Un nuevo comienzo
Es lo que empieza a significar para mí la navidad: un nuevo comienzo. El estar con la familia, que no es mucha pero tampoco poca. Al fin y al cabo, son todo lo que tengo. Porque en casa no nos hacemos mucho con los primos. Unos, por lejanía. Otros porque, simplemente, nunca nos hemos juntado todos en navidad, excepto en raras ocasiones. Por lo tanto prácticamente solo tengo a mis padres, a mis hermanos (y acompañantes) y a mi sobrino.
Últimamente también me siento un poco perdido, como he podido leer también en otros blogs. Poca vida social, excepto con los amigos de clase. Hoy he estado a puntito de irme a tomar algo a un bar de ambiente, pero no lo he hecho. Allí solo me sentiría raro, observado quizás. Quizás habría ligado, quien sabe. La verdad es que no tenía muchas ganas de ir, y al final he pasado. Me he quedado mirando la tele, paseando cerca del mar, y haciendo cosas con el ordenador.
He parado de conocer gente. Almenos me ha servido para conocer a un par de personas interesantes, hasta la próxima vez que me entre la vena de que estoy solito y necesito encontrar gente como yo.
Os voy a confesar una cosa. No me gusta el invierno. No me gusta el frío, ni que se ponga el sol a las seis de la tarde, o antes. No me gusta nada, y en invierno suelo estar un poco más depre. Por eso, achaco al invierno mi estado de ánimo muchas veces. Y creo que no voy mal, porque puede ser. La falta de luz afecta al cerebro. El frío hace que te quedes más en casa, y tengas menos ganas de salir. Pero intento animarme a mí mismo como puedo, que tampoco es el fin del mundo.
Cambiando de tema, quería hacer el típico post con mis propósitos para el año que viene, almenos así podré comprobar si se han cumplido dentro de un añito :)
Mis propósitos para este año:
-Seguir yendo al gimnasio y mejorar mi forma.
-Perder michelines (los pocos que me quedan eh!)
-Hacer más amigos de mi edad, con los que pueda tener una amistad normal.
-Conocer a algunos blogueros que me parecen muy interesantes... ellos saben quienes son. Pero algunos no lo saben aún ;)
-Viajar más.
-Sacarme la carrera finalmente.
-Encontrar un trabajo.
-Encontrar un lugar donde vivir.
-Independizarme... difícil pero por pedir...
-Leer más.
-Llevarme mejor con mi familia.
-Reencontrar la paz interior.
-Encontrar alguien que me quiera, y al que yo pueda corresponder (que no resulta fácil).
-Conocer a gente que tengo en el msn y parece muy maja.
-Salir del armario con quien me falta...
Y no se me ocurre nada más, la verdad.
Y en cuanto a este año que se va, veamos que me ha pasado:
-Me he enamorado "a primera vista", y he llorado por ello.
-He abierto un blog, este que estás leyendo :D
-He echado de menos a mi ex.
-He superado lo de mi ex.
-He conocido gente maravillosa.
-He conocido mejor a mis amigos.
-He viajado a lugares remotos, y no tan remotos. Y he conocido otras culturas.
-¡¡¡He empezado a salir del armario con mi familia!!!
-He encontrado amigos "especiales"...
-Me he apuntado al gimnasio, y he mejorado mi aspecto.
-He terminado parte de mi carrera, y he entrado en vías de terminarla completamente.
-He salido mucho por ahí.
-Me he pasado todo un verano sin hacer casi nada, y me ha gustado.
-He hecho cruising por primera vez en mi vida, y no me ha gustado.
-He hecho nudismo, y me lo he pasado genial.
-Me he sacado esa asignatura con la que tenía pesadillas.
-He visto crecer a mi sobrino y le he enseñado a decir cosas.
Y muchas otras cosas.
Escribiendo esto me doy cuenta de que no ha sido un año nada, nada malo. ¡¡¡Sólo me falta que me toque la lotería del Niño y ya está, año redondo :D!!! Pero eso ya caerá en el 2008.
Sé que es un post muy típico pero me moría de ganas de hacerlo.
Sin más dilación, un gran abrazo. Os deseo un feliz 2008, que todos vuestros sueños se hagan realidad, y no se queden en ronquidos (ejem...).
Un video no musical para variar ;)
Últimamente también me siento un poco perdido, como he podido leer también en otros blogs. Poca vida social, excepto con los amigos de clase. Hoy he estado a puntito de irme a tomar algo a un bar de ambiente, pero no lo he hecho. Allí solo me sentiría raro, observado quizás. Quizás habría ligado, quien sabe. La verdad es que no tenía muchas ganas de ir, y al final he pasado. Me he quedado mirando la tele, paseando cerca del mar, y haciendo cosas con el ordenador.
He parado de conocer gente. Almenos me ha servido para conocer a un par de personas interesantes, hasta la próxima vez que me entre la vena de que estoy solito y necesito encontrar gente como yo.
Os voy a confesar una cosa. No me gusta el invierno. No me gusta el frío, ni que se ponga el sol a las seis de la tarde, o antes. No me gusta nada, y en invierno suelo estar un poco más depre. Por eso, achaco al invierno mi estado de ánimo muchas veces. Y creo que no voy mal, porque puede ser. La falta de luz afecta al cerebro. El frío hace que te quedes más en casa, y tengas menos ganas de salir. Pero intento animarme a mí mismo como puedo, que tampoco es el fin del mundo.
Cambiando de tema, quería hacer el típico post con mis propósitos para el año que viene, almenos así podré comprobar si se han cumplido dentro de un añito :)
Mis propósitos para este año:
-Seguir yendo al gimnasio y mejorar mi forma.
-Perder michelines (los pocos que me quedan eh!)
-Hacer más amigos de mi edad, con los que pueda tener una amistad normal.
-Conocer a algunos blogueros que me parecen muy interesantes... ellos saben quienes son. Pero algunos no lo saben aún ;)
-Viajar más.
-Sacarme la carrera finalmente.
-Encontrar un trabajo.
-Encontrar un lugar donde vivir.
-Independizarme... difícil pero por pedir...
-Leer más.
-Llevarme mejor con mi familia.
-Reencontrar la paz interior.
-Encontrar alguien que me quiera, y al que yo pueda corresponder (que no resulta fácil).
-Conocer a gente que tengo en el msn y parece muy maja.
-Salir del armario con quien me falta...
Y no se me ocurre nada más, la verdad.
Y en cuanto a este año que se va, veamos que me ha pasado:
-Me he enamorado "a primera vista", y he llorado por ello.
-He abierto un blog, este que estás leyendo :D
-He echado de menos a mi ex.
-He superado lo de mi ex.
-He conocido gente maravillosa.
-He conocido mejor a mis amigos.
-He viajado a lugares remotos, y no tan remotos. Y he conocido otras culturas.
-¡¡¡He empezado a salir del armario con mi familia!!!
-He encontrado amigos "especiales"...
-Me he apuntado al gimnasio, y he mejorado mi aspecto.
-He terminado parte de mi carrera, y he entrado en vías de terminarla completamente.
-He salido mucho por ahí.
-Me he pasado todo un verano sin hacer casi nada, y me ha gustado.
-He hecho cruising por primera vez en mi vida, y no me ha gustado.
-He hecho nudismo, y me lo he pasado genial.
-Me he sacado esa asignatura con la que tenía pesadillas.
-He visto crecer a mi sobrino y le he enseñado a decir cosas.
Y muchas otras cosas.
Escribiendo esto me doy cuenta de que no ha sido un año nada, nada malo. ¡¡¡Sólo me falta que me toque la lotería del Niño y ya está, año redondo :D!!! Pero eso ya caerá en el 2008.
Sé que es un post muy típico pero me moría de ganas de hacerlo.
Sin más dilación, un gran abrazo. Os deseo un feliz 2008, que todos vuestros sueños se hagan realidad, y no se queden en ronquidos (ejem...).
Un video no musical para variar ;)
Un sentimiento
Otra vez plantado delante de la ventanita del navegador, con la paginita de Crear articulo nuevo... y yo pensando, qué pongo. Porque ya toca, que hay mucho bloguero de vacaciones y yo sigo en casa. Me gusta postear, y me gusta que me lean. Y a veces es un poco triste ir al blog que te gusta y ver que "alguien" lleva semanas, meses sin decir nada. Es como no poder terminar una novela que seguías. Pero son novelas sin fin... Bueno, quizás sí, pero esperemos que termine dentro de mucho tiempo. Que aún me queda mucho por vivir eh...
Volviendo al tema, podría escribir sobre lo que siento aquí, ahora. Últimamente.
Pues últimamente vuelvo a sentir esa necesidad de conocer a alguien especial, alguien que me guste. Un amigo, o quizás algo más. Porque amigos ya tengo. Heteros, homosexuales, de todo. Quizás con los que mejor me llevo son los heteros. Con algunos homosexuales me siento "continuamente inmerso en el ambiente". Supongo que conoces esa sensación. Es como estar en un pub gay pero móvil. Y eso nunca me ha gustado, porque cansa. Y porque simplemente, no me gusta vivir así. Yo soy un chico bastante normal.
Me vuelvo a desviar del tema. Quiero conocer a alguien especial. Eso me cabrea por una parte, porque significa que tengo carencia de afecto. Y así es. Necesito afecto. Oso se ha ido de viaje y no me lo da. Mis amigos del mundillo gay están de viaje a la península, o bien tienen fiestas familiares. Tampoco es que me den un cariño desmesurado, ni el tipo de cariño que yo necesito. Y es evidente que mis amigos heteros me dan afecto pero no de la misma forma, claro.
Llevo días metiéndome cada día en webs de contactos, algunos días en chats. Conozco muchos chicos. Unos me gustan más, unos menos. Con unos podría hablar horas, con otros no. Me he dado cuenta de ciertas cosas:
1. Cuanto más me gusta un chico físicamente, menos me habla. Es decir, menos nos comunicamos, peor escribe y lo que es peor, más pasa de mí (Ley de Murphy: cuando encuentres a alguien que te guste, pasará de ti).
2. Cuanto más empatizo con un chico y mejor me cae, menos me gusta físicamente, y más le gusto yo a él (Ley de Murphy: cuando no te guste un tío, este se volverá loco por ti).
Cuando miro esas webs, los mensajes que envio, los que recibo, la lista de mi msn creciendo y creciendo, a mí mismo entrando en esas webs, en esos chats, buscando, charlando, agregando, desagregando, enseñando fotos, enseñando cam...
Me siento tan raro... Porqué tiene que ser todo así. Porqué no puede venir alguien que, sin ser perfecto, me guste. Resulta frustrante tener que buscar y buscar, porque al final buscas compulsivamente, y no puedes parar. Y conoces a alguien, pero no es suficiente y vas a por otro, y otro, y otro. Y consigues desconocer a muchos desconocidos, y no conocer a nadie.
Así me siento últimamente, y no me gusta nada. Voy a empezar a parar esto ya.
De momento intentaré quedar mañana con un chico que conocí hace bastante tiempo. Es mayor que yo, pero me gusta. Me gusta mucho. Mentiría si dijera que no me gusta mucho más que los veinteañeros que he conocido hasta ahora. No es muy hablador por msn, pero creo que nos llevaremos bien.
Almenos es simpático, y eso suma puntos.
Ya os contaré que tal la aventura, si es que la hay. Porque no hemos quedado en nada todavía...
Un abrazo para las largas noches de diciembre.
Y una cancioncilla marchosa...
Letra
Volviendo al tema, podría escribir sobre lo que siento aquí, ahora. Últimamente.
Pues últimamente vuelvo a sentir esa necesidad de conocer a alguien especial, alguien que me guste. Un amigo, o quizás algo más. Porque amigos ya tengo. Heteros, homosexuales, de todo. Quizás con los que mejor me llevo son los heteros. Con algunos homosexuales me siento "continuamente inmerso en el ambiente". Supongo que conoces esa sensación. Es como estar en un pub gay pero móvil. Y eso nunca me ha gustado, porque cansa. Y porque simplemente, no me gusta vivir así. Yo soy un chico bastante normal.
Me vuelvo a desviar del tema. Quiero conocer a alguien especial. Eso me cabrea por una parte, porque significa que tengo carencia de afecto. Y así es. Necesito afecto. Oso se ha ido de viaje y no me lo da. Mis amigos del mundillo gay están de viaje a la península, o bien tienen fiestas familiares. Tampoco es que me den un cariño desmesurado, ni el tipo de cariño que yo necesito. Y es evidente que mis amigos heteros me dan afecto pero no de la misma forma, claro.
Llevo días metiéndome cada día en webs de contactos, algunos días en chats. Conozco muchos chicos. Unos me gustan más, unos menos. Con unos podría hablar horas, con otros no. Me he dado cuenta de ciertas cosas:
1. Cuanto más me gusta un chico físicamente, menos me habla. Es decir, menos nos comunicamos, peor escribe y lo que es peor, más pasa de mí (Ley de Murphy: cuando encuentres a alguien que te guste, pasará de ti).
2. Cuanto más empatizo con un chico y mejor me cae, menos me gusta físicamente, y más le gusto yo a él (Ley de Murphy: cuando no te guste un tío, este se volverá loco por ti).
Cuando miro esas webs, los mensajes que envio, los que recibo, la lista de mi msn creciendo y creciendo, a mí mismo entrando en esas webs, en esos chats, buscando, charlando, agregando, desagregando, enseñando fotos, enseñando cam...
Me siento tan raro... Porqué tiene que ser todo así. Porqué no puede venir alguien que, sin ser perfecto, me guste. Resulta frustrante tener que buscar y buscar, porque al final buscas compulsivamente, y no puedes parar. Y conoces a alguien, pero no es suficiente y vas a por otro, y otro, y otro. Y consigues desconocer a muchos desconocidos, y no conocer a nadie.
Así me siento últimamente, y no me gusta nada. Voy a empezar a parar esto ya.
De momento intentaré quedar mañana con un chico que conocí hace bastante tiempo. Es mayor que yo, pero me gusta. Me gusta mucho. Mentiría si dijera que no me gusta mucho más que los veinteañeros que he conocido hasta ahora. No es muy hablador por msn, pero creo que nos llevaremos bien.
Almenos es simpático, y eso suma puntos.
Ya os contaré que tal la aventura, si es que la hay. Porque no hemos quedado en nada todavía...
Un abrazo para las largas noches de diciembre.
Y una cancioncilla marchosa...
Letra
Post-navidad (o cómo sobreviví a la navidad del 2007)
Ayer cené con la familia. Fotos, regalos para el niño. Felicidad. Estar juntos.
¿El nacimiento de Cristo? ¿Quién se acuerda ya de eso? Hace tiempo que la navidad dejó de ser eso.
Ahora es una excusa para ser feliz, sin razón alguna. Antes la gente religiosa se alegraba porque se celebraba el aniversario del nacimiento de Jesús, pero ahora esa razón de fondo ha desaparecido.
Ha sido sustituida por... regalos, juerga y quien sabe qué.
Pero no quería hablar de eso, no señor/a. Quería hablar sobre cómo he sobrevivido.
Finalmente opté por salir en plan kamikaze, a la búsqueda de salir de casa y no sentirme más un maldito marginado social. Así que salí, previa consumición de mucho cava y otras bebidas, que me dejaron en un estado de felicidad inquebrantable y alcohólico.
Me puse guapo mientras charlaba por teléfono con cierto amigo (tú sabes quien eres), y después me fuí.
En aquel antro, el de siempre, encontré a un amigo. Sabía que estaría allí, él me lo dijo.
Nos pusimos a hablar de mil tonterías y finalmente nos fuimos. No bebimos demasiado ahí, yo ya no podía más. Estaba algo cansado y no me apetecía pasarme la noche yo sólo, puesto que él se iba. Así que me fuí a casita a dormir.
Hoy ha sido un día bastante monótono. La comilona de ayer me ha pasado factura, y no me encuentro muy bien. Bueno, la comilona y la bebida. El caso es que he comido muy poco hoy, y mañana tengo otra comida familiar fuera de casa... ya veremos cómo me las apaño.
Desearía que hoy hubiera sido laborable, la verdad. La ciudad está tan muerta, tan aburrida... Me encanta la tranquilidad, pero en fin, me obliga a estar en casa con mi familia, y me resulta molesto convivir con ellos muchas veces, la verdad. Siempre tenemos discusiones...
Esta noche me he ido a andar, no podía seguir encerrado. Hacía mucho frío, y he andado una hora bajo la luz de la luna. Me he cruzado con unas seis personas en total, en una hora. Parece que hay muy poca gente a la que le guste andar de noche, por lo que se ve. Y aquí teneis a uno de ellos.
Llevo unos días conociendo a mucha gente. Me puse las pilas y eché mano de las webs de contactos, los chats, etc. He conocido mucha gente, pero de momento nada serio. Me empieza a cansar eso de buscar a otras personas, esperar encontrar a alguien especial, sea amigo o algo más, porque se necesita realizar mucho esfuerzo y la mayoría de las veces encuentras de todo menos gente relativamente normal. Y alguien que te guste ya es una odisea.
No sé, estoy teniendo unas navidades raras. Espero que se me pase. Y encima me veo más gordo... Eso me pone de muy mala leche, y lo que es peor, tener que comer en familia no ayuda a adelgazar precisamente.
Me veo yendo al gimnasio compulsivamente y haciendo dieta estricta el primer trimestre del 2008, como cualquier españolito estándar. Y es que ya he empezado a ver anuncios de dietas en webs de por ahí... no se les escapa nada. Al verlo me he sentido raro... ¿tan evidentes son las pautas de la gente?
Felices fiestas, y un abrazo.
Canción dedicada a Lance ;)
Letra
¿El nacimiento de Cristo? ¿Quién se acuerda ya de eso? Hace tiempo que la navidad dejó de ser eso.
Ahora es una excusa para ser feliz, sin razón alguna. Antes la gente religiosa se alegraba porque se celebraba el aniversario del nacimiento de Jesús, pero ahora esa razón de fondo ha desaparecido.
Ha sido sustituida por... regalos, juerga y quien sabe qué.
Pero no quería hablar de eso, no señor/a. Quería hablar sobre cómo he sobrevivido.
Finalmente opté por salir en plan kamikaze, a la búsqueda de salir de casa y no sentirme más un maldito marginado social. Así que salí, previa consumición de mucho cava y otras bebidas, que me dejaron en un estado de felicidad inquebrantable y alcohólico.
Me puse guapo mientras charlaba por teléfono con cierto amigo (tú sabes quien eres), y después me fuí.
En aquel antro, el de siempre, encontré a un amigo. Sabía que estaría allí, él me lo dijo.
Nos pusimos a hablar de mil tonterías y finalmente nos fuimos. No bebimos demasiado ahí, yo ya no podía más. Estaba algo cansado y no me apetecía pasarme la noche yo sólo, puesto que él se iba. Así que me fuí a casita a dormir.
Hoy ha sido un día bastante monótono. La comilona de ayer me ha pasado factura, y no me encuentro muy bien. Bueno, la comilona y la bebida. El caso es que he comido muy poco hoy, y mañana tengo otra comida familiar fuera de casa... ya veremos cómo me las apaño.
Desearía que hoy hubiera sido laborable, la verdad. La ciudad está tan muerta, tan aburrida... Me encanta la tranquilidad, pero en fin, me obliga a estar en casa con mi familia, y me resulta molesto convivir con ellos muchas veces, la verdad. Siempre tenemos discusiones...
Esta noche me he ido a andar, no podía seguir encerrado. Hacía mucho frío, y he andado una hora bajo la luz de la luna. Me he cruzado con unas seis personas en total, en una hora. Parece que hay muy poca gente a la que le guste andar de noche, por lo que se ve. Y aquí teneis a uno de ellos.
Llevo unos días conociendo a mucha gente. Me puse las pilas y eché mano de las webs de contactos, los chats, etc. He conocido mucha gente, pero de momento nada serio. Me empieza a cansar eso de buscar a otras personas, esperar encontrar a alguien especial, sea amigo o algo más, porque se necesita realizar mucho esfuerzo y la mayoría de las veces encuentras de todo menos gente relativamente normal. Y alguien que te guste ya es una odisea.
No sé, estoy teniendo unas navidades raras. Espero que se me pase. Y encima me veo más gordo... Eso me pone de muy mala leche, y lo que es peor, tener que comer en familia no ayuda a adelgazar precisamente.
Me veo yendo al gimnasio compulsivamente y haciendo dieta estricta el primer trimestre del 2008, como cualquier españolito estándar. Y es que ya he empezado a ver anuncios de dietas en webs de por ahí... no se les escapa nada. Al verlo me he sentido raro... ¿tan evidentes son las pautas de la gente?
Felices fiestas, y un abrazo.
Canción dedicada a Lance ;)
Letra
Post navideño
Que bien, la navidad ha llegado. Con sus regalos, sus cenas, sus reuniones familiares. Qué bien, qué ilu.
Así es como debería pensar pero...
Si os habeis tragado que pienso eso, estais muy equivocados/as.
Lo que realmente pienso es:
Tengo que aguantar a mi puñetera familia, tengo que comer como un descosido, porque me ponen comida delante y claro, me la zampo. Y luego me siento raro. Ponerme gordito en navidad, sólo me faltaba eso. Y encima patéate las malditas tiendas en busca de regalos que no hagan quebrar tu ya maltrecha economía.
Venga cenar, venga comer, luego comer sobras de la comida, luego sobras de las sobras, luego otra comida, aguantar a los familiares "políticos", que vamos no hay sangre de pormedio y no sabes lo que pintas allí, que por si por tí fuera se podrían quedar a comer solitos en su casa y tu en la tuya, y santas pascuas pero no.
Para colmo no tengo con quien salir... Todo el mundo tiene ya su plan, con sus amiguitos que yo no conozco, y no es plan acoplarse como si estuviera desesperado. Mis amigos heteros no salen, y yo que me subo por las paredes porque hace dos semanas que no salgo de marcha.
Así que mañana por la noche tengo dos opciones:
-Opción A: Pillar un pequeño colocón a base de cava y vino, y luego irme de marcha solito, a ver qué se cuece por ahí. Y con suerte encontrar a alguien que conozca. O a alguien que no conozca, y que esté tan descolgado como yo.
-Opción B: Pillar un pequeño colocón como en el plan A, y luego irme a la camita como un niño bueno, o también puedo combinarlo con una sesión de autismo cibernético a lo Enjuto Mojanuto.
Ya veremos qué decido. Hay otro plan... he conocido a un par de chicos interesantes últimamente por internet. Podría quedar con ellos, pero seguro que tienen sus planes, e imagino que quedar en la noche de navidad no es una gran idea... Por lo que pudiera pasar (véase catástrofe de la cita, con la consiguiente huida).
Desde que volvió mi hermano de viaje este sábado, mi vida ha cambiado a peor. Siempre que vuelve, es como si llegara para mí el final de la felicidad, o de acercarme a ella. Por ejemplo, hoy me ha soltado en el coche que "no me veía capaz de hacer negocios". Qué sabrá él. Me cabrea que me crea tan inferior a él. Mi hermano pequeño chuleándome... Vivir para ver. Siempre me ha tratado así, con un ápice de desprecio, y es algo que me afecta bastante. Porque me baja la autoestima, que no suele volar muy alto normalmente.
Desearía que se fuera de casa, sinceramente. Que encontrara trabajo y se largara. O hacer yo lo mismo. Quizás es algo biológico... no es normal, supongo, vivir con tus padres a estas edades. Quizás hoy en día si, pero no creo que biológicamente sea positivo. Los vástagos de la familia deben buscar su camino, aunque la cosa está muy jodida hoy y tenemos que convivir. Yo creo que ese es el problema principal: la convivencia entre personas que no se soportan, es el orígen de mucha violencia doméstica, depresiones, riñas y discusiones.
Me estoy planteando coger el toro por los cuernos, y cambiar de vida este 2008. Buscarme trabajo antes de lo previsto, en Enero por ejemplo. Ganar un dinero, y luego quien sabe, emanciparme al fin. Tengo la gran suerte de que mis padres me apoyan en todo, y no me resultaría difícil. Los tengo ahí si los necesito, afortunadamente.
Aunque lo más probable es que siga como estoy... como siempre. Intentaré sacarme de encima el mal rollo que me ha pegado mi hermano hoy, aunque me cueste. Como me dijo un amigo, esto de la sensibilidad es como un superpoder, hay que aprender a controlarlo. Y en eso estoy... Lo chungo es que llevo muchos años ya, y sigo igual. ¿Cuándo aprenderé a que no me afecte lo que piensan los demás?
Es tarde, y llueve también hoy. Espero que tengais una feliz navidad, y que lo paseis lo mejor que podais, aunque no soporteis estas fiestas. Mirad el lado bueno: un día no laborable entre semana no viene mal, ¿no?
Esta es mi postal:
Y un super video de mi reserva personal :P
BON NADAL A TOTS :-*
Así es como debería pensar pero...
Si os habeis tragado que pienso eso, estais muy equivocados/as.
Lo que realmente pienso es:
Tengo que aguantar a mi puñetera familia, tengo que comer como un descosido, porque me ponen comida delante y claro, me la zampo. Y luego me siento raro. Ponerme gordito en navidad, sólo me faltaba eso. Y encima patéate las malditas tiendas en busca de regalos que no hagan quebrar tu ya maltrecha economía.
Venga cenar, venga comer, luego comer sobras de la comida, luego sobras de las sobras, luego otra comida, aguantar a los familiares "políticos", que vamos no hay sangre de pormedio y no sabes lo que pintas allí, que por si por tí fuera se podrían quedar a comer solitos en su casa y tu en la tuya, y santas pascuas pero no.
Para colmo no tengo con quien salir... Todo el mundo tiene ya su plan, con sus amiguitos que yo no conozco, y no es plan acoplarse como si estuviera desesperado. Mis amigos heteros no salen, y yo que me subo por las paredes porque hace dos semanas que no salgo de marcha.
Así que mañana por la noche tengo dos opciones:
-Opción A: Pillar un pequeño colocón a base de cava y vino, y luego irme de marcha solito, a ver qué se cuece por ahí. Y con suerte encontrar a alguien que conozca. O a alguien que no conozca, y que esté tan descolgado como yo.
-Opción B: Pillar un pequeño colocón como en el plan A, y luego irme a la camita como un niño bueno, o también puedo combinarlo con una sesión de autismo cibernético a lo Enjuto Mojanuto.
Ya veremos qué decido. Hay otro plan... he conocido a un par de chicos interesantes últimamente por internet. Podría quedar con ellos, pero seguro que tienen sus planes, e imagino que quedar en la noche de navidad no es una gran idea... Por lo que pudiera pasar (véase catástrofe de la cita, con la consiguiente huida).
Desde que volvió mi hermano de viaje este sábado, mi vida ha cambiado a peor. Siempre que vuelve, es como si llegara para mí el final de la felicidad, o de acercarme a ella. Por ejemplo, hoy me ha soltado en el coche que "no me veía capaz de hacer negocios". Qué sabrá él. Me cabrea que me crea tan inferior a él. Mi hermano pequeño chuleándome... Vivir para ver. Siempre me ha tratado así, con un ápice de desprecio, y es algo que me afecta bastante. Porque me baja la autoestima, que no suele volar muy alto normalmente.
Desearía que se fuera de casa, sinceramente. Que encontrara trabajo y se largara. O hacer yo lo mismo. Quizás es algo biológico... no es normal, supongo, vivir con tus padres a estas edades. Quizás hoy en día si, pero no creo que biológicamente sea positivo. Los vástagos de la familia deben buscar su camino, aunque la cosa está muy jodida hoy y tenemos que convivir. Yo creo que ese es el problema principal: la convivencia entre personas que no se soportan, es el orígen de mucha violencia doméstica, depresiones, riñas y discusiones.
Me estoy planteando coger el toro por los cuernos, y cambiar de vida este 2008. Buscarme trabajo antes de lo previsto, en Enero por ejemplo. Ganar un dinero, y luego quien sabe, emanciparme al fin. Tengo la gran suerte de que mis padres me apoyan en todo, y no me resultaría difícil. Los tengo ahí si los necesito, afortunadamente.
Aunque lo más probable es que siga como estoy... como siempre. Intentaré sacarme de encima el mal rollo que me ha pegado mi hermano hoy, aunque me cueste. Como me dijo un amigo, esto de la sensibilidad es como un superpoder, hay que aprender a controlarlo. Y en eso estoy... Lo chungo es que llevo muchos años ya, y sigo igual. ¿Cuándo aprenderé a que no me afecte lo que piensan los demás?
Es tarde, y llueve también hoy. Espero que tengais una feliz navidad, y que lo paseis lo mejor que podais, aunque no soporteis estas fiestas. Mirad el lado bueno: un día no laborable entre semana no viene mal, ¿no?
Esta es mi postal:

Y un super video de mi reserva personal :P
BON NADAL A TOTS :-*
Gomennasai
Es tarde, llueve, hace frío.
Me repito más que el ajo. Hace frío porque es invierno, y aquí hace frio en invierno, no debería decirlo tanto.
Navegando, encontré una canción. Gomennasai. Perdón en japonés. Y se me ha ocurrido... ¿Debería pedir perdon?
Perdón a quien, a qué, y porqué.
Podría pedirle perdón a mi madre. Por todo lo que le he hecho sufrir. Por huir cuando las cosas no van bien. Por no poder aguantarlo todo. Pero, por otro lado, no conozco a nadie que aguante. Y yo soy de los que más.
De todas formas, perdona mamá.
Perdóname, porque sé que tu vida no és como quisieras que fuera. No es la vida que tu habías imaginado, como tantas veces me cuentas. Y lo siento, lo siento por tí, por mí, y por todos. No lo puedo remediar.
A veces soy de otra forma, egoista, fuerte, lo que sea, y simplemente ahogo ese sentimiento de culpabilidad que siento cuando me lo dices. Porque a veces puedo ser muy frío, si quiero, y si puedo. O si simplemente no tengo tiempo o ganas de sentir nada.
Aunque ahogue ese sentimiento, no puedo hacerlo desaparecer. Se va filtrando a mi subconsciente, y me afecta, de una u otra forma. De rebote, de penalti, o como se quiera llamar, pero no lo puedo ignorar.
Podría pedir perdón a mi padre, por tratarle como le trato a veces. Quizás es por su forma de ser, tan cercano, o porque me saca de quicio, pero a veces no le trato como si fuera mi padre.
Debería respetarte porque eres mi padre y ya está. Sé que no eres perfecto, yo tampoco lo soy. Te pido perdón también por eso.
Podría pedir perdón a mis hermanos, por ser tan cuadriculado a veces. Por no querer cambiar mis planes, no querer dar la mano, por miedo a que me arranqueis el brazo. Pero debeis comprenderme, soy muy mío y siempre he sido así. Sabeis que os quiero, pero mi carácter me hace parecer arisco a veces. Y supongo que es sólo una forma de ponerme a la defensiva. Porque tengo miedo de tantas cosas, me han hecho tanto daño en la vida. Y vosotros también. Pero os pido perdón por el que os haya podido hacer yo.
Podría pedir perdón a mis amigos. A los que he conocido por Internet, y a los que no. Perdón por no quedar con vosotros porque tenía algo planeado. Lo siento, pero soy así. Tengo mis planes e intento que sean inquebrantables, porque sinó me siento mal. Siento que no cumplo lo que tengo que hacer, sea lo que sea, como ir al gimnasio. Y eso me hace sentir como una colilla. Pero os pido perdón de todas formas, porque sabeis que me gusta estar con vosotros, y me alegrais la vida.
Podría pedir perdón a toda esa gente anónima de la que he pasado de una u otra forma, por una u otra razón. Gente que he conocido a través de Internet. La vida me ha enseñado a no tener remordimientos con vosotros, con olvidaros, tiraros a la papelera en un momento dado si las cosas se tuercen, por alguna razón. Os pido perdón, pero así es este mundo. Las relaciones virtuales son frágiles como el cristal, y tán fáciles de romper...
Y me pido perdón a mí mismo, porqué no. Por automachacarme algunas veces, y hundir lo que me queda de autoestima. Por hacerme la traveta a mí mismo, aunque no quiera. Y por no ser feliz cuando podría. Porque a veces, tengo todos los ingredientes para ser feliz, pero no sé juntarlos para realizar ese conjuro tan sencillo. Hay algo que falla, y no lo consigo. Y a veces sé porqué, pero otras sencillamente no.
También pido perdón al mundo entero. Por lo malo que haya podido ser en alguna ocasión con alguien, por olvidarme de que los demás tienen sentimientos, como yo. Y las plantas y los animales, en cierta forma, también. Lo siento por aquel arbol al que dañé de pequeño, y que aún guarda esas cicatrices. Nunca me olvidaré de ti. Y nunca volveré a hacerlo. Y a todos los animales y plantas que he matado por una u otra razón a lo largo de mi vida.
A todos vosotros, gomennasai.
Un beso a mis bloguer@s.
Letra
Me repito más que el ajo. Hace frío porque es invierno, y aquí hace frio en invierno, no debería decirlo tanto.
Navegando, encontré una canción. Gomennasai. Perdón en japonés. Y se me ha ocurrido... ¿Debería pedir perdon?
Perdón a quien, a qué, y porqué.
Podría pedirle perdón a mi madre. Por todo lo que le he hecho sufrir. Por huir cuando las cosas no van bien. Por no poder aguantarlo todo. Pero, por otro lado, no conozco a nadie que aguante. Y yo soy de los que más.
De todas formas, perdona mamá.
Perdóname, porque sé que tu vida no és como quisieras que fuera. No es la vida que tu habías imaginado, como tantas veces me cuentas. Y lo siento, lo siento por tí, por mí, y por todos. No lo puedo remediar.
A veces soy de otra forma, egoista, fuerte, lo que sea, y simplemente ahogo ese sentimiento de culpabilidad que siento cuando me lo dices. Porque a veces puedo ser muy frío, si quiero, y si puedo. O si simplemente no tengo tiempo o ganas de sentir nada.
Aunque ahogue ese sentimiento, no puedo hacerlo desaparecer. Se va filtrando a mi subconsciente, y me afecta, de una u otra forma. De rebote, de penalti, o como se quiera llamar, pero no lo puedo ignorar.
Podría pedir perdón a mi padre, por tratarle como le trato a veces. Quizás es por su forma de ser, tan cercano, o porque me saca de quicio, pero a veces no le trato como si fuera mi padre.
Debería respetarte porque eres mi padre y ya está. Sé que no eres perfecto, yo tampoco lo soy. Te pido perdón también por eso.
Podría pedir perdón a mis hermanos, por ser tan cuadriculado a veces. Por no querer cambiar mis planes, no querer dar la mano, por miedo a que me arranqueis el brazo. Pero debeis comprenderme, soy muy mío y siempre he sido así. Sabeis que os quiero, pero mi carácter me hace parecer arisco a veces. Y supongo que es sólo una forma de ponerme a la defensiva. Porque tengo miedo de tantas cosas, me han hecho tanto daño en la vida. Y vosotros también. Pero os pido perdón por el que os haya podido hacer yo.
Podría pedir perdón a mis amigos. A los que he conocido por Internet, y a los que no. Perdón por no quedar con vosotros porque tenía algo planeado. Lo siento, pero soy así. Tengo mis planes e intento que sean inquebrantables, porque sinó me siento mal. Siento que no cumplo lo que tengo que hacer, sea lo que sea, como ir al gimnasio. Y eso me hace sentir como una colilla. Pero os pido perdón de todas formas, porque sabeis que me gusta estar con vosotros, y me alegrais la vida.
Podría pedir perdón a toda esa gente anónima de la que he pasado de una u otra forma, por una u otra razón. Gente que he conocido a través de Internet. La vida me ha enseñado a no tener remordimientos con vosotros, con olvidaros, tiraros a la papelera en un momento dado si las cosas se tuercen, por alguna razón. Os pido perdón, pero así es este mundo. Las relaciones virtuales son frágiles como el cristal, y tán fáciles de romper...
Y me pido perdón a mí mismo, porqué no. Por automachacarme algunas veces, y hundir lo que me queda de autoestima. Por hacerme la traveta a mí mismo, aunque no quiera. Y por no ser feliz cuando podría. Porque a veces, tengo todos los ingredientes para ser feliz, pero no sé juntarlos para realizar ese conjuro tan sencillo. Hay algo que falla, y no lo consigo. Y a veces sé porqué, pero otras sencillamente no.
También pido perdón al mundo entero. Por lo malo que haya podido ser en alguna ocasión con alguien, por olvidarme de que los demás tienen sentimientos, como yo. Y las plantas y los animales, en cierta forma, también. Lo siento por aquel arbol al que dañé de pequeño, y que aún guarda esas cicatrices. Nunca me olvidaré de ti. Y nunca volveré a hacerlo. Y a todos los animales y plantas que he matado por una u otra razón a lo largo de mi vida.
A todos vosotros, gomennasai.
Un beso a mis bloguer@s.
Letra
Etiquetas: final gomennasai
Mi primer beso
Llevo dos minutos delante del montor pensando en qué escribir, porque ya toca. Será la falta de riego sanguíneo en el cerebro, debido a que me he levantado no hace mucho (¡soy una maldita marmota!), o el frío que entumece mis neuronas. Porque hace un frío de esos que calan, como suele hacer por aquí.
El caso es que se me ha ocurrido relatar la bonita y a la vez antigua historia de mi primer beso, allá por mi post-adolescencia.
Todo esto ocurrió hace X años (¿no esperaríais que desvelara mi verdadera edad tan fácilmente verdad?). El caso es que yo era un postadolescente lleno de traumas, miedos e inseguridades. Hacía tiempo que chateaba en un llamémosle primitivo chat gay. Tenía amigos ahí desde hacía tiempo, y poco a poco fuí construyendo un grupito de conocidos, semi-amigos, y podríamos decir que ... amigos también, gente con la que salíamos.
El caso es que, no recuerdo exactamente como pasó. Un dia en un pub de ambiente conocí a M. M me pareció guapo, venía de la península y hacía poco tiempo que había llegado a la ciudad para trabajar.
Desde el primer momento me dí cuenta de que allí había tema. Yo no había besado nunca a nadie aún, ni me había acostado con nadie (vamos, era un chico incente y puro aún, aunque con ganas de dejar de serlo, claro). Me puse a charlar con M. Su voz al principio me dejó algo perplejo, puesto que tenía una voz "de pito" por decirlo de alguna forma. La voz más anti-sexy que puedas imaginarte, de esas que bajan cualquier líbido hasta el núcleo terrestre.
Quedamos en ir a cenar un día, y así fue. Nada del otro mundo, unos bocadillos en un Pans&Company creo recordar. Invitó él, ya que aunque yo llevaba dinero él era mayor que yo (pongamosle doce años mayor). Quizás allí ya empezaba a vislumbrarse mi afición por los hombres mayores que yo.
Después de cenar me acompañó a casa, bueno, no exactamente a casa. Dos calles más arriba para que no me vieran mis padres/hermanos/vecinos con aquel chico, puesto que uno estaba en un cajón oscuro y hermético del armario, y no quería ni podía imaginarme el salir de allí de ninguna forma. Así que llegamos en coche al punto que yo le indiqué.
En ese instante me pidió si quería que nos besáramos. Yo, bastante nervioso por la situación, le dije que sí. No estábamos en un lugar especialmente resguardado, más bien enmedio de la calle, aparcados en un coche, de noche, con alguna persona circulando por la calle. Yo hubiera preferido un escenario más solitario, pero no había vuelta atrás. Así que nos besamos.
El chico no besaba mal. Quizás aprendí a besar de él, o quizás yo ya sabía. Puede que sea algo innato. El caso es que me dejé enseñar, y la experiencia me gustó. Los pequeños gemidos que el chico emitía me parecían graciosos a la par que poco eróticos (recordemos que no tenía voz de tenor). Decidimos que repetiríamos otro día. Yo tenía mucho que aprender aún, y el chico me gustaba, aunque cada vez menos. Pero tenía que intentarlo.
La cita siguiente resultó muy parecida. El escenario del segundo beso fue otro, más solitario. Esta vez nos estuvimos besando, y sólo besando, durante mucho tiempo. No sé cuanto, quizás media hora, una hora... No lo recuerdo. Sí recuerdo que teníamos que parar para respirar, y que me quedó la cara bien lijada a causa de su incipiente barba (me acordé de él al llegar a casa, y de su madre). Resultó muy instructivo, pero decidí que el chico no era para mí. Había demasiadas cosas que fallaban entre nosotros.
Antes de que me dejara en casa, me preguntó:
M: ¿Quieres venirte a casa otro día? Mi compañero de piso no está.
Yo: ¿Para qué?
M: Pues podemos acostarnos, me gustaría mucho.
Yo: Emmm claro, claro, lo hablamos el próximo día, ¿vale?
La cita siguiente fué parecida, aunque el desenlace no fue el mismo. Tras cenar, le dije que no podía continuar viéndole. Casi se echó a llorar, pero lo aguantó. No volví a quedar con él a solas nunca más, ni le eché de menos.
Debo agradecerle que me enseñara a besar. Y también aprendí que un beso puede ser algo realmente fantástico cuando se encuentra a una persona que besa bien, como besaba ese chico.
Os dedico esta canción, con la que me siento muy identificado :)
Un abrazo y un beso.
P.D. Todo esto viene por una conversación que tuve ayer en la que me di cuenta de que echo mucho de menos un buen beso, como ya comenté en otro post sobre besos.
El caso es que se me ha ocurrido relatar la bonita y a la vez antigua historia de mi primer beso, allá por mi post-adolescencia.
Todo esto ocurrió hace X años (¿no esperaríais que desvelara mi verdadera edad tan fácilmente verdad?). El caso es que yo era un postadolescente lleno de traumas, miedos e inseguridades. Hacía tiempo que chateaba en un llamémosle primitivo chat gay. Tenía amigos ahí desde hacía tiempo, y poco a poco fuí construyendo un grupito de conocidos, semi-amigos, y podríamos decir que ... amigos también, gente con la que salíamos.
El caso es que, no recuerdo exactamente como pasó. Un dia en un pub de ambiente conocí a M. M me pareció guapo, venía de la península y hacía poco tiempo que había llegado a la ciudad para trabajar.
Desde el primer momento me dí cuenta de que allí había tema. Yo no había besado nunca a nadie aún, ni me había acostado con nadie (vamos, era un chico incente y puro aún, aunque con ganas de dejar de serlo, claro). Me puse a charlar con M. Su voz al principio me dejó algo perplejo, puesto que tenía una voz "de pito" por decirlo de alguna forma. La voz más anti-sexy que puedas imaginarte, de esas que bajan cualquier líbido hasta el núcleo terrestre.
Quedamos en ir a cenar un día, y así fue. Nada del otro mundo, unos bocadillos en un Pans&Company creo recordar. Invitó él, ya que aunque yo llevaba dinero él era mayor que yo (pongamosle doce años mayor). Quizás allí ya empezaba a vislumbrarse mi afición por los hombres mayores que yo.
Después de cenar me acompañó a casa, bueno, no exactamente a casa. Dos calles más arriba para que no me vieran mis padres/hermanos/vecinos con aquel chico, puesto que uno estaba en un cajón oscuro y hermético del armario, y no quería ni podía imaginarme el salir de allí de ninguna forma. Así que llegamos en coche al punto que yo le indiqué.
En ese instante me pidió si quería que nos besáramos. Yo, bastante nervioso por la situación, le dije que sí. No estábamos en un lugar especialmente resguardado, más bien enmedio de la calle, aparcados en un coche, de noche, con alguna persona circulando por la calle. Yo hubiera preferido un escenario más solitario, pero no había vuelta atrás. Así que nos besamos.
El chico no besaba mal. Quizás aprendí a besar de él, o quizás yo ya sabía. Puede que sea algo innato. El caso es que me dejé enseñar, y la experiencia me gustó. Los pequeños gemidos que el chico emitía me parecían graciosos a la par que poco eróticos (recordemos que no tenía voz de tenor). Decidimos que repetiríamos otro día. Yo tenía mucho que aprender aún, y el chico me gustaba, aunque cada vez menos. Pero tenía que intentarlo.
La cita siguiente resultó muy parecida. El escenario del segundo beso fue otro, más solitario. Esta vez nos estuvimos besando, y sólo besando, durante mucho tiempo. No sé cuanto, quizás media hora, una hora... No lo recuerdo. Sí recuerdo que teníamos que parar para respirar, y que me quedó la cara bien lijada a causa de su incipiente barba (me acordé de él al llegar a casa, y de su madre). Resultó muy instructivo, pero decidí que el chico no era para mí. Había demasiadas cosas que fallaban entre nosotros.
Antes de que me dejara en casa, me preguntó:
M: ¿Quieres venirte a casa otro día? Mi compañero de piso no está.
Yo: ¿Para qué?
M: Pues podemos acostarnos, me gustaría mucho.
Yo: Emmm claro, claro, lo hablamos el próximo día, ¿vale?
La cita siguiente fué parecida, aunque el desenlace no fue el mismo. Tras cenar, le dije que no podía continuar viéndole. Casi se echó a llorar, pero lo aguantó. No volví a quedar con él a solas nunca más, ni le eché de menos.
Debo agradecerle que me enseñara a besar. Y también aprendí que un beso puede ser algo realmente fantástico cuando se encuentra a una persona que besa bien, como besaba ese chico.
Os dedico esta canción, con la que me siento muy identificado :)
Un abrazo y un beso.
P.D. Todo esto viene por una conversación que tuve ayer en la que me di cuenta de que echo mucho de menos un buen beso, como ya comenté en otro post sobre besos.
Escapando...
Tras el bache, viene el levantarse, unas veces cubierto de barro. Otras, con una buena leche (véase chichón, magulladura, golpe).
Digamos que la curva de mi estado anímico ha ido subiendo. Mi madre está mejor, tras visitar varios médicos (a veces pienso que va demasiado al médico, yo que soy de los que, si pudieran, no irían en su vida). El caso es que ya no está depre, ni se encuentra tan mal. Mi padre está de viaje, a ver a su familia.
Así que el tema familiar se ha normalizado bastante.
Por otro lado llevo dos días "sobrino intensivos", eso significa que he pasado muchas horas con mi sobrinito. He de decir que es un auténtico terremoto: cuando se va, todo es destrucción suciedad y trabajo que hacer (que hacemos, normalmente, mi madre y yo). Pero le quiero con locura, y me hace reir un montón.
A veces, cuando estoy con él, es como si fuera mi propio hijo. Y me he planteado últimamente lo de tener hijos... Por una parte es tan bonito, pero por otra lleva tanto trabajo, tanto autosacrificio... ¿Podría un tío como yo tener un hijo, y renunciar a tantas cosas? La verdad es que no lo sé. Además, el tema de la paternidad homosexual es complicado...
Estoy muy cansado. Hoy he pasado tantas horas con él, jugando, cuidando de él. Bueno, yo y toda la familia. Unos más que otros.
Me he tomado más en serio mi "trabajo", y lo estoy llevando mejor que antes. Trabajo más en ello, y también en otros proyectos que tenía abandonados. La verdad es que me ha ayudado bastante el tener la mente ocupada. Además me siento más útil, y eso también es bueno para mi equilibrio mental.
En cuanto a los hombres, Oso parece cada día más enamorado de mí. El otro día comimos juntos. Es un encanto. Estuvimos hablando de viajes, de donde había ido yo, de donde había ido él. Resultó muy interesante, la verdad. Y es muy buena persona, se percibe hablando con él. Creo que es lo que más me atrae de él. Si tuviera unos veinte años menos, quien sabe... Pero ya he renunciado a tener una relación con una diferencia de edad tan bestia. Almenos somos amigos, y nos damos cariño a muchos niveles. Como siempre, él sabe lo que hay. El problema es que me dice que me quiere. Me hace sentir un poco raro que me digan eso, porque siento como si tuviera una relación con él, y en realidad solo somos "muy amigos". Pero en fin, está bien que te digan eso. Yo también le quiero, y lo sabe. A mi manera.
No he salido al ambiente este fin de semana. Paso bastante, la misma gente, mirandote, buscando la carne más fresca, el tio más guapo, para nada. Tirárselo, o salir frustrados, como tantas veces. Y luego aver que cae. Llegan las rebajas, el cuarto oscuro a rebosar. Drogas, borrachos, gente gritando por las calles. Si hay algo que me cabrea de salir, es el volver a casa, porque tengo que ir esquivando a los borrachos, gays o heteros. Y me da algo de miedo, porque te puede pasar cualquier cosa. Una vez me llevé un puñetazo de un borracho... por suerte no acertó bien. Pero no se me olvidará nunca.
Y además tengo una "temporada gótica". El otro día echaron por la tele "La reina de los Condenados", la peli del libro de Anne Rice. Me encantan las historias de vampiros :) Y la banda sonora de esa película es genial... Sobretodo las letras. Y el argumento de la película también. A veces me gustaría ser un vampiro. Me imagino como sería mi vida, o mi no-vida, y bueno, la verdad es que sería muy triste, ¿no?. Matando gente para sobrevivir, y escondiéndome siempre... Creo que me dedicaría a cazar tios macizos y vampirizarlos :P
Sigo intentando conocer gente, pero no hay mucha suerte. Bueno, y la gente que conozco no resulta para tirar cohetes. Quizás sea demasiado exigente, no sé. Yo tengo una cajita negra en mi cerebro. Lo que percibo de una persona pasa por ahí, y la cajita me guía. Así unos me dan muy malas vibraciones, e intento alejarme de ellos. Otros me entran por el ojo derecho, y me derrito por ellos. Es algo irracional, y no lo puedo controlar. Y lo peor, es que la mayoría de las veces acierto, sobretodo a medida que pasan los años.
Hace mucho frío por aquí últimamente... y no me gusta nada. Quizás tendría que emigrar a un lugar más cálido, y creo que me iría bien... porque con lo friolero que soy, lo paso mal. O me busco un chico de corazón cálido. Aver si sale... Y mientrastanto, me arrimaré a la estufita en esta noche lluviosa y fría, en esta olvidada isla mediterránea.
Un abrazo, una bonita canción sobre escapar (del frío o de nuestras vidas).
Letra
Digamos que la curva de mi estado anímico ha ido subiendo. Mi madre está mejor, tras visitar varios médicos (a veces pienso que va demasiado al médico, yo que soy de los que, si pudieran, no irían en su vida). El caso es que ya no está depre, ni se encuentra tan mal. Mi padre está de viaje, a ver a su familia.
Así que el tema familiar se ha normalizado bastante.
Por otro lado llevo dos días "sobrino intensivos", eso significa que he pasado muchas horas con mi sobrinito. He de decir que es un auténtico terremoto: cuando se va, todo es destrucción suciedad y trabajo que hacer (que hacemos, normalmente, mi madre y yo). Pero le quiero con locura, y me hace reir un montón.
A veces, cuando estoy con él, es como si fuera mi propio hijo. Y me he planteado últimamente lo de tener hijos... Por una parte es tan bonito, pero por otra lleva tanto trabajo, tanto autosacrificio... ¿Podría un tío como yo tener un hijo, y renunciar a tantas cosas? La verdad es que no lo sé. Además, el tema de la paternidad homosexual es complicado...
Estoy muy cansado. Hoy he pasado tantas horas con él, jugando, cuidando de él. Bueno, yo y toda la familia. Unos más que otros.
Me he tomado más en serio mi "trabajo", y lo estoy llevando mejor que antes. Trabajo más en ello, y también en otros proyectos que tenía abandonados. La verdad es que me ha ayudado bastante el tener la mente ocupada. Además me siento más útil, y eso también es bueno para mi equilibrio mental.
En cuanto a los hombres, Oso parece cada día más enamorado de mí. El otro día comimos juntos. Es un encanto. Estuvimos hablando de viajes, de donde había ido yo, de donde había ido él. Resultó muy interesante, la verdad. Y es muy buena persona, se percibe hablando con él. Creo que es lo que más me atrae de él. Si tuviera unos veinte años menos, quien sabe... Pero ya he renunciado a tener una relación con una diferencia de edad tan bestia. Almenos somos amigos, y nos damos cariño a muchos niveles. Como siempre, él sabe lo que hay. El problema es que me dice que me quiere. Me hace sentir un poco raro que me digan eso, porque siento como si tuviera una relación con él, y en realidad solo somos "muy amigos". Pero en fin, está bien que te digan eso. Yo también le quiero, y lo sabe. A mi manera.
No he salido al ambiente este fin de semana. Paso bastante, la misma gente, mirandote, buscando la carne más fresca, el tio más guapo, para nada. Tirárselo, o salir frustrados, como tantas veces. Y luego aver que cae. Llegan las rebajas, el cuarto oscuro a rebosar. Drogas, borrachos, gente gritando por las calles. Si hay algo que me cabrea de salir, es el volver a casa, porque tengo que ir esquivando a los borrachos, gays o heteros. Y me da algo de miedo, porque te puede pasar cualquier cosa. Una vez me llevé un puñetazo de un borracho... por suerte no acertó bien. Pero no se me olvidará nunca.
Y además tengo una "temporada gótica". El otro día echaron por la tele "La reina de los Condenados", la peli del libro de Anne Rice. Me encantan las historias de vampiros :) Y la banda sonora de esa película es genial... Sobretodo las letras. Y el argumento de la película también. A veces me gustaría ser un vampiro. Me imagino como sería mi vida, o mi no-vida, y bueno, la verdad es que sería muy triste, ¿no?. Matando gente para sobrevivir, y escondiéndome siempre... Creo que me dedicaría a cazar tios macizos y vampirizarlos :P
Sigo intentando conocer gente, pero no hay mucha suerte. Bueno, y la gente que conozco no resulta para tirar cohetes. Quizás sea demasiado exigente, no sé. Yo tengo una cajita negra en mi cerebro. Lo que percibo de una persona pasa por ahí, y la cajita me guía. Así unos me dan muy malas vibraciones, e intento alejarme de ellos. Otros me entran por el ojo derecho, y me derrito por ellos. Es algo irracional, y no lo puedo controlar. Y lo peor, es que la mayoría de las veces acierto, sobretodo a medida que pasan los años.
Hace mucho frío por aquí últimamente... y no me gusta nada. Quizás tendría que emigrar a un lugar más cálido, y creo que me iría bien... porque con lo friolero que soy, lo paso mal. O me busco un chico de corazón cálido. Aver si sale... Y mientrastanto, me arrimaré a la estufita en esta noche lluviosa y fría, en esta olvidada isla mediterránea.
Un abrazo, una bonita canción sobre escapar (del frío o de nuestras vidas).
Letra
Mi vida últimamente
Tras volver de viaje, hace dos semanas, mi vida había cambiado un poco.
Durante los días que estuve fuera, una semana aproximadamente, pude reflexionar, trazar un plan para salir de mi situación. Vislumbrar un futuro para mí, aquí o en otro lugar.
Sin embargo, como ya conté, no fué todo perfecto. ¿O no lo conté? Que falta de cortesía respecto a mis lectores... el caso es que mis compañeros de viaje me tiraban los tejos constantemente, cosa que me hizo sentir presionado, como una loncha de jamón entre dos rebanadas de pan de molde muy apretadas. El caso es que se hizo, en ocasiones, insoportable, pero lo aguanté como pude y supe.
Al volver, como cuando vuelves de un viaje, sea corto o largo, todo ha cambiado. Es como regresar y ver que todo sigue igual pero es distinto. Todo es ligeramente diferente. Incluso tú mismo. Parece como si hubieras viajado al futuro de repente, pero no has viajado en el tiempo, sino en el espacio.
El caso es que puse en práctica mi plan, y lo sigo poniendo en práctica. Me paso las tardes fuera de casa, hasta el anochecer. Voy al gimnasio de noche y cuando vuelvo a casa, casi todos duermen. Así me evito enfrentamientos innecesarios, y me siento "un poco más solo en casa" por decirlo de alguna forma.
Sin embargo la situación familiar se ha deteriorado últimamente. Mi madre no mejora, está cayendo en depresión. Mi padre no se cuida nada su salud, y no es un mozo precisamente. Todo apunta a que ambos no durarán muchos años, hablando en plata. Ella, porque no lo soportará. Tiene una salud demasiado delicada. Él porque se está autodestruyendo.
No se que hacer, la verdad. Espero que mi madre se recupere pronto, y espero que mi padre se tome las cosas más en serio, que cuide su salud. Pero no hay nada que pueda hacer, a estas edades la mente es como un bloque de hormigón. No hay forma de cambiar su forma, hace tiempo que fraguó. Y en el caso de mi madre hablar no arreglará casi nada, aunque yo hago lo posible por animarla.
Hace poco leí que la gente que cuida personas dependientes tiene problemas psiquiátricos con bastante frecuencia. Bien, yo no puedo decir, no puedo ni siquiera atreverme a decir que "cuido" de ella, porque la verdad es que no estoy con ella mucho tiempo. Tengo cosas que hacer, y no puedo pasarme el día en casa, en parte porque no es necesario, y en parte porque mi salud mental se vería seriamente afectada, como ya lo estuvo tiempo atrás por razones parecidas. Pero aún así me afecta, incluso estando distanciado físicamente, e incluso intentar aislar mi mente de todo esto. No puedes evitar que algo se filtre hacia tí, por mucho que lo intentes. Y más si eres como yo, demasiado sensible, demsiado propenso a sufrir.
Así que por una parte me siento culpable, por otra no sé que hacer, y por otra tengo unas ganas terribles de huir de esta maldita situación. No termino de salir de este agujero en el que me he metido, aunque me aferro a sus mugrientas paredes para no caer. Mi coraza mental se resquebraja, pero aguanta. No sé hasta cuando, pero espero que aguante. Porque si se rompe, volveré a estar como estaba antes de irme, y no puedo permitirme el lujo de volver a caer a ese nivel. No, no y no. Debo ser fuerte y aguantar, aguantar hasta ver una salida.
Intento, dentro de esta situación, vivir una vida relativamente normal. Voy al gimnasio, voy a trabajar un poco. Intento conocer gente, por internet. No salgo tanto por el ambiente, me aburre y me asquea un poco ya. Hay quien dice que me estoy encerrando en mí mismo. Quizás sea un mecanismo de autodefensa, como el animal herido que se refugia para curarse, para no caer bajo las garras de sus depredadores. O quizás simplemente sea esa tristeza que siento por mis padres, que se me pega y me hace estar así, no lo sé.
A pesar de todo esto creo que estoy mejor que antes. Tengo una especie de rutina diaria, y eso me ayuda mucho. A veces me siento tan bien, que diría que no me pasa nada, y a veces me siento tan triste que tengo ganas de llorar. No me gusta este vaivén emocional, yo solía ser un chico estable meses atrás, pero he cambiado. Y eso me molesta.
Quiero ser como era antes...
Un abrazo, y un video.
The Birthday Massacre - Lover's End
Letra
Durante los días que estuve fuera, una semana aproximadamente, pude reflexionar, trazar un plan para salir de mi situación. Vislumbrar un futuro para mí, aquí o en otro lugar.
Sin embargo, como ya conté, no fué todo perfecto. ¿O no lo conté? Que falta de cortesía respecto a mis lectores... el caso es que mis compañeros de viaje me tiraban los tejos constantemente, cosa que me hizo sentir presionado, como una loncha de jamón entre dos rebanadas de pan de molde muy apretadas. El caso es que se hizo, en ocasiones, insoportable, pero lo aguanté como pude y supe.
Al volver, como cuando vuelves de un viaje, sea corto o largo, todo ha cambiado. Es como regresar y ver que todo sigue igual pero es distinto. Todo es ligeramente diferente. Incluso tú mismo. Parece como si hubieras viajado al futuro de repente, pero no has viajado en el tiempo, sino en el espacio.
El caso es que puse en práctica mi plan, y lo sigo poniendo en práctica. Me paso las tardes fuera de casa, hasta el anochecer. Voy al gimnasio de noche y cuando vuelvo a casa, casi todos duermen. Así me evito enfrentamientos innecesarios, y me siento "un poco más solo en casa" por decirlo de alguna forma.
Sin embargo la situación familiar se ha deteriorado últimamente. Mi madre no mejora, está cayendo en depresión. Mi padre no se cuida nada su salud, y no es un mozo precisamente. Todo apunta a que ambos no durarán muchos años, hablando en plata. Ella, porque no lo soportará. Tiene una salud demasiado delicada. Él porque se está autodestruyendo.
No se que hacer, la verdad. Espero que mi madre se recupere pronto, y espero que mi padre se tome las cosas más en serio, que cuide su salud. Pero no hay nada que pueda hacer, a estas edades la mente es como un bloque de hormigón. No hay forma de cambiar su forma, hace tiempo que fraguó. Y en el caso de mi madre hablar no arreglará casi nada, aunque yo hago lo posible por animarla.
Hace poco leí que la gente que cuida personas dependientes tiene problemas psiquiátricos con bastante frecuencia. Bien, yo no puedo decir, no puedo ni siquiera atreverme a decir que "cuido" de ella, porque la verdad es que no estoy con ella mucho tiempo. Tengo cosas que hacer, y no puedo pasarme el día en casa, en parte porque no es necesario, y en parte porque mi salud mental se vería seriamente afectada, como ya lo estuvo tiempo atrás por razones parecidas. Pero aún así me afecta, incluso estando distanciado físicamente, e incluso intentar aislar mi mente de todo esto. No puedes evitar que algo se filtre hacia tí, por mucho que lo intentes. Y más si eres como yo, demasiado sensible, demsiado propenso a sufrir.
Así que por una parte me siento culpable, por otra no sé que hacer, y por otra tengo unas ganas terribles de huir de esta maldita situación. No termino de salir de este agujero en el que me he metido, aunque me aferro a sus mugrientas paredes para no caer. Mi coraza mental se resquebraja, pero aguanta. No sé hasta cuando, pero espero que aguante. Porque si se rompe, volveré a estar como estaba antes de irme, y no puedo permitirme el lujo de volver a caer a ese nivel. No, no y no. Debo ser fuerte y aguantar, aguantar hasta ver una salida.
Intento, dentro de esta situación, vivir una vida relativamente normal. Voy al gimnasio, voy a trabajar un poco. Intento conocer gente, por internet. No salgo tanto por el ambiente, me aburre y me asquea un poco ya. Hay quien dice que me estoy encerrando en mí mismo. Quizás sea un mecanismo de autodefensa, como el animal herido que se refugia para curarse, para no caer bajo las garras de sus depredadores. O quizás simplemente sea esa tristeza que siento por mis padres, que se me pega y me hace estar así, no lo sé.
A pesar de todo esto creo que estoy mejor que antes. Tengo una especie de rutina diaria, y eso me ayuda mucho. A veces me siento tan bien, que diría que no me pasa nada, y a veces me siento tan triste que tengo ganas de llorar. No me gusta este vaivén emocional, yo solía ser un chico estable meses atrás, pero he cambiado. Y eso me molesta.
Quiero ser como era antes...
Un abrazo, y un video.
The Birthday Massacre - Lover's End
Letra
Ocho cositas
Pues este post va a ir dedicado a Amanuense, que como siempre me lía para hacer cosas raras y a participar en eventos de escasa reputación (ejem). Ahora en serio, pues ahí van ocho cosas sobre mí que NINGÚN bloguero sabe, o no sabe "del todo".
1. El verano del año pasado, tras la ruptura con mi ex, me enganché al deporte. Me servía para no pensar en nada, y así de paso hacer más soportable el dolor. Siempre había sido un chico poco deportista, de hecho sigo odiando los deportes organizados principalmente porque soy un manta y odio hacer el ridículo (ya me bastó en mi niñez). Por eso, desde entonces, practico deporte casi cada día.
2. De pequeño me llevaron al psicólogo porque me pasaba el día llorando. La conclusión del psicólogo fué que era un chico muy sensible, y que no me pasaba nada. Mi madre desde entonces fué a hablar con los profesores, hasta bien avanzada EGB, para decirles que no me regañaran, porque me ponía a llorar por cualquier tontería. Es algo que siempre le he reprochado.
3. Nunca me he roto ningún hueso, ni he tenido ningún accidente de importancia. Por eso cuando veo a alguien con un hueso roto se me hace un poco raro, e incluso me parece un poco ridículo. Será también porque en mi adolescencia los que tenían esa clase de problemas eran los chulitos del colegio que se la pegaban haciendo el tonto con la moto, y yo me partía de risa por dentro.
4. Acepté que era homosexual aproximadamente a los dieciseis años, cuando me pude conectar a internet. De hecho le debo a Internet gran parte de mi autoaceptación. Si no fuera por eso, quizás seguiría en el armario para todo el mundo.
5. Una vez me enamoré a primera vista de un chico, cuando tenía dieciocho años. El chico pasó de mí completamente tras quedar un par de veces. Lo pasé muy mal, recuerdo que lloré mucho. Con el tiempo descubrí que había pasado de mí porque había notado que me interesaba, pero no era recíproco. También descubrí que era un gilipollas.
6. Me encantan los videojuegos. Me he pasado un montón de videojuegos en mi vida, aunque últimamente lo he dejado. De pequeño me pasaba horas delante de la videoconsola y la verdad es que lo pasé muy bien, y creo que no me quitó tiempo para hacer otras cosas. Considero que fué como vivir una realidad paralela, cosas que de otra forma no habría experimentado, y me siguen gustando.
7. Soy algo manioso en cuanto a las enfermedades, microbios, etc. Si alguien tose o está enfermo, automáticamente me alejo si puedo. Si no me queda más remedio, me quedo donde estoy o hago lo que tenga que hacer, aunque la cara de "asco" puede aparecer. Me pongo enfermo con relativa facilidad y quizás por eso soy así. También odio ir a hospitales, por este tema.
8. Odio conducir. Si existiera otra forma de transporte que implicara no tener que coger el coche, y que fuera cómoda y segura, la utilizaría sin rechistar. Por desgracia el transporte público en esta isla deja mucho que desear aún. Y para mí el coche no es más que un trozo de metal con ruedas. Si se raya no pasa nada. Sin embargo en los últimos años empiezo a tener cierto fetichismo automovilístico, quizás por la edad...
Y eso ha sido todo de momento. ¡Un abrazo!
1. El verano del año pasado, tras la ruptura con mi ex, me enganché al deporte. Me servía para no pensar en nada, y así de paso hacer más soportable el dolor. Siempre había sido un chico poco deportista, de hecho sigo odiando los deportes organizados principalmente porque soy un manta y odio hacer el ridículo (ya me bastó en mi niñez). Por eso, desde entonces, practico deporte casi cada día.
2. De pequeño me llevaron al psicólogo porque me pasaba el día llorando. La conclusión del psicólogo fué que era un chico muy sensible, y que no me pasaba nada. Mi madre desde entonces fué a hablar con los profesores, hasta bien avanzada EGB, para decirles que no me regañaran, porque me ponía a llorar por cualquier tontería. Es algo que siempre le he reprochado.
3. Nunca me he roto ningún hueso, ni he tenido ningún accidente de importancia. Por eso cuando veo a alguien con un hueso roto se me hace un poco raro, e incluso me parece un poco ridículo. Será también porque en mi adolescencia los que tenían esa clase de problemas eran los chulitos del colegio que se la pegaban haciendo el tonto con la moto, y yo me partía de risa por dentro.
4. Acepté que era homosexual aproximadamente a los dieciseis años, cuando me pude conectar a internet. De hecho le debo a Internet gran parte de mi autoaceptación. Si no fuera por eso, quizás seguiría en el armario para todo el mundo.
5. Una vez me enamoré a primera vista de un chico, cuando tenía dieciocho años. El chico pasó de mí completamente tras quedar un par de veces. Lo pasé muy mal, recuerdo que lloré mucho. Con el tiempo descubrí que había pasado de mí porque había notado que me interesaba, pero no era recíproco. También descubrí que era un gilipollas.
6. Me encantan los videojuegos. Me he pasado un montón de videojuegos en mi vida, aunque últimamente lo he dejado. De pequeño me pasaba horas delante de la videoconsola y la verdad es que lo pasé muy bien, y creo que no me quitó tiempo para hacer otras cosas. Considero que fué como vivir una realidad paralela, cosas que de otra forma no habría experimentado, y me siguen gustando.
7. Soy algo manioso en cuanto a las enfermedades, microbios, etc. Si alguien tose o está enfermo, automáticamente me alejo si puedo. Si no me queda más remedio, me quedo donde estoy o hago lo que tenga que hacer, aunque la cara de "asco" puede aparecer. Me pongo enfermo con relativa facilidad y quizás por eso soy así. También odio ir a hospitales, por este tema.
8. Odio conducir. Si existiera otra forma de transporte que implicara no tener que coger el coche, y que fuera cómoda y segura, la utilizaría sin rechistar. Por desgracia el transporte público en esta isla deja mucho que desear aún. Y para mí el coche no es más que un trozo de metal con ruedas. Si se raya no pasa nada. Sin embargo en los últimos años empiezo a tener cierto fetichismo automovilístico, quizás por la edad...
Y eso ha sido todo de momento. ¡Un abrazo!
Reflexiones
Cosas que voy pensando a medida que pasa el día...
Por ejemplo, somos una minoría, como me dijo mi hermana. Eso significa que para encontrar a alguien con quien relacionarte a ciertos niveles, lo tienes bastante más difícil que los demás.
Partamos de que hay una mayoría heterosexual, pongamos que parte de esa mayoría es bisexual, o vive ocultando sus tendencias homosexuales, como casados, etc. Con esas personas, simplemente te podrías relacionar sexualmente.
Luego está la gente que acepta lo que es, y decide vivir con ello. Así que del total del pastel, hemos cortado un trozo, de ese trozo nos quedamos con la parte de arriba, la visible. No sabemos si esa parte es la mayor parte del trozo, o sólo un poco. Resulta difícil averiguarlo.
Entonces necesitamos encontrar a alguien que nos guste. Pongamos que tenemos algo de superficial como casi todo ser humano, y queremos alguien que nos atraiga un mínimo físicamente. Entonces podemos descartar una parte del trozo de pastel que nos queda, a no ser que seamos realmente ninfómanos. Esa parte dependerá de cada uno.
Y para rematarlo tenemos que gustar a la otra persona. Reduzcamos aún más el trocito que nos queda.
Eso no es todo, porque si buscamos algo realmente duradero, necesitaremos encontrar alguien que no sólo nos guste físicamente, sino mental y espiritualmente, porqué no. Entonces cortemos el trozo que nos quedaba por donde nos plazca, dependiendo de lo adaptables que seamos.
Y ese pequeño trozo es lo que debemos encontar en esta vida. Realmente lo tenemos más complicado que los heterosexuales.
Luego muevete por Internet, ambiente en todas sus facetas. Y aún así hay gente que no aparece ni en esos lugares. Muevete por las calles, por los centros comerciales, ponte guapo, mira descaradamente, o disimuladamente. Párate en ese escaparate, o pasa cerca de él y mírale a los ojos.
Y cuando lo encuentres, reza para que no acabe de terminar una relación, no tenga novio ni esté más armarizado que un abrigo de los años setenta.
Como le dije a mi querida hermana, "No resulta fácil ser como soy".
Un abrazo.
Por ejemplo, somos una minoría, como me dijo mi hermana. Eso significa que para encontrar a alguien con quien relacionarte a ciertos niveles, lo tienes bastante más difícil que los demás.
Partamos de que hay una mayoría heterosexual, pongamos que parte de esa mayoría es bisexual, o vive ocultando sus tendencias homosexuales, como casados, etc. Con esas personas, simplemente te podrías relacionar sexualmente.
Luego está la gente que acepta lo que es, y decide vivir con ello. Así que del total del pastel, hemos cortado un trozo, de ese trozo nos quedamos con la parte de arriba, la visible. No sabemos si esa parte es la mayor parte del trozo, o sólo un poco. Resulta difícil averiguarlo.
Entonces necesitamos encontrar a alguien que nos guste. Pongamos que tenemos algo de superficial como casi todo ser humano, y queremos alguien que nos atraiga un mínimo físicamente. Entonces podemos descartar una parte del trozo de pastel que nos queda, a no ser que seamos realmente ninfómanos. Esa parte dependerá de cada uno.
Y para rematarlo tenemos que gustar a la otra persona. Reduzcamos aún más el trocito que nos queda.
Eso no es todo, porque si buscamos algo realmente duradero, necesitaremos encontrar alguien que no sólo nos guste físicamente, sino mental y espiritualmente, porqué no. Entonces cortemos el trozo que nos quedaba por donde nos plazca, dependiendo de lo adaptables que seamos.
Y ese pequeño trozo es lo que debemos encontar en esta vida. Realmente lo tenemos más complicado que los heterosexuales.
Luego muevete por Internet, ambiente en todas sus facetas. Y aún así hay gente que no aparece ni en esos lugares. Muevete por las calles, por los centros comerciales, ponte guapo, mira descaradamente, o disimuladamente. Párate en ese escaparate, o pasa cerca de él y mírale a los ojos.
Y cuando lo encuentres, reza para que no acabe de terminar una relación, no tenga novio ni esté más armarizado que un abrigo de los años setenta.
Como le dije a mi querida hermana, "No resulta fácil ser como soy".
Un abrazo.
UPFA (Un Paso Fuera del Armario)
Pues si señoras y señores, hoy he hecho lo que tenía pendiente desde hace tiempo: salir del armario con mi querida hermana.
He de decir que siempre he considerado que se trata de uno de los miembros más cuerdos de la familia, y más equilibrada mentalmente que mis hermanos, de los que he hablado anteriormente.
La cosa era que estaba ella con mi sobrino, el niño corriendo arriba y abajo, y bueno. La típica frase fatal "Tengo algo que decirte", la de toda la vida. La típica respuesta, y luego "Ya sabes lo que tengo que decirte", otro clásico. La respuesta clásica tambien, Ya lo se, pero quiero que me lo digas tu. Y ahí empieza la confesión. Es que no me gustan las chicas. Ningún drama, ninguna sorpresa. Nada, simplemente comprensión y suposiciones confirmadas, como la otra vez. La verdad es que ha sido mejor que con mi hermano, porque mi hermana me comprende mucho mejor, y es mucho más sensible que él.
Además hemos estado hablando, le he contado mi vida desde que decidí que me gustaban los hombres, sobretodo en plan generalista: por donde salía, mi relación con mi ex, etc. Es algo extraño decirle a tu hermana que has mantenido una relación de años con otra persona, y no se ha enterado de nada. Es extraño, yo diría que triste. Me da pena no haber podido compartir mi vida con ella, o con mis hermanos. Me entristece haber estado oculto en este maldito armario que, en el fondo, he montado yo mismo para esconderme del mundo, porque me da miedo, imaginando los horrores que me esperaban si salía.
Pero no había horrores para mí fuera del armario, almenos no hoy. Más bien maravillas, cosas fantásticas como la comprensión de un ser querido, ver a tu sobrino mirarte extrañado cuando lloras, que te diga que te quiere igual (a su manera, por lo poco que ha entendido), que te dé patatilla para que no estés triste, y que tu hermana te abrace como cuando tenías cuatro años y ella te contaba un cuento, o cuando te echabas a llorar por cualquier tontería a esa edad.
Me ha costado horrores decidirme pero no me arrepiento. Ella se lo contará a mi cuñado, yo no tenía fuerzas para más. Me falta gente aún... y puede ser la gente más difícil. Espero que vaya bien, y sinó como dice ella, es su problema. Yo tengo que ser feliz.
Espero que mi experiencia sirva a alguien para decidirse. Yo era de los que pensaba en el fondo que nunca iban a salir, pero cada vez tengo más ganas de pasar de todo y salir del armario para el mundo entero. Sólo así seré verdaderamente libre.
Dedico esta canción a mi hermana y a mi sobrinito. Para que algún día tenga otro tío en lugar de otra tía, y pueda salir del armario, si es necesario, sin sufrir tanto como yo.
Letra
Letra traducida
He de decir que siempre he considerado que se trata de uno de los miembros más cuerdos de la familia, y más equilibrada mentalmente que mis hermanos, de los que he hablado anteriormente.
La cosa era que estaba ella con mi sobrino, el niño corriendo arriba y abajo, y bueno. La típica frase fatal "Tengo algo que decirte", la de toda la vida. La típica respuesta, y luego "Ya sabes lo que tengo que decirte", otro clásico. La respuesta clásica tambien, Ya lo se, pero quiero que me lo digas tu. Y ahí empieza la confesión. Es que no me gustan las chicas. Ningún drama, ninguna sorpresa. Nada, simplemente comprensión y suposiciones confirmadas, como la otra vez. La verdad es que ha sido mejor que con mi hermano, porque mi hermana me comprende mucho mejor, y es mucho más sensible que él.
Además hemos estado hablando, le he contado mi vida desde que decidí que me gustaban los hombres, sobretodo en plan generalista: por donde salía, mi relación con mi ex, etc. Es algo extraño decirle a tu hermana que has mantenido una relación de años con otra persona, y no se ha enterado de nada. Es extraño, yo diría que triste. Me da pena no haber podido compartir mi vida con ella, o con mis hermanos. Me entristece haber estado oculto en este maldito armario que, en el fondo, he montado yo mismo para esconderme del mundo, porque me da miedo, imaginando los horrores que me esperaban si salía.
Pero no había horrores para mí fuera del armario, almenos no hoy. Más bien maravillas, cosas fantásticas como la comprensión de un ser querido, ver a tu sobrino mirarte extrañado cuando lloras, que te diga que te quiere igual (a su manera, por lo poco que ha entendido), que te dé patatilla para que no estés triste, y que tu hermana te abrace como cuando tenías cuatro años y ella te contaba un cuento, o cuando te echabas a llorar por cualquier tontería a esa edad.
Me ha costado horrores decidirme pero no me arrepiento. Ella se lo contará a mi cuñado, yo no tenía fuerzas para más. Me falta gente aún... y puede ser la gente más difícil. Espero que vaya bien, y sinó como dice ella, es su problema. Yo tengo que ser feliz.
Espero que mi experiencia sirva a alguien para decidirse. Yo era de los que pensaba en el fondo que nunca iban a salir, pero cada vez tengo más ganas de pasar de todo y salir del armario para el mundo entero. Sólo así seré verdaderamente libre.
Dedico esta canción a mi hermana y a mi sobrinito. Para que algún día tenga otro tío en lugar de otra tía, y pueda salir del armario, si es necesario, sin sufrir tanto como yo.
Letra
Letra traducida