y ella me dijo:
-Cógelas, no es que sean muy bonitas, pero son diferentes a las que ya tenemos.
Me quedé pensando y me vino a la cabeza la absurda idea de que a lo mejor me gustaban las chicas porque “son diferentes a lo que ya tengo”, es decir, a los chicos.
Pero justo en ese momento pasó una morena guapísima y salí de dudas.
Mi madre, en su intento de ser madre enrollada afirma:
-No estaba mal el chico que acaba de pasar, ¿eh?
-¿Qué chico? – digo yo (giro la cabeza y veo que la morena va acompañada de un chico alto y cachitas) ¡Ah!
Disimulo un poco y con una sonrisa vuelvo a mirar a la morenita:
-No, no estaba nada mal.
Un besito para tod@s los que me leen (si es que lo hace alguien, XD)
Operación Salida
A las siete de la mañana mis ojeras y yo nos hemos arrastrado hasta la ducha. Sobra decir que el día anterior me quedé preparando las maletas hasta las dos de la mañana, porque entre lo exagerada que soy metiendo pilas de camisetas (o precavida, según se mire) y los nervios de mi madre provocados por la tranquilidad con la que yo hacía todo; el aparentemente sencillo acto de meter mis pertenencias en una bolsa de viaje se convirtió en una de las tareas más complicadas de mi vida.
Después de una última ducha antes de partir me dirigí a la cocina, llené la taza de leche y removí lentamente el café. A la hora de guardar la leche la metí en el armario donde guardo el bote de café y al café lo metí en la nevera (bueno, no les vendrá mal cambiar de aires)
El viaje se me hizo muy corto, tal vez porque pasé durmiendo la mayor parte del tiempo.
Por cierto, ayer entraba en vigor la nueva ley del carnet por puntos, pero apenas lo he notado. Sólo al ver cada veinte kilómetros un cartel que más o menos decía:
“Por favor, no pierda puntos. Piense en los demás” que al llegar a Galicia se convirtió por arte de magia en un “Pense nos demais”.
Llegamos al hotel a la hora de comer. La orientación de mi madre se había quedado en casita, así que preguntamos a cuatro personas (literalmente) hasta que conseguimos aparcar en la puerta.
Al llegar a la habitación lo primero que hice fue descorrer las cortinas. Inmediatamente la luz inundó la habitación y ante mis ojos el mar y la playa, tan radiantes como siempre.
La moqueta y la colcha le quitaban todo el glamour a la habitación, pero me encantó que estuviese llena de espejos: al lado de la televisión, en la cabecera de la cama, en el baño.. Sí, tal vez diese la impresión de que estábamos en una película porno, pero me encanta mirarme, sacarme todos los defectos visibles e invisibles y ocultármelos bajo una capa de conformismo, como si tapase un grano con maquillaje.
Lo malo es que en los dos casos todavía no he aprendido a extender la capa sin que se note que es falsa.

La playa desde la ventana del Hotel
Después de una última ducha antes de partir me dirigí a la cocina, llené la taza de leche y removí lentamente el café. A la hora de guardar la leche la metí en el armario donde guardo el bote de café y al café lo metí en la nevera (bueno, no les vendrá mal cambiar de aires)
El viaje se me hizo muy corto, tal vez porque pasé durmiendo la mayor parte del tiempo.
Por cierto, ayer entraba en vigor la nueva ley del carnet por puntos, pero apenas lo he notado. Sólo al ver cada veinte kilómetros un cartel que más o menos decía:
“Por favor, no pierda puntos. Piense en los demás” que al llegar a Galicia se convirtió por arte de magia en un “Pense nos demais”.
Llegamos al hotel a la hora de comer. La orientación de mi madre se había quedado en casita, así que preguntamos a cuatro personas (literalmente) hasta que conseguimos aparcar en la puerta.
Al llegar a la habitación lo primero que hice fue descorrer las cortinas. Inmediatamente la luz inundó la habitación y ante mis ojos el mar y la playa, tan radiantes como siempre.
La moqueta y la colcha le quitaban todo el glamour a la habitación, pero me encantó que estuviese llena de espejos: al lado de la televisión, en la cabecera de la cama, en el baño.. Sí, tal vez diese la impresión de que estábamos en una película porno, pero me encanta mirarme, sacarme todos los defectos visibles e invisibles y ocultármelos bajo una capa de conformismo, como si tapase un grano con maquillaje.
Lo malo es que en los dos casos todavía no he aprendido a extender la capa sin que se note que es falsa.

La playa desde la ventana del Hotel
Despedidas
Mañana me voy a Galicia y en escasas dos horitas las Megafriends del insti hemos quedado sobre las siete y media para tomar algo en una terracita mientras nos despedimos entre sollozos, ya que una semana es un periodo de tiempo demasiado largo después de pasar 11 meses sin despegarnos (estoy exagerando, lo sé).
Después toca despedirse también de los abuelicos a los que se les encarga la difícil tarea de regar las plantas sin que fallezcan en el intento (las plantas, no mis abuelos). Y digo difícil por no decir imposible, ya que en todas las ocasiones las jodias plantitas no han podido aguntar ni un sólo día a que llegasemos con nuestro moreno de chiringuito y se han desplomado secas, mustias e incluso ahogadas (preguntárselo a mi tio, para que luego digan que beber mucho agua es sano).
Y por último habrá que decir adios a mi padre y a sus uñas largas, porque el simple hecho de pensar que vamos a hacer un viaje taaaaan largo "solos" (mi madre, mi hermano y yo) le va a mantener tan nervioso como a una adolescente mirando el test de embarazo esperando que no salga el color rosita (me lo acabo de inventar, nohe tenido la "suerte" de tener que toparme con uno de esos aparatitos, no nos han presentado todavía)
Asique dejo de escribir por unos segundos para vivir un rato. Nos vemos. Besitos
Después toca despedirse también de los abuelicos a los que se les encarga la difícil tarea de regar las plantas sin que fallezcan en el intento (las plantas, no mis abuelos). Y digo difícil por no decir imposible, ya que en todas las ocasiones las jodias plantitas no han podido aguntar ni un sólo día a que llegasemos con nuestro moreno de chiringuito y se han desplomado secas, mustias e incluso ahogadas (preguntárselo a mi tio, para que luego digan que beber mucho agua es sano).
Y por último habrá que decir adios a mi padre y a sus uñas largas, porque el simple hecho de pensar que vamos a hacer un viaje taaaaan largo "solos" (mi madre, mi hermano y yo) le va a mantener tan nervioso como a una adolescente mirando el test de embarazo esperando que no salga el color rosita (me lo acabo de inventar, nohe tenido la "suerte" de tener que toparme con uno de esos aparatitos, no nos han presentado todavía)
Asique dejo de escribir por unos segundos para vivir un rato. Nos vemos. Besitos
LO QUE NO SE NOMBRA NO EXISTE
Supongo que ahora debería de exponer una serie de razones por las cuales la menda ha empezado a escribir.
¿Qué estoy escribiendo? Bueno, en el fondo intento hacer una copia mal hecha de un blog muy original que encontré por estos mundos blogeros, pero dándole mi toque personal. Soy algo así como uno de esos chinos que falsifican zapatillas Adidas poniéndoles cuatro rayas (apenas se nota, je je; a saber lo que se tomaron esos chinos para ver doble la última raya) pero que quede claro: ni voy a vender este blog por "tles eulos cincuentla" ni voy a poner a un batallón de trabajadores con ojos rasgados a coser mis palabras cual de zapatillas se tratase, era sólo un comparación.
Asique a partir de ahora os empezaré a contar una parte reducidísima de mi complicada vida.. a pesar de que tan sólo tengo 17, pero dan para mucho.
¿Qué estoy escribiendo? Bueno, en el fondo intento hacer una copia mal hecha de un blog muy original que encontré por estos mundos blogeros, pero dándole mi toque personal. Soy algo así como uno de esos chinos que falsifican zapatillas Adidas poniéndoles cuatro rayas (apenas se nota, je je; a saber lo que se tomaron esos chinos para ver doble la última raya) pero que quede claro: ni voy a vender este blog por "tles eulos cincuentla" ni voy a poner a un batallón de trabajadores con ojos rasgados a coser mis palabras cual de zapatillas se tratase, era sólo un comparación.
Asique a partir de ahora os empezaré a contar una parte reducidísima de mi complicada vida.. a pesar de que tan sólo tengo 17, pero dan para mucho.