NO ME ACOSTUMBRO...
No, no me acostumbro. O al menos no me acostumbraría a estar sin tí.
No me acostumbro a ir a trabajar cada día pensando que pasará algo excepcional, algo que me deje asombrado.
No me acostumbro a dormir en medio de la cama. Da igual lo solo que esté: siempre duermo en posición fetal, a un laíto, acurrucado, encogido... mientras pienso en chorradas hasta que llegan esos sueños tan raros que yo tengo.
No me acostumbro a la gente que va de guay. Es más, no entiendo a la gente que no piensa como yo. Creo en la gente tolerante, no en las personas imbéciles.
No me acostumbro a no ser lo que quiero ser, o a lo que en un futuro deseo hacer.
No me acostumbro a tener de todo y a la vez no tener nada.
No me acostumbro a vivir una vida planeada. Quiero que todo me venga por sí solo, sin ataduras, sin esquemas, sin malos rollos...
No me acostumbro a imaginar la mini picha de Amor, toda encogida, y oir a la madre que su hija la tiene pequeña y que nadie iba a notarla. Un comentario que me dejó medio muerto... O sea...
No me acostumbro... a este blog.
No me acostumbro a ir a trabajar cada día pensando que pasará algo excepcional, algo que me deje asombrado.
No me acostumbro a dormir en medio de la cama. Da igual lo solo que esté: siempre duermo en posición fetal, a un laíto, acurrucado, encogido... mientras pienso en chorradas hasta que llegan esos sueños tan raros que yo tengo.
No me acostumbro a la gente que va de guay. Es más, no entiendo a la gente que no piensa como yo. Creo en la gente tolerante, no en las personas imbéciles.
No me acostumbro a no ser lo que quiero ser, o a lo que en un futuro deseo hacer.
No me acostumbro a tener de todo y a la vez no tener nada.
No me acostumbro a vivir una vida planeada. Quiero que todo me venga por sí solo, sin ataduras, sin esquemas, sin malos rollos...
No me acostumbro a imaginar la mini picha de Amor, toda encogida, y oir a la madre que su hija la tiene pequeña y que nadie iba a notarla. Un comentario que me dejó medio muerto... O sea...
No me acostumbro... a este blog.
ROLLITO

Hacía muchos días que no escribía en este blog (vamos, ni que tuviera algún otro...jeje). Resulta que se me petó el ordenador y mi hermano ha estado chacharreando con él. Dí que aún está "incompleto"... Vamos, que tengo dos windows: uno que sigue petado, que esconde la cara, y otro que está bien y estoy en fase de experimentación.
El sábado hay cena. No he querido ir. Todo tías y sólo un tío, y no yo precisamente, sino mi supervisor, jajajaja. Creería que va a pillar cacho si no fuera porque tiene novia o mujer (lo que sea) y tiene dos crías. Supuestamente aún está por confirmar que yo vaya a tomar algo después de que ellos terminen de cenar. ¿Solo o acompañado? Ya me lo pensaré... Resulta que, también después de pensarlo mucho, recordé que cuando pasaron la hoja para que escribiéramos si íbamos a ir o no, ví el nombre de Lara Rodríguez. No, ¡no es la ex-secretaria de Carmina Ordoñez! Es una compañera de trabajo a la que odio, maldigo, asqueo, repudio, etc etc. Es de las típicas que tienen mala leche; o sea, de esas que tienen un carácter prepotente, fuerte, y que no la importa quién esté delante: ella siempre lo dice todo. Yo antes me quedaba flipado, me callaba y alucinaba, pero una tarde, cuando yo estaba de mañana cambiando el turno un par de semanas a un compañero, se me acerca, y me dice que me dé vidilla, que tiene que sentarse. Lo de los sitios en mi trabajo es el pan de cada día. Amén. Bueno... A lo que iba: cuando me dijo eso, no me callé. Vamos, es que ni me lo pensé y la dije cuatro cosas y, para mi sorpresa, se quedó flipaba. Sin saber qué decir. Y mira que yo tengo contestación para todo. ¡A tomar por el culo, lin! Desde entonces apenas me cruzo palabra con ella. No es amor-odio, sino que simplemente es todo lo peor y lo inimaginable que puede existir en el mundo mundial.
También quiero ganar más dinero. La Biblia llama a eso avaricia. Pero es que no tendría ese pecado si ZP subiera los sueldos o bajara el precio de las cosas, empezando por el de la vivienda. Resulta que a Movistar no puedo ir porque es de la misma empresa en la que trabajo y encima no puedo compaginar (según una compañera mía) dos trabajos que sean del mismo sector: en este caso telemarketing. Hablé en casa y mi madre, siempre sabiamente ella, me dijo que porque no curraba de repartidor de propaganda. Lo pensé mucho, y lo pensé en serio, ¿eh? Siempre he querido decir eso de: ¿Me abre la puerta? ¡Propaganda!, cuando llamaba a algún timbre. Lo jodido es cuando lloviera. El paraguas en una mano, la propaganda en otra (espero que te den carrito, jejeje), y yo abotonándome el abrigo para no coger una pulmonía. Podría ser un currelo entretenido, ¿que no? Al menos no estaría colgado de un pinganillo todo el día y me daba más paseos que las viejecitas yendo al consultorio médico.
P.D: He agarrado a mi niño el sábado pasado con ganas. Hacía un frío de muerte al lado del mar, pero fue muy muy intenso el reencuentro.
P.D2: Nunca os fieis de los mensajes que os prometen ganar 1200 euros al mes aproximadamente. ¡Son para hacer oposiciones! Jajaja.
MI NIÑA
Cuando mi sobrina dice Kabi pienso que es vasca. Intenta decir mi nombre. ¡Que salá! Debe de ser la niña que más películas Disney se ha tragado en su corta existencia. Me he visto La Bella y la Bestia tres veces...Y qué decir de Blancanieves. Ella, en su modestia jerga, dice Quevelles, con lo cual me recuerda a un artista travestido de un show gay y no tiene ni parecido el cutis a ella. Ahora la ha dado por Pocahontas. Cuando la ví, pensé:
- ¿Se basaron el la Noemi Campbell para dibujarla? - (cara de asco) -. La verdad, la de la película es muchísimo mejor. ¡Adónde va a parar el glamour...!
Y luego están los príncipes, los héroes de las películas. Creo que el más guapo es Bestia, por eso de la belleza interior y esas chorradas; aunque al final de la peli (cuando la ví hace años), esa melenita rubia y esos ojazos azules me pusieron malo. Creo que mis primeras fantasías gays fueron con los príncipes de las películas de Disney. Fíjate que hasta Simba, el de El Rey León era guapete y todo, jajajaja.

- ¿Se basaron el la Noemi Campbell para dibujarla? - (cara de asco) -. La verdad, la de la película es muchísimo mejor. ¡Adónde va a parar el glamour...!
Y luego están los príncipes, los héroes de las películas. Creo que el más guapo es Bestia, por eso de la belleza interior y esas chorradas; aunque al final de la peli (cuando la ví hace años), esa melenita rubia y esos ojazos azules me pusieron malo. Creo que mis primeras fantasías gays fueron con los príncipes de las películas de Disney. Fíjate que hasta Simba, el de El Rey León era guapete y todo, jajajaja.
