ETERNIDADES DE UN PITUFO AZUL
Este blog no es para que tú lo leas, sino para que yo lo escriba
Acerca de
Un chico que, después de crecerse leyendo los blogs de los demás coleguillas, se atreve abrir uno propio. No sé cómo soy... Soy yo, supongo.
Contador Gratis
Sindicación
 
¿MAL DÍA?
Muy buenas tardes, chicos:

No sé cómo empezar; es mi primera vez... La de escribir un blog, se entiende. Estoy malo. ¡Puta casualidad, pero estoy malo! Dice mi novio que es por dormir destapado, pero yo creo que es por dormir desnudo, jajajaja. Y, bueno, creo que tampoco es eso; creo que es por currar al lado de una enferma. Y lo cojonudo es que mi madre está igual, se lo he contagiado. ¡Dios, parezco un bulldog rabioso cada vez que toso! Lo bueno es que llevo desde el jueves de baja, pero eso no sé si tiene parte positiva o, por el contrario, es una mierda. ¡Que hay que pagar pisín! Y claro, cuánto más esté de baja, menos cobro. ¿Lo ves? Al menos para algo me ha servido las matemáticas con eso de lo directamente y lo inversamente proporcional, jajaja.

Ya que he llegado tarde en esto de los blog, quiero sumarme a la moda de los memes, que se supone que son cadenas para conocerse mejor y también memes literarios. Mira, así mejor, así me presento a lo grande y sin hacer un post super mega ultra extenso.

1. Soy cabezota. ¡Sí, señores, soy más burro que un arao! No es que diga que todo lo que yo comente y haga vaya a Misa (que debería ser así), pero si se me mete algo en la chota no hay manera de hacerme cambiar de opinión. Un ejemplo: el otro día quería comprarme una corbata completamente negra; la verdad que yo no soy de corbatas, me ahogan y son muy formales para este cuerpo tan macarrilla que Dios me ha dado... Pero quien está enamorado ha de hacer a veces cosas que incluso estando borracho no haría. Total, que mi novio me decía que no, que no me la comprara negra que era muy de funeral, pero es que yo he visto a chicos con la corbata medio desatada con una camisa blanca y chaqueta negra y queda super chulo. En fin, que al final me salí con la mía y me la compré.
2. Graciosete. A veces de lo salao que soy, llego al extremo de la subnormalez. No sé, no soy de los que van por la calle contando chistes ni haciendo gracias en la esperando en la cola del supermercado, pero la verdad que sí soy muy chistoso.
3. No me cuesta. No me cuesta pedir perdón cuando he de pedirlo. Creo que me cuesta más el hecho de hacerlo, que el hacerlo en sí. Le doy muchas vueltas a la cabeza, me como la cabeza por nada, pero si sé que no tengo razón, la verdad que es algo muy fácil de decir. Y sí, vale, he dicho que soy cabezota, pero no tiene nada que ver una cosa con la otra. A otros les da por chupar candados y, por más que les persuadan de que les va a entrar óxido en las muelas, ellos rumian que te rumian.
4. Perezoso. Siempre existirá eso de: ¿Quién inventó la cama para adorarle? Madre de mi vida, soy más dormilón que las mantas. Dicen que hasta ronco. Pero sí, mucho criticarme, pero nunca dicen que hago viajes interestelares en sueños; sólo cuentan las cosas malas, jaja. A mí si me dejan me levanto a las 4 de la tarde, si hace falta. Además, soy de los que los fines de semana la cama es mía y sólo mía. Si me despierta el despertador... ni tan mal. Si me despierta mi madre... me pongo de una mala leche que no veáis.
5. Romántico. Soy apasionado hasta la médula. Romántico, tranquilo, esperanzador, soñador... Si alguien me importa me entrego entero, pero tampoco con agobios. Soy un poquito libre en ese sentido. No me gusta que se me empalaguen, no quiero un gemelo siamés; pero soy muy cariñoso, me gusta sorprender, y también que me comprendan, claro.

Y ahora viene el meme literario. Me encanta leer, y tengo tantos libros favoritos que no sabía cuál escoger, por lo que me he decidido por el último libro que estoy leyendo: "La conjura de los necios":

El policía dio un tirón a la bolsa de partituras de Ignatius.
- ¿Tiene usted algún documento de identificación, señor? - preguntó el policía, en un tono de voz que indicaba que tenía la esperanza de que Ignatius fuese oficialmente inidentificable.
- ¿Qué? - Ignatius bajó la vista hacia la enseña de la gorra azul - ¿Quién es usted?
- Enséñeme su carnet de conducir.
- Yo no conduzco. ¿Será usted tan amable de largarse? Estoy esperando a mi madre.
- ¿Qué es lo que cuelga de esa bolsa?
- ¿Qué cree usted que va a ser, imbécil? Una cuerda para mi laúd.
- ¿Qué es eso? - el policía retrocedió un poco -. ¿Es usted de la ciudad?
- ¿Acaso la tarea del departamento de policía es acosarme a mí cuando esta ciudad es la desvergonzada capital del vicio del mundo civilizado? - atronó Ignatius, por encima del gentío que había frente a los grandes almacenes.





 
Comentario:
Yo tambien soy cabezota y perezoso, pero lo de pedir perdón me cuesta la misma vida, no sé por qué.

Y lo del libro, pos nada. No lo he leido así q lo apunto a la lista.

Un besote
 
Comentario:
los fines de semana la cama es mía y sólo mía... y de tu novio no?????

De tu libro te diré, que si ha habido algún libro que no he terminado de leer en mi vida de lector, ése desde luego lo recuerdo: La conjura de los necios.

Me daba tal repelús el inicio, que no he podido continuar. Me lo han recomendado más veces, pero vas a ser tú el que me lo haga reintentar.

Besos
No