Todo se resume en un quizá
Todo se resume en un quizá, en un quizá algún día pueda llegar a ser feliz...
Acerca de
Pues soy una persona bastante corriente y a la vez bastante diferente. Este blog refleja la vida que llevo y mi visión de ciertos aspectos que en otro momento no me pararía a mirar
Sindicación
 
Mirando al horizonte pero en realidad mirándote a ti
Hola Pablo,

¿Qué tal estás? Supongo que bien. De todos modos, no hace demasiado tiempo que nos hemos visto así que, como me dijiste cuando te lo pregunté, no te quejarás de nada. Te puede parecer extraño, curioso incluso, que alguien como yo (o que simplemente sea yo) te escriba una carta y la verdad es que yo tampoco sé qué hago escribiéndotela.

He estado pensando en todo… no me resulta nada fácil decirte esto incluso a pesar de ser en formato visual pero me da miedo tener que mirarte a los ojos y ver que ha cambiado la expresión con la que me miras siempre. Hace no demasiado tiempo (dos meses escasos) te dije algo. No tengo ni idea de si fue lo correcto pero hice lo que me mandó mi corazón. Sé que entendías que te pudiese querer o que simplemente sintiera algo por ti pero también sé que no acababas de aceptarlo. De hecho, esa última cosa, la posible no aceptación, me hizo decirte hace unos días que ya había pasado todo, que las cosas volverían a su normalidad, que ya no te quería ni estaba interesado por ti.

Pero lo cierto, lo realmente cierto y lo que nunca voy a poder decirte mirándote a los ojos es que cada día que me levanto, lo hago con la ilusión de que alguna vez, de esas en las que nuestras miradas se cruzan y el tiempo parece pararse durante unos segundos hasta que la situación resulta demasiado incómoda como para permanecer así, esa mirada me quiera decir algo más. No sé, no tengo ni idea de cuánto tiempo voy a poder estar así, sin saber qué es lo que realmente se te pasa por la cabeza, por el corazón pero voy a tener que aguantarme.

Hace como una semana salimos de fiesta una noche. Yo estaba bastante mal y varias personas vinieron a preguntarme qué me pasaba. Tú lo hiciste cinco veces y cada una de ellas me hubiese gustado decirte la verdad, que era por ti por quien estaba así, pero no lo hice. Fuiste muy gentil, me dijiste que si cambiaba de opinión y quería ir a saltar que ya sabía dónde estabas… te tenía muy localizado.

No sé si te diste cuenta, pero el otro día, cuando estábamos viendo la procesión (esa a la que ninguno de los dos le interesaba) me puse detrás de ti para poder mirarte sin que tu lo hicieras. En alguna ocasión la parte trasera de tu cuerpo rozó con mis piernas y en algún momento apoyé mi cabeza en tus hombros y tú ni siquiera te quejabas. Más tarde y no recuerdo muy bien por qué, nuestras manos se tocaron durante unos segundos. Hubiera parecido raro a la gente que dos chavales de tan temprana edad se dieran la mano así que yo la retiré por eso pero no sé por qué lo hiciste tú. Íbamos seis personas en dirección a nuestras casas, pero tú, sin embargo, y con la excusa de que tenías la moto cerca de ahí, viniste por donde nosotros y estuvimos charlando un rato, tú y yo solos. Cuando nos despedimos, te dije donde estaba mi casa, para que supieras que si algún día querías, te apetecía, estarías invitado.

Pablo, no te entiendo, y en ocasiones lloro por no hacerlo. El otro día por la noche, cuando todavía estaban los franceses en España, y tras no intentarlo pocas veces, acabé rodeando con mis brazos y cubriendo con mi boca a una chica francesa, a la que todos (incluido yo) calificaban como la mejor. No creas que fue fácil porque un amigo mío también lo estaba intentando pero al final me sentí deseado porque fui yo a quien ella eligió. Tú intentaste desanimarme momentos antes de que eso pasara porque ella tenía novio a unos 1500 km de aquí y supuestamente perdía el tiempo. Al final de la noche ocurrió algo que supuestamente no debía de ocurrir. Es otra de las cosas que no acabo de entender. Al final de la noche, allá sobre las 3 y media de la mañana te miré a los ojos y vi una expresión triste (a mi parecer) y esos ojos estaban cubiertos por un brillo especial, ese que tienes cuando lloras o intentas hacerlo. Pero quizá fuese del frío o del sueño como tú me dijiste. No quiero pensar que estabas así de raro porque la había besado a ella y no a ti como tú quisieras (y como yo, indiscutiblemente prefería).

Pasaron dos días y la gente seguía hablando de mi triunfo con aquella chica. La verdad es que sí que tenía su mérito pero en el fondo no estaba contento porque no sabía qué quería decir esa mirada del viernes por la noche.

Es posible que me esté preocupando innecesariamente porque tú estarás enamorado de otras chicas o quizá tendrás ganas de ir de putas como alguna vez me has dicho pero, ¡qué quieres que te diga! Me hacía ilusión decirte que cada día que te veo (ya sea en el instituto o por la calle) me muero por decirte lo mucho que te quiero.

He pensado un poquillo también en lo que sucedería si tú me correspondieras (porque no quiero vivir en el sueño de que eso pase). ¿Acaso nos atreveríamos alguno de los dos a demostrarnos públicamente lo que nos queremos? No. De todos modos, a mí me haría mucha ilusión que mi primer beso con un chico fuera contigo, con alguien a quien realmente quiero, contigo.

No creo que te llegue a dar nunca esta carta porque no tendría el valor ni de mirarte a la cara después de hacerlo (porque sabrías todo lo que pasa por mi mente cuando te veo) y porque me sentiría el chico más triste de todo el mundo.

Sin más pretextos, solo quería decirte con esta carta que poco a poco me voy dando más cuenta de cuánto te hecho de menos (por eso anhelo lo que nunca he tenido), de cuánto te quiero por lo que debes saber que si algún día te apetece, podrías decirme cualquier cosa que me hiciera pensar sin dudarlo, que sientes algo por mí.

Muchos besos (o lo que quieras que te dé)

Yo.

 
Comentario:
ay, las cartas que no se entregan....

bsos
 
Comentario:
pero una duda que yo tengo? pablo es gay? lo intuyes? mi consejo si me lo permites es que no te fies mucho de lo que tu puedas percivir y es que muchas veces el amor nos ciega y vemos cosas donde no las hay. y al menos tienes esos momentos y su amistad y no tienes por que arriesgarlo todo por algo que no estas seguro.

No