MIENTRAS DORMÍAS
Me espera un finde bastante aburrido. Tengo que currar hasta el sábado, y encima mi novio se marcha a Madrid mañana, hasta el domingo; así que supongo me quedaré en casa haciendo cualquier chuminada para pasar el rato.
Hoy he tenido un sueño rarísimo. La verdad que, aparte de raro, ha sido en plan me cago en la madre que parió a Freud. Ni siquiera sé lo que significa, ni si debería contarlo, pero, ya que Quijote me ha dicho que podría sorprender contando algo, pues lo comentaré, para que luego nadie me llame roñoso, jejeje. Pues resulta que me encontraba no sé dónde (creo que en una ciudad, porque sólo veía edificios altísimos), y de esta que entro a un establecimiento y veo que el farol que hay encima de la puerta se enciende y se apaga insistentemente. Ya sabía lo que eso significaba, así que entré a toda ostia y vi a mi novio echar un polvo con una tía así en plan medio 4x4. Me quedé con un careto que ni el mismo Krusty el payaso. Y estaba dispuesto a marcharme corriendo, cuando de repente me vieron los dos, y mi novio fue corriendo hacia mí. Después recuerdo poco más; sólo que ví después a esa tía y casi la mato allí mismo. ¿Qué significará ese sueño? Lo que sí sé es que cuando mi novio lea esto, se va a quedar más que alucinado, sino es otra cosa... ¿Será que tengo miedo a perderle? ¿Será que cada vez me estoy enamorando más? ¿Será que necesito echar un casquete hetero? Eso último es muy poco probable, además de imposible, pero he de preguntármelo... No hay que dejar cosas en el tintero... Bueno, Quijo, ya he contado algo interesante y he saciado tu morbosa curiosidad.
Con respecto a la pregunta de garçon au féminin , decirte que la virginidad, si te soy sincero, no sé exactamente a la edad que la perdí. Dí que hay varias formas de perderla. Un hetero es muy fácil: se pierde cuando papá intenta poner una semillita en mamá, pero la semillita se queda atrapada en una especie de bolsita de látex, jajajaja. En el caso de los gays es diferente: no siempre es el mismo papá el que pone la semillita en el otro papá. Pero bueno, más o menos la perdí de noche en una playa a eso de los 18 años, si no tenemos en cuenta cuando la perdí al principio de esa edad con una pava (significa chica, ¿eh? Una palabreja mía muy del Cantábrico). Pero yo no cuento mis polvos heteros... Eso para mí es como si hubiera jugado a los médicos con la vecina de al lado; o sea, una chiquillada.
Hoy he tenido un sueño rarísimo. La verdad que, aparte de raro, ha sido en plan me cago en la madre que parió a Freud. Ni siquiera sé lo que significa, ni si debería contarlo, pero, ya que Quijote me ha dicho que podría sorprender contando algo, pues lo comentaré, para que luego nadie me llame roñoso, jejeje. Pues resulta que me encontraba no sé dónde (creo que en una ciudad, porque sólo veía edificios altísimos), y de esta que entro a un establecimiento y veo que el farol que hay encima de la puerta se enciende y se apaga insistentemente. Ya sabía lo que eso significaba, así que entré a toda ostia y vi a mi novio echar un polvo con una tía así en plan medio 4x4. Me quedé con un careto que ni el mismo Krusty el payaso. Y estaba dispuesto a marcharme corriendo, cuando de repente me vieron los dos, y mi novio fue corriendo hacia mí. Después recuerdo poco más; sólo que ví después a esa tía y casi la mato allí mismo. ¿Qué significará ese sueño? Lo que sí sé es que cuando mi novio lea esto, se va a quedar más que alucinado, sino es otra cosa... ¿Será que tengo miedo a perderle? ¿Será que cada vez me estoy enamorando más? ¿Será que necesito echar un casquete hetero? Eso último es muy poco probable, además de imposible, pero he de preguntármelo... No hay que dejar cosas en el tintero... Bueno, Quijo, ya he contado algo interesante y he saciado tu morbosa curiosidad.
Con respecto a la pregunta de garçon au féminin , decirte que la virginidad, si te soy sincero, no sé exactamente a la edad que la perdí. Dí que hay varias formas de perderla. Un hetero es muy fácil: se pierde cuando papá intenta poner una semillita en mamá, pero la semillita se queda atrapada en una especie de bolsita de látex, jajajaja. En el caso de los gays es diferente: no siempre es el mismo papá el que pone la semillita en el otro papá. Pero bueno, más o menos la perdí de noche en una playa a eso de los 18 años, si no tenemos en cuenta cuando la perdí al principio de esa edad con una pava (significa chica, ¿eh? Una palabreja mía muy del Cantábrico). Pero yo no cuento mis polvos heteros... Eso para mí es como si hubiera jugado a los médicos con la vecina de al lado; o sea, una chiquillada.
Comentario:
Los polvos heteros deberían ser descontados de nuestras vidas (de la mía no hablaba, era un plural mayestático jijiji o no??).
Echale guindas al pavoooo que yo le echare a la pavaaaa azucar canela y clavo...
besos
Echale guindas al pavoooo que yo le echare a la pavaaaa azucar canela y clavo...
besos