Crónicas tempranas
Me acabo de levantar y por curiosidad fui a ver si alguien me había dejado algun comentario en el blog. Sorprendentemente había uno nuevo y la verdad es que me ha gustado mucho. Seas quien seas, gracias por ese consejo.
Ayer fue un día bastante diferente al resto (y no me refiero a las cosas que hice sino al día en sí). Por la mañana no hice absolutamente nada, pero por la tarde quedé con una amiga que siempre que la veo o hablo con ella de cualquier cosa, me recuerda que tengo que sonreír. Es una persona increíble y se porta genial conmigo. Me alegro de haberla conocido, la verdad. Si decía antes que fue un día bastante diferente fue por los cambios de humor que he tenido.
Hace poco tiempo me he enterado que otra amiga mía se va a vivir a Madrid cuando acabe el curso. La llamo amiga porque para mí no puede llamarse de otra manera. Apenas hemos hablado treinta míseros minutos y ya somos amigos. Creo que nos entendemos muy bien y voy a intentar ayudarla a disfrutar todo el tiempo que le queda.
Si hay algo que realmente me impresiona de los blogs de los demás es que casi todos ellos hablan de un mejor amigo que ojalá fuera algo más que eso. A mí no me ocurre, no tengo ningún amigo que esté tan bueno como para pajearme pensando el él, aunque también es cierto que no tengo demasiados. Creo que me estoy obsesionando con el tema de los tíos. Voy por la calle y yo creo que solo me fijo en ellos, en todos, a pesar de que no me interesen en absoluto. Claramente cuando hay alguno interesante fijo mi mirada en él, pero todo esfuerzo resulta haber sido en vano.
Hay un chico en mi gimnasio que me atrae un poco (porque claramente hay otros que mejor dejarlos apartados, jeje). El chaval se limita a esperar sentado en las máquinas y parece que casi no hace nada. A veces intercambiamos miradas, pero nada más. No parece un chico demasiado hablador, de hecho, las únicas palabras que me ha llegado a dirigir fueron: Perdona, ¿esta toalla es tuya? ... El hecho de que vaya al gimnasio es algo totalmente secreto, es decir, que nadie en mi familia sabe que voy, pero necesito estar cachitas. Llevo poco tiempo yendo pero ese poco tiempo ha empezado a dar sus pequeños frutos. Ojalá nunca me pillen.
Me meto en el chat todos los días sin excepción. La verdad es que raramente encuentro a gente interesante: la mayoría son viejos o obsesos sexuales que buscan tener sexo por tenerlo y sin llegar a disfrutarlo. El vivir en una ciudad más grande me quitaría mucho más tiempo por los desplazamientos, pero el simple hecho de saber que existen oportunidades, posibilidades, alternativas... solo con el hecho de saber que en algún momento podría optar por ellas me dejarían satisfecho. Aquí no hay absolutamente nada, y supongo (y digo suponiendo porque no estoy demasiado seguro) que el sexo puede esperar una temporadita más. No quiero encontrar a nadie especial porque sé que en el fondo no le daría nada...
Hoy me siento un poco vacío. Lo he calculado y quedan aún, más de 1000 días para intentar llevar una vida que por lo menos me acerque a la verdadera felicidad.
Ayer fue un día bastante diferente al resto (y no me refiero a las cosas que hice sino al día en sí). Por la mañana no hice absolutamente nada, pero por la tarde quedé con una amiga que siempre que la veo o hablo con ella de cualquier cosa, me recuerda que tengo que sonreír. Es una persona increíble y se porta genial conmigo. Me alegro de haberla conocido, la verdad. Si decía antes que fue un día bastante diferente fue por los cambios de humor que he tenido.
Hace poco tiempo me he enterado que otra amiga mía se va a vivir a Madrid cuando acabe el curso. La llamo amiga porque para mí no puede llamarse de otra manera. Apenas hemos hablado treinta míseros minutos y ya somos amigos. Creo que nos entendemos muy bien y voy a intentar ayudarla a disfrutar todo el tiempo que le queda.
Si hay algo que realmente me impresiona de los blogs de los demás es que casi todos ellos hablan de un mejor amigo que ojalá fuera algo más que eso. A mí no me ocurre, no tengo ningún amigo que esté tan bueno como para pajearme pensando el él, aunque también es cierto que no tengo demasiados. Creo que me estoy obsesionando con el tema de los tíos. Voy por la calle y yo creo que solo me fijo en ellos, en todos, a pesar de que no me interesen en absoluto. Claramente cuando hay alguno interesante fijo mi mirada en él, pero todo esfuerzo resulta haber sido en vano.
Hay un chico en mi gimnasio que me atrae un poco (porque claramente hay otros que mejor dejarlos apartados, jeje). El chaval se limita a esperar sentado en las máquinas y parece que casi no hace nada. A veces intercambiamos miradas, pero nada más. No parece un chico demasiado hablador, de hecho, las únicas palabras que me ha llegado a dirigir fueron: Perdona, ¿esta toalla es tuya? ... El hecho de que vaya al gimnasio es algo totalmente secreto, es decir, que nadie en mi familia sabe que voy, pero necesito estar cachitas. Llevo poco tiempo yendo pero ese poco tiempo ha empezado a dar sus pequeños frutos. Ojalá nunca me pillen.
Me meto en el chat todos los días sin excepción. La verdad es que raramente encuentro a gente interesante: la mayoría son viejos o obsesos sexuales que buscan tener sexo por tenerlo y sin llegar a disfrutarlo. El vivir en una ciudad más grande me quitaría mucho más tiempo por los desplazamientos, pero el simple hecho de saber que existen oportunidades, posibilidades, alternativas... solo con el hecho de saber que en algún momento podría optar por ellas me dejarían satisfecho. Aquí no hay absolutamente nada, y supongo (y digo suponiendo porque no estoy demasiado seguro) que el sexo puede esperar una temporadita más. No quiero encontrar a nadie especial porque sé que en el fondo no le daría nada...
Hoy me siento un poco vacío. Lo he calculado y quedan aún, más de 1000 días para intentar llevar una vida que por lo menos me acerque a la verdadera felicidad.
Comentario:
"No quiero encontrar a nadie especial porque sé que en el fondo no le daría nada..."
Si verdaderamente crees que no tienes nada que ofrecer entonces no pretendas encontrar a nadie. De cada persona obtienes algo, una cualidad que destaca sobre las otras, de mis amigos por ejemplo obtengo cosas muy diferentes. Uno de ellos me da seguridad, el otro confianza, uno de ellos calor... y una de ellas sonrisas infinitas. Es esa misma amiga la que me dijo una de las cosas más bonitas que me han dicho nunca. Cuando le pregunte qué era lo que le gusaba de mi, lo que mas valoraba en mi... me dijo: "ganas de vivir" y se me puso (y aun hoy se me pone) todo de punta.
Va, dedica dos minutos de tu tiempo a contarnos qué ofreces. Verás como si que tienes cosas que ofrecer...
Si verdaderamente crees que no tienes nada que ofrecer entonces no pretendas encontrar a nadie. De cada persona obtienes algo, una cualidad que destaca sobre las otras, de mis amigos por ejemplo obtengo cosas muy diferentes. Uno de ellos me da seguridad, el otro confianza, uno de ellos calor... y una de ellas sonrisas infinitas. Es esa misma amiga la que me dijo una de las cosas más bonitas que me han dicho nunca. Cuando le pregunte qué era lo que le gusaba de mi, lo que mas valoraba en mi... me dijo: "ganas de vivir" y se me puso (y aun hoy se me pone) todo de punta.
Va, dedica dos minutos de tu tiempo a contarnos qué ofreces. Verás como si que tienes cosas que ofrecer...