ETERNIDADES DE UN PITUFO AZUL
Este blog no es para que tú lo leas, sino para que yo lo escriba
Acerca de
Necesito volver a retomar el blog, así que aquí vuelvo... dispuesto a dar guerra de nuevo.
Contador Gratis
Sindicación
 
SÁBADO, SABADETE... ME JODIERON EL POLVETE
Después de estar trabajando 7 días seguidos, el finde se presentaba tranquilo, descansado y con pocas anécdotas que contar; pero la Diosa Fortuna, como diría Ignatius Reilly, habría de jugar en mi contra, aunque después yo mismo diría que lo que tenía que ser, sería.

El viernes por la noche, después de salir de trabajar, me fui para casa. No veais el viento que hacía... poco más, y voy a casa volando en mi coche, ya que se parecía al DeLorean, de Regreso al Futuro. Estuve viendo Queer as Folk, y de cómo Brian dejaba a medias a Justin. ¡Que poco sabía yo que el sábado a mí me iba a ocurrir algo parecido! Ese día también estuve toda la tarde en casa. Mi novio se fue a cenar con los amigos y a mí no me apetecía, así que quedé con ellos en la terraza de un Kebap en Torrelavega, mientras llovía torrencialmente y veía pasar a gente disfrazada, con unos atuendos de lo más gracioso. Al lado mío estaba un grupillo de chaval@s que se descojonaban de los disfraces. Cuando vieron pasar a gente vestida de dominó, salta una:
- ¡Ey, queremos echar una partida! - Los susodichos la contestaron pegando gritos en medio de la plaza medio eufóricos.
También ví a un hermoso Shrek sin relleno que estaba muy tajado... Le imitaba a las mil maravillas, y creo que fue una excusa para que su disfraz fuese más que creíble. Mientras tanto, yo estaba refugiado debajo de los arcos, sentado tomando una coca cola light (porque hay que cuidar este body que Dios me ha dado). Al poco apareció mi novio, quedamos con sus amigos y nos fuimos a tomar algo al Duendes, mientras hablábamos de zillos, de kit eróticos de supervivencia, de pollas de goma que les das cuerda y nadan, etc. Cuando nos marchábamos, después de haber salido de otro bar, mi novio y yo nos fuimos al aparcamiento de las piscinas y allí, como Dios nos trajo al mundo (dentro del coche, se supone, ¿eh? La cuestión era subir los ánimos, no bajarlos, jajaja) empezamos a consumar (lo diré así finamente) lo que al cabo de unos minutos no terminamos. De repente que oimos voces y resulta que teníamos a la Policía Local enfrente. A todo esto, mi coche estaba muy muy empañado... A lo que iba: la Policía había parado a dos tíos que iban en moto, se supone que medio tajados también y corriendo más de la cuenta, y hasta que no apareció otro coche patrulla y la grúa, no se fueron de allí. Mientras tanto nosotros sin movernos, allí medio congelados. Nos empezamos a vestir poquito a poco, y sin movernos mucho por miedo a que se acercaran. Di que yo tenía el coche bien aparcado, estaba con mi novio, que no es nadie cualquiera, tenía la ITV pasada y el coche más limpio que una patena. ¡Todos los puntos a mi favor! Gracias a Dios que los veíamos de reojo por la única parte de la ventanilla trasera que estaba sin empañar. Y allí nos quedamos vestidos, esperando. ¡Buah, lo que tardaron! Decíamos que eso no era ni para contarlo por ahí, pero ya que no sabía qué escribir en mi blog, pues así cuento algo interesante. Al final todo acabó felizmente. Movimos el coche hacia otro lado, no fuera a ser que volvieran o se hubieran ido cerquita a seguir haciendo controles, y en unas naves acabamos lo que felizmente empezamos. Al menos toda historia tiene un final feliz, o, mejor dicho, un polvo feliz.
 
Comentario:
me parece muy bien todo esto
 
Comentario:
Jajajajaja, q fuerte lo del polvo!!

Yo tengo un amigo militar q me cuenta muchas historias de pilladas en el coche cuando tiene q hacer la ronda por el perímetro de la base y cuando se dedican a grabarlos con las cámaras

Son unos guarros! No te fies de hacerlo en la calle q lo mismo luego te ves en internet!

Besos!
 
Comentario:
Jeje, pues la verdad es que tiene su morbo esa situación.. aunque yo creo que me muero de la verguenza si me llegan a pillar desnudo ahí chingando..
No