Todo se resume en un quizá
Todo se resume en un quizá, en un quizá algún día pueda llegar a ser feliz...
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Pues soy una persona bastante corriente y a la vez bastante diferente. Este blog refleja la vida que llevo y mi visión de ciertos aspectos que en otro momento no me pararía a mirar
Sindicación
 
Tratado del Amor
Tratado del amor

Amor, según mi diccionario, significa “sentimiento afectivo que busca el bien y desea poseerlo” o “pasión, atracción hacia otra persona”. ¿Es cierto que vivimos en un mundo en el que los sentimientos cobran menos y menos importancia cada día y posible que algo tan complejo como se supone que es el amor se pueda resumir en palabras como “afecto” o “pasión”? ¿Acaso es posible la simplificación de algo tan difícil de expresar con palabras?

Amar es perder el control de tus palabras, actos y sentidos cada vez que la persona a quien amas te toca. Amar es llorar por no poder querer aún más a esa persona. Amar es no cansarte nunca de querer y desear en cada momento decir algo tan sencillo como “te quiero” o más profundo aún, “te amo”.

Hay algo que desgraciadamente parece verdad en la mayoría de los casos y que hacen más imposibles aún las relaciones y es el hecho de que uno de los amantes parece siempre querer más. No es un acto egoísta básicamente porque no depende de nadie el querer más o menos pero sí tiene la culpa el destino de dejar que eso pase.

Hay gente que pasa toda la vida buscando amor, el amor, sentirse y ser amado, amar... Incluso hay algunos que llegan a creer que alguien por quien simplemente sienten cierta empatía es la persona de su vida, por esas locas y desesperadas ganas de sentir algo tan profundo. Pero lo cierto es que en el momento menos esperado, con la persona menos esperada y en el lugar menos esperado existe un momento mágico que cambia el rumbo de todo cuanto se supone que debía de acontecer, un momento, una ocasión y una persona que invaden nuestras almas y nuestros corazones para el resto de nuestra vida independientemente de que dejemos que eso sea para siempre o no. De nada valen los prejuicios, las preferencias y los cánones porque llegará el momento en que todo eso se vaya al garete por los desconocidos ojos de alguien que divulguen cualquier cosa inexpresable hasta entonces. De nada vale hacer cálculos para ver cuándo queremos enamorarnos, cuándo es el momento correcto para que no se arruine nuestra vida porque esa persona llegará a caballo o en bicicleta, en un día lluvioso o en uno sofocante… cuando y como menos te lo esperes.

Es posible que llegue el día en que el amor se acabe, en que todos los esfuerzos para re-enamorarse sean en vano pero yo no creo que exista la posibilidad de des-enamorarse. Cuando sientes que has cogido la última bocanada de aire, cuando piensas que en ningún otro momento de tu vida vas a poder ser más feliz porque hay alguien que hace cada momento irrepetible y maravilloso, cuando no puedes querer más a ese individuo… cuando hay amor del de verdad, comparable con el idílico amor de las películas, nada acaba nunca. Dicen en las novelas de amor que el amor es eterno, que dura tanto que ni el fin de la humanidad podría consumirlo y en el fondo sabemos que es cierto. Es probable que sea difícil encontrar a una persona con la que quieras de verdad pasar el resto de tu vida pero no es imposible. Cuando una relación se acaba de verdad, cuando la magia del principio deja de echar chispas cada instante… es la prueba definitiva para saber que eso no era amor. Puede que sea duro asumir que has pasado mucho tiempo con alguien de quien creías estar enamorado pero si algún día llega esa última bocanada de aire, ese vuelco del corazón y de la barriga y ese todo y nada a la vez… si algún día llega, esa persona entenderá lo que es el amor, lo que es el amar, el sentir.

La gente habla de una media naranja, pero ¿Y si en vez de ser una media naranja es una media pera, una media manzana o un medio kiwi? ¿Qué más da que la persona a la que quieres lleve ocho piercings en el ombligo y tres en el dedo gordo del pie? ¿Qué más da que esa persona sea ciega, pobre o tonta si la amas? ¿Qué más da todo, el resto del mundo si te basta una persona, una mirada o una sonrisa para ser feliz? Si algo cabe acotar es que es cierto que de amor no se puede vivir pero siempre llega el momento en que, irónicamente, no podemos vivir sin amor, de ese de verdad. Hay hombres que se dan cuenta del hecho de que no podrían amar nunca a una mujer y reniegan de sí mismos, de su condición y libertad. Es duro saber que hay mucha gente que te va a rechazar, discriminar, insultar y pegar solo por el hecho de que un hombre quiera besar a otro hombre o una mujer a otra mujer y eso hace de una persona homosexual en muchos casos sea media persona por miedo. Hay veces que un hombre rechaza al amor de su vida, al amor eterno y de verdad solo porque no quiere que nadie se avergüence de él, porque no quiere darse cuenta de quién le quiere en realidad y quién no y renunciar a algo tan complejo y bonito por algo tan tonto, renunciar a tanto por tan poco, tener tanto miedo a cosas tan insignificantes me hace llorar, me hace pensar en cuán intransigentes somos con los diferentes (aunque no entiendo por qué son/somos precisamente eso, diferentes…). Conforme los tiempos avanzan se hace cada vez más fácil pero también más difícil ser quienes somos de verdad en cosas tan insignificantes como que nos guste cocinar, que a un hombre le guste otro e incluso que disfrutemos del placer de la lectura. El miedo parece que maneja nuestras vidas. El miedo a ser descubiertos, a que descubran nuestros placeres o gustos más ocultos pero que en el fondo no son tan raros hace que vivamos ocultando la verdad. También es cierto que no podemos pretender manifestar nuestra pasión por el sadomasoquismo allá por donde vayamos pero nunca renegar de nosotros y nuestro yo de verdad.

Precisamente eso, renegar de algo, hace que sea aún más difícil para la gente encontrar esa calma o agitación, depende de la persona y condición, que nos produce la presencia en nuestras vidas de la persona más maravillosa jamás descubierta por nuestras almas. Y eso, queridos lectores, hace que uno pierda la ilusión y la esperanza de que algún día, bajo una piedra o sobre un tejado encuentre aquello que se supone estamos destinados a encontrar (aparte de la felicidad, claro), el amor….

Para finalizar este documento me gustaría que hicierais algo que quizá yo no haría a menos que alguien me lo pidiera y es reflexionar sobre dos poemas que pongo a continuación. Enamorarse del amor es posible, muy muy posible.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo

****

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Pd – Hay por ahí una sabia película que dice cosas como “Lo más grande que te puede suceder es que ames y seas correspondido”. Creed en el amor por encima de todo, luchad por quien creáis que es vuestra media alma y si en algún momento vuestra relación se acaba para siempre es porque no estabais destinados para estar juntos.

Pd – También hay por ahí alguien quien se merece todos mis aplausos porque a pesar de todo cree en el amor (aunque a escondidas) por encima de todo. Te quiero Cris.

Pd – También hay una persona por ahí a quien también quiero muchísimo y quien ama al amor, ama la sensación de amar y sentirse amado por individual. Te quiero Canalla.

Pd – Hoy me parece que es un día de Navidad y aunque no lo es, os deseo Feliz Navidad.

Pd – Y a todos los demás, que os conozco bastante menos, también os quiero porque aunque a veces no os lea o no me leáis nos tenemos y eso es maravilloso (¡¡¡¡Es una palabra muy gay!!!!). Os deseo lo mejor, lo mejor que os pueda pasar. En el momento en que el tren del amor pase por vuestras vidas (como dice Miranda en Sexo en Nueva York), cogedlo porque puede que ese instante mágico no se repita en la vida.


 
Tratado de la Familia
Tengo demasiadas ganas de escribir como para no hacerlo o quizá lo que tenga son demasiadas cosas que contar o cosas de las que hablar y por eso quiero compartirlas con alguien que siempre, aunque omnipresente, está ahí.

Aunque no sepa exactamente lo que es un tratado (y no tengo intención de buscarlo en el diccionario) organizaré por precisamente eso, tratados. A veces es mejor no preocuparse por cosas sin ninguna relevancia, ¿no?... Pues eso haré. Es posible que todos alguna vez nos hayamos planteado un día escribir sobre todo y sobre nada, sacar las más recónditas ideas y sentimientos de nuestro ser para plasmarlas insignificantemente en un papel que quizá no llegue a ninguna parte. Pero en ocasiones, aunque en vano, son los dedos quienes escriben la historia, quienes dejan pasar el curso de nuestras ideas y las escriben… y nosotros sin darnos cuenta. El tiempo se pasa sin darnos cuenta y esas palabras acaban por consumirnos de una manera plena. Sencillamente es depositar tu alma, o lo que queda de ella, en las manos que escriben…

Cosas tan sencillas, o no tanto, como el amor, la amistad, la felicidad e incluso el sexo parecen no tener tapujos para nosotros pero en realidad nos cuesta hablar de cosas tan sencillas como el qué hace que nos sintamos débiles y no podamos amar o sonreír… ¡Quién sabe!

Tratado de la familia

¿Hasta qué punto es cierto eso de que la familia es capaz de darlo todo por ti o que es ella la que más te quiere y quien va a estar siempre ahí? Es posible que sea verdad todo eso pero también es probable que el decirte lo susodicho no sirva más que para que los miembros de la misma se acerquen más a ti con el único fin de tenerte vigilado. A veces pienso que la familia puede llegar ser aún más egoísta de lo que puede ser un gran enemigo. A veces hacen lo imposible para saber cosas que no deberían de interesarle (aunque supuestamente sí, porque es la familia, ¿no?): te atormentan, te chantajean, te insultan e incluso pegan.

A veces son ellos y no tú mismo quienes hacen de la vida un camino tormentoso. En ocasiones puede pasar eso por el mero hecho de que quieren protegerte y por eso no dejan vivir tu vida y otras es simplemente consecuencia de una mala relación. Parece ser que hay veces que te quieren tanto tantísimo que se les hace imposible aceptar ciertas cosas y tratan de engañarse, inútilmente creen que es probable que cambies de opinión en cosas que te hacen ser como eres, en vivir la vida que tienes siendo quien eres e incluso en sentirte especial de algún modo por ser algo que se supone que te hace diferente. Me niego a creer que es imposible que tus padres acepten que te gusta ser punk porque lo llevas en la sangre o más común aún que eres homosexual. Es increíble lo que algunos pueden llegar hacer por tratar de cambiarte: desde llevarte al psicólogo, pasando por hacer que cambies de amigos, hasta dejar de hablarte hasta que por fin seas como debes de ser (o sea, como ellos quieren que seas). ¿Por qué hacen eso? ¿Por qué se comportan como niños en algunas ocasiones e ignoran que la sociedad avanza y que no es raro ni anormal ser o sentirse lo que con un gran abuso de confianza has confesado ser? Ahora es cuando entiendo que algunas chicas salgan de casa sin pintar y se sienten en un banco a hacerlo para evitar que sus padres las vean. Es probable que no sea la acción más correcta del mundo pero ¿y si son esas pinturas las que hacen que esa persona sea ella misma? Pero no, eso se debe castigar…

Estoy de acuerdo en eso de que a la familia se la deber respetar y querer pero solo bajo la condición de que sea una familia digna de querer. Que no entiendan ni acepten que te gusta poner velas por ningún motivo en especial, que crean que no debes ver películas porque puede cambiar tu conducta o ser alguien indeseable para ellos… esa incomprensibilidad e intolerancia hace que a veces odiemos a nuestra familia con todo nuestro ser. ¿Acaso es tan difícil de comprender que me gusta ver películas porque me encanta el cine? ¿Acaso es tan difícil entender que me gusta tener la puerta cerrada de mi habitación porque me gusta tener mi intimidad y que no tolero que no se llame antes de entrar? Pero no, “raros en mi casa, no”.

Pero al margen de todo esto la verdad es que la familia va a estar ahí mucho antes de que algunos de nuestros amigos de toda la vida, es cierto que nos abrirán la puerta siempre que llamemos aunque la última vez que salimos dimos el portazo final tirando todos esos años de ¿maravillosa? convivencia por la borda. Aunque no nos entiendan, ni acepten ciertos aspectos de nuestra vida siempre nos querrán porque somos dignos de ello y creo que afortunadamente eso es algo que les tenemos que demostrar. Y, sorprendentemente, siempre hay un momento en nuestra vida en que confiamos en nuestros padres porque al fin y al cabo, y en no pocas ocasiones, son ellos quienes más nos quieren y quienes a pesar de lo que seamos o de lo que hagamos estarán siempre ahí (aunque a veces omniscientemente) con nosotros.

Para cambiar un poco de tema trataré el tema de la familia con una visión general, con la visión de la sociedad. En una familia ¿Qué es lo que está bien y lo que está mal? ¿Cuál es el límite de rareza que puede tener una familia? Aunque lo que esté intentando tratar que ver con la homosexualidad, y de eso hablaré en otro momento, es preciso hablar ahora y aquí de esto porque una familia la puede tener todo ser humano cuyas funciones mentales estén en un buen estado.

Veo por la televisión la infinidad de actos sociales organizados por la Iglesia y ciertos innombrables partidos y organizaciones que manifiestan su indignación y su intolerancia ante los matrimonios homosexuales. Para mostrar un poco cuán engañada vive la sociedad (y muy lejos de criticar las religiones) veamos un ejemplo: El otro día leí en una revista la opinión de una señora que vivía en Valencia y que escribió palabras como las que cito a continuación: “El otro día estuve en los actos organizados con motivo de la llegada del Papa. Todo era espectacular, casi comparable a una fiesta de Nochevieja en uno de los mejores restaurantes del mundo. Todo lleno de color y magia. No llegué a entender el porqué de gastarse tanto dinero en algo que debe de ser más humilde. Mi dios no quiere grandes fiestas ni que se gaste tantísimo dinero en un simple acto porque mi dios es humilde, sencillo y pobre”. Estoy total y plenamente de acuerdo. ¿No son valores como la humildad, la sencillez, la sensatez incluso… los que se supone que debe aprender cualquier cristiano que lea la Biblia? ¿Por qué tanto espectáculo?... Estas cosas son las que demuestran tanta insensatez e incongruencia con lo que debería de ser. Hablo de este acto porque dichos días coincidían con la manifestación de un derecho, el derecho a la libertad en el que no solo participaban los afectados sino gente que lucha para que el mundo sea más justo. Es posible que fuera también fiesta y jolgorio pero la esencia era la reivindicación. Sin embargo, los asistentes a la maravillosa fiesta del Papa manifestaban por su parte el egoísmo, la traición al sentido común, e incluso la hipocresía (en lo que sin duda meto al PP cuyos “objetivos” son conseguir un país libre y justo, ¿no? o al menos eso es lo que debería patrocinar y publicitar porque encima a ver si van a promover un estado lleno de mentiras, injusticia e intolerancia) queriendo evitar que millones de personas en este país no gocen de algo a lo que tenemos derecho todos los ciudadanos (ricos, pobres, listos, tontos, deficientes, homosexuales, transexuales, punks, bakalas…) que es la libertad y la justicia. ¿Por qué esas personas tan intransigentes y que niegan ver lo evidente tratan de hacernos creer que lo suyo es lo correcto, que lo que hay que hacer es cortar los avances sociales por lo sano y que los homosexuales son indignos de tener un derecho, que no ventaja? ¿Por qué hay gente que parece vivir una época bastante remota? Fingen entendernos pero afirman no respetarnos. ¿Dónde está el problema? ¿Dónde está la discordancia con la normalidad?

Los maricones al igual que las bolleras o los transexuales tienen el mismo derecho a casarse que un señor cuya irritabilidad y violencia tanto física como verbal “no va a afectar a sus futuros hijos” (si no ha asesinado antes a su mujer) y su novia. ¿Dónde estaría la línea de lo justo entonces? Por el momento no conozco ninguna noticia (y si hubiera pasado algo nos habríamos enterado todo el mundo) de un maltrato o asesinato entre homosexuales pero eso no es lo bueno para un niño, ¿verdad? ¿De quién es el problema de que pueda haber niños que insulten al hijo de una pareja gay? Claro, debe de ser que el problema es de la pareja por tener un niño en las condiciones en que vive la sociedad y no de los padres inmaduros, homófobos e intransigentes del niño que insulta y que está acostumbrado a oír gritar a su padre cosas como “¡¡Venga, maricón de mierda, chuta ya!!”… DÉMOSLE PUES UN APLAUSO A AQUELLA GENTE QUE REIVINDICA LA FAMILIA TRADICIONAL, LA CORRECTA.

De todos modos, es imprescindible hacerlo (y yo es algo que hice bastante antes de saber cómo era de verdad), es imprescindible agradecer los cojones (porque no hay otra manera de decirlo) que han tenido los políticos, los homosexuales y la gente que no lo es por reivindicar el avance para hacer de España uno de los países más justos y dignos de todo el globo.


 
En realidad, un poco de nada....
Hola a todos. Escribo esto para deciros dos cosas:

1- Estoy preparando una cosa que bajo mi punto de vista considero que es realmente interesante. Es un conjunto de tratados sobre todo y sobre nada porque por muchas palabras que haya allí, pocas de ellas habré logrado interpretar.

2- En un arrebato de sinceridad (y de egoísmo, no voy a mentir) quería mostraros mi preocupación por el hecho de que ahora casi nadie me comenta. A los que me aguantáis, gracias... jeje (y a los que me leen por primera vez :D:D:D). pero es que el que ya casi no me comente nadie hace que piense que quizá no sea tan interesante o que quizá me he vuelto monotemático, egoísta y simple.

Pasad buenos días.....