ME MUDO
Sí, creo que ya es hora. Este blog ha dado todo lo que ha tenido que dar de sí, con lo cual me voy a
http://mygreenway.wordpress.com/
Nos vemos allí.
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OLD TIMES ON THE TIME
Esta mañana he navegado por el enorme edificio del Mercado Nacional de Ganado de Torrelavega. No, no he ido a vender ni a comprar una Frisona, sino que he ido a la oficina de la OMIC, o lo que es lo mismo, la Oficina Municipal de Información al Consumidor. Ver tan basto edificio ante mí, después de que el GPS de mi móvil me llevara por la intrínsecas calles de la ciudad y tuviera después que preguntar en una farmacia en dónde se encontraba dicho servicio, fue para mí una impresión monumental. Nunca había entrado dentro de ese pabellón; le había visto a lo lejos, pero hasta ahí. Sorprendentemente cuando entré, no me olió a ganado. Mientras subía las escaleras que indicaban de que en la primera planta se hallaba la oficina que estaba buscando, me iba preguntando cómo sería ir a donde yo me dirigía un miércoles por la mañana, día por el cual, según San Google, celebran la feria con ganado vacuno, ovino y caprino, equino y asnal, o sea se y dicho provincialmente, vacas, ovejas, cabras, caballos y asnos (o burros... tanto monta, monta tanto). Se oiría los ruidos de los animales desde la oficina, olerías cosas agradables o desagradables (dependiendo si subes las escaleras pensando en tu niñez y en cuando olía a boñiga de vaca cuando entrabas en la cuadra de tu tío y le veías ordeñar las vacas o sacándolas a pastar, o si por el contrario las subías pensando en tu época metropólita de la city de Santander), y puede que tuvieras la sensación de querer bajar lo más pronto posible hacia abajo queriendo ver de cerca tan majestuosos animales autóctonos de nuestra querida Cantabria. Todo esto lo estoy escribiendo a medida que lo estoy pensando, pero lo que sí pensé en aquel momento a las 12:06 de la mañana exactamente (miré el reloj para recordar tan vigoroso acontecimiento) fue la decoración de la primera planta. Era como si al subir las escaleras, todo mi ser hubiera retrocedido a los años 60-70-80; no sabía muy bien cómo clasificar el período en el que me encontraba. Era una sala enorme, con vigas, posters, suelo ochentero que se extedía por toda la planta, mobiliario sacado de otra época en la que yo ni siquiera tenía un gran conocimiento de lo que me rodeaba... Era muy luminoso, salvo las estancias de la izquierda y la derecha, que era en donde estaban todas las oficinas, y que parecía, a la luz ceguérica que iluminaba tímidamente el pasillo, como entrar en el túnel metafísico de cuando te mueres, pero con la sensación de no encontrar la luz al fondo de dicho túnel. Encima de una mesa (por llamarla de alguna manera) que se encontraba en el hall principal había, si mis ojos no me engañaban, una piel aterciopelada de algo muerto. Ahí sí que no pude más y dije algo, no recuerdo bien el qué, en voz alta, más para mí mismo que para los demás, teniendo en cuenta de que estaba solo en ese sitio. Todo era silencio. Esperé unos segundos para ver si venían las tropas de Franco a fusilarme por decir tal sacrilegio, obligándome después a confesar mi homosexualidad, diciendo las palabras marica, sarasa, desviado, etc. Visto que seguía igual de solo que hacía 3 minutos, me perdí por las salas y los pasillos de aquel edificio buscando lo que la voz femenina de mi GPS me había indicado: "Gire a la izquierda y usted habrá llegado a su destino". Los baños eran como un pequeño cuarto oscuro en el que esta vez me hizo recordar los momentos en los que empecé verdaderamente a saber qué era ser gay y el placer que me daba cada fin de semana descubrirlo. En ese momento salió una chica de una de las puertas de ese inmenso pasillo saludándome sonriente mientras yo, en mi aventura, seguía sin saber en dónde cojones se encontraba la oficina del OMIC. Al final di con ella, llamé a la puerta, me mandaron esperar en el pasillo y allí me quedé, en un sillón de pelo y acero (insisto recordar que había retrocedido a la Transición) mirando un períodico de ganadería del que no entendía ni una sola palabra. Lo único de la era moderna (la era de Internet) que tenía en mis manos, era mi Nokia 6710 Navigator. Al cabo de unos minutos, salió la chica de la oficina, mezclándose la moda del siglo XXI (Gucci, Armani, Dolce & Gabanna, Zara, Gasolina, la ropa marca Carrefour) con la estética pasada del interior del edificio.
Era como tener controlado el paso del tiempo y avanzar o retroceder en él a mi antojo.
Aunque este post iba sólo de eso, decir que no me solucionaron el problema por el que fui a ese sitio y salí de aquel edificio tan rápido como había entrado.
Era como tener controlado el paso del tiempo y avanzar o retroceder en él a mi antojo.
Aunque este post iba sólo de eso, decir que no me solucionaron el problema por el que fui a ese sitio y salí de aquel edificio tan rápido como había entrado.
NO SE ME DA BIEN ESO DE LOS TÍTULOS
La mañana se me ha hecho largííísima. No veía llegar las 4 de la tarde. Para colmo de males, pensaba ir a la biblioteca. Me muero por leer la última novela de Paul Auster que, según el argumento, es un poco pseudogay, pero fui a casa de mi novio y me quedé toda la tarde durmiendo en su cama mientras él estaba en el ordenador. ¿Os lo podeis creer? Hasta mi suegra se descojonaba de la risa viéndome de esa guisa ( jajajaja, un pareado). Pero como no hay mal que por bien no venga, me he traído a casa una lechuga y una cosa llamada cogollo. No traigo cultura a casa, pero al menos me llevo verduritas.Demasiado grande la portada del libro, ¿qué no?
10 COSAS IMPRESCINDIBLES EN MI VIDA*
1º La salud: Si no tienes salud, ya vas jodido. ¡Y nunca mejor dicho! Puedes vivir 93 años, tener una salud de hierro y fumar 3 paquetes de cigarros al día, pero tú, aún tosiendo lo mismo que el bulldog de mi vecino y carraspeando minuto sí y minuto también, piensas que ya has vivido lo suficiente y consideras que el llegar a tan tardía edad te hace merecedor de tener una salud de hierro. Luego es cuando te enteras 4 días antes de palmarla, de que el vecino del primo de tu tío tiene más de 95 años y hace estiramientos todas las mañanas antes de desayunar.
2º El amor: Oh, l'amour!! Ese sentimiento tan bello que a veces te encandila y otras veces te putea de lo lindo. Puedes estar enamorado 10 años... pero también lo puedes estar 10 minutos. La pasión con el tiempo se pierde, aunque haya algunos que aún sigan dándole como el primer día.
3º El trabajo: Cuando lo hay. Cuando lo hay, el trabajo está bien (dependiendo de que no trabajes en el cementerio de tu pueblo o en cualquier otro empleo en el que desearías estar antes muerto tú, que la otra persona) y es sano. También puede llevarte a encontrar el amor, con lo cual este tercer puesto puede englobarse (si hay suerte) en los dos primeros puestos y así pluralizarlo. A veces el trabajo mata. Siempre lo han dicho en mi casa. No hay nada más que ver al Dioni; él mismo te lo diría: "Lo mejor es atracar un furgón blindado". Entonces, el englobamiento de los dos primeros puestos en el tercero se va a la mierda.
4ª La comida: ¡Un vicio, lo confieso! Como, además, de lo que a lo mejor no debería. Los diabéticos hemos de cuidarnos más, claro, pero, por ejemplo, la pasta... me encanta. Todo que tenga que ver con la comida italiana, la china o la mexicana (aunque el picante me ponga... buffff). Yo para eso no soy nada patriota. Si algo viene de fuera, bienvenido sea. Me pasaría días enteros comiendo pizzas.
5º Literatura: El mayor vicio de todos. Tal vez alguno se haya enterado ya. Leo de todo. Empecé leyendo comics de mi hermano. Ya sabeis, los típicos comics ochenteros que tan de moda estaban entonces y que cada niño iba al quisoco de su barrio a comprar semanalmanente, Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, por mencionar los más populares. Luego llegaron los libros; libros infantiles, claro. No recuerdo cuándo me apasioné por los libros de verdad, aquellos tan complicados de leer, aquellos que tenían 650 páginas y que te acababas en una semana o menos porque te parecían interesantísimos. Luego llega la época de tus escritores favoritos (otra categoría del popular juego ¿qué quiero ser de mayor? y que con los años cambiabas de parecer). Hubo una época, cuando me leí Tom Sawyer con 16 ó 17 años, y que en años sucesivos me he ido releyendo, llegando a la friolera de unas 10-12 veces, que me encantaba todo lo que tenía que ver con Mark Twain. Luego llegó la etapa post gótica de Edgar Allan Poe y sus relatos de lo sobrenatural (siempre recordaré El corazón delator), y ahora, desde hace unos 4 años, Agatha Christie, la reina del crimen. Me encantan todos sus libros, en general (Cinco cerditos y Muerte en el Nilo están entre mis favoritos). Y paro ya de escribir sobre esto, porque sino este apartado se haría inacabable.
6º Cine: No pensaba que era tan fanático del cine (incluyo en esta categoría las series de tv) como al final he llegado a ser. Me he visto cantidad de películas: de las más antiguas, a las más nuevas. El cine ya no es lo que era, de eso no hay ninguna duda. Podría enumerar miles de películas que me han encantado o han dejado huella en mi mente. El Exorcista, Titanic, Tienes un e-mail e inclusive (y recordad que soy gay), Mujercitas. Sobre todo la versión de 1994 en la que Winona Ryder, la cleptómana, interpreta a Jo March. Y bueno, indudablemente hacemos un hueco a Tim Burton, el mejor entre los mejores. Y Friends, la que, en mi opinión, es una de las mejores series norteamericanas que se han hecho jamás (las series españolas, dejémoslas de lado, sobre todo cuando tuve la época de las series estudiantiles tipo Compañeros y Al salir de clase igual que el resto de la población de instituto nacional).
7º Música: Discrepamos de género. A veces música lenta, otras veces rock & roll del duro, música de la llamada chumba chumba (como lo denominan los gays de Queer as Folk), a veces música clásica (sobre todo el violín. Adoro ese instrumento. Me pasaría horas y horas sentado en la cama escuchando un solo de violín en cualquier interpretación. Seguro que en una vida pasada fui músico de la corte de Ricardo Corazón de León o algún que otro monarca homosexual de aquel tiempo), o puede que pop español/internacional comercial. Sea lo que fuere, el caso es que la música es algo que siempre estará en nuestras vidas. Siempre estará esa canción especial que cuando la oyes recuerdas lo que estabas haciendo en ese momento, con quién estabas o cualquier otra chorrada sentimentaloide.
8º Motor: Con esta categoría me refiero pirncipalmente a los coches; teniendo en cuenta de que las motos las fabrica el Diablo. Conducir es vida. Al menos yo lo siento así. Con un coche puedes ir adonde quieras. Tardas menos que si vas en carruaje, en burra o en bicicleta, aunque sea más ecológico, pero con un coche yo siento como un poder varonil que el ser gay me retira un poquito. El hacer y deshacer a tu antojo, el ser libre y ver que tienes la carretera delante de tí, esperándote. No tienes que dar cuentas a nadie y puedes largarte dónde y cuándo quieras. ¡Eso es lo que yo llamo libertad!
9º Sexo: ¡Qué decir de esto! ¡Y a quién no le gusta un buen meneo de vez en cuando! Eso sí, siempre seguro. Si tienes pareja y confiais los dos, sabiendo que no va a pasar nada... pues bienvenido sea. ¿Con amor o sin amor? Pues verás, hijo de mi alma, eso depende mucho del momento. Yo, personalmente, y teniendo en cuenta de que la lista trata de mí, prefiero con amor. Se disfruta más, se siente más y te sientes más cómodo en ese momento. Eso sí, un casquete de vez en cuando (en el caso de no estar comprometido) nunca viene mal; siempre y cuando lo hagas con cabeza, todo irá bien.
10º ¿?: El último puesto lo dejo en blanco. Aún me queda mucho por vivir y por disfrutar. Algún día llenaré este último hueco...
* NOTA ACLARATORIA: El orden de la lista no altera el producto, o lo que es lo mismo, dicha lista no sigue ningún orden prioritario. En la primera posición puede estar el sexo, como también podría estar el apartado de los coches o del trabajo.
"Los mejores artistas no nacen, se suicidan."
2º El amor: Oh, l'amour!! Ese sentimiento tan bello que a veces te encandila y otras veces te putea de lo lindo. Puedes estar enamorado 10 años... pero también lo puedes estar 10 minutos. La pasión con el tiempo se pierde, aunque haya algunos que aún sigan dándole como el primer día.
3º El trabajo: Cuando lo hay. Cuando lo hay, el trabajo está bien (dependiendo de que no trabajes en el cementerio de tu pueblo o en cualquier otro empleo en el que desearías estar antes muerto tú, que la otra persona) y es sano. También puede llevarte a encontrar el amor, con lo cual este tercer puesto puede englobarse (si hay suerte) en los dos primeros puestos y así pluralizarlo. A veces el trabajo mata. Siempre lo han dicho en mi casa. No hay nada más que ver al Dioni; él mismo te lo diría: "Lo mejor es atracar un furgón blindado". Entonces, el englobamiento de los dos primeros puestos en el tercero se va a la mierda.
4ª La comida: ¡Un vicio, lo confieso! Como, además, de lo que a lo mejor no debería. Los diabéticos hemos de cuidarnos más, claro, pero, por ejemplo, la pasta... me encanta. Todo que tenga que ver con la comida italiana, la china o la mexicana (aunque el picante me ponga... buffff). Yo para eso no soy nada patriota. Si algo viene de fuera, bienvenido sea. Me pasaría días enteros comiendo pizzas.
5º Literatura: El mayor vicio de todos. Tal vez alguno se haya enterado ya. Leo de todo. Empecé leyendo comics de mi hermano. Ya sabeis, los típicos comics ochenteros que tan de moda estaban entonces y que cada niño iba al quisoco de su barrio a comprar semanalmanente, Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, por mencionar los más populares. Luego llegaron los libros; libros infantiles, claro. No recuerdo cuándo me apasioné por los libros de verdad, aquellos tan complicados de leer, aquellos que tenían 650 páginas y que te acababas en una semana o menos porque te parecían interesantísimos. Luego llega la época de tus escritores favoritos (otra categoría del popular juego ¿qué quiero ser de mayor? y que con los años cambiabas de parecer). Hubo una época, cuando me leí Tom Sawyer con 16 ó 17 años, y que en años sucesivos me he ido releyendo, llegando a la friolera de unas 10-12 veces, que me encantaba todo lo que tenía que ver con Mark Twain. Luego llegó la etapa post gótica de Edgar Allan Poe y sus relatos de lo sobrenatural (siempre recordaré El corazón delator), y ahora, desde hace unos 4 años, Agatha Christie, la reina del crimen. Me encantan todos sus libros, en general (Cinco cerditos y Muerte en el Nilo están entre mis favoritos). Y paro ya de escribir sobre esto, porque sino este apartado se haría inacabable.
6º Cine: No pensaba que era tan fanático del cine (incluyo en esta categoría las series de tv) como al final he llegado a ser. Me he visto cantidad de películas: de las más antiguas, a las más nuevas. El cine ya no es lo que era, de eso no hay ninguna duda. Podría enumerar miles de películas que me han encantado o han dejado huella en mi mente. El Exorcista, Titanic, Tienes un e-mail e inclusive (y recordad que soy gay), Mujercitas. Sobre todo la versión de 1994 en la que Winona Ryder, la cleptómana, interpreta a Jo March. Y bueno, indudablemente hacemos un hueco a Tim Burton, el mejor entre los mejores. Y Friends, la que, en mi opinión, es una de las mejores series norteamericanas que se han hecho jamás (las series españolas, dejémoslas de lado, sobre todo cuando tuve la época de las series estudiantiles tipo Compañeros y Al salir de clase igual que el resto de la población de instituto nacional).
7º Música: Discrepamos de género. A veces música lenta, otras veces rock & roll del duro, música de la llamada chumba chumba (como lo denominan los gays de Queer as Folk), a veces música clásica (sobre todo el violín. Adoro ese instrumento. Me pasaría horas y horas sentado en la cama escuchando un solo de violín en cualquier interpretación. Seguro que en una vida pasada fui músico de la corte de Ricardo Corazón de León o algún que otro monarca homosexual de aquel tiempo), o puede que pop español/internacional comercial. Sea lo que fuere, el caso es que la música es algo que siempre estará en nuestras vidas. Siempre estará esa canción especial que cuando la oyes recuerdas lo que estabas haciendo en ese momento, con quién estabas o cualquier otra chorrada sentimentaloide.
8º Motor: Con esta categoría me refiero pirncipalmente a los coches; teniendo en cuenta de que las motos las fabrica el Diablo. Conducir es vida. Al menos yo lo siento así. Con un coche puedes ir adonde quieras. Tardas menos que si vas en carruaje, en burra o en bicicleta, aunque sea más ecológico, pero con un coche yo siento como un poder varonil que el ser gay me retira un poquito. El hacer y deshacer a tu antojo, el ser libre y ver que tienes la carretera delante de tí, esperándote. No tienes que dar cuentas a nadie y puedes largarte dónde y cuándo quieras. ¡Eso es lo que yo llamo libertad!
9º Sexo: ¡Qué decir de esto! ¡Y a quién no le gusta un buen meneo de vez en cuando! Eso sí, siempre seguro. Si tienes pareja y confiais los dos, sabiendo que no va a pasar nada... pues bienvenido sea. ¿Con amor o sin amor? Pues verás, hijo de mi alma, eso depende mucho del momento. Yo, personalmente, y teniendo en cuenta de que la lista trata de mí, prefiero con amor. Se disfruta más, se siente más y te sientes más cómodo en ese momento. Eso sí, un casquete de vez en cuando (en el caso de no estar comprometido) nunca viene mal; siempre y cuando lo hagas con cabeza, todo irá bien.
10º ¿?: El último puesto lo dejo en blanco. Aún me queda mucho por vivir y por disfrutar. Algún día llenaré este último hueco...
* NOTA ACLARATORIA: El orden de la lista no altera el producto, o lo que es lo mismo, dicha lista no sigue ningún orden prioritario. En la primera posición puede estar el sexo, como también podría estar el apartado de los coches o del trabajo.
"Los mejores artistas no nacen, se suicidan."
AMORES YOUTUBE (o el amor por partida doble)
Solo en casa y media noche mirando vídeos en YouTube de aniversarios de parejas gays. ¿Qué me pasa? Y pensando en mi niño. Para colmo de males, estoy escuchando Hay amores de Shakira, y claro, me vuelvo más ñoño todavía.
Otra cosa: ¿Es normal que el novio de una de mis vecinas me ponga más que el palo de un churrero? Está regordete, pero es que es muy guapo, y encima verle emperrado con su perra de aguas... pues más me pone aún, porque es que me enternece y le da un tono gay. Porque eso es un perro gay, está claro; sólo le falta el lazito rosa en la cabeza (¿Le tenía?)
Me iba a ir a la cama hacía rato, pero es que ahora ya se me ha pasado el sueño y me encuentro muy a gusto aquí escribiendo. Sigo estancado en el manuscrito. No sé si llegaré a terminarle, o si acabará en la papelera de reciclaje. Ni siquiera sé si he de enseñárselo a alguien. Mis relatos les han gustado a mucha gente, pero claro, son amigos... o sea, peloteo total, jajaja. Y ahora encima llega el blog de una persona de la que tengo celos y a mi novio le parece un bitácora interesantísimo y muy culto. ¡Cómo si yo no pudiera escribir algo así! A mí a cultureta no me gana nadie. Y menos... No sabré decir la lista de los Reyes Godos, ni podré memorizar si Madonna ha ganado algún Grammy, pero sé quién es el último Premio Planeta, o las novelas de algunos escritores... y muchas cosas más. Puede incluso que nunca llegue a ser un gran escritor, pero con saber que lo que escribo tiene una buena acogida por mi parte, me es más que suficiente. Ejemplos hay a raudales, como mi adorada Agatha Christie, o J.K. Rowling, ya que a ésta última la costó un huevo publicar la primera novela de Harry Potter... y mirá tú ahora en qué se ha convertido ese personajillo. El mejor ejemplo, siempre lo digo, O'Toole, que escribió La conjura de los necios y creyéndose un escritor frustrado al ver que nadie se lo publicaba, se suicidó. Gracias al tesón de su madre se publicó en una editorial universitaria (poca salida para un escritor novel y encima en el hoyo), y, pasado el tiempo, el libro ganó el Premio Pulitzer, encumbrando su novela como una de las mejores del siglo XX. ¡Ahí es nada! Y que tengas que morirte para que tu trabajo se valore...
Con un libro nunca me siento solo.
Y ahí, para terminar este monólogo sin sentido, va la canción que mencioné antes...
Otra cosa: ¿Es normal que el novio de una de mis vecinas me ponga más que el palo de un churrero? Está regordete, pero es que es muy guapo, y encima verle emperrado con su perra de aguas... pues más me pone aún, porque es que me enternece y le da un tono gay. Porque eso es un perro gay, está claro; sólo le falta el lazito rosa en la cabeza (¿Le tenía?)
Me iba a ir a la cama hacía rato, pero es que ahora ya se me ha pasado el sueño y me encuentro muy a gusto aquí escribiendo. Sigo estancado en el manuscrito. No sé si llegaré a terminarle, o si acabará en la papelera de reciclaje. Ni siquiera sé si he de enseñárselo a alguien. Mis relatos les han gustado a mucha gente, pero claro, son amigos... o sea, peloteo total, jajaja. Y ahora encima llega el blog de una persona de la que tengo celos y a mi novio le parece un bitácora interesantísimo y muy culto. ¡Cómo si yo no pudiera escribir algo así! A mí a cultureta no me gana nadie. Y menos... No sabré decir la lista de los Reyes Godos, ni podré memorizar si Madonna ha ganado algún Grammy, pero sé quién es el último Premio Planeta, o las novelas de algunos escritores... y muchas cosas más. Puede incluso que nunca llegue a ser un gran escritor, pero con saber que lo que escribo tiene una buena acogida por mi parte, me es más que suficiente. Ejemplos hay a raudales, como mi adorada Agatha Christie, o J.K. Rowling, ya que a ésta última la costó un huevo publicar la primera novela de Harry Potter... y mirá tú ahora en qué se ha convertido ese personajillo. El mejor ejemplo, siempre lo digo, O'Toole, que escribió La conjura de los necios y creyéndose un escritor frustrado al ver que nadie se lo publicaba, se suicidó. Gracias al tesón de su madre se publicó en una editorial universitaria (poca salida para un escritor novel y encima en el hoyo), y, pasado el tiempo, el libro ganó el Premio Pulitzer, encumbrando su novela como una de las mejores del siglo XX. ¡Ahí es nada! Y que tengas que morirte para que tu trabajo se valore...
Con un libro nunca me siento solo.
Y ahí, para terminar este monólogo sin sentido, va la canción que mencioné antes...
APO VS LUNES
Mi primer post del mes va a ser limpio (como el teclado de mi ordenador desde hace media semana... tecla por tecla... ¡Bufff, qué tedioso!) ¿Cómo he empezado el mes? Pues currando, como, seguramente, la mitad de los españoles. En mi mundo no existen los puentes... Ni siquiera los acueductos; ni aunque viviera en Segovia. La mayor parte de la población española ya se habrá enterado de que ahora Telefónica ya no es Telefónica, sino que todo lo engloba Movistar. Un cambio muy radical para tan poco tiempo. Me lío con los clientes... Sale de mi boca y a mitad de la palabra reacciono y cambio a la nueva frase.
- No, Sr. Fernández, ahora Telefo... Digo, Movistar fijo, le ofrece su ADSL por... - Y así toda la mañana.
Al menos ya están cerca mis vacaciones. No las veo llegar. Lo que nos ha costado levantarnos esta mañana. Me habría quedado acurrucado junto a Xikitín toda la mañana. Además, afuera no hacía como para salir de la cama. Se oían las gotas de la lluvia en la persiana y todo hacía presagiar que al abrirla, estaría todo el cielo negro y encapotado. No me equivoqué...
* El viernes acabé el capítulo 3 de mi manuscrito. Ya sé cómo seguirá el siguente capítulo. Va despacio, pero seguro.
** ¡Confirmado: habrá un gay!
- No, Sr. Fernández, ahora Telefo... Digo, Movistar fijo, le ofrece su ADSL por... - Y así toda la mañana.
Al menos ya están cerca mis vacaciones. No las veo llegar. Lo que nos ha costado levantarnos esta mañana. Me habría quedado acurrucado junto a Xikitín toda la mañana. Además, afuera no hacía como para salir de la cama. Se oían las gotas de la lluvia en la persiana y todo hacía presagiar que al abrirla, estaría todo el cielo negro y encapotado. No me equivoqué...
* El viernes acabé el capítulo 3 de mi manuscrito. Ya sé cómo seguirá el siguente capítulo. Va despacio, pero seguro.
** ¡Confirmado: habrá un gay!
