Todo se resume en un quizá
Todo se resume en un quizá, en un quizá algún día pueda llegar a ser feliz...
Acerca de
Pues soy una persona bastante corriente y a la vez bastante diferente. Este blog refleja la vida que llevo y mi visión de ciertos aspectos que en otro momento no me pararía a mirar
Sindicación
 
De nuevo
Es curiosa la sensación que tienes cuando te das cuenta de que cuando no haces el payaso como la mayoría de los días, la gente no se para a hablar contigo, no te toma en serio. Es curiosa la sensación que tienes cuando piensas que hay días en los que cualquier cosa por insignificante que parezca te hace venirte abajo...¡Curiosas sensaciones! ...

Ahora mismo estoy metido en un ciber porque no tengo ordenador y me siento observado, no tengo ganas de escribir lo que realmente pienso porque el miedo a que descubran que alguien puede sentirse como lo hago yo me abruma.

Últimamente los días son todos igual de monótonos, pero no por ello malos. En uno de esos por fin rei de verdad, reí como hacía muchísimo tiempo en reir...Menos mal que existen esas personas que te cambian la vida, esas personas que aparecen cuando menos te lo esperan y aunque no quieras te sacan una sonrisa verdadera, del corazón. Hoy mi mejor amiga me ha recordado que soy diferente, pero como dije antes... diferente ¿A qué precio? Ahora mismo no estoy seguro de querer pagarlo.

Tengo muchísimas ganas de tener una aventura... por fin... No quiero que venga alguien de quien me enamore porque no quiero enamorarme ni sentir (al menos por ahora) nada parecido... Sería retar al destino, a la suerte... algo imposiuble al fin y al cabo...

Gracias a todos por los comentarios... ayudan muchísimo... muchísimo. Gracias

No creo que tarde demasiado en actualizar el blog pero por ahora no puedo escribir más. Los chavales que están a mi lado me hacen sentir fatal
 
Miradas y otras cosas sin demasiada importancia
Brokeback Mountain. La historia de dos vaqueros que se enamoran. Hace una semana empezaron a hablar de ella casi diariamente. Ha sido ganadora de cuatro globos de oro (incluyendo mejor película y mejor director). Ayer, finalmente, fui a verla. Tenía muchísimas ganas. Dos horas y cuarenta minutos llenos de interminable emoción.
Sabía que lo haría porque casi siempre lo hago. Lloré. Lloré al darme cuenta de cómo se pueden llegar a querer tanto dos personas, cómo a pesar de la distancia y el tiempo se puede seguir amando incansablemente…

Cada día me levanto con esperanza (quizá la ilusión la haya perdido de momento). Esa esperanza me ayuda a seguir adelante. Estoy demasiado obsesionado con el qué pasará en el futuro pero es que esta no es la vida que quiero y por eso pienso más en el futuro que en el presente.

Sueños… ¿Qué son los sueños? Pero ante todo… ¿Por qué no luchar por ellos? Ante la proposición que le hice a mi madre de irme a vivir a Madrid cuando vaya a la universidad (porque solo es allí donde puedo estudiar) se negó rotundamente. Supongo que podría conseguir un trabajo que me ayude económicamente a pagarme los estudios… ¿no?

Necesito un gran cambio en mi vida, un cambio. A veces añoro la existencia de una persona que me comprenda más que mis amigos, alguien quien de verdad dé un poquito más de sentido a mi vida, alguien quien esté a mi lado siempre… supongo que este no es ni el lugar, ni el momento ni la situación. Necesito gritar, gritar de rabia, de angustia de tristeza, aunque sea un grito en silencio.

¿Por qué nos da miedo aceptarnos como somos? Supongo que no es fácil darte cuenta de cómo eres en realidad o, aun sabiéndolo, te cuesta aceptar que eres así y que no puedes cambiar las cosas. Sabes que ser así te hace feliz pero de momento solo puedes ser así para ti mismo porque existe el miedo a enfrentarse al qué dirán.

Miradas. Vas por la calle y te enfrentas a las críticas miradas de todo el mundo. A veces, incluso te encuentras con alguien que te mira fijamente y tú haces lo mismo. No miras por nada en particular. En ocasiones, alguna mirada puede hablar por sí misma, alguien que te mira de manera diferente a todo el mundo, no porque quiera amor ni sexo necesariamente, sino porque simplemente despiertas su interés. A veces nos cuesta mirar al frente y vamos con la cabeza inclinada mirando al pavimento. Existe también la mirada de quien te quiere, de quien, cuando estás mal, empieza a llorar antes que tú o simplemente te mira con cara de preocupación. La mirada de quien te odia, la mirada de quien te ama, la mirada de quien tiene un ligero interés en conocerte. Pero al fin y al cabo, solamente son miradas.

Quiero gritar mas parece que nadie quiere gritar conmigo, ni siquiera mi mejor amiga… la persona que me hace sonreír cada vez que estoy mal, la persona más importante de mi vida…

Cuántas veces habré dicho la misma frase, pero es que todavía no he encontrado otra más parecida a mi eterno estado de ánimo: One day i’ll fly away… leave all this to yesterday….

A menudo pienso que cargo demasiado a la gente con mis problemas y que no soy capaz de ver cuándo alguien está mal (en ocasiones peor que yo)… me siento fatal al reconocer que soy yo el único culpable de eso…. No quiero hacerme la víctima pero solamente con el apoyo de los demás (al menos en mi caso) se puede seguir adelante…



(I still believe in my dreams. That keeps me alive so much)
 
NO comments
Soñar… ¿Por qué soñar? Todos los días me levanto con ilusión, una ilusión que la mayoría de las veces se disipa. Últimamente parece que todo se desvanece… la gente trata de hacerme creer que estudiar lo que yo quiero estudiar no vale para nada o que he planificado mal las cosas… no sé… aunque en el fondo soy consciente de que hay una parte real, cada vez tengo más esperanza, más ilusión… ¿Por qué no? El hecho de que sea difícil conseguir aquello que me propongo no quiere decir que vaya a ser imposible por el hecho de que otros se hayan quedado en el camino. El otro día escribí algo en clase, algo que de algún modo (por así decirlo) me ayudó a seguir creyendo en lo que creo:

A veces nos cuesta respirar aun cuando estamos fuera.
A veces necesitamos llorar y las lágrimas no brotan del corazón.
A veces queremos gritar, lo intentamos y no sale nada, salvo el vacío.
Me muero por esos ojitos cuando veo tu mirada. Muero por cada sonrisa que, inconscientemente, me dedicas al pasar por mi lado. Muero por cada palabra, cada suspiro, muero por ti…
Lloro todos los días. No es el llorar lo más importante, sino lo que contiene cada una de las lágrimas que corren por mis mejillas. No pretendo que vengas a consolarme, pues no mereces sufrir por el simple hecho de que lo esté haciendo yo.
El eco del silencio, la mirada perdida hacia ningún sitio en particular, una sonrisa como muestra de que, aparentemente, todo va bien.
Es ahora cuando cuestiono la existencia de la felicidad, de una vida mejor o de la posibilidad de poder convertir un sueño en una realidad.
El hecho de ver desvanecer las cosas ante ti te hace, si es posible, perder aún más la esperanza de que algún día todo cambie, la esperanza de que algún día, por fin, empieces a ser feliz.

Escribir me relaja….

no cometes un error cuando te caes, lo cometes cuando no te levantas, asi que no te rindas nunca...solo es un simple consejo que espero te ayude...

Respecto a este comentario… decir que nunca me rendiré. A veces los consejos no valen para nada, la verdad es que rara vez eres capaz de tomarlos y hacerlos propios, pero esta no es una de esas veces. No me rendiré. Gracias.

Los otros dos comentarios la verdad es que también tienen una buena sustancia y todavía sigo buscando ese baño de aceite. Los amigos… cuánto ayudan… cuánto… quizá el seguir adelante sea gracias a ellos.

La gente sabe que me pasa algo. La verdad es que la mayoría de las veces parece que lo disimulo bastante bien, pero otras no. Bastante a menudo m muero de ganas por contarles la verdad a todos los que, de momento, me han demostrado ser mis amigos… pero no es fácil. Algún día, algún día muy lejano.

Cosas que odio:

1. Que las chicas comenten sobre los tíos
2. Que todo el mundo me diga, y de novias, ¿Qué tal?
3. El ruido al comer
4. El ruido cuando uno va al servicio
5. Que alguien te mienta
6. La gente repelente
7. Los listillos
8. Los “yo voy a la moda con ropa de CHANNEL”
9. Los que te apuñalan por la espalda
10. Bastantes cosas más… jeje

(I still keep saying that: maybe one day, i’ll begin to be happy or mature enough to accept myself)

 
Ser diferente
“Eres diferente eso es lo que te hace tan especial.” fueron las palabras que ayer salieron de la boca de C, mi mejor amiga. Muchas veces quisiera ser como el resto de los chavales de mi edad, sin preocupaciones, teniendo todo claro… pero ser diferente ¿A qué precio?

Hoy ha sido uno de esos días tan horribles que a veces tenemos. Un día en el que te preguntas “¿Alguien me puede explicar qué coño hago yo en este mundo?”. Últimamente todo me sale mal, todo el mundo me recuerda la puta mierda de vida que tengo y cada vez me quedan menos esperanzas. Respecto al comentario de Blunt25, no es fácil bañarse en aceite. A veces parece que nada te importa, pero son solo apariencias. Detrás se esconde una realidad en la que eso que te acaban de decir te duele. ¿Cuánto tiempo va a durar esta pesadilla? Espero que no demasiado porque quizá sea tarde…

El otro día nos estuvimos mirando el “chico-gym” y yo en la sala de máquinas. Me gustaría ser su amigo, pero me veo incapaz de mediar palabra con él.

¿Por qué los padres se creen que tienen la razón siempre? Es algo que me pone de los nervios. Los mios parece que lo hacen todo bien… en fin… superior a mis fuerzas. Cuando es tu padre quien hace exactamente (y además con intensidad y a menudo) lo que más odias (comer haciendo ruido, respirar fuerte…) te aseguro que no te quedan demasiadas ganas para entablar una conversación con él.

Mañana será otro día, espero que mejor…

(Le estoy empezando a tener mucho cariño a David… mi tete… Au y Ol me ayudan mucho en clase, siempre se preocupan por mí, pero no siempre me dicen las palabras que necesito oír. Es la pura verdad. De todos modos, las quiero un montón)
 
¿Por qué aguantar?
A veces cuando nos preguntan, no queremos hablar de nosotros mismos, de nuestra vida, pero ¿por qué? ¿por qué no queremos que nadie nos ayude? A veces se me hace raro que mi mejor amiga no quiera mediar palabra conmigo sobre algo que tenga que ver con ella. Me desconcierta mucho la situación en la que se encuentra y no creo que llegue muy lejos de ese modo. A veces hay cosas que es mejor contar a los demás y aun sabiéndolo no lo hace. Supongo que niega lo evidente; siempre dice que todo va bien pero lo hace por rutina, por costumbre, no porque realmente todo vaya bien, es más, sé que no es así.

Hace algún tiempo yo solo hacía que mirar a los chicos, fijarme en ellos… Siempre sentía algo especial por alguno que veía y era algo que tenía que guardarme exclusivamente para mí. Tras un tiempo intentando negar lo evidente me di cuenta de que realmente me gustaban los chicos, y ¡hasta qué punto! Sabía que era el momento de contárselo a alguien y lo hice. Es un secreto que quieras o no siempre va a salir a la luz, o al menos en mi caso saldría seguro. Supongo que nos da miedo aceptar lo que somos y por eso el miedo a que no nos acepten… Todavía estoy esperando a que alguno de mis amigos me diga: “Mira, tengo que hablar contigo, ya no puedo aguantar más”

El día a día en clase transcurre con bastante normalidad pero a la hora de hablar de este tipo de temas se escuchan cosas como “Los gays tendrían que morir en la cámara de gas” o “Los negros son la mierda de España” pero yo me pregunto ¿Acaso no aceptamos a una persona que tenga un piercing o a otra que tenga el pelo naranja? Los primeros son diferentes a nosotros, pero es que los segundos también lo son. Entonces, ¿Por qué la discriminación a unos y no a todos los seres humanos diferentes a nosotros? Quizá por el miedo a la no aceptación de mis compañeros sigo escondido para algunos en el armario. Me muero de ganas por contárselo a ciertas personas pero creo que debería esperar un poco.

Hoy he empezado una nueva rutina en el gimnasio. Ahora mismo estoy cansadísimo. Ayer me saludó un tío buenorro que es empleado de una tienda. Me quedé a cuadros porque fue un “Adiós” dedicado exclusivamente para mí. Ya me podría decir… “Toma, mi número de teléfono, por si te apetece tomar algo, ya sabes” pero supongo que eso no llegará nunca.

(Hope she does it, ‘cause I think i deserve to know what’s evident)
 
Comenzar de nuevo
El día de hoy no ha sido como yo esperaba. Tampoco es que haya pasado algo como perder mi virginidad o que un tío buenorro se me declarara, pero ha sido algo diferente. Volví al instituto, de nuevo. Encontrar las caras de mis nuevos amigos me ha hecho poner una sonrisa de felicidad en mi cara. Últimamente tengo demasiados y repentinos cambios de humor. Al final del día acabé en el pasillo porque la profesora de lengua me echó por hablar. Es mi asignatura preferida y no hacemos nada ¿porqué no ponernos a hablar?

Todo sigue su curso, como la vida misma. Después de acabar todos los ejercicios que hago en el gimnasio me fui al vestuario a cambiarme. Fue precisamente ahí donde me pasó una anécdota muy curiosa: resulta que hay varios tíos buenorros en mi gimnasio y a veces una mirada se te escapa por ahí… El chaval en cuestión está buenísimo y se estaba cambiando cuando me pilló mirándole el paquete (que más que paquete era la polla porque estaba desnudo). Ha sido una situación un poco tensa y no estoy realmente seguro de que me pillara viéndolo y si es así, supongo que pensará que es la típica comparación entre dos tíos…

He estado leyendo el blog de 1001 reacciones y el chaval me parece muy maduro. Me encanta su forma de escribir, su forma de expresar emociones, sentimientos… y si sigo hablando de él, me gustaría comentar que la forma de la que conoció a su actual pareja fue preciosa y ojalá algún día me pase algo parecido a mí, pero si somos realistas…

Sigo necesitando ese cambio radical en mi vida, ojalá alguien me ayude a cambiar.

He conocido a un chaval maravilloso: se llama David. Él es una de esas personas que han sufrido muchísimo a lo largo de toda su vida. Espero que todo le vaya mejor que hasta ahora y que se dé cuenta de qué es lo realmente importante en la vida. Ayer “dormimos” juntos y fue precioso. Me muero de ganas por darle un beso a un tío, no cualquiera, claro, sino uno especial…

(One day I'll fly away…. Leave all this to yesterday…)
 
Las sonrisas hablan por sí mismas
Ayer no fue un día bueno en absoluto. Una hora después de salir de casa volvía destrozado, sin ganas de nada, ni siquiera de existir. Solo uno de los comentarios fue capaz de ayudarme a levantar la cabeza. Es cierto que cuando te duele el alma, la mejor manera de solucionar el problema es contárselo a alguien. Ese alguien ayer fue mi mejor amiga, la persona que más quiero en este mundo. Pero eso no fue suficiente, necesitaba de alguien que no está y creo que no estará durante un tiempo. Necesitaba de alguien para llorar (literalmente) sobre su hombro y no apareció.

Hoy, afortunadamente, me siento algo mejor. Sé que no puedo seguir así demasiado tiempo. Normalmente me olvido de todo lo que me afecta, pero basta con recordar lo que pasa de verdad para caer un poco. Por eso hoy, y espero que os sirva a los pocos que leéis este blog, he decidido hacer una lista de razones por las que ser felices, razones por las que sonreír. Supongo que ni yo mismo seré capaz de tenerlas en cuenta, pero con tan solo saber que hay algún motivo me conformo por el momento.

Motivos por los que sonreír:

1. Porque una sonrisa física es el comienzo perfecto para hacer que tu corazón también sonría.

2. Porque seguro que hay alguien a quien, con tu sonrisa, puedes hacer más feliz de lo que te imaginas.

3. Porque la vida no es eterna, y por tanto, nunca sabes cuándo va a acabar. Si eres feliz de verdad o al menos intentas serlo encontrarás el sentido de tu existencia y empezarás a vivir la vida preocupándote por el ahora y no por el mañana.

4. Porque todos aspiramos a conseguir la felicidad plena y tú no vas a ser menos.

5. Porque antes de sonreír por los demás lo tienes que hacer por ti.

6. Porque siempre hay algún motivo, siempre, por el que sonreír. A veces parece que todo es demasiado oscuro para salir a la luz, pero siempre hay un algo que te hará cambiar los esquemas, al menos por un instante.

7. Porque llegará el momento en que te des cuenta de que la persona que más sufre por tu infelicidad eres tú y de que no quieres seguir así.

8. Porque en algún momento de tu vida pensarás en qué es lo que realmente vale la pena y por tanto, por qué cosas puedes estar contento.

9. Porque sabes que necesitas un cambio y es hora de empezar a luchar.

10. Por ti.

(A veces es cuestión de mirar alrededor para darnos cuenta de que la vida, al fin y al cabo, no es tan mala como pensamos)

 
Escribir por ningún motivo en especial
Escribir es lo único que me ayuda a liberarme de todo.

Ahora mismo estoy llorando. No creo que eso sea lo más importante, pero es lo que estoy haciendo en este momento. Lloro por una mezcla de todo y de nada. Bastante a menudo me pregunto el porqué de vivir esta vida, el porqué de ser así; nunca encuentro la respuesta. Sé que soy muy joven, que me queda mucha vida por delante, pero también es cierto que para que llegue esa futura vida que tanto ansío ahora, tengo que vivir la presente. Son demasiadas preguntas incuestionables y sin respuesta las que tengo, y precisamente son esas preguntas las que tantas noches me han quitado el sueño. Ahora mismo se podría decir que me considero bisexual, pero muy en el fondo y lejos de esa aceptación que a tantos nos ha costado o nos costará, sé qué es lo que realmente quiero de verdad. No es muy fácil seguir adelante cuando formas parte de la lista negra de casi todos los chicos de tu ciudad o cuando una mirada basta para que sean esas mismas personas las que te digan que no te quieren en este mundo. Soy consciente de que esas personas aún no han madurado y que quizá tarden mucho tiempo en hacerlo. Es cierto que no me importan demasiado, pero basta andar por la calle y escuchar cómo, de qué manera se dirigen a ti para que por lo menos importen un poquito.

Sigo llorando. Cada vez tengo más preguntas en mi cabeza, son dudas que me tendría que ayudar alguien a comprender, alguien que, no necesariamente, esté a mi lado, alguien que de verdad quiera mi compañía. Ser diferente puede llegar a parecer divertido, interesante, pero no lo es. ¡Cuántas veces me hubiera cambiado (de haber sido posible) por cualquiera de esos muchachos que, al menos aparentemente, son felices! Necesito un cambio, cambiar de aires, de ciudad, de vida… de todo. De momento sólo puedo seguir ocultándome tras la mentira, tras la no aceptación por parte mía y de la sociedad. Supongo que soy más maduro que el resto de adolescentes de mi edad, una madurez adquirida tras el paso de situaciones tensas, momentos difíciles, épocas duras. Esa es una madurez que en ocasiones me gustaría no tener, pues cada vez que oigo un comentario machista, homófobo o racista u otra cosa desagradable para mis oídos, me muero de ganas de rebatirle e incluso quitarle esa idea a la persona.

Hoy en día todo se basa en la apariencia, nada es realmente como parece. Hasta yo soy quien parece feliz, pero yo soy feliz por los demás, no por mí. Cuando me duele la cabeza sé que tengo que tomarme una aspirina, cuando me caigo sé que tengo que curarme, cuando me duele la barriga sé que tengo que tomarme una manzanilla, pero ¿y cuando te duele el alma? Cuando te duele el alma no sabes que hacer, te sientes raro, diferente, te das asco y parece que todo el mundo está en contra de ti. A mí me duele el alma y es así como me siento. Todo se te viene abajo precisamente cuando empiezas a darte cuenta de quién eres, qué buscas y qué quieres. Es muy fácil darte el consejo de: “Tranquilo, son momentos difíciles”, pero son pocas las personas que te ayudan a levantarte, son pocos los que realmente saben lo que te pasa sin preguntártelo, muy pocos.

Como ya he dicho, lloro por todo y por nada. Lloro de rabia (por vivir en este lugar y quizá también por ser como soy), lloro por no saber cuándo se acabará este infiero al que muchos llaman vida, lloro porque cada vez quedan menos esperanzas de seguir adelante, pero lloro porque es apenas nada lo que hace continuar. Creo que es muy sencillo pensar que en algún momento las cosas serán de otra manera, que serás tú quien maneje los hilos de tu vida, pero ¿qué hay del ahora? Ahora tienes que vivir, supuestamente es ese el mayor regalo que nos han podido dar, pero yo ya no puedo más. Mañana quizá sea todo diferente, pero el hecho de saber que espero un mañana que quizá no llegue nunca… me quita casi toda esperanza de seguir luchando.
Tengo sueños, claro que sí. De vez en cuando está bien pensar en lo feliz que serías si los alcanzaras, pero no siempre vas a poder alimentar tu corazón de los sueños. De momento solo espero que alguien se acerque a mi lado y sin preguntárselo yo, me diga: ¿Quieres hablar de ello? Quizá me pondría a llorar como lo estoy haciendo en estos instantes. ¿Por qué? A lo mejor es porque hay cosas que no se pueden expresar con palabras, cosas que salen directamente del corazón.
 
Un 6 de Enero un tanto diferente
De nuevo estoy sentado frente a la pantalla del ordenador. Hoy tampoco es un día corriente, últimamente parece que no existen ese tipo de días. Hoy es el día de reyes y cada año parece que me levanto con más ilusión. Me resulta realmente increíble. Este año me he decepcionado bastante porque todos los regalos que he recibido ya pensaba que los iba a recibir y por tanto no hubo ninguna sorpresa.

Acabo de terminar una conversación un tanto caliente diría yo. Ni me he pajeado ni (espero) se ha pajeado él. Hemos charlado un rato sobre sexo y ha sido interesante. Cada vez me abruma más la idea de pensar que tengo muchas ganas y eso puede hacer que acabe teniendo sexo por primera vez con cualquier persona. Esto se está acercando a la desesperación, a la obsesión…

Ayer fue un día especialmente agitado. Para empezar me alisé el pelo (cosa de la que tenía muchas ganas) y me hice un peinado un tanto… diferente. A mucha gente le gustó y a otra gente no, pero por primera vez en mi vida vi a mi pelo como quería tenerlo. En mi opinión me favorecía bastante. En el medio de la tarde y en medio de la calle también me pegué con un chaval que por el simple hecho de llevar la misma cazadora de Energie que yo empezó a insultarme. El chaval no tenía ni idea de pegar aunque a mí tampoco me dio tiempo a hacer mucho porque nos separaron en seguida. Me voy a empezar a dedicar a ello, me parece interesante y hasta divertido.

Para terminar el artículo de un día tan patético como hoy (en el que ni siquiera he tenido ganas de machacármela un rato) acabaré diciendo la frase que hoy por hoy es la dueña de mis pensamientos: “One day i’ll fly away… leave all this to yesterday”

(dentro de poco de vuelta a la rutina del instituto)
 
Crónicas tempranas
Me acabo de levantar y por curiosidad fui a ver si alguien me había dejado algun comentario en el blog. Sorprendentemente había uno nuevo y la verdad es que me ha gustado mucho. Seas quien seas, gracias por ese consejo.

Ayer fue un día bastante diferente al resto (y no me refiero a las cosas que hice sino al día en sí). Por la mañana no hice absolutamente nada, pero por la tarde quedé con una amiga que siempre que la veo o hablo con ella de cualquier cosa, me recuerda que tengo que sonreír. Es una persona increíble y se porta genial conmigo. Me alegro de haberla conocido, la verdad. Si decía antes que fue un día bastante diferente fue por los cambios de humor que he tenido.

Hace poco tiempo me he enterado que otra amiga mía se va a vivir a Madrid cuando acabe el curso. La llamo amiga porque para mí no puede llamarse de otra manera. Apenas hemos hablado treinta míseros minutos y ya somos amigos. Creo que nos entendemos muy bien y voy a intentar ayudarla a disfrutar todo el tiempo que le queda.

Si hay algo que realmente me impresiona de los blogs de los demás es que casi todos ellos hablan de un mejor amigo que ojalá fuera algo más que eso. A mí no me ocurre, no tengo ningún amigo que esté tan bueno como para pajearme pensando el él, aunque también es cierto que no tengo demasiados. Creo que me estoy obsesionando con el tema de los tíos. Voy por la calle y yo creo que solo me fijo en ellos, en todos, a pesar de que no me interesen en absoluto. Claramente cuando hay alguno interesante fijo mi mirada en él, pero todo esfuerzo resulta haber sido en vano.

Hay un chico en mi gimnasio que me atrae un poco (porque claramente hay otros que mejor dejarlos apartados, jeje). El chaval se limita a esperar sentado en las máquinas y parece que casi no hace nada. A veces intercambiamos miradas, pero nada más. No parece un chico demasiado hablador, de hecho, las únicas palabras que me ha llegado a dirigir fueron: Perdona, ¿esta toalla es tuya? ... El hecho de que vaya al gimnasio es algo totalmente secreto, es decir, que nadie en mi familia sabe que voy, pero necesito estar cachitas. Llevo poco tiempo yendo pero ese poco tiempo ha empezado a dar sus pequeños frutos. Ojalá nunca me pillen.

Me meto en el chat todos los días sin excepción. La verdad es que raramente encuentro a gente interesante: la mayoría son viejos o obsesos sexuales que buscan tener sexo por tenerlo y sin llegar a disfrutarlo. El vivir en una ciudad más grande me quitaría mucho más tiempo por los desplazamientos, pero el simple hecho de saber que existen oportunidades, posibilidades, alternativas... solo con el hecho de saber que en algún momento podría optar por ellas me dejarían satisfecho. Aquí no hay absolutamente nada, y supongo (y digo suponiendo porque no estoy demasiado seguro) que el sexo puede esperar una temporadita más. No quiero encontrar a nadie especial porque sé que en el fondo no le daría nada...

Hoy me siento un poco vacío. Lo he calculado y quedan aún, más de 1000 días para intentar llevar una vida que por lo menos me acerque a la verdadera felicidad.
 
Words won't bring us down
Si hago algo últimamente eso es ver videoclips. Entre ellos están: Dirrty (Christina Aguilera), Beautiful (Christina Aguilera), cualquiera de Beyoncé y por supuesto el vídeo de Like a virgin + Hollywood (Madonna, Britney, Christina y Missy Elliot). Pero si alguno de esos quiero destacar ese es el de Beautiful. Tiene un mensaje bastante claro y sobre todo en el videoclip dice lo que quiere decir. Las imágenes hablan por si mismas aunque el mensaje de "Words can't bring me down" también lo hace.

La verdad es que no me apetece demasiado hablar de videoclips, pero tampoco de nada en particular. Me parece que lo único que hago en esta vida o simplemente en esta etapa es observar cómo viven y disfrutan la vida los demás mientras yo no hago nada ni siquiera por intentarlo. Cada día que salgo con mis amigos hacemos lo mismo. Ya no hace falta ni preguntar qué vamos a hacer esa tarde porque siempre vamos "automáticamente" directos a la sala de máquinas donde nos pasamos la tarde jugando al futbolín. A veces resulta divertido pero cansa. Supongo que esos son los inconvenientes de una ciudad pequeña... tan pequeña

He estado reflexionando sobre mi vida pajillera (xd). No disfrutaba realmente de lo que se llama una paja. Siempre me las hacía pues rápido porque me aburrían, no sé, pero hoy he descubierto que el verdadero placer (y duración) se encuentra en hacérselas lenta e intensamente. Tengo infinidad de pelis porno y es que cada una me gusta más. Siempre he creído que no solo en solitario sino también en pareja, grupo... hay que saber disfrutar el sexo. Claramente, el sexo en una relación y en la vida de una persona es algo imprescindible.

Hace poco que he vuelto a hablar con una persona que nunca se me hubiera ocurrido que volvería a hablar. Es alguien muy especial, alguien a quien aprecio mucho...
 
La reflexión continua
Como dice una de mis canciones preferidas: “One day i’ll fly away leave all this to yesterday”. Yo creo que aspiro a más que a estar en una ciudad en la que todo el mundo te conoce y te prejuzga o en la que nunca llegaré a consumar mi felicidad y menos con una persona de mi mismo sexo…

Esté donde esté siempre observo lo que ocurre a mi alrededor aunque sobre todo son los chicos los que despiertan mi curiosidad. Altos, bajos, guapos, feos, calvos, rubios… todos. Claramente, solo algunos de ellos me interesan pero simplemente al mirarlos me pregunto si alguno de ellos querrá en la vida lo mismo que yo. Esto parece un vicio, una obsesión. El otro día entré con mi hermana en una tienda y había un tío que me daba un morbazo increíble. Él, por supuesto, ni se percató de que yo existía, pero… ¿Qué quieres? Eso pasa todos los días, cuando voy al gym, paseo por la calle, entro en alguna tienda… todos los días, siempre es igual.

A veces me pongo a leer los blogs de una web, entre los que destaca solamente uno. Ojalá tuviera yo tantas cosas para contar, ojalá me pasaran tantas cosas emocionantes y pudiera contarle al “mundo” todo eso. Pero no, a mí, simplemente me ocurre lo de siempre, cosas absurdas, sin sentido y es precisamente ese sin sentido el que “da significado” a mi vida.

Resulta increíble cómo puede llegar a cambiar la gente o simplemente en qué se pueden llegar a convertir las personas. En una ciudad pequeña no abunda nada, de todo hay poco y menos gente como yo. Voy andando por la calle y por ir un poco arreglado, bien vestido y todo lo que eso conlleva, tengo que oír muchos comentarios que no procede a contar. Son comentarios que a mí, personalmente, me han hecho tener mis peores momentos (en los que no estaba bien emocionalmente y por eso me hundieron), aunque también me los hicieron tener buenos, ya que me reafirmaron en lo que creía. Puede que la gente tarde en madurar, de hecho aquí parece que nadie lo hace y es algo que me parece retrógrado para la sociedad aunque de alguna manera también evidente.

A veces me paso mucho tiempo mirando a un punto fijo durante horas. Es algo que me gusta hacer porque me ayuda mucho a reflexionar sobre todo y sobre nada. A veces, con el pretexto de estar echado en la cama me pongo a llorar sin ganas (y no porque sea muy susceptible, porque no lo soy) con el simple deseo de que esto acabe ya, de que esta farsa llamada “mi vida” termine pronto. En ocasiones, solamente se me ocurre poner una película triste que me haga llorar y lo hago con la excusa de que la película me emociona, aunque en el fondo estoy llorando con lágrimas que salen de mi corazón, un corazón atrapado en un cuerpo y un cuerpo que está atrapado en una ciudad.

Acabo de leer el blog de Soy marica y la verdad es que me ha gustado bastante. También suelo leer el de Chaval en bici y me encanta también. Es increíble la cantidad de cosas que tenemos en común. Quizá como las pajas son uno de los momentos más satisfactorios del día pues eso tendremos en común. Me refería más al modo de ver la vida (y no la mía claro). A mí también me molaría hacerme pajas por webcam y todo eso pero el factor… PADRES me lo impide claramente. Son los típicos que entran a la habitación sin llamar…
 
Toda historia tiene un comienzo
Quizá sería demasiado fácil negar las evidencias de que algo raro pasa, de que las cosas no son como antes, de que algo ha cambiado… Sin embargo yo no voy a negar nada porque necesito servirme de alguna válvula de escape para sentirme respaldado por algo, aunque simplemente sea una hoja de papel. A veces un ¿Qué tal te encuentras hoy? serviría para ponerme una sonrisa donde ahora mismo no existe nada, simplemente el vacío. Sólo el hecho de saber que hay alguien que sí se interesa por mí me haría recuperar otra vez la sonrisa. Sé que no estoy solo (y esto parece una contradicción porque acabo de decir que nadie se preocupa por mí) y que hay gente a la que sí le intereso, pero de vez en cuando se hecha en falta la mirada, los besos de esa persona que quiere darte algo más que su amistad, quiere darte amor.

Sé que no soy nada atípico, que hay mucha gente como yo y en mi situación, pero no vive ninguna de esas personas donde lo hago yo. Algunos considerarían que vivir en esta ciudad es algo secundario, algo a lo que no merece la pena prestar atención pero es donde vivo y parece que toda mi vida se ve condicionada por ese factor. Necesito un cambio, un cambio que llegará dentro de dos años cuando, por fin, vaya a la universidad.

Tengo todo tipo de sentimientos hacia todo, pero en el fondo sé que no sería ninguno de esos los que tendría si estuviera viviendo la vida que quiero vivir. Supongo que también es normal que con quince años las personas a las que más odies sean tus padres pero creo que es algo más que la “mala racha” que sufrimos los adolescentes, un sentimiento más personal, más duradero. Solamente con pensar que han sido ellos los que más lágrimas han dejado correr por mis mejillas o que, desde el principio, fueron ellos los primeros que dudaron de mí… solamente con eso se me quitan las ganas de mirarlos a la cara.

Comienzo cada día con la típica sonrisa que es de verdad pero que debería poner si fuera más feliz. Todo aquello triste en mi vida (y no son pocas cosas) no me afecta, o simplemente, intento que no lo haga. Creo que valoro mucho lo que me hace ser feliz (mis amigos y el saber que en algún momento podré ser yo mismo). Es esa el verdadero motivo de mi felicidad.

No comprendo muy bien el porqué de estar escribiendo esto, aunque supongo que es el simple hecho de la enorme necesidad de desahogo ante alguien que quizá me comprenda, simplemente eso. Desequilibrio emocional es la manera de decir que estoy mal, que no entiendo qué hago aquí.

Empieza un nuevo año y yo lo empiezo con nuevos propósitos, propuestas de futuro a corto plazo y todo ello con el único objetivo de ser feliz. Quizá le doy demasiada importancia a la felicidad, pero para mí la felicidad es a lo que aspira todo ser humano, lo realmente importante es conseguir ser feliz, no importa ni cómo ni dónde ni cuándo, solamente lo hace el hecho de conseguir ser feliz (a pesar de que sean sólo unos instantes). Un nuevo año para disfrutar y sonreír porque… ¿Acaso merece la pena preocuparse por las cosas que te hacen desdichado e infeliz? Yo creo que son precisamente las cosas bonitas de la vida las que merece la pena valorar y por las que merece la pena sonreír.

Nadie va a luchar por mis sueños, voy a ser yo quien lo haga y nunca (y nunca es nunca) me rendiré.