Mi vida y paranoias. Reflexiones de un becario
"Nosotros no criticamos. Somos blogueros y nuestro deber es comentar". (Porvos)
Acerca de
Biólogo, 26 años, manchego de nacimiento y sevillano de acogida siempre dispuesto a aprender de la vida y cotillear la de los demás.
Sindicación
 
Sin ataduras
Viendo los comentarios en los que todos me recomendáis que vaya a una playa nudista, voy a contar la historia de mi primera vez en una playa nudista.

Tendría yo unos 16 y como es normal en esa edad, estás lleno de curiosidad y con las hormonas revolucionadas deseando pillar un cuerpo caliente con el que restregarme y entregarme a la lujuria y la pasión. Estaba en Vera (Almería), lugar de veraneo nudista bastante importante, de vacaciones familiares y un día se me ocurrió que por qué no me acercaba a la playa a echar un ojo, así que ni corto ni perezoso le dije a mis padres que me iba a dar una vuelta y que si tardaba no me esperaran que iba a ver unas rocas y escalar un rato (excusa mierda donde las haya).

Eché a andar y después de 45 minutos de caminata llegué a lo que yo imaginaba que sería el paraíso, como una película porno XY llena de tiparracos buenorros con sus cuerpos musculosos y morenos bajo el sol, pero no. La mayoría eran familias normales que estaban pasando un día de playa como cualquier otro, sólo que desnudos. A mi eso no me llamaba la atención, porque desde la mitad del paseo me había quitado el bañador ya que no había nadie por la playa y quería conocer esa sensación tan maravillosa de ir “suelto” junto al mar, paseando sin prejuicios en igualdad para todos.

Me acomodé cerca del que parecía el mejor de todos los tipos que había allí. Un joven de unos 23 años que estaba allí paseando a su perro, un pastor alemán, al que le caí bien porque se acercaba mucho a mi para que le acariciara y jugara con él, pero su dueño no nos hacia mucho caso a ninguno de los dos. Estaba ocupado tomando el sol en bolas así que decidí acercarme un poco a él con la excusa de ir a tirar una lata de coca cola que había cerca de donde estaba yo a un contenedor justo enfrente de él. Me levanté y acompañado de su perro fui a tirarla. Cuando vio que me acercaba, se subió corriendo el bañador y se dio la vuelta para que no pudiera ver su sexo desnudo así que me quedé con la ganas de verlo y poder hablar con él, aunque fuera de lo buena que estaba el agua. Tiré la lata y me volví a donde esta y me tumbé. A todo esto decir que iba sin toalla ni nada, solo mi bañador y acabe de tierra hasta dentro de las orejas. Me puse a tomar el sol bocabajo porque mi mente empezó a imaginarse ese cuerpo desnudo que se acercaba a mí, me acariciaba… con lo que tuve que darme la vuelta y estar así hasta que se me pasara el calentón. No me quemé la espalda y el culo de milagro, porque decidí darme un baño. Ya sabéis eso de: Tío empalmado, culo quemado.

Me quité toda la tierra y cogí mi bañador rumbo a casa pasando otra vez junto al chico del perro que volvió a hacer lo mismo, se puso el bañador y se tumbó bocabajo. Otra vez me quedo sin verle el badajo. Llegué 4 horas después a mi apartamento y mis padres ya se habían mosqueado porque tardaba mucho. “Demasiadas rocas has escalado tú”, me decían, pero en el fondo se imaginaban que había ido a la otra playa. Los días siguientes seguí yendo, ya con mi toalla y mis cosas, pero no estaba allí el chaval, ni ninguno de una edad similar así que pude hacer una “cura” donde aprendía a estar en bolas en un lugar público sin estar excitándome cada 2 por 3, lo malo es que se me ha olvidado ya y no me funciona mucho. Creo que he vuelto a esos tiempos de la adolescencia donde el simple roce del viento hacía que la sangre irrigara zonas del cuerpo que nos quitaban el pleno control sobre nosotros mismos.

Sé que es normal estar en un sitio de estos y tener erecciones, supongo que a muchas personas les pasa. Me lo han contado muchos amigos, y que no está tan mal visto, al contrario, si hay mucha gente joven es algo que no se tiene en cuenta, sólo un cachondeo entre los amigos e incluso una forma de ligar con los de la toalla cercana como le ha pasado a más de unos, así que a ver si este verano me animo y encuentro algún compañero que se apunte ala aventura, que estoy harto de las marquitas del bañador, que tan antiestéticas me parecen.


 
Comentario:
Me encantan tus artículos y tu forma de expresarte. ¡¡ERES MI ÍDOLO!!

Yo no puedo ir a playas nudistas. Soy demasiado pudoroso.


Un beso
 
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pero por que a ti si puedo dejarte comentarios y a los demas no!!!!!!?!?!?!
 
Comentario:
oe yo no he estado en ninguna, aunque yo con lo vergonzoso que soy para esas cosas, dudo que enseñara el culo por ahi. además la arena que se te mete por todos sitios... que escozor
 
Comentario:
Jajaja, anda que no, igual se dio la vuelta porque se había alegrado de verte yo cuando fui a la nudista fue en Italia y estaba algo sola había gente normal también que es lo que me gusta. En Marbella creo que hay una nudista donde se suele poner tipos muy monos,jejeje besos
 
Comentario:
jajajaja a ver si el tipo al que mirabas se dio la vuelta por otra cosa... yo estuve en una en malaga pero como que la playa nudista estaba a un metro de la no-nudista (y mi familia) y no vi nada del otro mundo.besos
 
Comentario:

Solo he ido una vez a una nudista y estabamos solos mi amigo y yo, asi que ningun problema en desnudarme.

En plan voyeur eh? ayss picaron!! :P

Besos

 
Comentario:
Canalla, de acercarme n plan loca nada. Era la curiosidad típica de un adolescente :P que con esos calentones cualquiera...

Lo del sexo era pa ponerlo más poético, como dices tú, a lo relato erótico, que pa eso me gustan tanto.

Besos
 
Comentario:
q hidstoria tan tierna, jeje

Yo siempre que he estao en palyas nudistas ha sido con amigos heteros y me a dao vergu quedarme en bolas, jeje.

Anda eu tu acercandote en plan loka a ver la pollas del pobre chaval ese, jjeeje

eso de llamar a lapolla "sexo" es muy d erelato erotico, jeje


moLAAAAAAAAAAAAAAAAAA
No