ETERNIDADES DE UN PITUFO AZUL
Este blog no es para que tú lo leas, sino para que yo lo escriba
Acerca de
Necesito volver a retomar el blog, así que aquí vuelvo... dispuesto a dar guerra de nuevo.
Contador Gratis
Sindicación
 
NUESTRO PRESI EN MI CURRO
Cual es mi sorpresa ayer por la tarde cuando, al llegar al curro, me dice una compañera:
- ¿Sabías que Revilluca ha estado esta mañana aquí?
La dije que no, medio agilipollado. Ya decía yo el día anterior por la noche, cuando mi coordinadora me dijo que tenía que dejar la mesa perfecta antes de irme. Cuando voy hacia la puerta, veo que en la sala de formación están poniendo servilletas, copas de vino, y en mitad de la plataforma pusieron una mesa alargada con un mantel azul precioso que caso me meto en la mochila para llevársele a mi mami, jejeje. Claro, se acercan las elecciones, por lo que ya sabemos a quien no debemos votar. De todas maneras, nuestro presi es muy salao; ya hablé de él en un post que escribí en enero. Me viene a la mente esa elocuente frase de Cantabria me pone, y su cameo en el programa de Buenafuente en el que, sin más ni más, acierta todos los productos típicos de Cantabria frente a otros manjares de diferentes provincias. En mi trabajo me han dicho que se puso los cascos y todo, y que atendió una llamada. Me le imagino:
- Buenas tardes, le atiende Revilluca, ¿en qué puedo ayudarle? - Mientras mueve el bigotillo en plan Embrujada.

NOTA DE ÚLTIMA HORA: Perdonad por volveros locos con lo del blog, jejejeje. Ayer es que me asusté; fue como perder a un hijo. Con la buena memoria que tengo para algunas cosas, y resulta que no me acordaba de la contraseña de mi blog. Pero bueno, ya está solucionado el problema y sigo aquí enterito: el pitufo sigue dando guerra. ¡Pero guerra de la sana, eh!
 
SÁBADO, SABADETE... ME JODIERON EL POLVETE
Después de estar trabajando 7 días seguidos, el finde se presentaba tranquilo, descansado y con pocas anécdotas que contar; pero la Diosa Fortuna, como diría Ignatius Reilly, habría de jugar en mi contra, aunque después yo mismo diría que lo que tenía que ser, sería.

El viernes por la noche, después de salir de trabajar, me fui para casa. No veais el viento que hacía... poco más, y voy a casa volando en mi coche, ya que se parecía al DeLorean, de Regreso al Futuro. Estuve viendo Queer as Folk, y de cómo Brian dejaba a medias a Justin. ¡Que poco sabía yo que el sábado a mí me iba a ocurrir algo parecido! Ese día también estuve toda la tarde en casa. Mi novio se fue a cenar con los amigos y a mí no me apetecía, así que quedé con ellos en la terraza de un Kebap en Torrelavega, mientras llovía torrencialmente y veía pasar a gente disfrazada, con unos atuendos de lo más gracioso. Al lado mío estaba un grupillo de chaval@s que se descojonaban de los disfraces. Cuando vieron pasar a gente vestida de dominó, salta una:
- ¡Ey, queremos echar una partida! - Los susodichos la contestaron pegando gritos en medio de la plaza medio eufóricos.
También ví a un hermoso Shrek sin relleno que estaba muy tajado... Le imitaba a las mil maravillas, y creo que fue una excusa para que su disfraz fuese más que creíble. Mientras tanto, yo estaba refugiado debajo de los arcos, sentado tomando una coca cola light (porque hay que cuidar este body que Dios me ha dado). Al poco apareció mi novio, quedamos con sus amigos y nos fuimos a tomar algo al Duendes, mientras hablábamos de zillos, de kit eróticos de supervivencia, de pollas de goma que les das cuerda y nadan, etc. Cuando nos marchábamos, después de haber salido de otro bar, mi novio y yo nos fuimos al aparcamiento de las piscinas y allí, como Dios nos trajo al mundo (dentro del coche, se supone, ¿eh? La cuestión era subir los ánimos, no bajarlos, jajaja) empezamos a consumar (lo diré así finamente) lo que al cabo de unos minutos no terminamos. De repente que oimos voces y resulta que teníamos a la Policía Local enfrente. A todo esto, mi coche estaba muy muy empañado... A lo que iba: la Policía había parado a dos tíos que iban en moto, se supone que medio tajados también y corriendo más de la cuenta, y hasta que no apareció otro coche patrulla y la grúa, no se fueron de allí. Mientras tanto nosotros sin movernos, allí medio congelados. Nos empezamos a vestir poquito a poco, y sin movernos mucho por miedo a que se acercaran. Di que yo tenía el coche bien aparcado, estaba con mi novio, que no es nadie cualquiera, tenía la ITV pasada y el coche más limpio que una patena. ¡Todos los puntos a mi favor! Gracias a Dios que los veíamos de reojo por la única parte de la ventanilla trasera que estaba sin empañar. Y allí nos quedamos vestidos, esperando. ¡Buah, lo que tardaron! Decíamos que eso no era ni para contarlo por ahí, pero ya que no sabía qué escribir en mi blog, pues así cuento algo interesante. Al final todo acabó felizmente. Movimos el coche hacia otro lado, no fuera a ser que volvieran o se hubieran ido cerquita a seguir haciendo controles, y en unas naves acabamos lo que felizmente empezamos. Al menos toda historia tiene un final feliz, o, mejor dicho, un polvo feliz.
 
DE CUANDO APO ERA XIKITÍN
Cuanto menos quieres saber lo estúpido que eras de pequeño, más pronto te llega algo que te lo recuerda. ¿Os acordais de cuando encontré el Diario perdido colocando la habitación? Pues ahora resulta que mi mami recogió la suya esta mañana y ¡voualá!, aparecieron mis notas del colegio.
- No las tiré porque pensé que te gustaría tenerlas -, me dijo.
"Bueno - pensé -, las miraré un rato para curiosear e irán a la basura". (Perdón, a reciclar, jejeje)

Me pongo a echarlas un vistazo y tengo todas las notas, desde 1º de EGB, hasta el instituto. Comparando unas con otras, he ido de forma ascendente, luego descendente, volví a ascender, y al final aprobé porque no les quedaba otra que echarme a la puta calle, a ver si allí encontraba un trabajo más o menos digno y dejaba de dar el coñazo con mis suspensos. Lo más gracioso de todo, son las notitas que a veces me dejaban los tutores en las notas, e incluso cosas que escribía mi madre. Lo más gracioso es cuando en las notas de 2º de EGB, el profesor puso al final Felices Fiestas y mi madre respondió en el mismo papel con un gracias. Eso fue para hacer un poquito la pelota al profe, a ver si colaba. Bueno bueno, ¿y la nota que me puso la profesora de 1º? No tiene desperdicio: Observo una mayor maduración en el niño al demostrar más atención e interés por el Trabajo. ¡Juas! Maduro no sé, pero listo sí que era un rato... Tiré del pelo a una niña pelirroja con gafas, chilló, y recuerdo que al final la castigaron a ella, jejeje. En 3º mi madre escribió a la tutora que, por cierto, era más vieja que la abuela de Mulán y encima nos daba todas las asignaturas y la tuve desde 3º de EGB, hasta 5º; a lo que iba, que mi madre escribió en las notas de ese curso que a ver si empezaba ese año un poco mejor y hacían que mejorara esas notas. ¡Coño, hablaba en plural, pero lo que quería decir es que, de los 25 que éramos en clase, mejor que prestara más atención a mi persona, para así tocarme más los cojones! Siempre he sido un estudiante mediocre y muy vago. Repetí 4º de la ESO por problemas ajenos a mi persona y encima querían que, antes de repetir, me examinara de los trimestres que había perdido, y los recuperara en los últimos dos meses de curso. ¡Me cago en todo lo que se menea! Es como si a Epi le dijeran que hiciera un test de inteligencia... Pues igual.

Ayer en el trabajo me llamó una señora que, no me extraña que no se hablara con nadie del pueblo, porque no paraba de rajar. Sólo era una simple dirección la que la tenía que dar, más unas breves explicaciones; a todo esto, me llevó veinte minutos explicarle todo, oir como ponía pingando a los que la habían comprado la casa, decirme que del pueblo sólo se hablaba con el frutero (me vino a la mente el de 7 Vidas, así que pensé en cortarla ipso facto), o decirme a cuántos kilómetros la cogía el tren hasta donde tenía que llevar el aparato telefónico y las paradas que hacía hasta llegar definitivamente a Oviedo... Como tenía una llamada cada media hora, pues hasta la dí cuerda a la mi pobre señorina, y la decía que me hablara como si yo fuera su hijo, jejejeje. Al final me vino simpática y todo; creo que hasta me daba pena el haber acabado la conversación, porque fue la única persona que me sacó del aburrimiento en el que llevaba metido casi cinco horas.

Y, bueno... ¿Qué os ha echado el señorito Valentín? A mí casi casi casi, me echan una rosa en los limpiaparabrisas de mi coche cuando mi novio salió de trabajar. Menos mal que no lo hizo, porque a la hora que sale él, en mi trabajo están la mitad vagueando abajo, fumando o cascando. Mira que si deja la rosa en el coche, salgo yo y los demás me preguntan... Me habría puesto más rojo que un tomate cherry, jajaja. Cuando me dejó el año pasado una nota en el parabrisas diciéndome: Tío bueno. Quiero un hijo tuyo, me dí cuenta cuando estaba a medio camino de mi casa, que se me desvió la mirada y el susto que me llevé... Paré el coche y todo, pensando en que era una multa o vete a saber qué, jajajaja.
 
PISO DE 30 METROS
¡Pero qué fuerte me parece todo! Resulta que estaba ojeando (¿Se escribe así? Me suena muy guarro...) una revista y había un artículo en el que aparecía un chico que había grabado un videoclip casero con música y letra compuesta por él mismo, sobre lo de los pisos de 30 metros cuadrados. He entrado en YouTube y lo acabo de ver, jejejejeje. ¡Me encanta!

Tranquilo, cariño, que el nuestro tiene 30 metros más que ese, jajajaja.

Tampoco quiero deprimiros con esta canción y haceros pensar que vosotros tendreis un piso de 30 metros, con lo cual voy a cambiar de tema: Hoy es San Valentín. ¡Otro año más! Este día es bonito para quien esté enamorado... Bueno, y para quien no lo esté; o incluso para quien esté enamorado de sí mismo. San Valentín creo que lo inventaron los centros comerciales para ganar dinero. Mucho alergia al polen, mucho ponerse malo comiendo caramelos, que si sube el azúcar, la tensión, tienes gastroenteritis..., pero este día los establecimientos se forran. ¡Y ni hablar de las floristerías! Tiene que morirse alguien o estar enamorado para que alguien vaya a comprar flores. A algunos gays les hará ilusión que su novio les regale una rosa, por ejemplo. Imaginaos, una vez un ex novio mío me regaló una orquídea metida en una caja que contenía un frasquito de alcohol (o de lo que fuera) y que a los cuatro días la palmó, pero a mí me hizo más ilusión que cuando te dan 50 euros de regalo de Reyes. También tengo un bonsai sin hojas que heredé de mi abuela y es como ver una película de Tim Burton, pero es la cosa más bonita que he visto. Es como entrar al salón cada día y ver el invierno; es una cosa, oye... Acabo de leer un artículo que se titula Cartas a Julieta y trata de que en la casa que se supone de ella en el pueblo de Verona (Italia), miles de enamorad@s escriben notas y cartas que pegan en la pared de ese palacete del siglo XII, y las llamadas Julietas, que son chicas voluntarias, se dedican a responder todas esas misivas en cualquier idioma. Mira que soy bobo y romanticón, pero leer eso me puso muy sensible, ainsss. Si es que soy un blandengue. Me imagino a Romeo dejando tirada a Julieta muerta durante 40 horas, y yéndose con el hermano de ésta. Shakespeare hubiera quedado genial si hubiera cambiado el final, y más si tenemos en cuenta que escribía sonetos homoeróticos (que hay que culturizarse, chicos, y aprender cosas de nuestro mundo, jejeje).

P.D: Te dedico esta frase, niñuco, en este día tan especial: Me gustaría enseñarte, no a amarme, cariño, sino a decirme que me amas.

P.D2: Esta es la web de La Gramola, en la que, por cierto, sale una foto de un ex novio mío. Me he quedado súper mega fashion flipado, jeje.
 
EL DIARIO PERDIDO
Estos días que he estado haciendo limpieza y tirando mierda para quitar cosas de enmedio, resulta que he encontrado un Diario. Ni siquiera me había vuelto a acordar de él. No duró mucho: le empezé el 2 de enero de 2001, y le terminé el 7 de febrero de 2003. Le pensaba tirar, pero he pensado que lo mejor es leerle antes y ver cómo era yo hace 6 años. Por lo que he leído, tenía sueños muy heteros; aún así, yo escribía que eran sueños divinos, por lo que, con ese vocabulario, creo que era la época más fuerte en la que ya sentía la atracción gay. Incluso escribí el momento exacto en que una chica me pidió salir. ¡Que cutre, ¿no?! Una tía tía pidiendo salir a un tío... Bueno, al menos sabré que he contribuído a la igualdad entre sexos. A falta de pan, buenas son tortas: el Diario lo escribí en un cuaderno sin anillas que me regalaron cuando abrí mi primera cuenta en el banco, con una tarjeta llamada 0-15. Ahora ya tengo la 15-30, jejeje, porque ya me he hecho mayor, claro.

En el Diario la verdad que no me abría tal y como yo era, porque llegó un punto en el que conté a medias, y sin dar explicaciones, el momento en que tuve mi primer rollo gay con el hermano de un amigo. Sabía que no lo iba a leer nadie, pero era como si me avergonzara de ello; y recuerdo que apenas lo recordaba. Era como algo tabú en mi mente. Hablaba de lo que quería ser en el futuro, de los trabajos que tenía, de mis sueños, de mis ambiciones... Recuerdo que solía escribir por las noches, y también que a veces lo hacía con la ventana abierta y apoyado en el alféizar. ¡Que raro, verdad! Pero me gusta escribir de noche, con la luz de afuera solamente y sentir el aire. La verdad que cuando uno es aún más joven, hace tonterías, pero es bonito leer las chorraducas que hace uno cuando aún es un poco inconsciente.

Hablando de todo un poco. Esta tarde he estado con mi novio en los acantilados de la Virgen del Mar. Como yo tenía que pillar el tren de regreso a las 19:40, pues nos marchamos un poco más de media hora antes para llegar a tiempo. ¿Os podeis creer que llegamos con la hora justa? Como que casi salto del coche en marcha, y ahí me veis a mí corriendo como un loco hacia la estación. Llego, y estaba un tío firmando en los tickets antes de subir al tren. A todo esto, resulta que al final mi novio me dijo que el reloj del coche que yo miraba tanto, estaba dos minutos adelantadao... Y yo saliendo despedido del coche y medio asfixiao, aún a riesgo de tener un infarto, pensando en que el tren ya se había pirado. Bueno, a lo que iba: resulta que entro al tren, y a los pocos minutos de arrancar, me doy cuenta de que, claro, era de noche; así que pegué mi nariz a la ventanilla, intentando descubrir en qué estación estábamos, no fuera a ser que me pasara de estación en donde yo había dejado el coche y tuviera que llamar a casa diciendo que soy tonto del culo y que me he parado en la estación siguiente. De repente me habla alguien. Al primer momento ni me inmuté; ni siquiera le había escuchado. Entonces me toca el hombro y me dice: "Oye, ¿ya te he puesto, no?" Y yo:´"Sí sí". Era el tío que me había firmado el ticket antes de entrar al tren. Aparte de que me dio un susto de muerte, no me sonó muy bien lo que me dijo. Creo que quería camelarme con su larga corbata y su camisa azul, y por eso me hizo esa pregunta tan depravada. ¡Pero ahí estuve yo manteniendo toda mi entereza y sin inmutarme!

P.D: Gracias, Quijo, por decirme cómo se enlazan las frases. Lo he pillado a la primera... Como tú, que eres un tío de primera.
 
LA GRAMOLA
El sábado fuimos a un bar de Torrelavega. Bares de ambiente en esa ciudad sólo hay ese y otro más, El Moderno. La verdad que a mí Torre no me gusta un carajo. Bueno, no me disgusta, así al menos no estoy todos los fines de semana metido en Santander. Yo salí de currar a las 23:00 y me marché derechito allí, que había quedado con mi novio y sus amigos para dar el regalo a una amiga suya. Su cumpleaños había sido la primera semana de enero, pero como era época de exámanes y todo eso, no hemos podido quedar hasta el finde para poder dárselo. Al final decidimos ir a La Gramola, el nuevo bar gay al que siempre hemos querido ir y nunca nos atrevimos, o estaba chapado.

Según entras por la puerta, ves un hall entero iluminado, y en la pared de enfrente ves un cuadro de dos querubines, mientras que arriba de sus cabezas pone el nombre del bar, rodeado de las banderas gays. El cuadro muy bonito, pero a mí, personalmente, ver la bandera gay en un cuadro tan religioso, pues como que me parece bastante pecaminoso, satánico, antireligioso... No sé cómo definirlo.

Pero ya cuando entras en la segunda sala, que ya es el pub, yo me le imaginaba más pequeñito, pero es bien grande, y además, tiene sofás, que es lo que más me emocionó de todo. Me imaginaba a mí mismo en plan Joey, sentado en los sofás tomándome una coca cola, como si estuviera en el Central Perk. ¡Y aquella pedazo de tele de plasma empotrada en la pared! ¡Madre del amor hermoso, que cosa más bonita! En la pantalla ponían imágenes en dvd de los espectáculos de transformistas que hacen los viernes por la noche (ya se encargó mi novio de averiguarlo, que es un fanático de esos shows. Cualquier día se me sube al escenario...) Enfrente había un chico super mega gay, con las piernas cruzadas y, según me dijeron, hablaba muy fino. Pero el chico, la verdad sea dicha (no quiero mentir que sino después no me crece), era muy mono. El camarero era muy gay. A las amigas de mi novio creo que se las caía la baba, porque movía el culete de una manera muy sugestiva, y hacía aspavientos con las manos y la cabeza, en plan diva de la muerte. Lo que también me gustó mucho, fue una especie de cohete luminoso que el dueño tenía puesto detrás de la barra, donde las botellas. Es de esos que se enchufan y son rojos, amarillos, verdes... y que dentro tiene una pasta del mismo color que sube y baja. Son las llamadas lámparas de lava...

... Al lado del baño había un grupillo de cuatro amigos. Dedujimos que dos de ellos eran gays; más que nada porque uno de ellos se magreaba con el compañero que estaba sentado. Lo curioso era que el resto creo que iban allí a pillar con la primera tía que se cruzara en su camino. Entraron las amigas de mi novio al baño y, en cuanto salieron, los dos giraron la cabeza, se pusieron inclinados en medio de la pista y las miraron el culo, dándolas un repaso de agárrate y no te menees. La música era genial, me encantó. Era todo pachangeo, y como a mí no me gusta ni nada... Al lado de la columna había dos heteros que no paraban de darse el lote. En las casi 3 horas que estuvimos allí, se debieron de pegar más virus y microorganismos que cuando haces un 5 contra 1 con la mano sucia dos horas al día. Y al lado nuestro había unas adorables personas mayores que, a lo mejor, el último recurso de sacar uno de ellos al otro de casa, era llevarle al bar más cercano, y como sólo estaba ese... No he encontrado la web de este pub, y se me olvidó apuntar la dirección, ya que estaba puesta en la pared; os prometo que cuando me entere, lo hago, y entrais, a ver si os gusta.
 
¿Y SI...?
¿Habeis oído alguna vez eso de que los ex nunca deberían existir? Yo siempre he dicho lo mismo. Ojalá hubiera una especie de goma de borrar que hiciera que cuando terminaras la relación con un tío, la usaras y desapareciera completamente de tu vida. Yo algunas veces lo he deseado. Ha habido tíos en mi vida de los que me arrepiento con creces de, simplemente, haberlos conocido. Me conozco muy bien, y sé cómo soy: no suelo discutir con nadie, soy muy flexible y, a veces, un poco calzonazos. Cuando te empiezas a dar cuenta de que eres gay, aunque lleves desde antes de la pubertad sospechándolo, y comienzas a enrollarte con tíos, te vas dando cuenta poco a poco en que hay muchos que están curtidos por la experiencia y, al final, metafóricamente, te dan por el culo. Pero ahora no quiero hablar de los ex en general, sino de él.

Hace dos años conocí a un chico. El mismo día que nos presentamos empezamos a salir. Yo acababa de salir del armario y lo estaba pasando un poco mal, así que fue en él con quien volqué mis angustias y todo lo que me pasaba. Desde el primer día nos entendimos perfectamente. Conoció a mis amigos tal y como éramos. Yo conocía algunos de los suyos; sabían que existía, pero desconocían el motivo. A los cuatro meses me empezé a agobiar y me di cuenta que no era lo que yo esperaba. Me encontraba muy a gusto con él, me emocionaba salir del trabajo y quedar en una gasolinera a la entrada de Santander e irnos a explorar rincones por ahí que ni siquiera conocíamos... Pero él estaba armarizado. Puede que sea la tontería más grande del mundo y que, queriéndole como le quería, eso me tenía que haber dado igual; pero notaba que lo que yo tenía enfrente no era un novio, sino un amigo sin más. Era como tener novio, pero sin tenerle. Una cosa muy extraña. A los cuatro meses y medio acabé explotando, y llorando le dije que no podía soportarlo más, que estaba haciendo muchos esfuerzos, y que estaba con él en cualquier lado sin darle la mano, un beso, o simplemete abrazarle siempre que me apeteciera. Él me decía que lamentaba mucho que me sintiera así, y que sabía que era muy difícil estar con él, más que nada porque siempre estaba muy ocupado, hacía miles de cosas al cabo del día, y encima daba clases de baile. A mi eso no me importaba en absoluto, ni mucho menos. Me gustaba que estuviera ocupado haciendo lo que le gustara, que ese no era el porblema. Al final acabamos dejándolo, y, para olvidarle, empezé con otro chico. No se puede decir de otra manera... Empezé con un chico de Torrelavega que se metió muy por mí. Ví cosas en él que mi ex no tenía: estaba fuera del armario, era cariñoso, siempre estaba pendiente... No es que mi ex novio no tuviera esas cualidades; incluso tenía el doble, pero lo único que le faltaba era abrirse un poco más al mundo en general, y a mí en particular. A los pocos días conocí a sus padres. Era como estar en una especie de bosque totalmente a oscuras y lleno de niebla. No veía la realidad. Yo acepté; a fin de cuentas, ¿no era eso lo que yo siempre había deseado: una relación normal? Me integraron en su casa como uno más, pero en mi cabeza sólo sonaba un nombre, y no era el de él. A las tres semanas acabé explotando y le dejé. Él se encerró en sí mismo y se echó a llorar. Me decía que había jugado con él, que le había usado. Él sabía perfectamente lo que yo estaba pasando, y se cegó tanto conmigo, que me repetía muchas veces que no le importaba que no me pudiera quitar a mi ex novio de la cabeza, que él esperaría. Yo también me eché a llorar porque sabía que me había comportado como un auténtico gilipollas. Yo no era así. Creo que todos cometen errores, y al final acabas haciendo el mismo daño que cuando te lo hacían a tí en los momentos en los que eras principiante en esto del mundillo gay. Con mi ex novio (el primero de ellos), quedó una muy buena relación, pero después de mucho tiempo. Nos seguíamos viendo, pero yo no podía soportar estar cerca de él y saber que no era lo de antes. Aún así no podía dejar de verlo. Lo necesitaba. Poco a poco aclaré mis ideas y, hoy por hoy, es uno de mis mejores amigos, casi un hermano. El otro día le escribí un mensaje al móvil diciéndole que el 31 de enero hacía 2 años que nos habíamos conocido, que no se me había olvidado. Él me contestó que era un solete, que siempre lo ha dicho y siempre lo dirá, y que lo celebraríamos como es debido. Al final acabó diciéndome que me quería muchísimo. Con todo esto quiero decir que no porque se acabe el amor o alguien te haga sufrir, tiene porque ser un enemigo, sino todo lo contrario. Yo perdí, a lo mejor, al chico de mi vida, pero gané un confidente, un amigo, un hermano, un todo. El destino a veces es caprichoso y siempre elige por tí. Nunca irá por donde tú quieras que vaya. Dicen que el futuro no está escrito, pero yo no lo tengo tan claro... Además, si no me hubiera pasado todo esto, yo no habría conocido a Ángel, no habríamos hecho un año, y tal vez mi vida habría ido encauzada a sitios en los que habría acabado perdiendo... en todos los sentidos.

Cambiando de tercio: esta tarde he visto el blog de Zuhor y me ha gustado muchísimo. Pone cuadros en cada uno de sus post, por lo que yo mismo he pensado que sería una muy buena idea, que pusiera aquí dos pinturas que para mí tienen mucho significado.

Este se titula El Grito, de Eduard Munch. Siempre me ha llamado mucho la atención, y el uso de colores es impresionante. He de decir que cuelgo este cuadro aquí porque sé que a mi niño le encanta. El domingo pasado ví en Cuarto Milenio que hablaban precisamente de este cuadro del Expresionismo, y decían que la pintura reflejaba el momento en que un hombre ve al fondo del puente a dos espectros. Era una especie de nexo entre los muertos y los vivos.

Esto no es un cuadro, sino que es un dibujo de uno de mis pintores favoritos: Leonardo DaVinci; Leo para los amigos. Aparte de él, me gusta mucho Dalí, Monet y Van Gogh. Este dibujo lo ví en la película Por Siempre Jamás, y me encantó. El título es Tête de Femme.

Esta tarde, un puto rinoceronte casi me rebana el cuello hoy por la tarde en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Resulta que estábamos mi novio y yo viendo a los rinocerontes y, mientras él sacaba una foto, voy yo, miro al rinoceronte, y me pongo a hacerle burla, pero sólo para hacer la gracia. Y va el animalajo ese y viene a toda ostia donde nosotros y nos echamos para atrás todo acojonados. Los que estaban allí nos miraban y nos empezamos a poner colorados como los tomates, y me dice mi novio: "¿Pero qué le has hecho?" Y yo: "Joder, sólo le he hecho burla. Con qué mala ostia se lo ha tomado". Los guardias que estaban allí vigilando a que las personas no se volvieran locas y entraran dentro de su recinto en plan suicidia, ni siquiera se inmutaron. ¡Coño, que yo he visto en las plazas a toros que han saltado la barrera! Creo que eso es lo más interesante que me ha pasado a lo largo del día de hoy.

Bueno, gentecilla, después de estos ataques artísticos y de los comentarios en plan Parque Jurásico, os pego un saludito a todos y un besote enorme a mi niño.
 
A QUIEN MADRUGA...
No sé porqué coño me cuesta madrugar siempre, y cuando ya he hecho todo, resulta que estoy despejado, y ver la cama desecha no me da ninguna gana de acostarme en ella. Esta mañana me he levantado a las 8:15 de la mañana; muy inusual en mí, ya que levantarme a las 16:00 de la tarde, aún para mí es madrugar, jeje. Pero es que tenía que pasar la ITV del Coche Fantástico. Tiene mucho tiempo, y, en los años en los que le tengo, he tenido suerte y ha pasado sin problemas. Siempre que pasa eso, me dicen: "Joder, tienes una máquina de coche". Y eso que me como muchos bordillos, jajajaja. Bueno, ya no tantos; hace mucho que no hago trompos con el coche por las aceras. Bueno, total, que hoy fui a la revisión y no había ni Dios, y pienso: "¡Que te cagas! En 10 minutos los tengo ventilado". Y en un visto y no visto, me llaman por mi nombre. Y ale: pegatina al canto para el cochecín. Yo ya venía todo felizote por la autovía, que en un visto y no visto llegué a casa, y nada más entrar a la habitación, ya se me quitó el sueño. Buah, y esta tarde a trabajar... No sé yo...

Lo bueno de los viernes es que no suelo salir de fiesta. Y bueno, este sábado me toca currar, así que me vengo a casita, me quedo un poco en el ordenador, y me meto en la cama a ver Queer as Folk, que está más interesante que nunca desde que se murió el viejo que se follaba a Emmet. Y encima, por lo que he leído (que yo me tragué todas las temporadas subtituladas por Internet), hoy sale el violinista. Buah, que ganas tengo de ver ese capítulo; con lo que a mi me gusta oir el violín. Y bueno, las cosas como son, el chico está muy muy bien; y encima tiene un poco de perilla, como mi chico. Razón de más para que me encante. El que más me gusta de todos de la serie es Justin. Cuando le veais con el pelo largo en los próximos capítulos, a alguno se le caerá los zillos de su sitio, os lo digo yo. Y encima es que es un artistazo, es jovencito, atrevido, chulo... Y lo mejor de todo, que es gay en la vida real, pero tiene novio: un periodista del que no me acuerdo el nombre, y que no me apetece buscarlo en el ordenador.


Ayer empezé en el departamento de bajas. ¡Dios, que mal! Al principio no contenía ni al tato y decía: "Buah, de aquí a la puta calle". Pero, bueno, después no se me resistieron algunos, e incluso encasqueté a una vieja dos líneas que tenía y que las iba a dar de baja. No la engañé, ni mucho menos; pero es que decía que pagaba mucho, y bueno, la ayudé a pagar poco, y en la otra línea se la suspendí porque no estaba en esa casa, y así se ahorraba el estar pagándola. Y a ver si me cambian de una jodida vez a mañana (y perdonad que me repita como el ajo), porque no veais después de comer qué gracia me hace ir a currar. Tengo unos caretos cuando salgo por la puerta, jajajajaja. Luego ya no; ya estoy allí, así que me resigno, me pongo los cascos y ale, a cascar con la gente. Menos mal que he chorizado una almohadilla para la oreja, porque el día que me fui a media tarde cuando me puse malo, se me olvidó quitar la mía de los cascos, y estos días me los pongo sin ella; y como siga así un par de días más, al final andaré pisándome las orejas y me pegaré una leche de campeonato.

¡Que cambio el blog, eh! Me vais a llamar puntilloso o tikismikis, pero es que resulta que desde que creé el blog, eso de escribir y ver los párrafos en medio, como si estuviera escribiendo una poesía, pues no me gustaba nada de nada. Y ahora, al cotillear los blogs de los demás, he visto esta plantilla que me gusta mucho, se escribe normal, y encima le letra es super chula. Al menos he lavado la cara de mi blog dos veces; hay algunos que ni siquiera al levantarse por la mañana, saben lo que es un lavabo.