ETERNIDADES DE UN PITUFO AZUL
Este blog no es para que tú lo leas, sino para que yo lo escriba
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Necesito volver a retomar el blog, así que aquí vuelvo... dispuesto a dar guerra de nuevo.
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UN GAY, DOS GAYS, TRES GAYS...
¡Por fin es sábado! Sábado sabadete... En mi curro no hay mucha novedad. Ya solucioné lo de la nómina; y mira que al tío que se encarga de eso le tenía atravesado de una tarde que fui y me dijo algo que no me gustó. Y eso que fui sólo a hacerle una pregunta. ¡Uy, pero yo no me callé! Ya le dije: "Lo mismo me pueden echar a mí, que a uno que está por encima mío. Si se lía, aquí no hay enchufe que valga". Y me quedé más ancho que largo. Aún no he preguntado lo del cambio de turno. No sé si me atreveré... El NO ya le tengo, ¿no creeis?

Hoy es el prólogo de un día muy muy especial. Hoy me voy a cenar con el churrín a una pizze para celebrar que el lunes 29 hacemos ya un año. ¡Quien me lo iba a decir!, o, mejor dicho, ¡quién nos los iba a decir! No es que no diera un duro por esta relación, pero seguro que vosotros, mejor que nadie, sabeis que este mundillo (el gay, me refiero) es muy jodido. No es porque seamos gays y eso sea antinatural, sino porque es muy difícil tener algo estable que, aunque nunca sabes si va a durar para siempre o sólo es pasajero, no dure 4 días. Por eso ayer estuve hablando por el messenger con un amigo (él ya sabe quién es) hasta las tres de la mañana y me dijo que llevaba con su novio 5 años. Jamás conocí a nadie que llevara tanto con una pareja, fuera aparte de unos adorables ancianitos que ví en el Colilla, un bar de ambiente gay de Santander, que me supuse que llevaban mucho tiempo; pero claro, eso sólo son suposiciones mías. No tenemos porque ser todos como Brian Kinney, el de Queer as Folk. Vale, empiezas en el mundillo gay, quieres experimentar, tirarte a todo lo que se menea, ser el centro de atención y ser el más deseado de todo el bar. No sé cómo será en otros sitios, pero, al menos aquí, cuando empiezas a salir en un bar gay eres la novedad. Eres la presa a la que todos tienen que atacar y te reclaman como suya. Cuando llevas ya tiempo yendo al ambiente y ves que todos son practicamente los mismos y que ya te pierden el interés y tú también lo pierdes porque te has tirado hasta al camarero suplente, es cuando piensas un poco en el camino que has recorrido, en que quieres algo más, ir más allá. Entonces buscas consuelo estable. Pero, claro, no todo el mundo es capaz de comprometerse; muchos chicos quieren seguir experimentando y quieren probar rabos nuevos y no siempre el mismo. No lo entiendo, ya que, cuando estás solo y te autoayudas, tu polla nunca cambia, siempre es la misma. Pero, en fin, eso es una pregunta que se quedará sin respuesta; son preguntas existenciales que bien podrían valer para un libro de autoayuda. Al menos si piensas en eso y le intentas dar respuesta, puede que te ayude a dejar la mente en blanco, jajaja. Pero bueno, la fase de la pubertad la hemos pasado casi todos y algunos han encontrado estabilidad, otros aún siguen buscándola, y muchos más no quieren ni oir hablar de compromisos. Yo, por suerte (y lo digo con la boca bien grande), tengo al novio más maravilloso del mundo. Lo bueno de una relación es que va por fases, o al menos suele ser así:
1º Todo es muy bonito. Estás empezando, es la novedad, os vais conociendo. Los defectos están escondidos.
2º A mitad de la relación ya empiezas a ver los defectos del otro. Empiezas con pequeñas broncas que luego se van solucionando con promesas y, en algunos casos, una de las partes está hasta los cojones y acaba poniendo fin a la relación.
Los hay que, lleven lo que lleven, están como el primer día. Eso no sé si es bueno o malo; creo que tiene ambas cosas. Las personas que son muy afines o, por el contrario, son distintas pero se comprometen bien, creo que son las mejores. Yo, personalmente, siempre he dicho que no quiero nadie igual a mí. Siempre lo he dicho. Es mejor que tengais esa pizca de diferencia que cada día os une más. Al menos, teniendo una pareja así, puedes aprender del otro cosas que ni siquiera tú mismo sabías. Las que son iguales son las más inestables, chocan más. Al tener carácteres afines, siempre sabe cada uno lo que quiere en ese momento, con lo cuál sueles tener encontronazos del tipo hago esto porque lo digo yo, y punto y se acabó .

Esto último me recuerda a lo típico de: ¿Quién hace el papel de mujer? ¿Por qué nunca preguntan que quién es el que hace el papel de hombre? Ni que en una relación gay siempre haya uno que sea una nenaza. Suele haberlos, ¿eh? Es como las lesbianas. A mí, de verdad, me gusta más ver a dos lesbianas que yo sepa que son mujeres, no sé si me explico... Y no ver a dos lesbianas en la que una de ellas es como un camionero de mercancías. Cada un@ tiene sus gustos, por supuesto; yo sólo defino los míos; y no me refiero a las lesbianas, que conste. ¡Dios me libre de caer en ese agujero! Hay gente a la que le gusta que un chico sea más sensible de lo normal, porque lo que a él verdaderamente le interesa es lo que tiene entre las piernas. Yo tengo claro que soy gay y que lo que quiero es un hombre; para estar con alguien que tiene ramalazo y se mueve más delicadamente que un sauce en un día de tormenta, para eso estoy con una tía. Y como a mí no me gustan las tías, entonces me quedo con los tíos; con lo cual todo va en cadena y volvemos al punto de partida, jejeje.

En resumen, y para no extenderme más: estoy feliz como estoy, contento con lo que tengo, y orgulloso de quien está a mi lado. No sé si este post os hará pensar, cambiar, o simplemente lo leeréis, pasaréis de escribir, o escribiréis un comentario fugaz; pero lo que sí sé es que no dejará a nadie indiferente. Y eso, al menos, es lo que a mí me gusta.
 
Comentario:
felicidades por el primer añito.. este es uno de los mejores jaaa.
yo ya llevo casi 5 tambien con mi novio y a veces si es verdad que te parece increible.
un besazo
No