En la sierra
Soy una persona de poca palabra, o al menos es muy fácil convencerme, porque yo, el que renegaba de salir de casa este puente, al final caí y me fui tres días a la sierra, así como que no quiere la cosa.
El jueves, después de nuestra pachanga semanal de baloncesto, se nos ocurrió la “maravillosa” idea de irnos a la sierra a pasar unos días en casa de una amiga, donde ya hemos estado muchas veces anteriormente. Es una especie de refugio al que nos vamos cuando estamos un poco agobiados de la ciudad, cuando acabamos los exámenes y necesitamos darnos un homenaje o cuando hace demasiado calor en la capital y necesitas aire puro, un sitio fresquito y una buena sesión de agua helada de la sierra, ya sea bañándote en el río como en la piscinita. Lo malo es que están a punto de vender la finca, con lo cual esta podía ser la última vez que fuéramos allí. Era una oportunidad que teníamos que aprovechar.
Pues eso fue lo que hicimos, huir de la capital, que calor hacía con ganas, y pegarnos un homenaje en el cortijo. Hicimos la mega compra, porque otra cosa no, pero comer nos pegamos unos hartones que luego no nos podemos ni mover. Es con lo que mejor nos lo pasamos, comprando la comida y luego preparándola en la casa, donde cada uno se inventa la receta que le da la gana y acabamos comiendo cosas increíbles, pero que están, casi siempre, de muerte.

A la hora de comer del viernes ya estábamos allí. Preparamos la comida y después nos fuimos a la piscina a tomar un poco el sol, por que hacía un sol de cojones, y eso que estamos en Octubre, e incluso los más osados nos atrevimos a darnos un bañito. Después fuimos a dar un paseito por la ribera del Huéznar y recoger a otros amigos que venían en tren.
El paisaje es precioso y dan unas ganas increíbles de quedarte allí, bañarte en el río, darte mil vueltas con la bici o con los patines (porque hay unos senderos preparadas para ello que merecen la pena hacer), pasear simplemente por la noche si es que no hay mosquitos… Ya por la noche nos volvimos a la casa y nos pusimos a jugar un rato a los típicos juegos que siempre desembocan en el tema universal: el sexo. Es algo muy recurrente en mi grupo. Cada conversación que tenemos desemboca en el sexo. Poco a poco las conversaciones van subiendo de tono y acabamos a ver quien es capaz de decir la mayor burrada. He de decir que casi siempre gano yo, es un arte que tengo ya muy perfeccionado, que para algo mis amigos de Albacete son los más embrutecidos del mundo.
El sábado decidimos hacer la ruta de los castillos. Irnos por algunos pueblos de la comarca (Alanis de la Sierra, Constantina…) para ver los castillos e investigar un poco en ellos. Me encantan los castillos. En Albacete disfruto como un tonto cuando voy a ver el de Chinchilla o el de Almansa, y como aquí, en Sevilla, hay unos pocos pues me lo paso como un niño. Por la tarde decidimos vaguear un poco y ponernos a hacer el chorra, hacer guerras de pistolas de agua… Y por la noche: mojitos y caipirinha. Yo casi no bebí, total, el azúcar de la CocaCola ya se me sube a la cabeza y no me hace falta nada más. Seguimos con las conversaciones erótico - festivas y con los juegos. Sólo nos faltó el OKalimocho al que jugamos el año pasado, con el que acabamos primero intercambiándonos la ropa y después, medio en pelotas, con una tajá increíble y “liándonos” para poder superar las pruebas que nos iban poniendo. Pero misteriosamente el tablero desapareció y nunca volvimos a saber de él. Nos acostamos a las mil, pero como siempre la fiesta seguía en los cuartos.

El domingo queríamos ir de ruta al Cerro del Hierro pero estábamos muertos, así que decidimos hacer una ruta light y volvernos a casa a comer. Dimos un paseito e hicimos una barbacoa. Ya después de comer recogimos las cosas, nos repartimos lo que sobró y nos volvimos a casa antes de que nos pillara la caravana de vuelta.
Por el camino fuimos decidiendo nuestra próxima excursión, y ya tenemos futuros destinos: Granada y Carmona.
El jueves, después de nuestra pachanga semanal de baloncesto, se nos ocurrió la “maravillosa” idea de irnos a la sierra a pasar unos días en casa de una amiga, donde ya hemos estado muchas veces anteriormente. Es una especie de refugio al que nos vamos cuando estamos un poco agobiados de la ciudad, cuando acabamos los exámenes y necesitamos darnos un homenaje o cuando hace demasiado calor en la capital y necesitas aire puro, un sitio fresquito y una buena sesión de agua helada de la sierra, ya sea bañándote en el río como en la piscinita. Lo malo es que están a punto de vender la finca, con lo cual esta podía ser la última vez que fuéramos allí. Era una oportunidad que teníamos que aprovechar.
Pues eso fue lo que hicimos, huir de la capital, que calor hacía con ganas, y pegarnos un homenaje en el cortijo. Hicimos la mega compra, porque otra cosa no, pero comer nos pegamos unos hartones que luego no nos podemos ni mover. Es con lo que mejor nos lo pasamos, comprando la comida y luego preparándola en la casa, donde cada uno se inventa la receta que le da la gana y acabamos comiendo cosas increíbles, pero que están, casi siempre, de muerte.

A la hora de comer del viernes ya estábamos allí. Preparamos la comida y después nos fuimos a la piscina a tomar un poco el sol, por que hacía un sol de cojones, y eso que estamos en Octubre, e incluso los más osados nos atrevimos a darnos un bañito. Después fuimos a dar un paseito por la ribera del Huéznar y recoger a otros amigos que venían en tren.
El paisaje es precioso y dan unas ganas increíbles de quedarte allí, bañarte en el río, darte mil vueltas con la bici o con los patines (porque hay unos senderos preparadas para ello que merecen la pena hacer), pasear simplemente por la noche si es que no hay mosquitos… Ya por la noche nos volvimos a la casa y nos pusimos a jugar un rato a los típicos juegos que siempre desembocan en el tema universal: el sexo. Es algo muy recurrente en mi grupo. Cada conversación que tenemos desemboca en el sexo. Poco a poco las conversaciones van subiendo de tono y acabamos a ver quien es capaz de decir la mayor burrada. He de decir que casi siempre gano yo, es un arte que tengo ya muy perfeccionado, que para algo mis amigos de Albacete son los más embrutecidos del mundo.El sábado decidimos hacer la ruta de los castillos. Irnos por algunos pueblos de la comarca (Alanis de la Sierra, Constantina…) para ver los castillos e investigar un poco en ellos. Me encantan los castillos. En Albacete disfruto como un tonto cuando voy a ver el de Chinchilla o el de Almansa, y como aquí, en Sevilla, hay unos pocos pues me lo paso como un niño. Por la tarde decidimos vaguear un poco y ponernos a hacer el chorra, hacer guerras de pistolas de agua… Y por la noche: mojitos y caipirinha. Yo casi no bebí, total, el azúcar de la CocaCola ya se me sube a la cabeza y no me hace falta nada más. Seguimos con las conversaciones erótico - festivas y con los juegos. Sólo nos faltó el OKalimocho al que jugamos el año pasado, con el que acabamos primero intercambiándonos la ropa y después, medio en pelotas, con una tajá increíble y “liándonos” para poder superar las pruebas que nos iban poniendo. Pero misteriosamente el tablero desapareció y nunca volvimos a saber de él. Nos acostamos a las mil, pero como siempre la fiesta seguía en los cuartos.

El domingo queríamos ir de ruta al Cerro del Hierro pero estábamos muertos, así que decidimos hacer una ruta light y volvernos a casa a comer. Dimos un paseito e hicimos una barbacoa. Ya después de comer recogimos las cosas, nos repartimos lo que sobró y nos volvimos a casa antes de que nos pillara la caravana de vuelta.
Por el camino fuimos decidiendo nuestra próxima excursión, y ya tenemos futuros destinos: Granada y Carmona.
Comentario:
a mi tmb me gustan los castilos... claro hasta ahora solo he visto los de castilla y unos cuantos en francia.... que desde luego no es lo mismo.
A ver qué pasa con ese plan de ir a madrid en Diciembre...jeje no estaría mal coincidir por allí... y compartir juegos y decir obscenidades... que ya sabes que en eso nos parecemos...
saludos
A ver qué pasa con ese plan de ir a madrid en Diciembre...jeje no estaría mal coincidir por allí... y compartir juegos y decir obscenidades... que ya sabes que en eso nos parecemos...
saludos
Comentario:
Niño, últimamente te lo pasas pipa. ¡¡¡Que envidia!!! Jajaja,
Anda, descansa un poco, no te me vayas a poner malito con tanta comida y tanto jueguecito. Recuerda quien está al caer...
Anda, descansa un poco, no te me vayas a poner malito con tanta comida y tanto jueguecito. Recuerda quien está al caer...
Comentario:
Niño, últimamente te lo pasas pipa, jajaja. ¡¡Que envidia!!!
Descansa un poco, anda, no te me vayas a poner malito de comer y jugar, recuerda quien está al caer...
Descansa un poco, anda, no te me vayas a poner malito de comer y jugar, recuerda quien está al caer...
Comentario:
woooowww joder q bien te lo montas x las sierras sevillanas y q bonita la dehesa!!! abra q acer jueguecitos cuando aya kedada no XD. Besitos a ver si te explico lo del chat...
Comentario:
Mola lo del OKalimocho. Tendré que probarlo en la próxima fiesta.
Si tanto te molan los cstillos y demás quisicosas, deberías probar por el norte, en Huesconsin tenemos unos cuantos y molan.
Si tanto te molan los cstillos y demás quisicosas, deberías probar por el norte, en Huesconsin tenemos unos cuantos y molan.
Comentario:
Hola guapo!!
Oye yo ya había perdido la esperanza de leer el tuyo también! Porque no sé como ni porqué pero seguramente los de chueca decidieron que nuestros blogs fueran incompatibles. Y yo desde mi sesión de usuario me era imposible acceder a tu blog - mira que lo había probado veces y veces y nada de nada- y un par de veces que finalmente pude entrar ya te comenté que no me dejaba acceder y luego ya no pude más.
Ahora desde este nuevo blog al clicar sobre tu blog en el coment que me has dejado me he llevado la sorpresa. Ya puedo leerte! Así que espero hacerlo de nuevo.
Y sí, la sierra también es uno de mis sitios favoritas. No hay nada que me guste más que tener naturaleza por los cuatro costados. Y campos para correr libre, y un riachuelo y caballos y ovejas y vacas.
Oye yo ya había perdido la esperanza de leer el tuyo también! Porque no sé como ni porqué pero seguramente los de chueca decidieron que nuestros blogs fueran incompatibles. Y yo desde mi sesión de usuario me era imposible acceder a tu blog - mira que lo había probado veces y veces y nada de nada- y un par de veces que finalmente pude entrar ya te comenté que no me dejaba acceder y luego ya no pude más.
Ahora desde este nuevo blog al clicar sobre tu blog en el coment que me has dejado me he llevado la sorpresa. Ya puedo leerte! Así que espero hacerlo de nuevo.
Y sí, la sierra también es uno de mis sitios favoritas. No hay nada que me guste más que tener naturaleza por los cuatro costados. Y campos para correr libre, y un riachuelo y caballos y ovejas y vacas.
Comentario:
Joder.. como mola esto... uf.. es lo mejor del mundo lo que has descrito.. .. a ver si se repite esto en sevilla cuando yo vaya o.. en una casa rural los bloggers, no? jaja
Comentario:
ya echo de menos yo las veladas en el campo con los amigos. hace mil años que no subimos ni vamos a ningun sitio. es bueno salir u aprovechar el puente o los dias de descanso. claro que si! un beso.