Kebrantando la ley por el deseo
momentos, sensaciones, sentimientos... que han merecido ser escritos.
 
Apuesta con el rock and roll
"Ya no puedo darte el corazón,
iré donde quieran mis botas,
y si quieres que te diga qué hay que hacer,
te diré que apuestes por mi derrota.

Quítate la ropa, así está bien,
no dejes nada por hacer,
si has venido a comprarme, lárgate,
si vas a venir conmigo, agárrate.

Larguémonos, chica, hacia el mar,
no hay amanecer en esta ciudad,
y no sé si nací para correr,
pero quizás sí que nací para apostar.

Sé que ya nada va ocurrir,
pero ahora estoy contra las cuerdas,
y no veo ni una forma de salir,
pero voy a apostar fuerte mientras pueda.

Larguémonos, chica, hacia el mar,
no hay amanecer en esta ciudad,
y no sé si nací para correr,
pero quizás sí que nací para apostar.

Yo no puedo darte el corazón,
perdí mi apuesta por el rock & roll,
es la deuda que tengo que pagar,
y ya no tiene sentido abandonar,
ya no tiene sentido abandonar,
oh, oh, oh, no late el corazón..."

A ti, mi yonki de las emociones fuertes
 
Juana de Arco
En otra vida me llamaron Juana de Arco. No soy capaz de recordar ni una sola de las batallas que libré contra los ingleses; ni un solo detalle, ni tan sikiera un solo nombre más que el mio...
Sin embargo 4 siglos más tarde, persiste en mi esa esencia de guerrera. Ahora no es por Francia por kien lucho, sino por mis principios y mi espada no está en mi mano, sino en el pecho. Y esta espada ya no la dirijo a golpe de muñeca, sino a golpe de intuición, de empatía, de emoción...porke lo ke más complica la batalla de esta nueva vida, es ke mis enemigos no estan abanderados; resultando casi imposible saber a primera vista,kiénes son los ingleses y kienes los franceses..
Como bien cuenta la historia, morí kemada en la hoguera y es curioso que el destino volviera a llevarme de nuevo a las llamas,siendo esta vez de la mano de una inglesa disfrazada de francesa.
Me kemaron de nuevo viva, pero no consiguieron matarme. Lo único ke lograron fue dejarme el cuerpo lleno de kemaduras, las cuales ya estan cicatrizadas. A veces cuando estoy desnuda, las observo e incluso las venero, porke ellas me recuerdan los errores ke cometi en el pasado, los errores ke nunca más volveré a cometer.
A día de hoy sigo sumergida en batallas. No podría vivir si abandonara la lucha. Intenté retirarme lo reconozco, pero estaba muerta en vida y créanme ke ante eso, prefiero la hoguera.
De esta actual batalla, me kedo con un duelo en concreto. Y es porke esta vez mi enemiga, es mi propia aliada.. Ya me ha arrebatado la espada.
Tan solo me keda mi escudo...